Fernán Pérez de Andrade, el Bueno (o Bóo) (c. 1326 o 1330 - 1397), fue un caballero gallego nacido en fecha desconocida aunque parece que nació antes de 1330 y muerto entre 28 de julio y el 21 de agosto de 1397.Carta del arzobispo de Santiago al prior de Caaveiro, que da al caballero por fallecido el 21 de agosto.

Caballero presto a la batalla y aficionado a la caza, la poesía y los libros de caballería según los parámetros de la época, actuó como mecenas y protector de la iglesia aunque bien se sabe que usurpó sus bienes y abusó de su poder en el territorio que dominaba cuando le fue conveniente. Tras unos años de dudas y ambigüedades se posicionó al lado de Enrique de Trastámara en su enfrentamiento con su hermanastro Pedro I de Castilla en los últimos años de lucha hasta su asesinato en Montiel.

Tras la muerte del rey y ascenso de Enrique II de Castilla al trono, Fernán Pérez de Andrade jugó un papel importante al lado del monarca y alcanzó la posición de un gran señor en Galicia.

Los Andrade 200px|right|thumb|Blasón de los Andrade. “Andrade” —según Isidro Millán— era un antiguo topónimo de origen celta, pero se desconoce si se trataba de una villa, de un territorio con ese nombre o incluso si podía haber sido una feligresía.En la actualidad, San Martín de Andrade es una de las parroquias en que se divide el municipio de Puentedeume Este topónimo fue incorporándose, como nombre, a una de las familias del lugar y a partir del se encuentra ya en varios documentos, sin embargo es posible que dicho topónimo fuera tomado por más de una familia que por allí habitara, por tanto, es probable que personas con ese apellido no tuvieran lazos familiares.

Los primeros Andrade documentados aparecen como vasallos de la familia Traba. Los Andrade, junto a otras familias de hidalgos, mantuvieron una discreta posición en el panorama social hasta que llegó al poder la Casa de Trastámara (en el ). Entonces la posición de los Andrade en la zona de Puentedeume, Ferrol y Villalba mejoró, hasta convertirse en una de las familias gallegas más influyentes de la época.

La mayor parte de genealogías de autores del y que han llegado hasta nuestros días, los han hecho descender de grandes familias de antaño como los propios Froilaz-Traba pero estas genealogías contienen puntos de unión muy débiles, también contradicciones y son difícilmente explicables, en ningún caso han sido demostradas hasta ahora. Por no hablar de las historias legendarias, que los unen a uno de los caballeros que llegaron a la península allá por el , acompañando a Mendo de Rausona, supuesto hermano del último rey Longobardo de Italia Desiderio.

Con la figura de Fernán Pérez de Andrade o Bóo —el cuarto con ese nombre— la familia alcanzó una gran relevancia en tiempos de Enrique II de Castilla y sus descendientes continuaron con la bonanza familiar siendo ya Fernando de Andrade (1477-1540) el primero que ostentó el título de conde de Andrade, título actualmente en posesión de la casa de Alba, y segundo de Villalba.

Cuarto hijo de Ruy Freire de Andrade (c. 1290 - 1370), VI señor de Andrade, que hizo un testamento en 1362, que menciona a sus hijos, y pudo haber apoyado las pretensiones castellanas de Fernando I de Portugal, ya que parece ser el Rui de Andrade a quien este rey donó las rentas del puente de Almeara, sepultado en Monfero, y de su esposa Inés Rodríguez o González de Sotomayor, perteneciente a una estirpe de caballeros ligados a la Orden de la Banda desde su creación en 1332 por Alfonso XI, Fernán Pérez de Andrade fue casado con Sancha Rodríguez Pardo,El autor José A. García Ledo añade una primera esposa anterior a Sancha llamada Tareyga de Guzmán, pero no aparece en ningún documento como tal. que con su esposo donó las tierras de San Tirso de Ambroa al monasterio de Monfero en 1370, fallecida después de 1373, hija de Aras Pardo y de su esposa Tareyga Affonso o Tereza Afonso, y con quien se sabe que tuvo dos hijas, María e Inés Fernández de Andrade, monjas en el monasterio de Santa Clara de Santiago, y un hijo del que se desconoce el nombre, aunque en algunas fuentes se dice que se llamaba Nuño (este dato está sin confirmar), que murió a edad temprana dejándole sin heredero varón, por lo que el heredero del señorío familiar, en nada desdeñable, fue su sobrino Pedro Fernández de Andrade, hijo de su hermano primogénito Juan Freire de Andrade (c. 1320 -), VII señor de Andrade, y de su esposa María Alfonso. Fueron sus otros hermanos Nuno Rodrigues Freire de Andrade y Lope Núñez Freire de Andrade, y sus hermanas Marina Peláez Freire de Andrade y Sancha Núñez Freire de Andrade.

Fue nieto paterno de Juan Freire de Andrade (c. 1260 -), V señor de Andrade, biznieto de Nuño Pérez de Andrade (c. 1225 -), IV señor de Andrade, y de su esposa María de Ulloa, trisnieto de Pedro Núñez de Andrade (c. 1195 -), III señor de Andrade, tataranieto de Nuño Freire de Andrade (c. 1160 -), caballero hidalgo, II señor de Andrade, hermano de Pedro Bermúdez de Andrade y Martín Bermúdez de Andrade, que hizeron donaciones en la primera mitad del al monasterio de San Juan de Caaveiro, y quinto nieto de Bermudo Freire de Andrade (Galicia, c. 1120 -), caballero hidalgo, I señor de Andrade, y de su esposa Urraca Alfonso. Bermudo Freire de Andrade es mencionado como siendo hijo natural de Bermudo Pérez de Traba y Godinha do Mato, junto a su hermano mayor García Bermúdez de Traba.

Fernán Pérez de Andrade, ambiente caballeresco y lealtad a Pedro I 250px|right|thumb|Castillo de Andrade. Puentedeume. Fernán Pérez de Andrade (IV) procedía de una familia de hidalgos y caballeros, vasallos de su señor, prestando sus armas a su servicio.

Este ambiente familiar influyó sin duda en el carácter guerrero de Fernán Pérez de Andrade, presto siempre a entrar en batalla pero también en su carácter prudente y observador en unos tiempos difíciles y poco o nada románticos. El hecho de que dos hermanos de su abuelo Juan Freyre de Andrade, Fernán Pérez (el III) y Pedro de Andrade, fueran ajusticiados en el castillo de la Rocha en 1320, hace ver que no eran tiempos en que la prudencia debiera ser ignorada sino que debía ésta estar rápida a ayudar a la suerte a situarse en el bando ganador.

Así pues, eran los Andrade señores de un pequeño dominio y como la gran mayoría del momento aspiraban a ampliar sus territorios y a engrandecer su linaje, al lado en este caso, de su señor natural Pedro Fernández de Castro. Alfonso XI, quien era un entusiasta de la caballería y la potenció como estado social de gran altura y necesidad, creó la Orden de la Banda —primera orden laica de Occidente— y reinstauró la investidura de caballero ordenándose él mismo y armando caballeros a otros vasallos de su reino, otorgándoles a su vez, permiso para hacer lo mismo con algunos de los suyos. Así pues, Pedro Fernández de Castro armó caballeros de la Orden de la Banda a 13 de sus vasallos el 10 de septiembre de 1332, entre ellos Nuño y Rui Freire de Andrade, tío y padre respectivamente de Fernán Pérez de Andrade (el IV). (Libro de Ordenamiento de Banda - Crónica de Alfonso XI).

Fernán Pérez de Andrade, quien figura como escudero en varios documentos de la época, obtuvo en 1356 las primeras donaciones de mano del conde de Trastámara, en aquel tiempo ya, Enrique. Contrajo matrimonio con Sancha Rodríguez, la única hija legítima de Aras Pardo, caballero también de la Orden de la Banda, cosa que le dio a su vez una muy buena posición. Comenzó aquí su andadura ascendente pero sin duda se debió complicar su situación al tener que posicionarse en la lucha entre Pedro I y su hermanastro Enrique, aspirante al trono.

En los primeros momentos de la guerra fratricida y debido a difíciles y diversas circunstancias muchos caballeros apoyaron a los sublevados y Fernán Pérez parece ser uno de ellos, siguiendo a su señor natural, Fernando Ruíz de Castro, quien se posicionó contra el rey Pedro en los primeros momentos de lucha.

Tiempo después Fernando Ruíz de Castro vuelve su lealtad al rey Pedro para no abandonarle jamás. Sin embargo, no está tan claro lo que sucedió con Fernán Pérez de Andrade. Teniendo en cuenta que Enrique estuvo en el exilio entre 1356 y 1366 no parece probable dado lo arriesgado del asunto, que se posicionara a su lado además se sabe que Fernán Pérez luchó al lado del rey Pedro en la campaña contra Aragón en 1357, luego parece que su lugar junto a Pedro durante esos años es clara, a pesar de que hay autores que citan su apoyo a Enrique en determinados sucesos como en su huida hacia Asturias desde Ferrol en 1356.

En estos años y hasta 1362 Fernán Pérez consiguió un importante patrimonio con muy buenos beneficios. Debidos a las herencias de su familia, a las donaciones recibidas del conde de Trastámara don Enrique y a su matrimonio con Sancha. Además consiguió del rey Pedro un importante privilegio, el privilegio de Murviedro, por el cual recibe las villas de Puentedeume y Villalba, el 1 de mayo de 1364 con lo que aumentó su señorío de manera considerable y fortaleció así su poder feudal.

Cambio de lealtades y sucesos de Montiel Tras estos años Fernán Pérez se pasó definitivamente al lado de Enrique. Debió de luchar junto a Enrique ya en la Batalla de Nájera en 1367 sin que se tengan datos de cuál fue su actuación en la misma ni lo que le sucedió inmediatamente después.

Dos años más tarde, en la noche del 22 o 23 de marzo de 1369 muere el rey Pedro en Montiel, en un acto traicionero a manos de su hermanastro Enrique. En estos hechos se ven implicados varios caballeros y todo apunta a que Fernán Pérez de Andrade fue uno de ellos sin que pueda demostrarse a ciencia cierta.

A las tropas de Enrique acompañaban las de Bertrand du Guesclin, en español Beltrán Duguesclín, caballero francés que lideraba las Compañías Blancas venidas de Francia —cosa que le venía muy bien al rey francés porque así se quitaba de encima unas huestes violentas y acostumbradas a la guerra con las que no sabía que hacer en caso de la nueva paz y que solo podía traerle problemas—. Al hallarse sitiado el rey Pedro intentó negociar su huida con Bertrand du Guesclin y acompañado de dos de sus hombres fue hasta la tienda del francés donde se encontraba Enrique. No se sabe a ciencia cierta si Bertrand du Guesclin conocía las traición de la que el rey estaba siendo víctima o fue algún otro caballero quien al tanto de la huida que se le iba a proporcionar, avisó a Enrique. Le ha sido adjudicada por algunos autores la ayuda que un caballero proporcionó a Enrique al sujetar a Pedro para que éste le matara, sin embargo no parece lógico que Bertrand du Guesclin tuviera algo más que ver en este asesinato que el de ser su tienda donde sucediera todo, pues era gran caballero conocido por su valentía y honor y no parece que acto tan reprochable pudiera venir de caballero tan honorable.

Hay afirmacionesBartolome Sagrario Molina y Frey Felipe de Gandara. que dicen que la actuación y la famosa frase de «Ni quito ni pongo rey, pero ayudo a mi señor»” ante la mirada de Pedro es más propia de Fernán Pérez que de Bertrand du Guesclin —de quien su señor, por otro lado no era Enrique si no el rey de Francia—. Por todo ello además, se afirma que todas las donaciones y beneficios que recibió posteriormente a la muerte del rey fue en recompensa a su ayuda tan oportuna en este momento.

Si bien estas afirmaciones no son concluyentes, los documentos que se encuentran y que demuestran una constante culpa de Fernán Pérez junto a Enrique hacen pensar que sí tuvo algo que ver en los acontecimientos antes descritos.

Ascenso social y nuevas luchas thumb|right|250px|Torreón de Andrade en Pontedeume.