Sistemas emergentes son sistemas complejos de adaptación que despliegan comportamientos emergentes. Se caracterizan por resolver problemas, al menos en apariencia, espontáneamente; es decir, sin recurrir a una inteligencia de tipo centralizado o jerarquizado (descendente), sino de forma ascendente, desde la base, a partir de masas de elementos relativamente no inteligentes. El comportamiento separado, individual, de cada uno de los agentes, al aumentar la escala comienza a producir un comportamiento colectivo propio de un nivel de organización superior, a pesar de la aparente carencia de organización en forma de leyes o instrucciones provenientes de una autoridad superior.

Ejemplos de estos sistemas de autoorganización, sorprendentemente parecidos entre sí, se están analizando en las ciencias naturales y sociales desde finales del : las colonias del moho del fango (Dictyostelium discoideum) estudiadas por Evelyn Fox Keller y Lee Segel (biomatemáticos inspirados en Alan Turing),The force of pacemaker concept in theories of aggregaion in cellular slime mold los barrios urbanos estudiados por Jane JacobsDeath and Life of Great American Cities o las redes del cerebro humano estudiadas por Marvin Minsky.The society of mind El software y las redes sociales de reciente creación se desarrollaron siguiendo los mismos patrones. Todos ellos son citados por Steven Johnson en el libro que popularizó el concepto desde 2001 (Sistemas emergentes. O qué tienen en común hormigas, neuronas, ciudades y software).Comentario editorial en Turner. Edición castellana Fondo de Cultura Económica, 2003, ISBN 9681670744

Autoorganización La autoorganización es la capacidad de un sistema para generar orden y estructuras organizadas de manera espontánea. En este proceso no existe un elemento central que controle el comportamiento global, sino que el orden surge naturalmente a partir de las interacciones locales entre los componentes.

Esta propiedad es muy importante en los sistemas distribuidos modernos, ya que permite que múltiples nodos trabajen de manera coordinada incluso cuando operan de forma independiente. Gracias a la autoorganización, los sistemas pueden adaptarse a cambios, recuperarse de fallos y mantener estabilidad sin intervención externa constante.

Ejemplos de sistemas emergentes Existen diversos ejemplos de sistemas emergentes en la vida cotidiana y en el ámbito tecnológico:

Colonias de hormigas que encuentran rutas eficientes sin un líder central. Tráfico vehicular, donde los conductores generan patrones de circulación y congestionamiento. Redes sociales, en las que millones de usuarios producen tendencias y comportamientos colectivos. Mercados económicos, donde las decisiones individuales generan cambios globales en precios y oferta. Sistemas distribuidos, en los que múltiples nodos cooperan para compartir información y mantener servicios activos.

Relación con los sistemas distribuidos En los sistemas distribuidos modernos, los principios de emergencia y autoorganización son fundamentales. Cada nodo del sistema puede funcionar de manera autónoma y comunicarse localmente con otros nodos, permitiendo que el comportamiento global del sistema surja de forma descentralizada.

Gracias a estas propiedades, los sistemas distribuidos logran características como:

Escalabilidad Tolerancia a fallos Adaptabilidad Distribución eficiente de información

El estudio de los sistemas emergentes permite comprender cómo tecnologías modernas pueden operar de forma coordinada sin depender de un único punto de control.

Notas

Véase también Principio de Abstracción y Variabilidad

Enlaces externos Comentario al libro de Steven Jones Entropía, sistemas emergentes y organizaciones ¿Qué son los sistemas emergentes?

Categoría:Teoría de sistemas Categoría:Biología matemática