Las sirenas del alma es una novela del escritor español César Fernández García. Se trata de un thriller psicológico, basado en el suspense, cuya primera edición fue publicada en noviembre de 2009 por la editorial Algar (colección Algar joven).Ficha del libro en la editorial Algar.

El romanticismo y el terror se dan la mano en Las sirenas del alma. La ubicación se centra en la isla canaria de La Gomera, donde la tradición desempeña un papel clave dentro de una trama propia de las novelas de misterio.Reseña de Las sirenas del alma en la revista Comento un libro

La herencia genética de Ibaya, una bruja de hace más de 500 años, desata el horror en un tranquilo pueblo de La Gomera. La amistad, el sentido del bien, la investigación de los antecedentes históricos, el autoconocimiento, la lucha contra el mal exterior e interior, la defensa de la dignidad humana y el amor son las armas contra el fatal legado de Ibaya.Ficha de Las sirenas del alma en El Club del Lector.

Argumento Alfredo es un fotógrafo al que se le ha encargado realizar fotos para una nueva guía de la isla de La Gomera. Ha alquilado una casa en las afueras de Antijana, un pueblo de La Gomera. Antijana fue escenario de abundantes ritos por parte de los brujos guanches que adoraban al diablo (llamado Hirguan por los guanches de la isla de La Gomera). De aquellos brujos surgieron los airam (“río de fuego” en lengua guanche), una variante de los vampiros pero con una nota característica: durante el día llevan una existencia normal como vecinos más. Nadie deduciría su auténtica naturaleza viéndole comprar en el mercado o comer en una taberna.

Una noche Alfredo comprueba que, tras la ventana de su habitación, hay un rostro repulsivo. En un principio considera que se trata de una broma de los jóvenes del pueblo, ya que les quedan dos semanas escasas para la fiesta de San Juan. Se trataría de un susto para el único turista que pasaba la noche en Antijana.

El fotógrafo sale a la calle para hallar a los bromistas. Tras buscar por las calles, se adentra por un pinar. Encuentra a un grupo de jóvenes que entonan un himno tétrico de palabras incomprensibles. Rodean a Alfredo. Una joven le muerde en el cuello, los demás lo atacan… y Alfredo muere. Sobre el cadáver, el lúgubre himno se mezcla con unas risas histéricas.

Una semana después, Nuria alquila otra casa en Antijana. La Universidad de Salamanca la ha becado para que pase unos días en el escenario de su tesis doctoral, titulada “Brujería durante el siglo XVI en la isla de La Gomera”. El tema no le resultaba interesante. Sin embargo, don Vicente, su director de tesis, le había dado muchas facilidades. No sólo libros y artículos, sino que también le había proporcionado acceso a esa biblioteca de Antijana, que era privada. El día anterior a que Nuria tomara el avión hacia La Gomera, notando que su alumna no iba muy convencida, la había intentado animar.

Nuria empieza su investigación. El alcalde Antonio Piqué le da las llaves de la biblioteca. En ella, encuentra numerosos volúmenes dedicados al tema de su tesis. Se documenta sobre Ibaya, una bruja cuya sangre corre de generación en generación según la tradición popular de La Gomera. Sus investigaciones también la llevan a visitar las ruinas de un tagoror, una construcción circular donde los indígenas guanches celebraban reuniones antes de la Conquista y que, incluso en el , producen recelo a los gomeros de Antijana. Aquellas piedras despiden todavía una energía que Nuria percibe y que la remueven por dentro.

Al tiempo, la doctoranda se hace amiga de dos hermanos: Verónica y Eduardo. La creciente relación afectiva con el joven le ayuda a superar sus propios miedos. Sobre todo, los interiores porque, cuanto más investiga para la tesis, más removida se siente. Tanto que terminará pensando que en sus venas hay sangre de Ibaya. Si no fuera así, ¿por qué sabe dónde está enterrada la sortija de Ibaya? ¿Por qué tiene visiones de sucesos que pasarán en la realidad? Pero estas preguntas dejan paso a otra más angustiosa: ¿Por qué dio “la casualidad” de que empezara esa tesis? O, más allá todavía: ¿podrá vencer sus inclinaciones heredadas?

Las sorpresas sobre la verdadera identidad de algunos de sus conocidos son continuas. Los miedos van creciendo. La noche de la fiesta de San Juan se aproxima. Pero Eduardo está con ella para lo bueno… y para lo malo. La noche fatídica del 24 de junio los airam los persiguen. Eduardo y Nuria se esconden en una ermita. Fuera, está el peligro de aquellos seres infernales. Pero, dentro, está el mayor peligro. El mundo interior de Nuria, que se debate entre dos polos opuestos. Más detalles del argumento se encuentran en la propuesta de actividades de la editorial Algar para la novela Las sirenas del alma .

Características literarias Lo más destacable del estilo es que, aunque abierto a cierto lirismo, prescinde de retórica. Lo que importa es ser eficaz a la película que se pretende proyectar en la mente del lector. Crítica en la revista Libros Juveniles sobre Las sirenas del alma. De ahí que las características más sobresalientes sean:

Las metáforas de situación sirven para contar, sin necesidad de más palabras, otra historia más. El propio autor ha reconocido que, en sus novelas, acostumbra a situar una historia oculta bajo la trama.La ficha del autor en El Club del Lector recoge que siempre maneja dos historias en sus novelas; una, la profunda; otra, la superficial. Sólo desde esta perspectiva se comprende la aparentemente aséptica canción folclórica que, en la noche de la fiesta de San Juan,Nuria escucha: “A bailar el baile, damas, / la noche de San Juan, / a bailar el baile, damas, / que después no habrá lugar.” En realidad, bajo la inocente tonadilla, también se está emitiendo un mensaje a las seguidoras de Ibaya. A lo largo de toda la novela, el lector va sabiendo de los elementos clave de la historia a la par que el protagonista. Si bien los hechos se cuentan a partir del punto de vista de los personajes (Alfredo para el capítulo 1; Nuria para los demás capítulos), podríamos considerar que estamos ante un narrador omnisciente. Gracias a él, sabemos hasta los más recónditos pensamientos de los protagonistas. A veces, estos pensamientos afloran en la narración mediante el estilo indirecto libre. Utilizando este modo de enunciación, hallamos una voz narrativa que fusiona la voz del narrador con la del personaje. El siguiente fragmento del capítulo 8, en el momento en que Nuria compara a Eduardo con su antiguo novio Marcos: “La voz de Eduardo rebosaba dulzura. Desgraciadamente dentro de unos días no lo volvería a ver más. Nunca Marcos la había tratado así. Ni siquiera al principio, cuando empezaron a salir. ¿Cómo no se había dado cuenta de que él nunca la quiso? Y ahora, ¿sería Marcos cariñoso con su amiga Elena? Porque estaban saliendo. Eso seguro. Segurísimo.” Abundancia de diálogos donde las transacciones ocultas laten por debajo de la expresión superficial. El estilo directo predomina sobre el estilo indirecto. Construcción de escenas según los requerimientos de un filme. Mediante descripciones, se realizan picados para empequeñecer a los personajes, contrapicados para agrandarlos a los ojos de otros personajes que los miran, combinación de planos generales con planos de detalles… Lenguaje técnico para imprimir verosimilitud en las argumentaciones y descripciones. Así, por ejemplo los datos que se proporcionan sobre el fenómeno del mar de nubes tan frecuente en la isla. Descripciones poco extensas pero muy significativas. Escogen los detalles que bastan para caracterizar lo que se pretende. Cuando Nuria descubre el retrato de Ibaya, se describe a la bruja del cuadro con esta descripción: “Los labios enjutos de Ibaya se fruncían en la deformada imitación de una sonrisa. La frente curva y amplia, el mentón prominente, el feroz orgullo en cada rasgo de su rostro, hondura y oscuridad en la mirada. En la profundidad de las órbitas, las pupilas ardían con un resplandor maligno. Aquellos ojos que la escrutaban atentos, despidiendo un fulgor opalino, parecían expandirse, crecer, como negros pozos rodeados de fuego. Pozos donde cualquiera podía caerse y ahogarse con todos los secretos del infierno.” Argumentaciones que transmiten un doble mensaje. Uno en el plano consciente; otro, en el subconsciente tanto de personajes como del lector, anticipando hechos que irremediablemente sucederán después en la concatenación de sucesos. Por ejemplo, cuando el alcalde Antonio Piqué reflexiona sobre la mitología y los símbolos sentenciando: “Los mitos representan la realidad. Exactamente igual que el lenguaje”. Los clímax y anticlímax se suceden para que la narración se sostenga sobre puntos de inflexión (jumping the shark) que van in crecendo y momentos que permitan al lector asimilar los giros argumentales. En ese sentido, suele existir un punto de inflexión en los finales de capítulos. Para ello se utiliza el cliffhanger. Importancia de lo onírico. Los sueños conectan el mundo real con el sobrenatural. Por eso, la novela arranca con la siguiente cita de Gustave Flaubert: “Ten cuidado con tus sueños; son las Sirenas del alma. Ellas cantan, nos llaman, las seguimos y jamás retornamos”. Estas características literarias pueden verse reflejadas en este fragmento recogido en la Biblioteca Complutense de la Universidad Complutense de Madrid.

Universo interno El universo de Las sirenas del alma se compone de una constelación de mitos que procuran representar la realidad.Reseña a Las sirenas del alma por parte del crítico Rubén Castillo. Proceden de tres culturas distintas:

La mitología clásica – De entre los mitos citados, destaca por su significación dentro del sentido de Las sirenas del alma el conflicto entre el dios Dioniso, las bacantes y el rey Penteo. Según Nuria explica al alcalde Antonio Piqué en el capítulo 4, el dios griego representa la fuerza de la locura contra la razón. Logra extender su culto por todo el mundo acompañado por un ejército salvaje de sátiros y ménades. Enloquece a las bacantes que participan en ceremonias donde abundan las drogas, el desenfreno y a menudo la sangre (despedazamiento de animales vivos). En tales orgías era frecuente la ingestión de la carne y vísceras crudas de los seres sacrificados, y la bebida de sangre y vino. La locura de Dioniso es peligrosa. Pero también resulta peligroso oponerse al dios. Penteo, como rey de Tebas y primo de Dioniso, se opone a que tales ritos se celebren en el monte Citerón. Las bacantes persiguen a Penteo y terminan despedazándolo. Su propia madre, bacante también, le arranca la cabeza. El mito, tal y como se cuenta en Las sirenas del alma, pretende demostrar la antigüedad e importancia de la oposición entre locura y razón. Este antagonismo existirá dentro de Nuria. La mitología guanche – Los indígenas guanches tenían su propia concepción de la realidad, donde no faltaba la presencia del diablo, al que llamaban Hirguan. En la vecina isla de Tenerife, el diablo era llamado Guayota. En La Gomera ambas denominaciones para el Mal coexistieron.Explicado en Mitología Guanche .