Alejandro Solís Rivas (Barbacoas, Colombia, 1844–1913) fue un abogado y comerciante colombo-ecuatoriano establecido en Loja, Ecuador. Desarrolló actividades comerciales relacionadas con la cascarilla y posteriormente participó en operaciones de crédito, administración y adquisición de bienes urbanos y rurales, contratos y negocios inmobiliarios. También ejerció como abogado y representante jurídico de particulares y comunidades indígenas en asuntos relacionados con tierras y propiedades.
Biografía
Orígenes y establecimiento en Ecuador
Alejandro Solís Rivas nació en Barbacoas, en el actual departamento de Nariño, Colombia, en 1844. Procedía de una familia vinculada a actividades comerciales. Durante el siglo XIX, Barbacoas constituía un importante punto de comunicación entre el sur de Colombia y los territorios ecuatorianos, especialmente a través de las rutas comerciales que conectaban el antiguo Estado Soberano del Cauca con las provincias del sur del Ecuador.
Posteriormente se trasladó a Ecuador y se estableció en la ciudad de Loja, donde desarrolló la mayor parte de su actividad profesional y económica. Su trayectoria estuvo vinculada tanto al comercio regional como a la actividad jurídica y a la administración de propiedades.
Actividad comercial
Desde al menos 1884, Solís Rivas aparece relacionado con el comercio de cascarilla en Loja. La corteza de quina constituía durante el siglo XIX uno de los principales productos de exportación de varias regiones andinas debido a la obtención de quinina, utilizada para el tratamiento de la malaria.
Su actividad comercial le permitió establecer relaciones con comerciantes y propietarios de la región. Posteriormente amplió sus negocios hacia operaciones de crédito, préstamos, contratos, compraventa de inmuebles y administración de propiedades urbanas y rurales.
Los documentos judiciales de la época muestran su participación frecuente en asuntos de carácter económico y patrimonial. Entre 1887 y 1888 estuvo relacionado con procesos civiles referentes a reclamaciones económicas y cobros de dinero. En 1887 también intervino en un proceso relacionado con la devolución de alhajas o el pago de su valor, así como en un procedimiento de secuestro de bienes inmuebles situado en la zona del río Malacatos, lo que evidencia la existencia de intereses económicos y patrimoniales fuera del comercio de cascarilla.
Actividad jurídica
Además de sus actividades comerciales, Solís Rivas ejerció como abogado. Su actividad profesional quedó registrada en diversos procesos judiciales tramitados en Loja y ante instancias superiores de justicia del Ecuador.
En 1893 apareció en un litigio relacionado con una deuda monetaria promovida por Ricardo Vivar. Ese mismo año promovió la nulidad de un contrato de compraventa correspondiente a una casa situada en las calles Sucre y Colón, en el centro urbano de Loja. En 1894 intervino nuevamente en un juicio ordinario relacionado con la venta de un inmueble, proceso que llegó a segunda instancia.
Estos procesos muestran su participación en asuntos relacionados con contratos, obligaciones económicas, propiedades y operaciones inmobiliarias, tanto en calidad de interesado como dentro de su actividad profesional.
Representación de comunidades indígenas
A comienzos del siglo XX, Solís Rivas también aparece relacionado con los conflictos por las tierras del Ejido de Loja. Una investigación académica sobre la historia social y territorial de Loja lo identifica como abogado contratado por comunidades indígenas para representar sus intereses en los conflictos relacionados con dichas tierras.
Su participación lo vinculó con uno de los principales conflictos territoriales y sociales de Loja de aquel período. Como representante jurídico, intervino en la defensa de las reclamaciones de las comunidades ante las autoridades, dentro de un contexto de disputas por la propiedad y utilización de las tierras del Ejido.
Actividad consular
Solís Rivas desempeñó además funciones consulares en representación de Colombia. Un almanaque comercial ecuatoriano publicado a comienzos del siglo XX lo registra entre los representantes consulares de Colombia en Ecuador, señalándolo como cónsul de Colombia en Loja, con un nombramiento fechado el 16 de enero de 1891.
El cargo evidencia que, pese a haberse establecido en Ecuador, mantuvo vínculos oficiales con Colombia. La documentación consular constituye asimismo una de las principales evidencias de su presencia pública en Loja durante la última década del siglo XIX.
Patrimonio y actividades económicas
A lo largo de su vida en Loja, Solís Rivas combinó diferentes actividades económicas. Fue comerciante de cascarilla, propietario de bienes urbanos y rurales, prestamista y participante en operaciones de crédito y negocios inmobiliarios. Los procesos judiciales en los que aparece mencionado muestran que administraba intereses patrimoniales de considerable importancia y que recurría habitualmente a las instituciones judiciales para resolver disputas relacionadas con contratos, deudas y propiedades.
Su trayectoria refleja la actividad de los comerciantes y profesionales que participaron en la economía regional de Loja durante la segunda mitad del siglo XIX y los primeros años del siglo XX.
Fallecimiento
Alejandro Solís Rivas murió en 1913. Para entonces había desarrollado durante varias décadas una trayectoria vinculada al comercio, la propiedad, la actividad jurídica y la representación consular de Colombia en Loja.
Véase también
Loja (Ecuador) Barbacoas (Nariño) Historia de Loja Cascarilla Quina Quinina
Referencias
Bibliografía
Almanaque del Comercio Ecuatoriano, publicación comercial ecuatoriana de comienzos del siglo XX, sección de representantes consulares de Colombia. Estudios históricos sobre los conflictos territoriales del Ejido de Loja y la representación jurídica de comunidades indígenas. Expedientes judiciales de Loja correspondientes a las décadas de 1880 y 1890.
Distribución geográfica Habita en Corfú (Grecia).
Referencias
Corcyrica Categoría:Coleópteros de Grecia