Lázaro Chacón González (Teculután, Zacapa, Guatemala 27 de junio de 1873 - Nueva Orleans, Estados Unidos 8 de abril de 1931) fue un militar y político guatemalteco. Presidente de Guatemala: Interino: desde el 26 de septiembre de 1926 hasta el 18 de diciembre de 1926 y Presidente Constitucional : desde el 19 de diciembre de 1926 hasta el 13 de diciembre de 1930.Biografía en biografiasyvidas Su gobierno se caracterizó por el carácter generoso del general Chacón, pero también por serias acusaciones de corrupción y por los problemas económicos derivados de la quiebra de Bolsa de Valores de Nueva York y de la pérdida de las cosechas de café por la erupción del volcán Santa María en Quetzaltenango. Se retiró de la presidencia y de la política tras sufrir una hemorragia cerebral y viajó a los Estados Unidos a fin de realizarse tratamientos en aquel país. Murió el 8 de abril de 1931 en Nueva Orleans, en dicho país.

Biografía

200px|miniaturadeimagen|Chacón González en 1915. Originario de Teculután, era hijo de Juan José Chacón y Soledad González, quien murió durante el parto. Por esta razón una tía se convirtió en su madre adoptiva. Desde joven inició una carrera como militar llegando luego a ser General del Ejército de Guatemala.

Se casó con Josefina Pazos, con quien tuvo nueve hijos: Lázaro, Alfredo, Gilberto, Melida, Octavila, Josefina, Berta, Lidia y Blanca Luz Chacón Pazos. Facilitó la inauguración de la Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala donando un solar ubicado en la 3a. avenida, 8-35, zona 1 en la Ciudad de Guatemala, en donde ha permanecido la sociedad desde entonces.

Presidencia

200px|miniaturadeimagen|Estado Mayor del presidente Chacón. Chacón ocupó el cargo de presidente interinamente luego de la muerte de José María Orellana. Fue luego candidato presidencial, compitiendo contra Jorge Ubico; ganó las elecciones por su buena imagen, como una persona capaz de defender los intereses del país.

Gabinete Hacienda: Baudilio Palma (segundo designado a la Presidencia) Relaciones Exteriores: Alberto Skinner Klée Guerra: Mauro de León R. (primer designado a la Presidencia) Instrucción Pública: Rodolfo A. Mendoza Carlos Federico Mora Fomento: Francisco Aguilar Valenzuela Agricultura: Arturo Ramírez Gobernación y Justicia: Fernando Castillo Monterroso

Economía

Durante su presidencia hubo una crisis con la exportación de café, inflación y congelamiento de salarios. Chacón organizó el Banco de Crédito Agrícola y el Crédito Hipotecario Nacional, en intento de acabar con la crisis.

Dos factores fundamentales afectaron la economía guatemalteca durante su gobierno: La quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva York en 1,929, la cual tuvo repercusiones a nivel mundial. Una violenta erupción del Volcán Santa María en Quetzaltenango, que causó la pérdida de la cosecha de café en la región.Durante esta erupción se formó el Volcán Santiaguito, el cual se ha mantenido en constante actividad desde entonces.

Educación

El proyecto educativo que inició el gobierno de José María Orellana y que tuvo como base fundamental la «desanalfabetización», es decir, la eliminación del analfabetismo, continuó durante el gobierno de Chacón González. El gobierno, al igual que el de Orellana, realizó varios concursos para elegir a los más aventajados estudiantes que culminaban su carrera como maestros y otorgarles una beca que les permitiera continuar sus estudios en otros países convirtiéndose en profesionales de la pedagogía para que, de vuelta a Guatemala, pudieran encargarse de formar a los nuevos maestros.La repercusión más importante de esta decisión fue la formación de Juan José Arévalo Bermejo quien viajó a Argentina con una de estas becas tras graduarse de maestro en la Escuela Normal para Varones y fue quien finalmente pudo llevar a la práctica el proyecto y hacer los cambios más importantes que ha recibido la educación en Guatemala cuando fue presidente de 1945 a 1951

La Universidad Popular

miniaturadeimagen|200px|Desfile bufo de la Huelga de Dolores de los estudiantes de la Universidad Nacional en 1927 frente a la Escuela de Derecho y Notariado. Tras la muerte del general José María Orellana, Chacón autorizó nuevamente esta expresión de crítica satírica de los estudiantes universitarios. 200px|miniaturadeimagen|Desfile bufo de la Huelga de Dolores de 1928.

Esta institución, fundada en 1922, estaba encargada de la educación popular, indispensable para sentar las bases de una nueva era educativa. Durante el gobierno de Chacón, sobre todo los primeros años, recibió apoyo e impulso económico y se convirtió en la principal propulsora de los nuevos cambios. Distribuyó libros publicados por el gobierno, abrió sus puertas para que conferencistas nacionales y extranjeros, disertaran temas sobre educación y promovió una campaña, apoyada también por el oficial Diario de Centroamérica a favor de la desanalfabetización.La desanalfabetización se definía como el único camino para hacer de un territorio poblado por muchos habitantes, sin mayores anhelos y sin una civilización uniforme una patria verdadera, en donde todos los elementos que la integran se encuentren solidarizados por la comunidad de aspiraciones.

La Universidad Popular pretendía promover la participación de profesionales, quienes habían sido educados y colocados en la posición privilegiada en la que se encontraban con el dinero del Estado, y quienes por lo tanto debían devolverlo en efectivo o con su trabajo. De esta manera, profesionales de varias áreas impartieron clases ad honorem.

Los objetivos fundacionales de la Universidad Popular en Guatemala se centraban en los tres aspectos fundamentales del problema educativo:

Enseñar a leer y escribir. Enseñar el círculo de conocimientos generales a aquellas personas que por circunstancias de la fortuna no habían podido adquirirlas. Difundir en el pueblo las nociones más importantes de higiene, de instrucción cívica y moral, para obtener un mejoramiento en las condiciones físicas y espirituales de la gran masa.Como la desanalfabetización ocupaba el primer lugar en virtud de su importancia como el elemento primordial de la educación, después de aprender a leer y escribir era indispensable que los obreros tuvieran acceso a una serie de conocimientos generales que les permitieran completar una mínima formación.

La institución fue cerrada en 1932 por el gobierno del general Jorge Ubico y no fue sino hasta 1945 cuando el presidente Juan José Arévalo -uno de sus otrora profesores ad honorem- la reabrió.

Teosofismo

Una serie de pensadores extranjeros estrechamente vinculados a las redes teosóficas latinoamericanas, tuvieron especial influencia en el proyecto educativo guatemalteco. Tal es el caso del mexicano José Vasconcelos, la chilena Gabriela Mistral, el salvadoreño Alberto Masferrer, entre otros.Gabriela Mistral estuvo vinculada a una red de intelectuales mujeres que llevaba su nombre: Sociedad Gabriela Mistral y a la Sociedad vitalista guatemalteca fundada y dirigida por Alberto Masferrer.

Alberto Masferrer -pensador salvadoreño que desarrolló un proyecto muy elaborado cuyo objetivo era la transformación de la sociedad- actuó como mediador de la red teosófica en Guatemala, a través de su trabajo intelectual y de sus estrechos lazos familiares que resultaron fundamentales en el gobierno de Chacón, cuando el proyecto tuvo más impulso y un intento serio por ser llevado a la práctica.La obra clave de Masferrer -«El mínimum vital»- contiene el fundamento teórico básico de su propuesta, que abarcaba la sociedad en su conjunto y que establecía los lineamientos para cada una de sus instituciones. Entre ellas, la educación a la que consideraba uno de los pilares que iban a sostener la sociedad vitalista. Cuando se refiere al vitalismo, está aludiendo al valor supremo que le concede a la vida como el fundamento de la existencia humana. Y propone un sistema social que garantice la vida de todos los seres en general y principalmente de todos los seres humanos. Y cuando habla de vida, se refiere a vida material y los satisfactores primordiales que la garantizan con un mínimo de dignidad.

La vinculación de Masferrer con Guatemala, producto del matrimonio de su hermana Teresa y el periodista guatemalteco José A. Miranda, se estrechó cuando se creó la Sociedad Vitalista de Guatemala, al tiempo que fundaba en su país el Partido Vitalista de El Salvador. La sociedad vitalista de Guatemala reunía a un amplio grupo de personas simpatizantes de la doctrina del mínimum vital; su trabajo no era solamente la difusión teórica de sus ideas sino la lucha por su aplicación. Entre sus principales proyectos de labor social incluían el establecimiento de una biblioteca pública, la recaudación de dinero para crear un programa de desayunos escolares, la petición que hicieron ante la Asamblea Nacional Legislativa para regular la renta de las bebidas alcohólicas.

Una de las primeras acciones en favor del proyecto educativo fue la reimpresión de dos libros-ensayo en los que Masferrer se adentra en los problemas educativos y sus propuestas de solución: «Leer y escribir» y «La cultura por medio del libro», de los cuales se hicieron cinco mil ejemplares y se distribuyeron de manera gratuita a través de la Universidad Popular. En 1929, Masferrer visitó Guatemala y terminó su visita en Quetzaltenango en donde se imprimió de otro libro suyo: Dinero maldito que en cierta forma completa el programa educativo que inicia en los anteriores y planea la educación desde la perspectiva moral; todo este recibimiento y apoyo oficial se debía a que, en buena medida, el proyecto social y educativo que estaba intentando llevar a cabo el gobierno guatemalteco estaba basado en la doctrina del mínimum vital.

Desde su perspectiva, toda transformación social pasa primero por el eje educativo porque la condición primaria para transformar las estructuras sociales es conformar una nación o lo que él llama «pueblo». Ningún grupo social puede conformarse como nación si es ignorante y analfabeta, por lo tanto la alfabetización reside en la base de su proyecto. Para Masferrer, es deber del Estado proveer educación, sin embargo, si los gobiernos invierten dinero y esfuerzos en educación y el pueblo sigue siendo ignorante, si tanto esfuerzo es poco productivo, es porque no hay una intervención social. Educación para los niños comprende, según Masferrer, el acceso a la escuela primaria garantizándoles las instalaciones, los materiales, los maestros y en ciertas áreas incluso el desayuno del que muchos de ellos carecen en sus hogares. Y para los adultos la desanalfabetización y a partir de ella el aumento de su nivel cultural por medio de lecturas apropiadas, conferencias, escuelas para adultos (Universidad Popular), etcétera. Como complemento, la educación cívico-moral dirigida a los niños en sus asignaturas escolares y para los adultos en conferencias, cartillas cívicas y, en buena medida, en la educación para la lucha contra el alcoholismo.

En «Dinero maldito» Masferrer concluyó que el dinero que se obtiene de la venta del alcohol está maldito porque está manchado con la sangre de las personas que son presa del vicio del alcoholismo. Los vitalistas pidieron la reducción en el horario de venta de alcohol y en los incentivos publicitarios en los lugares de expendio, pláticas e información escrita sobre los peligros del alcoholismo, clínicas especializadas para tratar el problema y contrarrestar la falta de expendios de alcohol como medios de diversión. Un proyecto educativo no podía prosperar a menos que se atacara el vicio del alcohol.

Para fortalecer y apoyar este proyecto fueron invitados otros personajes a dar conferencias sobre el tema educativo, relevante entre ellos nos parece el presidente de la Sociedad teosófica de la época, Curupumulage Jinarajadasa.Jinarajadasa era un conocido teósofo hindú y su visita a Guatemala tuvo como objetivo una serie de conferencias sobre teosofía y educación.