El Cerrito es un yacimiento arqueológico que se encuentra en el municipio de Corregidora, a 7 km del centro de la ciudad de Santiago de Querétaro, en el Estado de Querétaro, en el centro de México.http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=320830

El sitio El sitio prehispánico ha tenido varios nombres en su historia. En el se le llamó El Cerro Pelón. Su actual nombre, proviene de la identificación que se hace del sitio con su estructura principal que es un gran basamento piramidal que a la distancia parece una formación natural, es decir un cerro.

Estas características se deben a derrumbes y al deterioro que sus muros han sufrido debido a la erosión natural que implica la exposición a los elementos (erosión); el crecimiento de maleza sobre ella también contribuyó al deterioro ya que acumulaba humedad y permitía que, esta se alojara en el material original de construcción. Se le conoce además como la pirámide de El Pueblito, por encontrarse próxima a la población del mismo nombre cuya demografía en crecimiento ha rodeado al sitio.

El Cerrito fue un importante centro político y religioso, que operó como regulador de la población regional.

Como lugar de culto, fue venerado por las culturas locales (Chupícuaro), y por teotihuacanos, toltecas, chichimecas, otomíes y tarascos, en épocas tan tardías como 1632.

Las estructuras que forman el conjunto prehispánico de El Cerrito fueron construidas sobre suelos poco profundos con afloramientos de roca.

En los alrededores existen suelos profundos, de textura fina y color oscuro, con materia orgánica. Estas características de fertilidad, las condiciones climáticas y la disponibilidad de agua, permitieron en la antigüedad, agricultura intensiva, para el sustento de la población regional.

En ellos crece flora silvestre que perdura hasta nuestros días con especies como mezquite, huizache, xixiote, nopal, órgano, garambullo, granjeno, tullidora, sangregado, sávila y diversos pastos.

Aunque anteriormente lucía un abandono considerable por parte del INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia) con acumulación extrema de maleza de monte en sus cuatro caras, ahora en 2023 luce bastante mejorado en su entorno y fachada principal, aunque en las restantes solo se mantiene con un recuperación parcial, con la finalidad de preservar el aspecto de "cerrito" y evitar el deterioro que ocasiona la materia orgánica y la humedad.

Cabe destacar que parte del programa de mejoramiento de la zona arqueológica, ya está abierto totalmente el museo de Sitio, algunas de las piezas que muestran son los incensarios y los coronamientos de las construcciones que se encuentran en muy buen estado de conservación. Como recomendación, siempre es conveniente contratar un guía para que nos expliquen los recorridos.

Antecedentes Los trabajos arqueológicos en el área de Querétaro son insuficientes, sistemáticamente solo iniciaron hace unos veinticinco años. No obstante, la riqueza arqueológica del estado es singular, por tratarse de una zona que formó parte de la fluctuante e irregular frontera entre los pueblos agrícolas mesoamericanos y los grupos de recolectores-cazadores, genéricamente conocidos por los habitantes del altiplano como "chichimecas".

El río el Pueblito mantiene importancia para el estudio de una habitación humana permanente en los últimos 2.500 años en el valle de Querétaro. Existen vestigios de asentamientos humanos en una fase muy temprana de la civilización mesoamericana. Estos vestigios se encuentran desde el nacimiento del río, en el cerro de Neverías, en territorio del municipio actual de Huimilpan, hasta el estado de Guanajuato, como "El Molinito y La Negreta", en una extensión de más de 3 km.

Los primeros asentamientos en Querétaro se relación con la cultura Chupícuaro, la cual se originó en las márgenes del río Lerma, en la actual Acámbaro, Guanajuato. Esta presencia es más notoria y temprana en San Juan del Río y en Querétaro. La cultura Chupícuaro tuvo una arquitectura sencilla de plataformas bajas, hecha de rocas amarillas, de ritos funerarios muy elaborados y particularmente por una cerámica muy elaborada en su decoración. Evidencias materiales de esta cultura han sido registradas en sitios localizados en las faldas del Cerro Cimatario, en las márgenes del río Pueblito.

Allí se han encontrado figuras antropomorfas tipo Chac Mol, atlantes, relieves diversos y cerámica, claramente de filiación tolteca.

"La Magdalena" hacia el oeste y "La Griega", hacia el oriente son otras muestras de esta cultura en el Valle de Querétaro. Los primeros asentamientos humanos en Querétaro, fueron afines y contemporáneos a la cultura de Chupícuaro, en el Período Preclásico mesoamericano superior de la civilización mesoamericana. A partir de la estructura social, política y territorial de Chupícuaro, los habitantes de la región de Querétaro desarrollaron expresiones culturales propias dentro del contexto de la civilización mesoamericana.

Investigaciones del Sitio Se descubren algunos muros principales de la pirámide. Arqueólogo Carlos Margain (1941).

Se efectúa un mapeo, muestreo y pozos, determinando la zona arqueológica de El Cerrito. Arqueóloga Ana Ma. Crespo (1984).

Recuperación de terrenos y algunas excavaciones de este centro ceremonial (1995).

Se declara monumento arqueológico a El Cerrito (9 de noviembre del 2000).

Historia Desde el año 300 a. C., con la llamada cultura de Chupícuaro y posteriormente con la teotihuacana y la tolteca, continuando con el poblamiento chichimeca y otomí, inmediatamente anterior a la llegada de los españoles a este Valle de Querétaro.

Hacia el año 400 d. C., el altépetl, centro ceremonial y su zona urbana prehispánica, surge como cabecera política y religiosa de un conjunto de asentamientos periféricos.

El Cerrito tuvo una larga permanencia como centro político y religioso regional, siendo contemporáneo de Teotihuacán y Tula. Como capital regional, tuvo una serie de asentamientos religiosos y habitacionales, conjuntos urbanos en el Cerro Gordo, Balvanera, La Magdalena, Santa Bárbara, La Negreta y las márgenes del río El Pueblito.

El Cerrito funcionó como centro político y religioso regional de gran importancia regional, desde el año 400 al 1500, de la era cristiana. El auge se da en el Clásico, del año 450 al 850 d. C.

Con el tiempo, El Cerrito se convirtió en un espacio sagrado o santuario. Los edificios y altares alrededor de la pirámide son expresiones de actividades religiosas en torno al culto de una deidad femenina, muy seguramente la Madre Vieja o Madre de los dioses.

A la llegada de los españoles estuvo poblado por chichimecas, con culturas sedentaria y seminómada, a los que se habían agregado los otomíes y tarascos.

Auge El período más intenso de ocupación se asocia a la cultura tolteca, en el Posclásico Temprano (900 a 1200 d. C.). El Cerrito es uno de los sitios más importantes del mundo tolteca, una Tollan o sitio en donde se legitimaba los vínculos de poder de los grandes señores y guerreros de la región. Es muy posible que a través de estos rituales se mantuviera la reproducción de la cosmogonía tolteca.

Durante esa época, pasó de ser un centro ceremonial local a un santuario de alcance regional. Piezas de cerámica encontrada (vasijas, figurillas y malacates) dan evidencia de redes comerciales con regiones tan lejanas como Tajumulco en Guatemala, la Huasteca en el Golfo de México y Los Altos de Jalisco al norte.

Caída Alrededor del año 1200 d. C. los grupos toltecas se retiran del valle disminuyendo, en consecuencia, el uso interno del centro ceremonial. Durante el Posclásico Tardío las diversas etnias que siguieron viviendo en el valle utilizaron parcialmente el sitio para sus ceremonias, esencialmente la pirámide. El cerrito ya no recuperaría su esplendor alcanzado con los toltecas, pero su reconocimiento como espacio sagrado, abierto al culto a una deidad o deidades prehispánicas se prolongó hasta entrado el .

Según registros franciscanos (1632), nativos chichimecas, otomíes y tarascos continuaban dejando ofrendas en los altares. Ellos colocaron una imagen de la virgen María dentro del recinto, para transformar el culto prehispánico mantenido en el sitio por más de mil años.

Ubicación y acceso La zona arqueológica El Cerrito, se ubica en la cabecera del municipio de Corregidora, a solo siete kilómetros del centro de la ciudad de Querétaro.

Se puede llegar a por la carretera libre a Celaya y en el kilómetro seis es necesario desviarse al poniente y para luego seguir la calle Don Bosco o de la Pirámide hasta llegar al lugar.

Se localiza en una zona donde los suelos que rodean al sitio prehispánico son profundos, de textura fina y tono obscuro, domina gran cantidad de materia orgánica por lo que son de excelente fertilidad, características que junto con las condiciones climáticas y la disponibilidad de agua, dieron lugar en la antigüedad a una agricultura de tipo intensivo que sirvió de sustento a una gran concentración de población.

Por esa razón fue que en suelos poco profundos que se combinan con afloramientos de roca, fue donde se construyeron las estructuras que forman el conjunto prehispánico.

En dichos suelos crece una flora silvestre que perdura hasta nuestros días como mezquite, huizache, palo xixiote, nopal, órgano, garambullo, granjeno, tullidora, sangregado, sávila y diferentes pastos

Dirección oficial: Calle Hidalgo S/N Esq. Paseo del Gran Cué, El Pueblito, Corregidora, Querétaro,

El Sitio La zona arqueológica de El Cerrito, también conocida como la "pirámide de El Pueblito", es un magnífico ejemplo de la influencia que llegó a tener la cultura tolteca en el área.

La arquitectura monumental tolteca de El Cerrito integró dos tipos arquitectónicos de construcciones, el patio hundido y los palacios o salas con columnas.

Etapas constructivas Según las últimas exploraciones, la pirámide tiene tres etapas reconstructivas:

Primera etapa. En el centro ceremonial y la pirámide se encontraron piedras careadas, formando un muro vertical, con un basamento de 80 metros por lado y se fecha en el Período Epiclásico mesoamericano.

Segunda etapa. El centro ceremonial está construido con muros de piedra caliza formando tableros y taludes, seguramente con relieves escultóricos y coronamientos de tipo almena, esto es del Postclásico temprano.

Tercera etapa. Tiene grandes muros en talud de piedra basáltica recubierta de estuco, estructuras de tipo altar sobrepuestas a los muros; se trata ya del Postclásico tardío, del siglo XVl.

Estructuras En su construcción se utilizaron placas de piedra con grabados para decorar muros, altares y banqueta. Los motivos incluyen representaciones de personajes históricos y míticos, gestas guerreras, glifos calendáricos, símbolos y numerosos atributos terrenales, astrales y acuáticos a la deidad Quetzalcóatl. El material utilizado incluye placas de tobas, grabadas en relieve; en el acabado final se usaron pigmentos minerales de colores azul, rojo, amarillos, blanco y negro.

Gran Pirámide Llamada "Piramide de El Pueblito", cuyo nombre original es "Piramide del Gran Cue"; es una gran plataforma alargada, derrumbada y cortada en su parte media por la calle de acceso. Como parte de la pirámide se encontraron muros de estructuras principales, esculturas de Chac Mool y de atlantes o columnas. La plataforma mide 130 metros de largo por 30 metros de ancho, desconociéndose la altura, por el grado de deterioro que presenta.

Se construyó sobre una plataforma de nivelación de 118 metros por lado. Sobre de esta inicia formalmente la pirámide, la cual alcanza 30 metros de altura. Formada por trece pequeños cuerpos escalonados en talud, se utilizaron piedras de basalto y arenisca roja, para finalmente ser recubiertos con estuco y pintados en colores rojo y ocre. En cada una de sus caras tenía grandes escalinatas delimitadas por alfardas. miniaturadeimagen|Pirámide del Gran Cue, se aprecia la construcción en su cima.