Las Asambleas de Dios () o la Fraternidad Mundial de las Asambleas de Dios son una asociación cristiana evangélica internacional de iglesias pentecostales. Según un censo de 2022, contaba con 367 398 iglesias y más de 53 millones de miembros en todo el mundo.Assemblies of God World Missions, Vital statistics 2022 , agwm.org, USA, 2022

Pertenecen a la asociación nacional de iglesias evangélicas de sus respectivos países o regiones y a la Fraternidad Mundial Pentecostal (Pentecostal World Fellowship en inglés). Sin embargo, desaprueban el ecumenismo con organizaciones religiosas contrarias a su declaración de fe y no están afiliadas al Consejo Mundial de Iglesias.

Historia thumb|150px|E.N. Bell, primer superintendente de las Asambleas de Dios. Luego del reavivamiento de la Calle Azusa de 1906 dirigido por el Pastor Afroamericano William J. Seymour en Los Ángeles, California, el pentecostalismo clásico se comenzó a extender por distintas localidades y países del mundo.El Movimiento Pentecostal, Editorial Cristiana de las Asambleas de Dios, 1999. En 1910, en Estados Unidos ya se habían creado dos grandes organizaciones pentecostales, las cuales eran dirigidas en Texas y Arkansas por el exministro metodista E.N. Bell, y en Alabama y Misisipi por H.A Gross.

Bell era además editor del periódico cristiano La Fe Apostólica, luego llamado Palabra y Testimonio, en donde publicaba diversos testimonios de pentecostales. Dado el creciente número de creyentes en la doctrina del bautismo en el Espíritu Santo, decidió unificarlos con el fin de que tuvieran derechos sobre las propiedades en donde estaban levantando sus templos, evitándose problemas con otras organizaciones religiosas históricas. A partir de 1911, muchos ministros blancos afiliados a la Iglesia de Dios en Cristo expresaron su descontento con el liderazgo afroamericano.Vinson Synan, The Holiness–Pentecostal Tradition: Charismatic Movements in the Twentieth Century, (Grand Rapids, Michigan: William B. Eerdmans Publishing Company, 1997), pages 153–155, . En 1913, 353 ministros blancos formaron una nueva iglesia, que dio sus propias credenciales, aunque todavía usaba el mismo nombre (Iglesia de Dios en Cristo). Sin embargo, entre 1913 y 1914, muchos grupos pentecostales tuvieron controversias doctrinales con respecto a la Santísima Trinidad y en cuanto al nombre de quién o de quiénes debía efectuarse el bautismo en agua. Por consiguiente, en 1914, después de grandes debates los grupos decidieron separarse y formar organizaciones afines a sus creencias. Bell, contrario a los pentecostales unicitarios, fue uno de los pastores que optaron por continuar con la doctrina de la Santísima Trinidad. El 20 de diciembre de 1913, convocó a todas las iglesias pentecostales trinitarias a un concilio con el fin de organizarse mejor.Historia de las Asambleas de Dios en México, Alfonso de los Reyes Valdez, 2006

thumb|250px|left|Primer Concilio de las Asambleas de Dios, celebrado en 1914 en Hot Springs. El grupo de ministros blancos liderados por el pastor E.N. Bell se reunió en el primer Concilio General de las Asambleas de Dios EE. UU., entre el 2 y el 7 de abril de 1914 en la ciudad de Hot Springs, Arkansas. Cecil M. Robeck, Jr, Amos Yong, The Cambridge Companion to Pentecostalism, Cambridge University Press, UK, 2014, p. 78 Edith Waldvogel Blumhofer, Restoring the Faith: The Assemblies of God, Pentecostalism, and American Culture, University of Illinois Press, USA, 1993, p. 142 Asistieron una mayoría de ministros pentecostales supremacistas blancos, aunque asistió el fundador de la Iglesia de Dios en Cristo. Sus ministros fundadores se separaron de la Iglesia de Dios en Cristo en desacuerdo con la supervisión de las poblaciones minoritarias. También participaron extranjeros y los ministros M.N. Pinson, A.P. Hollins, H.A. Gross y D.C. Operman.

En dicho concilio se eligió a Bell como presidente y a J. Roswell Flower como secretario. Se adoptó el nombre de «Asambleas de Dios» propuesto por el evangelista K. Leonard, quien junto a otros ministros se adhirió al movimiento y además ofreció a la organización su imprenta y escuela en Findlay, Ohio. Además establecieron algunos lineamientos organizacionales y promulgaron una declaración que establecía el principio de soberanía de cada iglesia local.

El segundo concilio general se realizó en noviembre del mismo año, esta vez en la ciudad de Chicago. Allí la organización oficializó la Biblia como su regla de fe y conducta, permitiendo a cada ministro desarrollar sus propias interpretaciones.La Historia de la Iglesia Cristiana, Jesse Lyman Hurlbut, Editorial Vida, 1999.

Dada la creciente influencia de la doctrina de la Unicidad de Dios en el movimiento pentecostal, las Asambleas de Dios decidieron organizar un tercer concilio general, en el otoño de 1916, en la ciudad de San Luis, Misuri. Los líderes de la organización, junto a varios ministros, redactaron la por ellos denominada «Declaración de Verdades Fundamentales» o «Declaración de Fe», un documento donde exponían sus creencias, poniendo énfasis en la doctrina de la Santísima Trinidad.Teología Bíblica y Sistemática, Myer Pearlman, Editorial Vida, 1992. Esto provocó la afiliación de varias iglesias hasta entonces independientes, pero también la separación de las iglesias pentecostales unicitarias, las cuales formaron otras denominaciones, tales como la Iglesia Pentecostal Unida.

A partir de entonces, las Asambleas de Dios se comenzaron a establecer en otros estados y condados de Estados Unidos. Otros miembros de México, Brasil y algunas regiones de Europa decidieron regresar a sus países de origen para predicar las doctrinas de las Asambleas de Dios. Para 1918, las iglesias de las Asambleas de Dios de habla hispana ya se habían extendido a Texas, California, Colorado, Nuevo México y Nueva York, así como a países latinos como Cuba, Puerto Rico, El Salvador, Guatemala y México.

Incorporada durante la segregación racial Segregación racial vigente en el Sur de Estados Unidos, la Iglesia prohibió la ordenación de ministros afroamericanos de 1939 a 1962. Los afroamericanos que buscaban la ordenación eran remitidos a la Iglesia de Dios en Cristo. Tras rechazar la igualdad racial con los afroamericanos, las primeras Asambleas de Dios se centraron intencionadamente en las poblaciones predominantemente mestizas de América Latina en 1918. La labor evangelizadora entre hispanos y latinos se independizó del Departamento de Misiones Extranjeras en 1929, con la creación del primer Distrito Latinoamericano. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, la comunidad latinoamericana de las Asambleas de Dios constituía la mayor presencia evangélica entre los hispanos en Estados Unidos. También centraron su atención en las poblaciones inmigrantes predominantemente blancas y de origen europeo en los Estados Unidos de América.

En 1988, por iniciativa del Dr. Philip Hogan, las distintas organizaciones nacionales de las Asambleas de Dios se unieron para conformar la Fraternidad Mundial de las Asambleas de Dios Pentecostales, cuyo objetivo inicial fue coordinar la evangelización, pero pronto se convirtió en un organismo permanente de interrelación entre las distintas instituciones. Hogan, quien por entonces era director de las Misiones Foráneas de las Asambleas de Dios de Estados Unidos, se convirtió en el primer presidente de la Fraternidad, ejerciendo hasta 1992, año en que asumió el Rev. surcoreano David Yonggi Cho. En 1993 el nombre de la fraternidad cambió por el de Fraternidad Mundial de las Asambleas de Dios.

Casi a finales del , las Asambleas de Dios y otras denominaciones cristianas denunciaron oficialmente el racismo; sin embargo, un autor estadounidense señaló: "que si bien los actuales líderes de las Asambleas de Dios han adoptado el concepto de una comunidad eclesiástica integrada que ya no excluye a los afroamericanos, prácticamente no hay evidencia de una amplia aceptación de este concepto a nivel de las iglesias locales dentro de la denominación".

Estadísticas Según un censo de la asociación de iglesias, en 2025 tiene 442,000 iglesias y 85 millones de seguidores en todo el mundo. World Assemblies of God Fellowship, About, worldagfellowship.org, USA, consultado el 16 de agosto de 2025

Creencias 280px|right|thumb| Servicio en Dream City Church, afiliada a las Asambleas de Dios, en 2010, en Phoenix, Estados Unidos. 280px|thumb|Templo Salem de Cotonú, afiliado a las Asambleas de Dios, en Cotonú, en Benín, 2018. Las Asambleas de Dios de cada país tienen una comisión de «Doctrina y Asuntos Teológicos», cuyos miembros, amparados en su propia interpretación de la Biblia, definen la postura de la iglesia nacional sobre diversos temas teológicos, políticos, sociales y conductuales.Minutas Permanentes de las Asambleas de Dios, Editorial de las Asambleas de Dios, 2007. Esta organización se enmarca dentro del pentecostalismo clásico y sus miembros se definen a sí mismos como evangélicos y pentecostales.

En general, las Asambleas de Dios se declaran en contra del machismo, si bien algunas iglesias tienen restricciones en cuanto a la vestimenta y hacen importantes distinciones de género. Adicionalmente, tienen iniciativas de integración y evangelización especial para las personas con capacidades diferentes.

Por otra parte, no aceptan las parejas de hecho ni los divorcios, salvo por causas de adulterio o abandono, y sólo algunas iglesias permiten segundas nupcias, exclusivamente por razones de viudez. Estas personas divorciadas y vueltas a casar difícilmente podrán afiliarse al movimiento, ni menos asumir puestos de pastores y diáconos, con la excepción de que se hayan divorciado antes de su conversión al cristianismo, por alguna de las razones antes mencionadas. Las Asambleas de Dios consideran como pecados las relaciones sexuales prematrimoniales y extramatrimoniales, la homosexualidad, la transexualidad y en general cualquier otro tipo de orientación sexual o identidad de género, el aborto en casi cualquiera de sus maneras, excepto tratándose de un aborto espontáneo, la eutanasia, la clonación y la investigación biomédica de las células madre, el consumo de alcohol y los juegos de apuestas. El incumplimiento de estas normas disciplinarias, más otras faltas, puede conllevar a sanciones específicas y bien estipuladas por las iglesias, que pueden variar entre el apercibimiento, la amonestación, suspensión o expulsión.

En cuanto a sus creencias religiosas, las Asambleas de Dios se declaran en contra de ciertas posiciones más extremas, como las neopentecostales. Rechazan los autoritarismos ejercidos por los llamados «apóstoles» y «profetas» de otras denominaciones pentecostales; para ellos, estos no son cargos oficiales ni menos divinidades, sino una manera de referirse a aquellas personas que ejercen funciones evangelizadoras significativas. Tampoco están de acuerdo con el excesivo uso de la imposición de manos ni con otras prácticas de efervescencia devocional como mecanismos para buscar los llamados dones del Espíritu Santo; reprueban las libres interpretaciones de la Biblia que llevan a consideraciones que no están explícitamente escritas en ella,El Avivamiento Pentecostal, Editorial Cristiana de las Asambleas de Dios, 2003. y creen que solo sus textos originales son del todo veraces y confiables. Por otra parte, si bien creen en la posesión demoníaca, no se obsesionan con esta idea y consideran que los evangélicos fieles no pueden ser poseídos de esta manera.

Culto thumb|Jóvenes en el Centro de Fe Emanuel AD, Cancún. Como pentecostales, oran con las manos alzadas y reciben el don de lenguas.