En la mitología griega, las Moiras (, Moîrai; ‘repartidoras’) son la personificación del destino.Pierre Grimal: Diccionario de mitología griega y romana, voz «Moiras» Son reconocidas en la tradición clásica como la figura de las tres hilanderas del destino.Aunque las Moiras terminaron siendo representadas tradicionalmente como las «tres hilanderas del destino», esta imagen es el resultado de una evolución literaria e iconográfica. La asociación con el hilado es antigua, pero la representación plenamente desarrollada de Cloto hilando, Láquesis midiendo y Átropos cortando el hilo de la vida pertenece a una tradición posterior que se consolidó en época helenística y romana y alcanzó su forma canónica en el arte europeo. Así se dice que controlaban el metafórico hilo de la vida de cada persona, desde el nacimiento hasta la muerte. Entre los romanos fueron identificadas con las Parcas y de aquí se extendió su diseño conceptual en la cultura grecolatina.
La palabra griega moira (μοῖρα) significa indistintamente ‘destino', ‘parte', ‘lote' o ‘porción'.LSJ: «μοῖρα» Es por ello que en principio todo humano tiene su moira, que significa su parte (de vida, de felicidad, de desgracia, etc.). Comenzaron encarnando la fuerza impersonal del destino, tienen poca participación en los relatos mitológicos y apenas son más que el símbolo de una concepción primitiva del mundo, mitad religiosa, mitad filosófica. Vestidas con túnicas blancas,Platón: República 617c su número terminó fijándose en tres y Hesíodo fue el primer autor en definirlas individualmente. Se llaman Cloto, Láquesis y Átropo,Hesíodo: Teogonía 218 y son imaginadas como hijas de algún dios antiguo, como Nix.Rose (1928), pág. 24.
Mitología En principio las Moiras eran concebidas como divinidades indeterminadas y abstractas, quizá incluso como una sola diosa. En la Ilíada de Homero se habla generalmente de "la Moira", que hila la hebra de la vida para los hombres en su nacimientoIlíada XXIV, 209. 200 - 216: texto español en Wikisource. Texto griego en Wikisource. (μοῖρα κραταιή, moîra krataiḗ: ‘poderosa Moira’).Ilíada XVI, 334. 329 - 341: texto español en Wikisource. Texto griego en Wikisource. En la Odisea hay una referencia a las Klōthés (Κλῶθές) o hilanderas, ya en plural, pero sin definir el número de ellas.Odisea VII, 197. 186 - 206: texto español en Wikisource. Texto griego en Wikisource.
Poco a poco la abstracción del destino fue cristalizándose en un concepto más individual. Impersonal, la Moira es inflexible como el destino. Encarna una ley que ni los mismos dioses pueden transgredir sin poner en peligro el orden del universo. Con el paso del tiempo se desarrolló la idea de una Moira universal que domina el destino de todos los humanos. Tienden a veces a formar un grupo con Ilitía, divinidad, como ellas, del nacimiento.
Las Moiras, en su calidad de divinidades de la duración de la vida humana, se conciben como diosas del nacimiento y la muerte, y de ahí que su número fuera dos, como en Delfos.Pausanias: Descripción de Grecia X 24, 4Kerényi (1951), pág. 32. En Atenas, la diosa Afrodita era considerada la mayor de ellas en su aspecto de Afrodita Urania, según la Descripción de Grecia de Pausanias.PAUSANIAS: Descripción de Grecia I, 19, 2
Una vez que su número se hubo establecido en tres, los nombres y atributos de las Moiras quedaron fijados:La consideración de que eran tres cobró fuerza en el siglo II: cuando Pausanias visitó el templo de Apolo en Delfos, con Apolo y Zeus acompañados cada uno por una Moira, señaló que «hay también imágenes de dos Moiras, pero en lugar de la tercera a su lado aparecen Zeus Moiragetes y Apolo Moiragetes». Asín en Pausanias: Descripción de Grecia X 24, 4. Cloto (Κλωθώ, ‘hilandera’ o ‘convocadora’’) hilaba la hebra de vida con una rueca y un huso y además presidía los nacimientos. Láquesis (Λάχεσις, ‘la que echa a suertes’ o ‘lote’) medía con su vara la longitud del hilo de la vida. Átropo o Átropos (Ἄτροπος, ‘inexorable’ o ‘sin orden’, literalmente ‘que no gira’) era quien cortaba el hilo de la vida sin previo aviso; en esta guisa era la encargada de poner fin a la vida de los mortales, seccionando la hebra con sus «detestables tijeras» cuando llegaba la hora.Segundo Mitógrafo Vaticano, 22
Aunque son auxiliares y escribas de Zeus, seguramente porque ponen en práctica las disposiciones del dios supremo, las consideran servidoras de Hades.Tercer Mitógrafo Vaticano 6, 23 Durante la Gigantomaquia incluso intervinieron en el bando olímpico: Las Moiras, armadas con mazas de bronce, mataron a Agrio y Toante.Biblioteca mitológica I, 6, 2 Durante otra teomaquia, la Tifonomaquia, Zeus persiguió con sus rayos a Tifón hasta el monte llamado Nisa, donde las Moiras engañaron al fugitivo, que, persuadido de que así se fortalecería, comió los frutos efímeros (καρποὶ ἀπηγορευμένοι).Biblioteca mitológica I, 6, 3En el episodio de la Biblioteca I.6.3, los “frutos efímeros” no deben entenderse como un motivo botánico estable ni como un verdadero “fruto prohibido” en sentido normativo, sino como una imagen de engaño narrativo: las Moiras intervienen dentro de la Tifonomaquia como agentes del destino que no sólo fijan la necesidad del desenlace, sino que también pueden inducir a error al adversario haciéndole confundir apariencia y eficacia. Tifón, persuadido de que aquello que consume le fortalecerá, actúa bajo una ilusión que forma parte del orden inexorable del mito: el engaño no altera el destino, sino que lo realiza. En este sentido, el episodio subraya una idea característica de la tradición helenística y mitográfica tardía, según la cual incluso la caída de las potencias monstruosas se produce mediante mecanismos de falsa percepción que revelan, paradójicamente, la imposibilidad de escapar a lo que las Moiras han dispuesto.
Al ser diosas del destino, no pueden sino conocer el futuro, que en ocasiones revelan, convirtiéndose así en divinidades proféticas. Así se dice que las Moiras se presentaron en Calidón ante Altea: «Entonces ellas sentenciaron el destino del infante (Meleagro): Cloto alegó que sería noble, Láquesis que sería valiente, pero Átropo, observando el tizón que ardía en el hogar, dijo que el niño vivirá tanto tiempo como aquel tizón permaneciera sin consumirse».Higino: Fábulas 171 Para Platón las hermanas cantaban en armonía: Láquesis sobre el pasado, Cloto el presente y Átropo el futuro.
Como diosas de la muerte, aparecen junto a las KeresHesíodo: El escudo de Heracles, 258 y las Erinias infernales, con las que incluso llegan a confundirse, y en las cercanías de Sición los sacrificios anuales ofrecidos a ellas eran los mismos que se ofrecían a las Erinias.Pausanias: Descripción de Grecia II 11, 4; escolio a Esquilo, Agamenón, 70; Claudio Eliano: De Natura Animalium X, 33; Servio, sobre la Eneida de Virgilio I, 86 Pertenece al mismo carácter el hecho de que, junto con las Cárites, conduzcan a Perséfone desde el mundo inferior hacia las regiones de la luz, y sean mencionadas junto con Plutón y Caronte.Himnos órficos 428; Ovidio: Fastos VI, 157; Aristófanes: Las ranas 453
Un texto bilingüe eteocretense tiene la traducción griega (omosai d-haper enorkioisi, ‘pero puede jurar [estas] mismas cosas a las Guardianas de Juramentos’). En eteocretense esto se escribe —S|TUPRMĒRIĒIA, donde MĒRIĒIA puede aludir a las divinidades que los helenos conocían como las Moiras.La inscripción, del Delfinion de Dreros, actualmente desaparecida, fue publicada por:
Las tres Moiras Las prerrogativas individuales de las Moiras fueron definidas tardíamente, especialmente a partir de los literatos humanistas: +españolManuel F. Galiano: La transcripción castellana de los nombres propios griegosgriegoHesíodo: Teogonía, 218latínCicerón: De natura deorum III, 17etimologíaEsta etimología nos la ofrece Robert Graves en su índice onomástico de Los mitos griegosen el Mitógrafo Vaticanoen Platónen Aulo GelioAulo Gelio: Noches áticas II 16,11ClotoΚλωθώClotho«hilandera»teje el hilo con una ruecacanta sobre el futuropreside el embarazoLáquesisΛάχεσιςLachesis«medidora»mide el hilo con una varacanta sobre el pasadopreside la duración de la vidaÁtropoἌτροποςAtropos«inmutable»corta el hilo con unas tijerascanta sobre el presentepreside la muerte
Familia y ascendencia En cuanto a su ascendencia, no hay tradiciones fuertemente establecidas. Generalmente las Moiras son hijas de fuerzas divinas antiguas. +AscendenciareferenciaNixPrimero Hesíodo les concede una filiación como prole de una deidad antigua: «alumbró igualmente la Noche, sin acostarse con nadie, a las Moiras, vengadoras implacables: a Cloto, a Láquesis y a Átropo que conceden a los mortales, cuando nacen, la posesión del bien y del mal y persiguen los delitos de hombres y dioses».Hesíodo: Teogonía 217; Esquilo: Euménides 961, Himno Órfico 59Zeus y TemisMás tarde Hesíodo dice que «en segundo lugar Zeus se llevó a la brillante Temis que alumbró a las Horas, las cuales protegen las cosechas de los hombres mortales, y a las Moiras, a quienes el prudente Zeus otorgó la mayor distinción, a Cloto, Láquesis y Átropo, que conceden a los hombres mortales el ser felices y desgraciados.Hesíodo: Teogonía, 904AnankéA la Necesidad, como diosa que representa la fuerza ineludible del destino, se la imagina filosóficamente como madre de las Moiras, quienes cantan las cosas del devenir: Láquesis sobre las cosas que fueron, Átropos sobre las que son, pero Cloto sobre las que aún no han sucedido.Platón: República 617CCaosQuinto expresa que «porque las hijas del sagrado Caos, las Moiras, habían hilado para ellos en su nacimiento, aun siendo inmortales, tal disposición divina».Quinto de Esmirna: Posthoméricas 3, 755 Nix y CronosTzetzes opina, en cambio, que nacieron de la Noche y el Tiempo.Tzetzes, sobre Licofrón, 406 Nox y ÉreboLos poetas latinos Higino y Cicerón hacen a las tres Parcas (Parcae) hijas de la Noche y el Erebo.Higino: Fábulas, prefacio; Cicerón: De Natura Deorum 3.17Crono y EvónimeEpiménides alega que «Crono de mente retorcida tomó en matrimonio a la joven Evónime; de él nació la áurea Afrodita de hermosos cabellos, y las Moiras inmortales y las Erinias de variopintos dones».Teogonía de Epiménides; Tzetzes sobre Licofrón, Alejandra 406 (Scheer); escolio a Sófocles, Edipo en Colono 42Océano y GeaSegún Atenágoras y Licofrón, Océano y Gea engendraron a las Moiras.Atenágoras, 15; Licofrón, 144Urano y GeaPara los órficos las Moiras, los Cíclopes y los Centímanos son todos hermanos.Atenágoras: Pro. Christ. 18, 6DemogorgónBoccaccio, fuera de la cultura clásica, dice que nacieron de Demogorgón. Las Parcas son el triple nombre del fatum; principio cósmico que regula el destino.Boccaccio: Genealogia deorum gentilium, I, 5. El autor las denomina como «Cloto, Látesis y Ántropos».
Zeus y las Moiras thumb|Las tres Moiras matando a los gigantes Agrio y Toante. Detalle de un friso del Altar de Pérgamo (Museo de Pérgamo, Berlín).
Las Moiras también eran temidas y respetadas por los dioses, según palabras de la sacerdotisa pitia de Delfos: «Hasta para un dios resulta imposible evitar la determinación del destino».Heródoto: Historias 1, 91 Hesíodo se refería a ellas como «las Moiras, a quienes el sabio Zeus respetó con los mayores honores».Hesíodo: Teogonía 901. 886 - 929 (Hijos de Zeus con las diosas): texto español en Wikisource. Texto griego en Wikisource. Los olímpicos no tenían poder contra las decisiones de las Moiras y así decretaron, por ejemplo, la ley de que Perséfone no podría volver al cielo si hubiera probado comida alguna de los infiernos.Ovidio: Las metamorfosis, V, 532
Sin embargo, en contraposición a este punto, un supuesto epíteto del rey de los dioses, Zeus Moiragetes (Μοιραγέτης, «líder de las Moiras»; o bien ‘Zeus Dador de Destino’), fue plasmado en el por Pausanias a raíz de una inscripción que contemplara en Olimpia: