thumb|right|200px|Pedro de Cevallos. La guerra hispano-portuguesa de 1776-1777 tuvo lugar en el límite entre ambos imperios en la Banda Oriental en Sudamérica. Fue la continuación del conflicto ocurrido entre 1761 y 1763 durante la guerra de los Siete Años. La guerra concluyó con el tratado de San Ildefonso.
Antecedentes En la guerra previa de 1761-1763 entre ambos países, España conquistó la Colonia del Sacramento, el Fuerte de San Miguel, la Fortaleza de Santa Teresa y la villa de Río Grande de San Pedro. El 12 de mayo de 1763 el gobernador de Buenos Aires, Pedro de Cevallos, invadió la villa de Río Grande conquistando el Fuerte de Jesús, María, José de Río Grande, retirándose los portugueses hacia São José do Norte en la orilla opuesta a Río Grande, que también fue ocupada por Cevallos. Los pobladores portugueses que no huyeron hacia Porto dos Casais, fueron trasladados por Cevallos a Maldonado, dando origen al pueblo de San Carlos.Guerras entre España y Portugal en la cuenca del Río de la Plata
El 27 de diciembre de 1763, Colonia del Sacramento y la isla de San Gabriel volvieron a manos portuguesas por el Tratado de París, pero San Miguel, Santa Teresa y Río Grande de San Pedro permanecieron en manos españolas, aumentando la frustración de los portugueses. Estos empezaron a reunir tropas y a acosar a los españoles desde 1767, llegando a reunir un ejército de 6000 hombres, mucho más que los 1450 soldados españoles en la zona. Contaban además los portugueses con una flota de dos corbetas, dos bergantines y dos zumacas, al mando de Jorge Hardcastle.
Campaña de Vértiz En mayo de 1767 unos 500 soldados portugueses al mando del coronel Figueiredo atacaron la banda norte del río Grande, que fue abandonada en junio por el destacamento español que la defendía. Se apoderaron también de un puesto avanzado sobre el río Camacuá. Después de reclamar infructuosamente, el 7 de noviembre de 1773, el gobernador de Buenos Aires, Juan José de Vértiz y Salcedo, salió de campaña desde Montevideo con destino a la Cuchilla Grande llevando soldados de las siguientes unidades:Recueil Complet Des Traits. Pág. 98. Escrito por M. Carlos Calvo. Publicado por BiblioBazaar, LLC. ISBN 0-559-60258-8, 9780559602580
Regimiento de Infantería de Buenos Aires y Asamblea de Infantería (344 hombres) Regimiento de Dragones de Buenos Aires (160 hombres) Asamblea de Caballería (25 hombres) Asamblea de Dragones (25 hombres) Compañía de Artillería (20 hombres) Milicias de Caballería de Santa Fe y Blandengues de Santa Fe (200 hombres) Milicias de Caballería de Corrientes (240 hombres)
Al llegar a los contrafuertes de la Sierra Geral a principios de 1774, mandó construir el Fuerte de Santa Tecla para evitar que los portugueses siguieran arriando ganado vacuno de la región. La fortificación fue construida por el ingeniero Bernardo Lecocq y le asignó una guarnición de 50 hombres de las tropas veteranas mandados por el capitán Luis Ramírez y otro oficial. Lecocq también reforzó las fortificaciones del Fuerte San Miguel y de la Fortaleza de Santa Teresa en 1775.
Vértiz marchó luego a sitiar el Fuerte Jesús, María, José de Río Pardo, defendido por Figueiredo y 400 hombres del Regimento de Dragões do Rio Pardo. El 2 de enero de 1774, los portugueses de Río Pardo, al mando de Rafael Pinto Bandeira, utilizando una táctica de guerrillas para impedir el avance de 600 soldados españoles que iban a reunirse con Vértiz, atacaron el Fuerte de Santa Bárbara, dispersaron a 400 indígenas misioneros y tomaron prisionero al capitán Antonio Gómez de Velasco con 80 soldados, 1200 caballos, 300 mulares, 100 bueyes, municiones y el plan completo de la invasión del gobernador Vértiz.Dicionário das batalhas brasileiras. Autor Hernâni Donato. pág. 498 Vértiz logró ocupar la Guardia de Piquirí, derrotando al capitán Miguel Pedroso. El 14 de enero de 1774, se produjo el Combate de Tabatingaí, cuando las fuerzas reunidas de Rafael Pinto Bandeira, Cipriano Cardozo y el capitán José Carneiro da Fontoura, emboscaron y derrotaron a fuerzas españolas. Esta derrota precipitó la retirada de Vértiz a Río Grande y luego más al sur.
El 10 de noviembre de 1774 llegó a Montevideo una flota española que zarpó de Cádiz el 3 de agosto de 1774 al mando del capitán de navío Martín Lastarría, llevando como refuerzo a los dos batallones del Regimiento de Infantería Galicia. La flota estaba compuesta por el navío Santo Domingo, las fragatas Nuestra Señora de la Asunción, Santa María Magdalena y Santa Rosalía, las urcas Santa Florentina y Anónima. La flota se sumó al bloqueo de la Colonia del Sacramento.
Desencadenante de la guerra El alemán teniente general Johann Heinrich Böhm (João Henrique Böhm) fue nombrado comandante de las fuerzas portuguesas del sur del Brasil. Desde la isla de Santa Catalina se desplegaron tropas portuguesas que en enero de 1775 se establecieron en São José do Norte, Porto dos Casais y Río Pardo, convocándose también a las milicias.
La Guardia de San Martín fue tomada por sorpresa por las tropas portuguesas al mando del mayor Rafael Pinto Bandeira el 31 de octubre de 1775. Los atacantes eran 205 hombres del Regimento dos Dragões do Rio Grande y un grupo de 150 guerrilleros de Río Pardo. La guarnición de la guardia estaba al mando de un teniente, con 3 suboficiales y 20 soldados del Regimiento de Dragones de Buenos Aires. Fue conducida prisionera al Fuerte Jesús, María, José de Río Pardo.Catálogo de documentos del Archivo de Indias en Sevilla: referentes á la historia de la República argentina. pp. 241. Escrito por el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, Argentina, Francisco Centeno, Archivo General de Indias. Publicado por Taller tipográfico de la Penitenciaría Nacional, 1903 La construcción fue arrasada por los portugueses, quienes se apoderaron de armas y arrearon 150 mulas, 1100 caballos, 150 bueyes, 200 yeguas, 2 burros y 6000 cabezas de ganado vacuno.Fortalezas A conocer este ataque, Vértiz envió refuerzos desde Montevideo que llegaron a Santa Tecla el 28 de diciembre de 1775.
El 15 de enero de 1776 las corbetas Nuestra Señora de Atocha y Nuestra Señora de los Dolores, junto con 3 saetías, llegaron con refuerzos españoles a Río Grande y se sumaron como defensa entre los fuertes, embarrancando la primera.
A principios de febrero de 1776 arribó a la zona una flota portuguesa al mando del almirante irlandés Robert MacDouall, compuesta por el navío Santo Antonio, 2 fragatas, 2 paquebotes, un bergantín, una balandra y tres zumacas, sumándose a los barcos al mando de Hardcastle (que ya no tenía un bergantín). Las dos flotas portuguesas desembarcaron la artillería que transportaban en sus bodegas y el 19 de febrero ingresaron en el río Grande en busca de la flota española.
La flota española estaba al mando del capitán de fragata Francisco Javier Morales contando con la corbeta Nuestra Señora de los Dolores (al mando del alférez de navío José Emparán), el bergantín Santiago (al mando de Morales), el bergantín Nuestra Señora de la Pastoriza (al mando del teniente de fragata Juan José de Iturriaga), y las saetías: San Francisco de Asís (al mando del teniente de navío Felipe López Carrizosa) y Misericordia (al mando de Francisco Idiaquez de Borja). Las baterías de los fuertes iniciaron el cañoneo de la flota portuguesa, que perdió una zumaca y un paquebote que quedó varado. Los portugueses atacaron a los barcos españoles intentando abordarlos sin éxito, pero después de 3 horas de combate se retiraron. Los españoles tuvieron 16 muertos y 24 heridos. El intento portugués de desembarcar tropas en el islote de Landino también fracasó.
El 28 de febrero de 1776 Pinto Bandeira y 700 hombres sitiaron Santa Tecla. El capitán Ramírez y 200 hombres abandonaron el fuerte el 24 de marzo, siendo destruido ese día por los portugueses.
En la noche del 31 de marzo al 1 de abril de 1776, Böhm atacó por sorpresa los fuertes de Santa Bárbara y Trinidad (o Mosquito) que protegían a los barcos españoles. El ataque fue con 4 compañías de granaderos, 2 comandadas por el sargento mayor Manuel Soares de Coimbra, y 2 por el sargento mayor José Manuel Carneiro, protegidas por 8 compañías de infantería, 4 comandadas por el brigadier José Raimundo Chichorro y las otras por el coronel Sebastião Xavier da Veiga. Los barcos españoles tenían el viento en contra y no pudieron salir, uno de ellos encalló y los otros dos fueron incendiados. Bohm tomó la villa de Río Grande y el Fortín de Mangueira luego de que los españoles se retiraran rumbo a Santa Teresa incendiando los almacenes. Los portugueses tuvieron 4 muertos, pero lograron hacer algunos prisioneros y tomar artillería y municiones.GARRIDO, Carlos Miguez. Fortificações do Brasil. Separata do Vol. III dos Subsídios para a História Marítima do Brasil. Pág. 149. Rio de Janeiro: Imprensa Naval, 1940.
Luego de 26 días de cerco, las fuerzas portuguesas de 1500 hombres al mando del sargento mayor Rafael Pinto Bandeira, lograron rendir a los 200 españoles del Fuerte de Santa Tecla el 23 de marzo de 1776, siendo incendiado y arrasado al día siguiente.Augusto Fausto de Sousa. Fortificações no Brazil. RIHGB. Rio de Janeiro: Tomo XLVIII, Parte II, 1885. p. 132
Respuesta española La respuesta del rey de España Carlos III no se hizo esperar, aprovechando que el antiguo aliado portugués, Gran Bretaña, estaba ocupado en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos y no podía ir en su ayuda.
El 27 de julio de 1776, el gobernador y comandante general de Madrid, teniente general Pedro de Cevallos, recibió una nota con el nombramiento de comandante de la expedición a la América meridional que se alistaba en Cádiz, junto con el mando político y militar de las provincias de la Real Audiencia de Charcas y el Corregimiento de Cuyo, en carácter de virrey y capitán general. Una vez concluida la expedición, Cevallos retornaría a su cargo en Madrid, dejando entónces el mando militar i político de las provincias del Rio de la Plata en los términos en que han estado hasta ahora. Cevallos ya había demostrado su habilidad en la expedición de (1762-1763) penetrando profundamente en territorio portugués.
El 1 de agosto de 1776, el rey Carlos III formalizó el nombramiento mediante una Real Cédula que creó un virreinato personal en favor de Cevallos,La cuestion de límites entre Chile i la República Arjentina, Volumen 1. Pág. 279-280. Autor: Miguel Luis Amunátegui. Editor: Imprenta Nacional, 1880 el Virreinato del Río de la Plata, mientras durara su permanencia en el territorio, dispensado de todas las formalidades y exigencias a las que estaban sometidos los virreyes de acuerdo a las Leyes de Indias. El objetivo era poner en manos del comandante de la expedición todos los recursos disponibles en los territorios del Alto Perú, las gobernaciones del Paraguay, Tucumán y del Río de la Plata, pertenecientes al Virreinato del Perú, y el Corregimiento de Cuyo, que hasta entonces era parte de la Capitanía General de Chile. La Real Cédula expresaba que luego que estéis navegando, á la salida de Cádiz, os deis á rreconocer por tal Virrey, Governador y Capitán General en todos los buques de guerra y de trasporte, para que se hallen en esta inteligencia y estén á vuestras órdenes quantos ban embarcados en ellos.
El rey enviaba la expedición dirijida á tomar satisfacción á los portugueses por los insultos cometidos en mis provincias del Rio de la Plata, siendo el objetivo primario la toma de la Colonia del Sacramento.
Flota española thumb|right|200px|Francisco Javier Everardo-Tilly, Marqués de Casa Tilly, teniente general comandante de la flota española. El 9 de agosto Cevallos salió de Madrid para organizar personalmente la expedición en Cádiz, contando con casi 9000 hombres y una flota de seis buques de guerra: Poderoso, con 70 cañones, buque insignia al mando del brigadier Juan de Lángara y Huarte Santiago la América, con 64 cañones, al mando del brigadier Antonio Osorno y Herrera