miniaturadeimagen|320px|Consola de una mesa de vídeo Sony. La edición de vídeo es un proceso por el cual un editor coloca fragmentos de vídeo, fotografías, gráficos, audio, efectos digitales y cualquier otro material audiovisual en una cinta o un archivo informático. El objetivo de la edición es presentar un programa terminado para emitirlo por televisión, generar copias para su venta o servir como base para otros más acabados.

El término «edición» solía confundirse con la palabra «montaje» por ser actividades parecidas, pero la edición se refería únicamente al vídeo y empleaba diferentes medios técnicos a los del montaje cinematográfico. En el la informatización ha unido los dos procesos.

En la era digital los tipos de edición se han restringido a cuatro: por corte o A/B roll, on-line y off-line. Cuando se utilizaba la edición lineal existían otras, pero la edición no lineal con acceso aleatorio las hizo desaparecer.

La evolución de la edición de vídeo ha pasado por varias fases. Inicialmente, 1958, se trató de imitar el proceso cinematográfico de cortar y pegar trozos de cinta. El siguiente paso se dio en la década de 1970 con la edición lineal, empleando dos o más magnetoscopios y muchas veces dos salas con equipamiento distinto. En 1988 apareció el primer sistema digital y en 1992 surgió el primero totalmente digital gracias a las memorias flash y los algoritmos de compresión para vídeo. Ya no existe consenso entre los expertos sobre cómo será el futuro. Técnicamente lo ideal quizá sería una unión entre la norma de cine y de la televisión, pero intereses de distintos tipos pueden impedirlo.

Definición Editar un vídeo consiste simplemente en manipularlo, es decir, ir uniendo unas imágenes a otras, eliminando algunas, añadiendo efectos digitales o títulos, incorporando música y cualquier otro material que permitiese un producto listo para ser duplicado o emitido.

Todo el proceso se realizaba inicialmente sobre una cinta llamada máster de vídeo. Luego esta cinta se utilizaría para emitir el programa u obtener de ella copias para su alquiler, venta o distribución. Pero, con el nacimiento de la edición digital en la década de 1980, se fue prescindiendo paulatinamente del soporte físico y todo el proceso comenzó a realizarse sobre un archivo informático, el llamado máster digital de vídeo (MDV).

Tipos de edición Susana Espinosa y Eduardo Abbate recopilan cuatro tipos diferentes, dependiendo del criterio elegido. Según la facilidad para acceder al material: si se puede aumentar o reducir cualquier parte de la edición sin afectar al resto sería una «edición no lineal». En cambio, la «edición lineal» exige volver a editar todo el trabajo posterior a la parte modificada.De no hacerse así aparecerían las llamadas roturas en la pista en el vídeo y en el sonido. y otros autores indican que la edición lineal desapareció con la llegada de los medios digitales que no utilizan cintas con pistas. Según la calidad del acabado: si el producto final tiene la calidad deseada, es un producto ya terminado, sería «edición en línea». Por el contrario, si se obtiene un resultado intermedio, para dar una idea de lo que se desea, sería edición off-line. Edición en cinta: era la realizada en una cinta de vídeo grabando un plano tras otro, de tal forma que la edición terminaba cuando se terminaba la última toma.Esta edición también desapareció con la entrada de los equipos digitales que graban en archivos independientes, reproducibles por orden alfabético, por tamaño del fichero o por cualquier otro criterio. Según la técnica de grabación utilizada: si la edición se ha realizado en una cinta «virgen», los autores la definen como edición por asamble. Por el contrario, si se grababa solo la imagen, respetando el sonido y la pista con código de tiempo, se denominaba edición por inserto. Estas ediciones se dejaron de utilizar con la llegada de los másteres digitales de vídeo. añade otro criterio: Según las transiciones empleadas: si la transición entre planos es brusca se denomina edición por corte. Si, por el contrario, la transición entre planos se hace progresivamente por algún tipo de fundido, cortinilla o encadenado sería una edición A/B roll. La edición en línea es el proceso de volver a montar la edición en un vídeo de resolución completa después de haber realizado una edición fuera de línea. Se realiza en la fase final de una producción de vídeo. La edición en la nube es el proceso de utilización de Internet para trabajar con contenidos a distancia, en colaboración o de naturaleza urgente, como la edición de acontecimientos deportivos en directo y en tiempo real utilizando proxies de vídeo (copias de menor resolución) del material original.

Diferencias entre «montaje» y «edición» En ocasiones pueden aparecer las dos palabras como sinónimos, aun cuando se refieren a procesos diferentes. Sucede algo similar con los vocablos «cuadro» y «fotograma» o «grabación» y «filmación», que pueden escucharse indistintamente en los ámbitos de vídeo y cine, cuando son o eran también distintos. La razón de diferenciar los dos términos es porque cada palabra indica implícitamente los procesos previos requeridos, el material necesario o la calidad con la que se trabajará. miniaturadeimagen|372x372px|Imágenes impresas a la misma resolución. El PAL es el segundo cuadro más pequeño. El 35 mm equivaldría al más grande.

El montaje se realizaba con película de cine, ya fuese de 16 o 35mm, 70mm en el caso del IMAX, pero siempre partiendo de una emulsión fotosensible. Por tanto, se debía recurrir a procesos químicos para realizar copias o duplicados con los que trabajar, lo que suponía líquidos, grandes espacios, cámaras oscuras, tiempos de espera...

La edición es un término propio de los soportes magnéticos, ya sean cintas, memorias flash o discos duros. Se utiliza material audiovisual grabado electrónicamente para obtener una cinta o un archivo de computadora. Suele requerir muchos menos procesos y unos costes bastante inferiores a los del montaje, pero la calidad de la imagen era también inferior, por lo menos hasta la llegada del .

La diferencia de resultados que podían lograrse con uno y otro sistema se aprecia mejor al pasar las imágenes a papel. Si se imprimiese un fotograma de 35mm a 200 puntos por pulgada, calidad de impresión habitual para las publicaciones de color, sus más de 2000 líneas de definición permitiría una ilustración de aproximadamente medio A4. Si se hiciese más grande el ojo humano notaría el pixelado. Mientras, un cuadro de PAL impreso a la misma calidad sería del tamaño de un sello postal, sus 576 líneas visibles no darían para más.

Durante el se fue produciendo una convergencia de los dos sistemas, que sólo se diferenciaban por su formato y calidad, no necesariamente por su soporte. Los dos podían ser digitales y manejados en ocasiones con equipos idénticos. Pero por razones de amortización, coste o preferencias a veces se continúa recurriendo a medios distintos para el cine y el vídeo.

Problemas iniciales izquierda|miniaturadeimagen|300x300px|Negativo de 35 mm del que se pueden obtener positivos. Cuando nació la televisión, el cine constituía el único sistema conocido para concatenar las tomas adecuadas y prescindir de las innecesarias. El proceso según era el siguiente: al revelar las cintas filmadas en exteriores o en estudio solía crearse un positivo con el que se montaba una copia de trabajo. Una vez conseguido el montaje deseado, se anotaban los número de fotograma en una lista de corte de negativo. Con los números anotados en esa lista se cortaban físicamente los negativos y se positivaban las partes elegidas. Finalmente se unían las partes positivadas creando una cinta limpia.Este paso era necesario porque la copia de trabajo sacada en el revelado solía estar deteriorada por los sucesivos manipulados. Sobre la cinta ya montada se añadían titulaciones, efectos especiales, cortinillas, banda sonora.... El resultado final era una y solo una cinta máster. De ella se obtenían después los interpositivos necesarios con los que producir los cientos o miles de copias precisas.

La televisión por su parte solo podía emitir imágenes en directo cuando apareció en la década de 1920. Según la televisión siempre trató de grabar su señal siguiendo un sistema parecido al del sonido, pero el ancho de banda que requería y requiere la imagen lo hacía difícil, aun siendo en blanco y negro. Así pues, hasta encontrar una solución, los programas se podían realizar de tres formas: en vivo, desde un disco de cristal utilizando un proceso parecido al empleado para grabar discos de vinilo o bien proyectando una película de cine en una pantalla mientras una cámara de televisión recogía las imágenes y transmitía la señal hasta el emisor. Las dos últimas soluciones podían resultar lentas, complicadas e imposibles de modificar. Fue con el nacimiento del vídeo en 1956 cuando se pudo hacer algo parecido al montaje cinematográfico.

miniaturadeimagen|300x300px|Cinta de 2 pulgadas (50 mm) de bobina abierta.

En 1956 Ampex logró desarrollar el primer magnetoscopio, llamado Cuadruplex. La máquina grababa en grandes bobinas magnéticas abiertas de dos pulgadas (5,08 centímetros) movidas a gran velocidad por motores de potencia considerable. Pese a su aparatosidad y precio, el magnetoscopio no solo permitió conservar las emisiones, además aportó a la televisión numerosas ventajas frente al cine: se podía grabar el sonido al mismo tiempo que la imagen y en el mismo soporte, no necesitaba esperar al revelado, no requería crear una copia de trabajo, los equipos y soportes eran más baratos o iban camino de serlo... Pero el vídeo estaba lejos de ser la solución de los problemas. Para empezar la definición era mucho más baja que la del cine, además mirando una cinta magnética resulta imposible saber en que comienza el cuadro deseado porque no se ve, mientras que los fotogramas si se ven mirándolos al trasluz .El no ver los cuadros solo fue uno de los problemas. Pese a ser Ampex la primera empresa en lanzar la grabación en cinta, este soporte no llegó a convertirse en algo homologado que se pudiera reproducir en cualquier magnetoscopio del mundo, según . El autor utiliza el ejemplo de los sistemas de registro: Hasta la década de 1970 las ediciones profesionales se realizaban en cintas de dos pulgadas o 2'' (5.08 cm de anchura). En 1971 la empresa Sony comercializó el formato U-Matic en cinta de 3/4 de pulgada (1.905 cm). En 1978 salió la cinta de vídeo C1 de bobina abierta y una pulgada (2,54 cm), que se convirtió en el paradigma profesional durante la década de 1980 . Por su parte Sony desarrolló en 1982 el Betacam, con 625 líneas de definición en cinta cerrada y pistas helicoidales, inclinadas . Por si todos estos sistemas eran pocos, señala también la existencia de otros semidomésticos, como el S-VHS o Hi-8, y domésticos, como el VHS del consorcio liderado por JVC, el Betamax de Sony, el 2000 alemán o 8mm también de Sony. Sergio recoge la definición aproximada de dichos sistemas: los semidomésticos contaban con una resolución horizontal (la cantidad de filas que forman la imagen) de unas 420 líneas y los domésticos de una 250 como máximo. Según , toda esta variedad de tamaños, formatos y resoluciones conllevaba varios procesos de conversión que a veces podían ser largos y caros, necesitando incluso máquinas especiales. Sin embargo, puede que el vídeo no alcanzase la calidad visual de las películas fotosensibles y se necesitaran un reproductor para cada formato, pero seguía resultar más económico, aún con todos los problemas y empleando los equipos más costosos.

Evolución de la edición de vídeo miniaturadeimagen|Fotograma de 35 mm. Tanto este formato como el de 16 mm permiten ver las imágenes y los espacios para cortar; el vídeo no. |300x300px Primera edición no lineal