El frito mallorquín (en malloquin , frit mallorquí) es un plato tradicional de Mallorca (España) elaborado tradicionalmente a partir de la carne, la asadura, el hígado y la sangre cocida del cerdo, el cordero, el cabrito o incluso el pavo.

El plato es una fritura en aceite de oliva de la carne con patatas, cebolla, tomate y pimienta roja. Suele condimentarse con sal, guindilla, pimienta, ajo, hinojo y laurel.

Parece que tiene un origen sefardí, ya que presenta similitudes con la cocida judeo-sefardí y árabe. Aparece citado ya en varios recetarios antiguos, como el Llibre de Sent Soví ().

Elaboración En la preparación tradicional del frito mallorquín, los distintos ingredientes suelen cocinarse por separado antes de combinarse en una misma sartén. Las patatas se fríen previamente, mientras que la carne o la asadura se cocinan junto con el ajo y, posteriormente, con las hortalizas, entre las que destacan la cebolla y los pimientos. El conjunto se aromatiza habitualmente con hinojo fresco y laurel, y las patatas se incorporan al final de la cocción para integrar los sabores y conservar su textura característica.

Variantes

Se conocen varias variantes del frito mallorquín:

Frito de matanzas (frit de matançes), que se hace en la época de la matanza. Frito de sangre (frit de sang), de la comarca de la Sierra de Tramuntana. Frito variado (frit variat), versión con ingredientes variados. Fritos que sustituyen el ingrediente principal (la carne) por otros ingredientes: frito de marisco, de pollo o de verduras.

Notas

Categoría:Gastronomía de Mallorca Categoría:Platos de casquería Categoría:Platos de hígado Categoría:Platos de patata Categoría:Platos de sangre