Las personas lesbianas, gais, bisexuales y transgénero (LGBT) en Sierra Leona se enfrentan a desafíos legales que no experimentan los residentes que no pertenecen a estas poblaciones. La actividad sexual entre hombres (ya sea en público o en privado) es ilegal en Sierra Leona y conlleva una posible pena de cadena perpetua con trabajos forzados, aunque esta ley rara vez se aplica.
Situación legal La actividad sexual entre hombres es ilegal según el artículo 61 de la Ley de Delitos contra la Persona de 1861, que fue heredada del Imperio británico durante el periodo colonial y que tipifica la homosexualidad bajo la figura de la sodomía. La pena para el delito va de diez años de reclusión a cadena perpetua con trabajos forzados. La actividad sexual entre mujeres, por el contrario, siempre ha sido legal. El artículo en cuestión sobre las relaciones masculinas indica:
En 2011, Sierra Leona fue uno de los cinco países africanos que se unieron a la Declaración sobre orientación sexual e identidad de género de las Naciones Unidas, que pedía el fin de «los actos de violencia, las sanciones penales y las violaciones de los derechos humanos cometidas contra personas por su orientación sexual o identidad de género».
Protecciones contra la discriminación La constitución de Sierra Leona no contiene protecciones contra la discriminación basada en la orientación sexual o la identidad de género. Adicionalmente, el trabajo de la Comisión de Derechos Humanos de Sierra Leona no encompasa problemáticas de las minorías sexuales debido a que, según afirmó su director de comunicaciones en 2011, «la ley de Sierra Leona no otorga a la Comisión el mandato de abogar y apoyar los derechos humanos LGBT».
No obstante, algunos estatutos nacionales incluyen protecciones limitadas. La Ley de Empleo de 2023, por ejemplo, prohíbe la discriminación basada en la «sexualidad» y el despido injustificado basado en la orientación sexual de un empleado (92.1.f).
El apartado 9.29(b) del Reglamento de Aviación Civil de Sierra Leona de 2024, establece que «el Estado no utilizará los datos del Registro de Nombres de Pasajeros que revelen el origen racial o étnico de una persona, sus opiniones políticas, creencias religiosas o filosóficas, su afiliación sindical o datos relativos a su salud, vida sexual u orientación sexual, salvo en circunstancias excepcionales e inmediatas para proteger los intereses vitales del titular de los datos o de otra persona física».
Condiciones de vida En referencia a las actitudes de la población local hacia las personas pertenecientes a la diversidad sexual, un informe presentado por la embajada de Estados Unidos en Sierra Leona en 2011 indicó:
Los políticos, los partidos políticos y otras organizaciones políticas en Sierra Leona evitan hacer declaraciones públicas sobre los derechos LGBT o se oponen a ellos por motivos religiosos. Los miembros de la comunidad LGBT en Sierra Leona comenzaron a hacer campaña por los derechos LGBT en 2002, con la creación de la Asociación Dignidad.
En 2004, la activista Fannyann Eddy fue asesinada. Eddy fue la fundadora de la primera organización de derechos LGBT en el país, la Asociación de Lesbianas y Gays de Sierra Leona. Según los informes iniciales, varios hombres la violaron y asesinaron brutalmente en su oficina. Activistas de derechos humanos afirmaron que fue atacada por ser lesbiana y por su trabajo en favor de las mujeres y la comunidad LGBT. Sin embargo, la policía declaró que no había pruebas de violencia sexual y que el asesinato no podía atribuirse a la homofobia. El acusado del asesinato era un «trabajador de limpieza descontento al que la Sra. Eddy había despedido semanas antes del asesinato» y que, según los informes, la había «amenazado con vengarse».
En 2011, el gobierno, a través del Programa Nacional de Control del VIH/sida (PNCS), realizó su primer estudio sobre hombres que tienen sexo con hombres (HSH). El estudio reveló que, si bien la sociedad suele etiquetar rápidamente a estos hombres como «gays», muchos de ellos no asocian sus prácticas sexuales con la homosexualidad, sino que insisten en una identidad heterosexual. La tasa de infección por VIH entre los HSH fue del 7,5 %, más de cinco veces superior a la prevalencia nacional del VIH.
El primer ministro británico, David Cameron, declaró en octubre de 2011 que el Reino Unido podría retener la ayuda a los países que no reconocieran los derechos LGBT. En respuesta, el viceministro de Información, Sheka Tarawalie, declaró a los medios de comunicación en noviembre de 2011 que «no es posible que legalicemos los matrimonios entre personas del mismo sexo, ya que son contrarios a nuestra cultura». El presidente de la Iglesia Metodista de Sierra Leona, el obispo Arnold Temple, afirmó: «La iglesia de Sierra Leona hará todo lo posible por proteger la democracia, pero nuestros valores no aceptan el llamamiento del Sr. Cameron a los países de la Mancomunidad de Naciones para que acepten la práctica del lesbianismo y el homosexualismo. Hacemos un llamamiento al gobierno para que informe al líder británico de que tales prácticas son inaceptables y las condenamos totalmente. África no debe ser vista como un continente que necesita ser influenciado por la amenaza demoníaca, ya que nuestros valores son totalmente diferentes».
El Informe de Derechos Humanos de 2012 del Departamento de Estado de los Estados Unidos encontró:
Véase también Diversidad sexual en África
Referencias
Sierra Leona