El Seminario Mayor del Sagrado Corazón de Jesús conocido también como Seminario Conciliar de Medellín, es el principal centro de formación sacerdotal católico de la arquidiócesis de Medellín, fue establecido en 1830 por monseñor Mariano Garnica y Orjuela primer obispo de Antioquia, por lo cual el seminario es más antiguo que la propia sede episcopal de Medellín.

En 1828 Garnica y Orjuela, tomó posesión de la diócesis de Antioquia y el 18 de abril de 1830 inauguró oficialmente el seminario bajo el patronato de Santo Tomás de Aquino. En 1836, Monseñor Juan de la Cruz Gómez Plata, segundo obispo de Antioquia, decidió darle al seminario el carácter de Colegio-Seminario que abrió el 4 de septiembre del mismo año y le dio el nombre de San Fernando. Tiempo después, Monseñor Domingo Antonio Riaño, tercer obispo de Antioquia, le cambio el nombre al Seminario por el del Sagrado Corazón de Jesús el 5 de enero de 1859 y le dio escudo.

El papa Pío IX, el 14 de febrero de 1868, decretó la extinción de la silla episcopal de Antioquia y la erección de la silla episcopal de Medellín. Su primer obispo fue Valerio Antonio Jiménez, quien por medio del decreto del 30 de noviembre de 1868 ordenó el traslado del Seminario del Sagrado Corazón de Jesús a la ciudad de Medellín. El Seminario que ya tenía sus raíces históricas en Santa Fe de Antioquia no se disuelve, sino se traslada con su patrimonio.

La sede actual es un campus ubicado en el oriente de la ciudad de Medellín, en el sector llamado Loreto, fue construido entre 1960 y 1962 por el rector mons. Eugenio Restrepo Uribe durante la administración episcopal de monseñor Tulio Botero Salazar, arzobispo de Medellín, y con planos del arquitecto Nel Rodríguez. La sede es un complejo arquitectónico rodeado de zonas verdes, cuenta con 20.000 m² de área construida y tiene capacidad para 250 seminaristas. El máximo regente del Seminario es el Arzobispo de Medellín.

Historia

Casi desde la fundación (1541) de la ciudad de Antioquia (hoy Santa Fe de Antioquia), capital de la provincia homónima surgió el deseo que fuera sede diocesana. Finalmente, luego de varios intentos, el 31 de agosto de 1804 el papa Pío VII erigió la diócesis de Antioquia desmembrando la mayor parte de ella de la diócesis de Popayán, y en extensión más pequeña de las diócesis de Santa Fe de Bogotá y de Cartagena. Pero no fue hasta 1827 que se designó como su primer obispo a Mariano Garnica y Orjuela, de la orden de Santo Domingo, quien fue consagrado el 23 de mayo de 1828 y tomó posesión de su sede el primero de julio del mismo año. Garnica instaló el capítulo, dictó normas para la organización de la diócesis, entre ellas el reglamento para la catedral y creó varias parroquias.

El 18 de abril de 1830 inauguró oficialmente el seminario bajo el patronato de Santo Tomás de Aquino, si bien el establecimiento ya funcionaba desde el 25 de marzo anterior. El acto de erección se efectuó en la Iglesia de Santa Bárbara (que servía de catedral provisional), fue precedido por el obispo Fray Mariano Garnica, con asistencia del cabildo catedralicio, la municipalidad y un gran número de fieles. La erección fue hecha siguiendo las normas dadas por el Concilio de Trento, y después de obtener la aprobación del gobierno nacional, sobre todo del Presidente - dictador Simón Bolívar. Nombró el obispo la junta de «diputados conciliares» que debía encargarse del seminario, y la constituyó con el presbítero José María Herrera, a quien encargó la dirección o rectoría; con el presbítero José Sarrazola, representante elegido por el cabildo y el clero de la ciudad; con el deán José Félix Mejía y el párroco de la catedral José María Restrepo.

thumb|240px|Antiguo local del seminario en Santa Fe de Antioquia, actualmente es la sede del Museo de Arte Religioso.

Empezó a funcionar el seminario en la antigua casona contigua a la Iglesia de Santa Bárbara que había sido Colegio Jesuitas expulsados de la ciudad y de Nueva Granada por la antirreligiosa pragmática del rey Carlos III, en 1767.

En 1836, Juan de la Cruz Gómez Plata segundo obispo de Antioquia, resolvió darle el carácter de Colegio-Seminario que abrió el 4 de septiembre del mismo año y le dio el título de San Fernando. Creció tanto el personal del colegio-seminario, que Gómez Plata resolvió construir en la parte que daba a la calle un segundo piso, sobre el primero de la antigua casona de los padres Jesuitas. Sobre él escribió un antiguo publicista «El colegio seminario de Antioquia llegó a emular con los colegios de Nuestra Señora del Rosario y San Bartolomé de Bogotá». También le adiciono estudios civiles o profanos de jurisprudencia y medicina y pensó traer a los Jesuitas para su dirección.

Domingo Antonio Riaño, que se había posesionado de la diócesis en noviembre de 1855, le cambio el título por el del Sagrado Corazón de Jesús el 5 de enero de 1859 y le dio escudo. Se enfocó en el mejoramiento del seminario, especialmente con la ampliación de la edificación, al que le añadió el segundo piso en la parte posterior completando así la reforma empezada por su antecesor, lo dotó de mobiliario y otros elementos, como también de ingresos. Lo organizó sin intervención del gobierno, pues 1853 se impuesto la separación de la Iglesia y el Estado, o sea el fin del Patronato, que había regulado las relaciones entre la Iglesia y el Estado desde la época de la Colonia. Además, en 1856 la provincia de Antioquia pasa a llamarse Estado Soberano de Antioquia y su capital es, desde 1826, la ciudad de Medellín.

En este tiempo la tensión político-religiosa obligaron a las vocaciones sacerdotales, buscar su ordenación a Bogotá por el destierro del obispo Riaño que fue en 1865, en consecuencia cerro también el seminario; desde su destierro a Ibarra, Ecuador, monseñor Riaño dio un decreto el 7 de agosto de 1865 ordenando la apertura del colegio-seminario del Sagrado Corazón de Jesús, nombró rector a Lino Garro y vicerrector a Martínez Pardo. Tres años funcionó el colegio-seminario, pues el 14 de febrero de 1868, la Santa Sede decretó la extinción de la silla episcopal de Antioquia y erección de la silla episcopal de Medellín, la cual debía conservar el título de la silla suprimida, denominándose diócesis de Medellín - Antioquia. El seminario funcionó en la ciudad de Antioquia hasta finales de 1868 y durante los 38 años de funcionamiento en dicha ciudad solamente tuvo dos rectores; los canónigos José María Herrera de 1830 a 1848 y Lino Garro de 1850 a 1868.

Traslado del seminario a Medellín

Valerio Antonio Jiménez, primer obispo de Medellín-Antioquia, ordena el traslado del seminario a Medellín por medio del decreto del 30 de noviembre de 1868, parte del documento dice: «...se dispuso la supresión de la silla episcopal en la ciudad de Antioquia y su erección en la ciudad de Medellín y debiendo ser esta última la residencia ordinaria del Obispo y por cuanto el Seminario conciliar debe estar inmediato al Prelado para que pueda vigilarlo personalmente y llenar de esta manera los elevados fines que se propuso el Santo Concilio de Trento cuando dispuso el establecimiento de estos planteles bajo la inspección de los Obispos...». En los tres artículos indica: 1. Ordena el traslado y la organización oportuna por el obispo. 2. Suspende a todos los empleados del Seminario de Santa fe da Antioquia y lo encarga mientras tanto al vicario general Pbro. José Joaquín Isaza Ruiz. 3. Que se comunique a los empleados del Seminario y a los vicarios foráneos para que estos a su vez lo den a conocer a los párrocos. El seminario que ya tenía sus raíces históricas en Santa Fe de Antioquia no se disuelve, sino se traslada a Medellín con su patrimonio.

La realización de este decreto tuvo bastantes dificultades sobre todo en cuanto a las rentas y bienes que poseía el seminario en Antioquia; en cuanto a los alumnos, en realidad el seminario en Medellín empezó con 125 seminaristas de los cuales solo 17 venían de Santa Fe de Antioquia o sea que la gran mayoría fue personal nuevo que provenía de los colegios que había ordenado Riaño se abrieran durante las persecuciones para formar a los jóvenes que aspiraban al sacerdocio, como lo fue el colegio de la Santísima Trinidad fundado por el pbro. Isaza en La Ceja.

Desde un inicio el seminario mayor y el seminario menor funcionaban conjuntamente hasta que el sínodo diocesano de 1871, en cabeza del obispo Valerio Antonio Jiménez, decreta la separación de ambas instituciones, pero en la práctica continuaron juntos por varias décadas más.

La primera sede que ocupó el seminario en Medellín se localizó en el centro de la ciudad, en la calle 48 con la carrera 45, en este local funcionó hasta 1872 cuando fue trasladado a la segunda sede que el pbro. José Ignacio Montoya (en ese entonces rector del seminario y futuro obispo de Medellín) consiguió en la calle Caracas con carrera Palacé buscando estar más cerca de la iglesia de La Candelaria, que en aquella época era el templo catedralicio y sobre todo estar cerca de la nueva catedral en construcción. El 4 de febrero de 1873 fue restablecida la diócesis de Antioquia (Santa Fe de Antioquia); desde entonces el obispado comenzó a llamarse simplemente diócesis de Medellín.

El obispo Bernardo Herrera Restrepo, quien se formó en París, en el seminario de San Sulpicio y a su regreso al país y con son tan solo 27 años fue nombrado rector del seminario de Bogotá, llega como nuevo obispo de Medellín en 1886, una vez instalado decide transformar completamente el seminario, impuso la disciplina sulpiciana que con ligeros cambios rigió hasta 1960, mando a construir un segundo piso en una parte de la edificación de la segunda sede. El seminario funcionó en esta sede hasta 1928.

El 24 de febrero de 1902 la diócesis de Medellín fue elevada por el papa León XIII a la categoría de arquidiócesis.

En 1917 llega a Medellín procedente de Bogotá el destacado arquitecto italiano Giovanni Buscaglione, hermano salesiano, llamado por el arzobispo Manuel José Cayzedo, para discutir y posiblemente hacerse cargo de los proyectos de construcción de la nueva sede del seminario mayor y de las obras de ornamentación y acabados de la nueva catedral. Buscaglione, había trabajado en importantes obras en Italia, Constantinopla, Esmirna y Alejandría. Finalmente, en 1919 es contratado para diseñar y dirigir la construcción del nuevo seminario, para lo cual viaja de nuevo a Medellín. La tercera sede del seminario se construyó entre 1919 y 1928 en el barrio Villanueva, a espaldas de la nueva catedral y se había postergado para dar prioridad al nuevo templo.

El nuevo complejo arquitectónico de estilo ecléctico contaba con dormitorios comunes, los baños eran en el primer piso y se utilizaban por turnos durante el día, los servicios de lavamanos para la afeitada y el arreglo personal eran también comunes, prácticamente todo los espacios eran áreas comunes. Además, Buscaglione también se encargó de las obras de ornamentación y acabados de la nueva Catedral, la cual fue inaugurada el 12 de agosto de 1931.

En 1943 se concretó la separación del seminario mayor y del seminario menor cuando mons. Joaquín García Benítez, arzobispo de Medellín, decreta la fundación del seminario menor en la ciudad de Medellín, como órgano independiente del seminario mayor, para lo cual se construyó su propia sede el sector conocido antiguamente como Cuchillón (actualmente es entre los barrios La Milagrosa y Bombona II). El dinero para su construcción se obtuvo de la venta de la antigua sede del seminario en la calle Caracas con carrera Palacé.