right|thumb|Portada de la primera edición de 1946 de Autobiografía de un Yogui Autobiografía de un Yogui es la autobiografía escrita por Paramahansa Yogananda (5 de enero de 1893-7 de marzo de 1952) en 1946, en la cual expone la historia de su vida,Yogananda, Paramahansa (1997). Autobiografía de un Yogui, 1997 Anniversary Edition. Self-Realization Fellowship (fundada por Yogananda) http://www.yogananda-srf.org/~~V. ISBN 0-87612-086-9. y con la cual introduce a muchos en la meditación y el yoga.Bowden, Henry Warner (1993). Diccionario de la biografía religiosa de América. Greenwood Press. ISBN 0-313-27825-3. pág. 629 La obra está traducida a más de 50 idiomas

Paramahansa Yogananda nació el 5 de enero de 1893 y murió el 7 de marzo de 1952. Nació con el nombre de Mukunda Lal Ghosh, fue yogui y gurú e introdujo a muchos occidentales en las enseñanzas de la meditación y del yoga, especialmente del método llamado Kriya Yoga, a través de su libro "Autobiografía de un Yogui". Se le considera el más importante propagador del yoga y la meditación en occidente. Anteriormente, otro Swami y yogui hindú, Swami Vivekananda habló en el Congreso Mundial de Religiones de Chicago en 1893, donde fue el orador más destacado según la prensa, pero volvió después a la India.

El libro describe la búsqueda por Yogananda de un gurú, y sus encuentros con personajes notables, como la mística bávara Teresa Neumann, quien afirmaba vivir sin comer desde los 13 años, la santa hindú Anandamayi Ma, Mohandas Gandhi, que fue aprendiz suyo en el Kriya Yoga, el ganador del Premio Nobel de Literatura Rabindranath Tagore, el ganador del Premio Nobel de Física Sir C.V. Raman, y famosos científicos de Estados Unidos como Luther Burbank, a quien dedicó el libro y a quien describe como “un santo americano”.

Amelita Galli-Curci, una de los más famosas cantantes de ópera de principios del , describió así este libro:

"Historias increíbles pero verdaderas de santos y maestros de la India, mezclados con inestimable información suprafísica, que es muy necesaria para poder equilibrar la eficacia material occidental con la eficacia espiritual oriental, proceden de la vigorosa pluma de Paramahansa Yogananda, cuyas enseñanzas tanto mi marido como yo hemos tenido el placer de estudiar durante veinte años”.

Sinopsis

Autobiografía de un Yogui es el más popular de los libros de Yogananda. En 1999 fue designado como uno de los "100 libros espirituales más importantes del siglo 20" por un grupo de teólogos y académicos convocados por la editorial HarperCollins.

Yogananda era muy joven cuando conoció a muchos de los más grandes sabios de la India. El libro Mejda: la Familia e Infancia de Paramahansa Yogananda, escrito por su hermano menor Sananda Lal Ghosh, arroja mucha luz sobre la altura espiritual que tenía ya mucho antes de graduarse en religión y de su formación con su gurú, Sri Yukteswar.

Este libro es un texto autorizado sobre la ciencia espiritual del yoga, que no es sólo el "Hatha Yoga", que son solamente posturas físicas para mejorar la salud, tan familiares en Occidente, y que es lo que podríamos llamar el yoga de la salud física. El yoga abarca un campo muy amplio con diversas especialidades, como por ejemplo el pranayama, llamada la ciencia de la respiración, o ciencia especializada en la energía pránica y su control mediante el control de la respiración. El libro no es una crónica año por año de la vida de Yogananda, sino más bien un estudio de la meditación y el yoga, además de un interesante relato sobre los santos que tuvieron una influencia profunda en su vida y también sobre otros personajes importantes de su época.

La historia del encuentro de Yogananda con su gurú, Sri Yukteswar, se pone de relieve en la Autobiografía de un Yogui, junto con la importancia de la relación gurú-discípulo. El capítulo "Los Años en el Santuario de mi Maestro" es el más largo del libro. La importancia que Yogananda da a esa relación se ve claramente en el primer párrafo de su autobiografía:

Las características principales de la cultura india han sido desde hace mucho la búsqueda de las últimas verdades y la relación entre el discípulo y su gurú. Mi propia trayectoria me llevó a un sabio cristiano cuya vida hermosa fue cincelada para las edades. Él era uno de los grandes maestros que son la única riqueza que queda en la India. Al emerger en cada generación, han protegido a su tierra contra el destino de Babilonia y de Egipto.

La búsqueda espiritual comienza en la niñez

Yogananda escribe abiertamente sobre su deseo intenso, incluso en su infancia, de saber qué había tras las experiencias de la vida y la muerte. De niño preguntaba: "¿Qué hay detrás de la oscuridad de los ojos cerrados?" La muerte de su madre cuando tenía 11 años, a quien estaba profundamente dedicado, intensificó en gran medida su personal búsqueda de Dios. Cuenta: "Quería a mi madre como a mi mejor amigo en la tierra. Sus ojos negros reconfortantes habían sido mi refugio en las pequeñas tragedias de la infancia". Yogananda más tarde afirma que en una visión espiritual, Dios, en el aspecto de Divina Madre, le dijo:"Soy yo quien te ha estado cuidando, vida tras vida, a través de la ternura de muchas madres. ¡Encuentra en Mi mirada los dos ojos negros, los bellos ojos perdidos que buscas!"

Siendo todavía estudiante en la escuela secundaria, Yogananda, con tres amigos, trató de huir de casa y encontrar en medio de las montañas del Himalaya a su gurú que llevaba tanto tiempo buscando. Pero fue después de su graduación de la escuela secundaria, que había prometido a su padre que terminaría, cuando Yogananda conoció a Sri Swami Yukteswar Giri.

Linaje espiritual e influencias

Lahiri Mahasaya era el gurú de los padres de Yogananda y de Sri Yukteswar, a su vez gurú de Yogananda. A la edad de 8 años, Yogananda fue curado instantáneamente del cólera después de que su madre le instase a rezar a Lahiri Mahasaya. Comenzando con el capítulo 31 de su autobiografía, Yogananda dedica los siguientes cinco capítulos a la vida de Lahiri Mahasaya con su gurú, Mahavatar Babaji. Usando historias y hechos biográficos recogidos en su viaje de regreso a la India en 1935 de varios discípulos de Lahiri Mahasaya (incluida la esposa de Lahiri Mahasaya), así como el propio testimonio personal de Yogananda, que rinde homenaje a las tres personas cuyas vidas e influencia colectiva se convirtieron en inseparables de su propia vida y las enseñanzas: el primero es Mahavatar Babaji, el segundo el principal discípulo de este, llamado Lahiri Mahasaya, y tercero el propio gurú de Yogananda, llamado Swami Sri Yukteswar.

La relación gurú-discípulo

Su relación con su gurú, Sri Yukteswar, se detalla con especial énfasis en la Autobiografía de un Yogui. La búsqueda de toda la vida de Yogananda por su gurú terminó cuando conoció a Swami Sri Yukteswar. A pesar de que Yogananda describe muchos santos y milagros en su libro, su relación con Sri Yukteswar es única. Yogananda pasó varios años siendo entrenado por Sri Yukteswar para la misión última de difundir la ciencia del yoga en el oeste.

Volviendo sobre mis pasos como si tuviese alas, llegué a la estrecha calle. Mi rápida mirada reveló la figura reservada, mirando constantemente en mi dirección. Algunos pasos impacientes y yo estaba a sus pies.

“¡Gurudeva!” La cara divina era la de mis mil visiones. Estos ojos felices, en una cabeza leonina de la que caían mechones y con barba puntiaguda, me habían mirado fijamente a menudo en la oscuridad de mis ensueños nocturnos, manteniendo una promesa que yo no había entendido completamente.

“¡Amado mío, has llegado hasta mí!” Mi gurú pronunció estas palabras repetidamete en bengalí, con voz trémula de alegría. “Cuántos años te he esperado!” Entramos en una comunión silenciosa; las palabras eran superfluas. La elocuencia fluía como un canto silencioso del corazón del maestro al del discípulo. Como con una antena de visión interior irrefragable sentí que mi gurú conocía a Dios, y me guiaría hasta Él. El oscurecimiento de esta vida desapareció en un amanecer frágil de memorias prenatales. ¡El drama del tiempo! El pasado, presente y futuro con sus escenas cíclicas. ¡Ésta no era la primera vez que estaba antes estos pies santos!

Yogananda pasó diez años bajo la estricta disciplina de su gurú.

Extractos del Capítulo 12: Años en el Santuario de Mi Maestro:

La disciplina no me era desconocida: en mi hogar mi padre era estricto, y mi madre Ananta a menudo severa. Pero el entrenamiento de Sri Yukteswar no puede ser descrito más que como drástico. Mi gurú era un perfeccionista hipercrítico con sus discípulos, ya fuese en asuntos momentáneos como en los matices sutiles de la conducta.

"Si no te gustan mis palabras, eres libre de irte en cualquier momento", me decía mi Maestro. "Yo no quiero nada de ti, solo tu propio perfeccionamiento. Quédate únicamente si te sientes beneficiado”. "Yo soy duro con los que vienen a mi entrenamiento", me confesó. "Este es mi camino, tómalo o déjalo. Nunca transijo. Pero tú serás mucho más amable con tus discípulos. Esa es tu manera de ser. Trato de purificar solo por el fuego de la severidad, quemando más allá de la tolerancia usual. El enfoque suave del amor también transfigura. Los métodos inflexibles y flexibles son igualmente eficaces si se aplican con sabiduría. Irás a tierras extranjeras, donde no se agradecen los ataques contundentes al ego. Un maestro no puede difundir el mensaje de la India en Occidente sin un amplio fondo acomodaticio de paciencia y tolerancia". ¡Me niego a explicar lo acertadas que encontré las palabras del Maestro tiempo después!

En la vida del Maestro descubrí el abismo entre el realismo espiritual y el misticismo oscuro que se toma falsamente como homólogo. Mi gurú se mostraba renuente a tratar sobre los reinos suprafísicos. Su única áura "milagrosa" era la simplicidad más perfecta. En la conversación evitaba las referencias sorprendentes; en la acción era libremente expresivo. Otros hablaban de milagros pero no podían manifestar nada; Sri Yukteswar rara vez mencionaba las leyes sutiles, pero las manipulaba a voluntad secretamente.

Enseñanzas

Yogananda enseñaba a sus alumnos la necesidad de la experiencia directa de la verdad, a diferencia de la creencia ciega. Dijo que "La verdadera base de la religión no es la fe, sino la experiencia intuitiva directa. La intuición es la capacidad del alma de poder conocer a Dios. Para saber lo que es realmente la religión uno debe conocer a Dios".

Haciéndose eco de las enseñanzas tradicionales hindúes, enseñó que el universo entero es una película cósmica de Dios, y que las personas no son más que actores en el divino juego, cambiando de papeles a través de la reencarnación. Enseñaba que el profundo sufrimiento de la humanidad se debe a identificarse demasiado con el cuerpo y con el papel que tienen en la vida actual, en lugar de con el productor de la película, o Dios. Enseñaba Kriya Yoga y otras prácticas de meditación para ayudar a las personas a alcanzar el conocimiento que llamó autorrealización:

La Autorrealización es el conocimiento experiencial en todas las partes del cuerpo, la mente y el alma de que estamos ahora en posesión del Reino de Dios, que no tenemos que rezar para que venga a nosotros, que la omnipresencia de Dios es nuestra omnipresencia, y que lo único que necesitamos es mejorar nuestro conocimiento.

La ciencia del Kriya Yoga

El Kriya Yoga es un conjunto de técnicas de yoga que son la principal disciplina de las enseñanzas de meditación de Yogananda. El Kriya Yoga fue transmitido a través del linaje de gurús de Yogananda.