Juan Fernández Cabellos de OroLuis de Salazar y Castro afirmó en el tomo III de su Historia genealógica de la Casa de Lara que a Juan Fernández le apodaban Cabellos de Oro «por el color de su pelo». Cfr. Salazar y Castro (1697), p. 75. (m. Salamanca, 1303). Ricohombre leonés e hijo ilegítimo del deán Fernando Alfonso de León y de la dama Aldara López de Ulloa.

Fue señor del castillo de Carpio-Bernardo y, entre otras, de las villas de Castroponce, Villacidas y Bricianos. Y ocupó los cargos de mayordomo mayor del rey Sancho IV de Castilla, adelantado mayor de la frontera de Andalucía, adelantado mayor de Galicia y merino mayor de Galicia.

Fue nieto del rey Alfonso IX de León.

Orígenes familiares Fue hijo ilegítimo del deán Fernando Alfonso de León y de su amante, Aldara López de Ulloa. Por parte paterna era nieto del rey Alfonso IX de León y de una dama llamada Maura, y por parte materna era nieto de Lope Rodríguez de Ulloa.

Fue primo carnal del rey Alfonso X de Castilla y de la reina María de Molina, y tío segundo del rey Sancho IV de Castilla.

Biografía Juventud y actuaciones durante el reinado de Alfonso X thumb|Alfonso X de Castilla en una miniatura medieval del Libro de los juegos. Se desconoce su fecha de nacimiento. Su padre, Fernando Alfonso de León, ocupó los cargos de deán de la catedral de Santiago de Compostela, arcediano de la catedral de Salamanca y canónigo de la catedral de León y falleció el día 10 de enero de 1278, aunque otros historiadores afirman que debió fallecer aproximadamente entre 1281 y 1286, ya que en esta última fecha su hijo Juan Fernández recibió «en renta» algunas posesiones que su padre había recibido a su vez del cabildo catedralicio de Salamanca.

A Juan Fernández Cabellos de Oro se le ha confundido frecuentemente con Juan Fernández de Limia, ya que ambos personajes fueron coetáneos y ambos llegaron a ocupar el cargo de adelantado mayor de la frontera de Andalucía. Además, la primera confirmación de Juan Fernández en un privilegio rodado fue en 1276 y apareció como: «Don Johán Ferranz, sobrino del rey, merino de Gallizia».

Juan Fernández fue señor del castillo de Carpio-Bernardo, por concesión de su tío, el rey Fernando III de Castilla, y también de Castroponce, Villacidas, Bricianos y de otros «muchos pueblos y vasallos», como afirmó Manuel Villar y Macías en el tomo I de su Historia de Salamanca.

Debido a su nacimiento, Juan Fernández era primo hermano del rey Alfonso X de Castilla, pero debido a la notable diferencia de edad entre ambos en los documentos de la época siempre apareció con el título de «sobrino del rey» y no con el de «cormano del rey», que habría sido el apropiado, y por su condición de miembro de la familia real castellana quedó incluido en la nómina de familiares del rey que desempeñaron altos cargos tanto en la Corte como en la administración territorial. Y debido a su matrimonio con María Andrés de Castro y posteriormente con Juana Núñez de Lara, Juan Fernández emparentó primero con la Casa de Castro y posteriormente con la Casa de Lara y la de Mendoza, como advirtió Braulio Vázquez Campos, lo que le hacía pertenecer a la alta nobleza de Galicia.

Juan Fernández ocupó el cargo de merino mayor de Galicia, aproximadamente, entre 1274 y 1277, y en los últimos años del reinado de Alfonso X su nombre apareció en los privilegios rodados entre los confirmantes nobles leoneses. Y conviene señalar que después de Juan Fernández el cargo de merino mayor fue ocupado por Esteban Fernández de Castro, que lo hizo aproximadamente entre los años 1279 y 1281.

Durante la rebelión del infante Sancho de Castilla contra su padre, Alfonso X, Juan Fernández apoyó al infante en los primeros momentos, pero en 1283 entró al servicio de Alfonso X junto con Álvaro Núñez de Lara, Nuño Fernández de Valdenebro, y Fernán Pérez de Limia, sumándose a ellos poco después el infante Juan de Castilla, que era hijo de Alfonso X. Los tres individuos antes mencionados, entre otros ricoshombres, abandonaron al infante Sancho y, previo consentimiento del infante, se dirigieron sin que nadie les estorbase el paso al reino de Portugal, desde donde viajaron a la ciudad de Sevilla, donde se hallaba Alfonso X. Y el nombre de Juan Fernández aparece entre los confirmantes de un privilegio real expedido por Alfonso X el día 10 de enero de 1284, en plena época de la rebelión del infante Sancho contra su padre.

Tras su llegada a la ciudad de Sevilla, Juan Fernández tomó parte en la expedición que, encabezada por el infante Juan de Castilla el de Tarifa y por Fernán Pérez Ponce de León, tenía por objeto apoderarse de la ciudad de Mérida, que se hallaba en manos de los partidarios del infante Sancho. En la misma expedición tomaron parte Álvaro Núñez de Lara, Nuño Fernández de Valdenebro, Pedro Páez de Asturias y Fernán Fernández de Limia, y la ciudad de Mérida fue ocupada rápidamente por las tropas de Alfonso X.

Actuaciones durante el reinado de Sancho IV (1284-1295) thumb|218px|right|Retrato imaginario de Sancho IV de Castilla, por José María Rodríguez de Losada. (Ayuntamiento de León). Alfonso X de Castilla falleció en la ciudad de Sevilla el día 4 de abril de 1284, siendo sucedido en el trono por su hijo, Sancho IV. Sin embargo, el infante Juan de Castilla, que era hijo de Alfonso X, intentó apoderarse de la ciudad de Sevilla, pero los ricoshombres que se hallaban allí, y entre los que figuraban Juan Fernández y Fernán Pérez Ponce de León, impidieron que el infante Juan consiguiera sus propósitos, ya que habían jurado reconocer al infante Sancho como rey tras la muerte de su padre.

A finales de mayo o principios de junio de 1284 Sancho IV fue recibido en Córdoba por un destacado grupo de nobles entre los que figuraban Juan Fernández y el propio infante Juan, y todos ellos acompañaron a Sancho IV hasta Sevilla y le hicieron entrega de todos los «castillos y fortalezas», como señaló Mercedes Gaibrois de Ballesteros. Poco después Juan Fernández fue nombrado merino mayor de GaliciaJuan Fernández confirmó un privilegio con el título de «merino mayor en el regno de Galizia» el día 7 de agosto de 1284, aunque también se conserva otro del día 28 de julio en el que aparecía con el mismo título. Cfr. Vázquez Campos (2006), p. 189. y señor de Castroponce y de otras villas, y el nuevo monarca nombró al mismo tiempo mayordomo mayor al infante Juan y adelantado mayor de Murcia a García Jofré de Loaysa.

El día 11 de febrero de 1286,En el documento, que fue autorizado por Juan Esteban, notario de Salamanca, Juan Fernández aparecía con los títulos de «Merino mayor del reino de Galicia, sobrino del rey don Alonso, hijo de doña Aldara López y heredero del muy noble don Fernando Alonso, deán de Santiago y arcediano de Salamanca». Y del documento, según Manuel Villar y Macías, colgaba un sello de cera con un león rampante en el que figuraba la leyenda: «Sigilum Joannis Ferrandi». Cfr. Villar y Macías (1887), p. 128. y en la ciudad de Salamanca, Juan Fernández aprobó las donaciones que su padre había hecho a favor del cabildo catedralicio salmantino y de la diócesis de Salamanca y se comprometió a obtener un privilegio del rey Sancho IV para que el mencionado cabildo y su deán poseyesen la ciudad de Palencia y la villa de Negrilla «por privilegio y donación del rey, libres y exentas en cuanto pudiese».

El 9 de mayo de 1286 Juan Fernández, como merino mayor de Galicia, ordenó que el concejo de la ciudad de Lugo cumpliera lo dispuesto por Sancho IV en una carta del 4 de febrero de 1286, en la que el monarca ordenaba que al obispo de Lugo deberían entregárseles la enseña y las llaves de la ciudad de Lugo en reconocimiento del señorío que el prelado ejercía sobre la ciudad.

En agosto de 1286, y en el transcurso de la peregrinación a Santiago de Compostela realizada por Sancho IV para conocer el estado de la zona, Juan Fernández fue cesado como merino mayor de Galicia y reemplazado por Juan Rodríguez, que asumió un nuevo cargo llamado «teniente la justicia por el Rey en Galicia et en Asturias». En aquella época hubo desórdenes en Galicia que no fueron convenientemente atajados por Juan Fernández, y Vázquez Campos resumió así la situación:

José Manuel Nieto Soria afirmó que la impresión obtenida por Sancho IV de la gestión de Juan Fernández como merino tal vez «no debió de ser muy positiva». Y es muy posible que la destitución de Juan Fernández estuviera relacionada con el ascenso al poder en la Corte castellana del conde Lope Díaz III de Haro, señor de Vizcaya y privado del rey Sancho IV entre los años 1286 y 1288, ya que hay constancia de que durante la privanza del conde, Juan Fernández, que seguramente pertenecía a la facción que se le oponía, fue despojado de sus cargos en favor de los aliados del señor de Vizcaya, que los monopolizaron totalmente.No obstante, el monarca acabó compensando a Juan Fernández por la pérdida de su cargo de merino mayor de Galicia, aunque se desconoce, como indicó Vázquez Campos, si lo hizo antes o después de la caída en desgracia del conde Lope Díaz III de Haro. Y en el Libro de las rentas ciertas de 1292 consta que a Juan Fernández le correspondieron 4.000 maravedís en la carnicería de los judíos de Toledo: «A don Johan Ferrandez, cormano del rey, en la carneçeria de los judíos de Toledo la renta, por camio del merynatgo de Gallizia; e non a de seruir por ello». Cfr. Vázquez Campos (2006), p. 191.

El conde Lope Díaz III de Haro murió asesinado en Alfaro a manos del rey Sancho IV el día 8 de junio de 1288, y después de su muerte Juan Fernández fue elegido para reemplazarle como mayordomo mayor del rey, habiendo además constancia de que se benefició en esta época de algunas rentas que anteriormente habían disfrutado el señor de Vizcaya y el infante Juan, que también cayó en desgracia después del asesinato del conde en Alfaro.Braulio Vázquez Campos señaló que de los 64.000 maravedís que le correspondían a Juan Fernández en las soldadas del año 1292, y que era una cifra muy inferior comparada con la de los 150.000 que recibieron otros infantes o ricoshombres, 12.000 provenían de la mitad de la martiniega de Ávila que anteriormente había disfrutado el infante Juan de Castilla. Cfr. Vázquez Campos (2006), p. 191. Y conviene señalar que durante el y hasta mediados del el cargo de mayordomo mayor del rey fue siempre ocupado, como indicó Cañas Gálvez, por las «personalidades más relevantes» de la Corte castellana, ya que a menudo fue desempeñado por miembros de la familia real.