thumb|220px|San Francisco de Borja que fue caballerizo mayor de la emperatriz Isabel de Portugal. thumb|220px|Juan Francisco de la Cerda Enríquez de Ribera, duque de Medinaceli, caballerizo mayor del rey Carlos II. thumb|220px|El marqués de Viana, caballerizo mayor junto al rey Alfonso XIII y su hijo el infante Jaime de Borbón y Battenberg en brazos. thumb|220px|Fotografía de una montería a la que asistió el rey Alfonso XIII, quien aparece acompañado por el marqués de Viana, su montero mayor, por el hijo de este, conde de Coquilla, y por el marqués de La Guardia. El caballerizo mayor era el jefe de palacio encargado de la dirección y gobierno de la caballeriza del rey de España, y lo acompañaba tan pronto salía de palacio. Formaba parte del entramado institucional de la Real Casa y Patrimonio de la Corona de España.

Antecedentes históricos

Este empleo cuenta mucha antigüedad en España y ya se conocía con la misma denominación que ahora tiene en tiempo del emperador Carlos V, como lo atestiguan los nombramientos de San Francisco de Borja y del marqués de Launoi como caballerizos mayores de la emperatriz su esposa, de lo cual también se infiere claramente el mucho honor y distinción anejos a aquel cargo; de otro modo no se hubieran buscado para él personas de tanta nobleza y posición.

Los reyes de España, que siempre remuneraron generosamente a sus servidores y que sostuvieron su corte y su casa con gran pompa y magnificencia, otorgaron considerables prerrogativas a su caballerizo mayor como servidor que era tan inmediato a sus personas. Le confirieron la honra de tener llave de cámara y aposento en palacio, el mando en la casa de los pajes del rey, en los piqueros y en la armería real, el privilegio de andar en coche del rey con seis mulas o caballos, la precedencia fuera de palacio sobre el mayordomo mayor y sumiller de corps, acompañando al rey y otras varias distinciones no menos honoríficas.

Aparte de ellas, el caballerizo mayor del rey ha disfrutado en otros tiempos del conocimiento de causas y pleitos, de una verdadera jurisdicción, puesto que entraba en unión del mayordomo mayor y del sumiller de corps a formar la junta de Bureo con igual concepto de jefe principal. En su virtud le correspondía por asesor un consejero de Castilla, tanta era la categoría que representaba. Las leyes españolas recopiladas declaraban esta jurisdicción del caballerizo mayor, le encomendaban como primer jefe de la Real Caballeriza su privativo gobierno y dirección, ponían bajo sus órdenes los criados e individuos que en aquella servían, le concedían en unos empleos la propuesta, en otros el nombramiento, etc. El fuero privativo de los empleados de Reales Caballerizas se extinguió posteriormente, entendiéndose competente para con ellos la jurisdicción ordinaria.

Pero a pesar de haberse desmembrado las facultades de justicia de la autoridad del caballerizo mayor del rey, no perdió este empleo su elevado carácter. Y con él se siguieron considerando honradas las más distinguidas personas de la aristocracia. Y si por una parte quedó dentro de una esfera más limitada, en cambio acreció a su consideración la que tuvieron en otras épocas ciertos empleos principales de palacio que en él se refundieron. La Real Ballestería siguió conforme a la ley recopilada bajo las órdenes del Caballerizo mayor, teniendo a la vez el concepto que su título indica, el de caballerizo y de ballestero y montero mayor, siendo el jefe de los caballerizos de campo, ballesteros, reyes de armas, picadores, correos, tronquistas y criados de la real caballeriza.

Aunque se haya tratado del caballerizo mayor del rey, no debe tomarse esto literalmente, ni dar motivo a creer que no hay más que un caballerizo mayor. El rey, lo mismo que la reina, tenían cada cual el suyo, notándose en esto una igualdad e independencia acostumbrada de antiguo en palacio. Las funciones de caballerizo mayor pertenecen a las que se llaman de etiqueta.

Este puesto fue desempeñado en estos siglos, con la notable excepción del marqués de Bélgida durante el reinado de los reyes Carlos IV y Fernando VII, por un grande de España.

Régimen durante los siglos y

Régimen orgánico y funciones

Durante los reinados de los dos últimos reyes antes de la proclamación de la Segunda República, Alfonso XII y Alfonso XIII, el caballerizo mayor era la segunda persona en categoría tras el mayordomo mayor, correspondiéndole la jefatura tan pronto el monarca salía de palacio. Su desempeño debía corresponder a un grande de España y su sueldo era de 15.000 pesetas anuales, el mismo que tenía el mayordomo mayor e igualmente, como este, disponía de oficina y cuarto propio en el Palacio Real de Madrid.

El caballerizo mayor acompañaba al rey en todas sus salidas o «jornadas» a caballo junto al carruaje, en el propio carruaje a su lado o «al vidrio» (como se decía), en automóvil y en los viajes en tren o en barco por España y el extranjero.

Como montero mayor, con la ayuda del primer montero, a él correspondía la gestión de las reservas de caza del Patrimonio de la Corona y la organización de las cacerías (monterías...) a las que asistiera el rey si estas tenían lugar en los cazaderos de la Corona como eran el Monte de El Pardo, la Real Casa de Campo o los bosques de Valsaín. En las monterías y tiradas de perdices organizadas por terceros, y que contaban con la asistencia del rey, siempre acompañaba a este en aquella condición.

Unidades dependientes del Caballerizo mayor

A sus órdenes inmediatas se encontraban el caballerizo mayor de la reina, el primer caballerizo y el primer montero con sueldos, ambos, de 7500 pesetas anuales cada uno. Tras de ellos se hallaban los caballerizos de campo, que solían ser oficiales del arma de Caballería, y los monteros de campo.

Del caballerizo mayor asimismo dependían, con asistencia del primer caballerizo, las Reales Caballerizas con su director al frente, cuyo puesto, en 1930, ocupaba Ramón Fernández de Córdoba, marqués de Zarco, que cuidaban de los caballos, carruajes, automóviles, camiones y otros vehículos afectos al servicio del monarca. También era el jefe de la Armería del Palacio Real de Madrid, cuyo conservador en 1930 era José María Conrado y Conrado.

Privilegios, distintivo y uniforme

En las capillas y actos oficiales se sentaba a continuación del mayordomo mayor. En recepciones públicas, junto al mayordomo mayor y el comandante general de Alabarderos, permanecía tras los sillones reales.

El uniforme de montero era de paño verde muy oscuro con bordados propios, hojas de roble, etc.

Caballerizos mayores de los reyes de España entre 1515 y 1931

Caballerizos mayores del emperador Carlos V, 1515-1556

1515-1522: Carlos de Lannoy 1522-1526: Cesare Ferramosca 1526-1529: Adrien de Croy, conde de Roeulx 1529-1530: Guillermo de Monfort, señor de Montfort 1530-1556: Jehan Lenin-Liéthard, conde de Bossu 1556: Sieur de Dandelot

Caballerizos mayores del rey Felipe II, 1556-1598

1556-1579: Antonio de Toledo 1598: Diego Fernández de Córdoba, Señor de Armuña

Caballerizos mayores del rey Felipe III, 1598-1621

1598-1618: Francisco de Sandoval y Rojas, duque de Lerma 1618-1621: Cristóbal Gómez de Sandoval y de la Cerda, duque de Uceda

Caballerizos mayores del rey Felipe IV, 1621-1665

1621-1624: Juan Hurtado de Mendoza, duque del Infantado 1624-1643: Gaspar de Guzmán, conde-duque de Olivares 1643-1648: Diego López de Haro y Sotomayor, marqués del Carpio. 1648-1661: Luis de Haro, marqués del Carpio 1661-1665: Fernando de Borja, príncipe de Esquilache y conde de Mayalde

Caballerizos mayores del rey Carlos II, 1665-1701

1667-1669: Pedro Portocarrero y Aragón, duque consorte de Camiña, conde de Medellín 1669-1675: Francisco de Moura Corterreal, marqués de Castel-Rodrigo 1675-1683: Juan Gaspar Enríquez de Cabrera y Sandoval, duque de Medina de Rioseco, Almirante de Castilla 1683-1687: Juan Francisco de la Cerda, duque de Medinaceli 1687-1688: Francisco Fernández de Córdoba, duque de Sessa 1693-1701: Juan Tomás Enríquez de Cabrera y Ponce de León, duque de Medina de Rioseco, Almirante de Castilla

Caballerizos mayores del rey Felipe V, 1701-1724

1701-1713: Juan Clarós Pérez de Guzmán y Fernández de Córdoba, duque de Medina Sidonia 1715-1721: Francesco Pico, duque de la Mirandola 1721-1724: Alonso Manrique de Lara y Silva, duque del Arco

Caballerizo mayor del rey Luis I, 1724

1724: Alonso Manrique de Lara y Silva, duque del Arco

Caballerizos mayores del rey Felipe V, 1724-1746

1724-1737: Alonso Manrique de Lara y Silva, duque del Arco 1738-1746: Manuel de Benavides y Aragón, conde y luego duque de Santisteban del Puerto

Caballerizos mayores del rey Fernando VI, 1746-1759

1746-1749: Francisco Fernández de la Cueva y de la Cerda, duque de Alburquerque 1749-1759: Luis Fernández de Córdoba y Spínola, duque de Medinaceli

Caballerizos mayores del rey Carlos III, 1759-1788

1759-1768: Luis Fernández de Córdoba y Spínola, duque de Medinaceli 1768-1777: Pedro de Alcántara Pérez de Guzmán y Pacheco, duque de Medina Sidonia 1780-1788: Felipe López-Pacheco de la Cueva, marqués de Villena

Caballerizos mayores del rey Carlos IV, 1788-1808

1788-1798: Felipe López-Pacheco de la Cueva, marqués de Villena 1798-1801: Juan de la Cruz Belbis de Moncada y Pizarro, marqués de Bélgida 1801-1808: Vicente Joaquín Osorio de Moscoso y Guzmán, marqués de Astorga

Caballerizos mayores del rey Fernando VII, 1808 y 1814-1833

1808: Vicente Joaquín Osorio de Moscoso y Guzmán, marqués de Astorga 1814-1822: Juan de la Cruz Belbis de Moncada y Pizarro, marqués de Bélgida 1822-1823: Vicente Isabel Osorio de Moscoso y Álvarez de Toledo, marqués de Astorga 1823-1833: Juan de la Cruz Belbis de Moncada y Pizarro, marqués de Bélgida

Caballerizos mayores de la reina Isabel II, 1833-1868

1833-1838: Fernando de Aguilera y Contreras, marqués de Cerralbo 1838-1839: Ángel María de Carvajal y Fernández de Córdoba y Gonzaga, duque de Abrantes 1839-1854: Joaquín Fernández de Córdova y Pacheco, marqués de Malpica y duque de Arión 1854: Mariano Patricio de Guillamas y Galiano, marqués de San Felices 1854-1856: Vicente Pío Osorio de Moscoso y Ponce de León, duque de Montemar 1856-1859: Francisco Javier Arias Dávila y Matheu, conde de Puñonrostro 1860-1868: Fernando Díaz de Mendoza y Valcárcel, conde de Lalaing

Caballerizo mayor del rey Amadeo I, 1871-1873

1871: Carlos Manuel O'Donnell, duque de Tetuán Entre 1871 y 1873 este cargo se suprimió.

Caballerizo mayor del rey Alfonso XII, 1875-1885

1875-1885: José Osorio y Silva, marqués de Alcañices

Caballerizos mayores del rey Alfonso XIII, 1885-1931

1885-1900: José Álvarez de Toledo y Silva, duque de Medina Sidonia Entre 1900 y 1903 el cargo permaneció vacante.

1903-1906: Manuel Felipe Falcó y Osorio, marqués de la Mina 1906-1927: José de Saavedra y Salamanca, marqués de Viana 1927-1931: Baltasar de Losada y Torres, conde de Maceda

Asimismo existió el cargo de Caballerizo mayor de la Reina que fue ejercido por las siguientes personas:

Caballerizos mayores de las reinas de España entre 1529 y 1931

Caballerizo mayor de la emperatriz Isabel de Portugal, 1529-1539

1529-1539: Francisco de Borja, barón de Llombay y luego duque de Gandía

Caballerizo mayor de la reina Isabel de Valois, 1559-1568

1559-1568: Fadrique de Portugal

Caballerizo mayor de la reina Ana de Austria, 1570-1580

1570-1580: Luis de Venegas y Figueroa

Caballerizos mayores de la reina Margarita de Austria, 1599-1611

1599-1604: Antonio de Toledo 1604-1611: Lope de Moscoso Osorio, conde de Altamira

Caballerizo mayor de la reina Isabel de Borbón, 1621-1644

1621-1644: Gaspar de Moscoso Osorio, marqués consorte de Almazán

Caballerizos mayores de la reina Mariana de Austria, 1649-1675

1652-1659: Fernando de Borja 1659-1663: Luis Guillén de Moncada y Aragón, duque de Montalto 1663-1667: Guillén Ramón de Moncada y Castro, marqués de Aitona