miniaturadeimagen|Bruckner en 1873. La Sinfonía n.º 5 en si bemol mayor, WAB 105 fue compuesta por Anton Bruckner entre 1875 y 1876. Fue sometida a un extenso proceso de revisión que terminó en 1896, lo cual fue una práctica común en la producción sinfónica del maestro austríaco. La partitura está dedicada a Karl von Stremayr, político del imperio austrohúngaro.
Historia
Composición La composición de esta pieza se desarrolló entre 1875 y 1896, periodo en el cual la obra experimentó un largo proceso de revisión. Esta obra emerge como un bloque monumental en la vecindad de las sinfonías anteriores y de la Sinfonía n.º 6, Bruckner creó una obra muy personal, de una persona solitaria, de una persona profundamente arraigada en la fe. Su dependencia de las composiciones masivas se eliminó cuando compuso la n.º 5 y se eliminó por completo una cierta dependencia de Wagner, como había sido el caso con la Sinfonía n.º 3.
La posteridad ocasionalmente le asignó a la obra nombres como Sinfonía "de la Fe" o "Católica". El mismo compositor la describió como la “Fantástica” o su “obra maestra contrapuntística”. Sin embargo, la más simple tipificación como sinfonía es suficiente. Las ahora enormes dimensiones cronológicas de la composición encuentran su correspondencia más tarde sólo una vez en la Sinfonía n.º 8, de la que difiere fundamentalmente.
Versión original de 1876 La versión original fue compuesta entre febrero de 1875 y mayo de 1876. Entre 1877 y principios de 1878 Bruckner llevó a cabo una revisión en varias fases, realizando los retoques sobre la primera versión. Una partitura autógrafa se conserva en la Biblioteca Nacional de Austria bajo la denominación Mus.Hs.19477 y se puede consultar en línea. Por esta razón resulta casi imposible desentrañar la versión más antigua de la pieza. Haas abordó un tratamiento parcial de esta versión en su Vorlagenbericht o informe de presentación. Aaron Snyder y William Carragan hicieron una reconstrucción del inicio de la coda del Finale, que conduce al coral de cierre, basándose en los detalles dados por Haas en el Vorlagenbericht. En 2008 Takanobu Kawasaki pudo ensamblar las concepciones originales de la sinfonía (1875-1877) partiendo de los manuscritos Mus.Hs.19477 y Mus.Hs.3162 custodiados en la Biblioteca Nacional de Austria. Esta reconstrucción fue grabada por Akira Naito con la Orquesta de la Nueva Ciudad de Tokio. En opinión de John F. Berky, esta grabación "es el mejor CD disponible para presentar algunas de las primeras ideas de Bruckner para esta enorme sinfonía".
Versión de 1878 En noviembre de 1878 el maestro autríaco concluyó una profunda revisión de la obra. Según Carragan, las diferencias entre las partituras de 1876 y 1878 son similares en escala a las diferencias entre las versiones de 1866 y 1877 de la Sinfonía n.º 1. Se puede reconstruir a partir de la partitura autógrafa y de la copia que Bruckner le regaló a Stremayr, dedicatario de la obra. La copia que contiene la dedicatoria junto con una firma autógrafa del compositor se encuentra en la Biblioteca Nacional de Austria bajo la denominación Mus.Hs.6064. Recientemente se ha encontrado otra copia de la partitura también en Biblioteca Nacional de Austria bajo la denominación Mus.Hs.36693. Este documento contiene algunas revisiones hechas por Bruckner, probablemente a finales de la década de 1880 o principios de la de 1890. Aunque este manuscrito es inédito, algunas de las modificaciones del compositor pueden encontrarse en la primera edición de 1896. Esta es la versión que más se interpreta actualmente.
Ediciones:
Edición de Robert Haas de 1935: primera edición crítica preparada para la primera Bruckner Gesamtausgabe (BGA) o Edición completa de Bruckner. Edición de Leopold Nowak de 1951: segunda edición crítica publicada por Nowak, sucesor de Haas como director de la Bruckner Gesamtausgabe. No presenta diferencias significativas con respecto a la anterior.
Versión de 1896 miniaturadeimagen|Franz Schalk.La edición de 1896 difiere considerablemente de la versión de 1878. A excepción de las revisiones de Bruckner tomadas de Mus.Hs.36693, existen pruebas razonables de que casi todas las demás revisiones de la primera impresión fueron realizadas por Franz Schalk antes del estreno en 1894. Desgraciadamente el Stichvorlage o copia del grabador de la partitura, que podría mostrar más definitivamente el grado de implicación de Bruckner, no se conserva. Schalk abrevió el Scherzo y en el Finale recortó 122 compases. Transformó la instrumentación para hacerla sonar más wagneriana. Los cambios más significativos aparecen en la extensa coda del Finale, donde añadió platillos y triángulo; además dobló los metales para dar mayor brillo y potencia al pasaje. Esta tradición sobrevivió a las posteriores ediciones, y en ocasiones se conocía a este grupo suplementario de instrumentistas como "los once apóstoles". Esta versión no tiene relevancia alguna en la práctica interpretativa, ya que la versión de 1878 ha prevalecido con el tiempo.
Ediciones:
Edición de Ludwig Doblinger de 1896: fue la primera edición de la obra. Dado que incluye las revisiones de Bruckner en Mus.Hs.36693, se trata de una edición de la versión de hacia 1890 con modificaciones de Schalk.
Estreno y publicación La primera interpretación pública fue llevada a cabo en abril de 1887 en la Bösendorfersaal de Viena por parte de Joseph Schalk y Franz Zottmann, en forma de transcripción para dos pianos. El estreno orquestal se celebró el 8 de abril de 1894 en Graz por la Orquesta de la ciudad de Graz bajo la dirección de Franz Schalk. Bruckner no estuvo presente porque se encontraba gravemente enfermo y nunca pudo escuchar su sinfonía interpretada por una orquesta. Schalk interpretó la obra en un arreglo muy diferente de la versión de 1878.
La primera edición de la pieza fue llevada a cabo en 1896 por el editor Ludwig Doblinger en Viena, que publicó el arreglo estrenado por Schalk. miniaturadeimagen|Karl von Stremayr en 1882, dedicatario de la pieza. La dedicatoria de esta partitura fue para Karl von Stremayr, Ministro de Cultura y Educación del imperio austrohúngaro. Esta información se conoció en 1904, porque Emil Hardt encontró en la propiedad de su difunto suegro Karl Ritter von Stremayr una partitura manuscrita magníficamente decorada de la Sinfonía n.º 5 de Anton Bruckner con la dedicatoria expresa a Karl Ritter von Stremayr. En ese momento, aún no se conocía esta dedicatoria. Fechada el 4 de noviembre de 1878 (día de la onomástica de Stremayr), probablemente en agradecimiento por haber confirmado su nombramiento como profesor de la Universidad de Viena. En ese momento no se sabía por qué faltaba esta dedicatoria en la partitura, que no se imprimió hasta después de la muerte del compositor. Si la partitura gigante lujosamente encuadernada que encontró Hardt había sido manuscrita por el propio Bruckner, lo que debía haber causado un enorme esfuerzo al compositor con la ejecución limpia de este ejemplar, estaba tan sin resolver en ese momento como la cuestión de si realmente podría ser la primera transcripción de la partitura.
Instrumentación La partitura está escrita para una orquesta formada por:
Viento madera: 2 flautas, 2 oboes, 2 clarinetes en si bemol, 2 fagotes. Viento metal: 4 trompas en fa, 3 trompetas en fa, 3 trombones (alto, tenor y bajo), [1 tuba]. Percusión: timbales. Cuerda: una sección de cuerdas con violines I y II, violas, violonchelos y contrabajos.
La tuba fue añadida en la revisión de 1878, según la edición crítica de Nowak, al mismo tiempo que se añadió en la Sinfonía n.º 4.
Estructura y análisis La sinfonía consta de cuatro movimientos: I. Introduction. Adagio – Allegro, en si bemol mayor II. Adagio. Sehr langsam, en re menor III. Scherzo. Molto vivace (Schnell), en re menor – Trio. Im gleichen tempo, en si bemol mayor IV. Finale. Adagio – Allegro moderato, en si bemol mayor
La interpretación de esta obra dura aproximadamente entre 70 y 75 minutos. Los movimientos primero, segundo y cuarto comienzan con cuerdas en pizzicato, mientras que el Scherzo lo hace con cuerdas en staccato, pero en todos los casos compartiendo figuras simétricas en la melodía. El material básico del movimiento lento y del Scherzo son muy similares, aunque, por supuesto, en diferentes ritmos y tempi, y con diferentes desarrollos. El Finale se abre de forma análoga al primer movimiento, y en su introducción incorpora citas temáticas de los movimientos anteriores (a la manera de la Sinfonía n.º 9 de Beethoven), a la vez que comienza a introducir nuevo material, que pronto se convierte en el tema principal del Allegro moderato, otra forma sonata que contiene secciones fugadas y corales de elaborado contrapunto.
I. Introduction. Adagio – Allegro El primer movimiento, Introduction. Adagio – Allegro, está escrito en la tonalidad de si bemol mayor, en compás alla breve y responde a una forma sonata con introducción.
La introducción, marcada Adagio, es lenta y majestuosa generando una atmósfera devocional. Se abre con el pizzicato de los contrabajos en tónica. Le sigue un solemne coral de cuerdas que se desvanece en fa mayor, se detiene brevemente y comienza un ascenso al unísono a sol bemol, que conduce a un solemne coro de metales y se cierra en la. Luego, una repetición ascendente al unísono en si bemol, otro coral de metales, esta vez terminando en mi. Entonces se alcanza el clímax impresionante de la introducción en la mayor con un aumento brillante. El frenesí del sonido se interrumpe para introducir el tema principal del Allegro. Esta introducción define la base temática de toda la sinfonía y constituye un rasgo único en la producción sinfónica bruckneriana que también emplea en el Finale de su Sinfonía en re menor. La exposición, marcada Allegro, consta de tres temas, lo cual es un recurso arquitectónico habitual en Bruckner desde la Sinfonía de estudio. El primer tema contiene una figura en ritmo con puntillo en ostinato. Tras la repetición habitual por parte del tutti, el flujo del tema se detiene. El segundo tema, en fa menor, arranca como un episodio coral amortiguado y discreto en acordes de pizzicato en las cuerdas. El tercer tema, en re bemol mayor, se inicia en las maderas con un tema melodiosamente ascendente. Un epílogo y una coda cierran la exposición con pasajes de trémolo en la trompa. El desarrollo es anunciado por el diálogo entre la trompa y la flauta. De nuevo la implacabilidad del motivo con puntillo se vuelve obsesiva e incluso sigue dominando la colosal coda. Contiene un amplio despliegue del tema principal en un hábil contrapunto, que recuerda a las fanfarrias de metales de la introducción. Un gran crescendo conduce a la siguiente sección. La recapitulación se acorta y tiene un poderoso apéndice de movimiento que comienza con un ostinato de bajo similar al de la introducción. En la conclusión suena el tema principal en fortissimo en tónica reminiscencia de la introducción, mientras que de fondo se escuchan metales atronadores, redoble de timbales y se cierra al unísono. Introducción:
Primer tema: Segundo tema:Tercer tema:
II. Adagio. Sehr langsam El segundo movimiento, Adagio. Sehr langsam (Muy lento), está en re menor y en compás alla breve. Estructuralmente adopta la forma de lied (A–B–A'–B'–A'') basado en dos temas:
El primer tema es una melodía lánguida y elocuente en ritmo binario tocado por el oboe sobre un acompañamiento de tresillos de negra en pizzicato tocado por las cuerdas graves. Los saltos de séptima tienen un efecto sorprendente a medida que avanza la obra. La base de tresillos más adelante será esencial en el Scherzo.