Apaseo el Grande es una ciudad mexicana del estado de Guanajuato, cabecera del Municipio de Apaseo el Grande.
Toponimia
El nombre de la ciudad y municipio de Apaseo el Grande fue inicialmente Apatzeo, usado por primera vez por el encomendero Hernán Pérez de Bocanegra y Córdoba, al parecer influenciado por la expresión en lengua tarasca o con justeza purépecha Apatzeo cuyo significado es Lugar de Comadrejas.
Otros nombres de la actual ciudad de Apaseo el Grande son Andehe -en lengua otomí- que aparece en una inscripción en ese idioma que está colocada en el coro de la iglesia parroquial y significa "junto al agua"; otro nombre es Atlayahualco -en lengua náhuatl y utilizado por el virrey Antonio de Mendoza en los títulos del pueblo de Apaseo- que significa "junto a la laguna"
La Legislatura del Estado de Guanajuato ordenó la publicación el 22 de febrero de 1957 en el Periódico Oficial del Estado de Guanajuato del Decreto Número 64 por el cual la ciudad y el Municipio de Apaseo toman el apelativo de Apaseo el Grande a fin de terminar con dificultades, animosidades y conflictos que causaba el uso del apelativo de Apaseo el Bajo por los vecinos del colindante municipio de Apaseo el Alto.
Escudo Diseñado en 1947 por los señores Don José Estrella Vázquez y Don Ignacio Estrella Primo, se describe como sigue:
Es un escudo de armas redondeado por la punta, al antiguo uso español. En los extremos están dos soles de oro de dieciséis rayos cada uno (símbolos de las razas indígena e hispana) y al centro una cruz latina en sable (signo de la unidad de las raza), colocados sobre un campo de azur (el cielo diáfano que caracteriza a la región). miniaturadeimagen|286x286px|Escudo actual de Apaseo el Grande El resto del escudo está partido en dos cuarteles, el cuartel diestro está dividido en dos campos, el campo extremo está compuesto de cinco bandas de sable sobre un campo de sinople (signo de la actividad humana, simbolizada por la agricultura); y el campo próximo un bastón de azur sobre un campo de gules (representación de la religión, la ley y el gobierno que hacen posible con la actividad humana). Sobre ambos campos está colocada una concha de plata con la cara cóncava de frente recuerdo de la actividad de los misioneros además de ser símbolo del santo patrón de la cabecera municipal: San Juan Bautista.
En el cuartel siniestro sobre un campo de sinople (la tierra agreste e inculta), está colocada una flor (que representa al Girasol Silvestre) dibujada al natural y de vivo color amarillo, casi anaranjado (representación de la fecundidad natural del suelo apaseense), con dos comadrejas pasantes, de color natural, colocadas sobre el tallo (signo de la raíz phoré del nombre de la cabecera municipal y de toda la región). Todo lo anterior está dentro de una bordura de oro por la que corren ocho jeroglíficos aztecas para el agua, (llamadas atles), de arriba abajo, en azur, cargando dos de ellas flores blancas. (La bordura de oro significa a los frutos de la civilización mientras que los atles son memoria de las aguas del Manantial del Nacimiento y de los trabajos emprendidos en su aprovechamiento).
Finalmente y con letras de sable se escribe el anagrama APATZEO en la punta de la bordura. Bajo el escudo de armas y sobre una cinta de pergamino de color natural está escrito con letras de sable y en lengua latina la divisa «ET CAMPI TUI REPLEBUNTUR UBERTATE», que está tomada del Salmo N.º 64, versículo 12, y que significa en lengua castellana «Y tus campos serán repletos de abundancia".
Historia
La actual ciudad de Apaseo el Grande, estaba ya habitada en la época prehispánica, seguramente junto con otras localidades de la región tales como Izcuinapan (San Miguel Viejo, cerca de San Miguel de Allende) y Tlachco (la actual ciudad de Querétaro) fue habitada por diversos grupos indígenas de lengua nahuatl, otomi y guamar como una zona de refugio posterior a la ocupación de México-Tenochtitlan.
Conquista y Colonización
El territorio fue conquistado por Nuño Beltrán de Guzmán hacia 1530, pero su incorporación formal en la órbita del imperio español se da hasta el año de 1538, por acta de congregación expedida por el virrey Antonio de Mendoza, tomando la calidad de pueblo de indios.
En 1537 Don Hernán Pérez de Bocanegra, inicia el proceso de formación de un patrimonio señorial para su familia proceso inaugurado mediante la compra a Don Fernando P. Motoci, señor de Xuaxo, de varias propiedades.
El 11 de octubre de 1564 Don Hernán Pérez de Bocanegra y su esposa Doña Beatriz Pacheco instituyeron mayorazgo. El Mayorazgo -institución española para conseguir la continuidad legal de un linaje y de sus bienes- se convierte en esta zona del Bajío oriental en la denominación con que españoles, criollos, mestizos, indios, negros y mulatos denominaron a las propiedades del principal latifundista de la región.
En 1571 el pueblo de Apaseo tenía ya 50 familias españolas, 200 negros y negras, 150 mulatos y 240 indios otomíes que hablaban también la lengua náhuatl. thumb|Naciones chichimecas en 1550 En 1547 se descubren yacimientos de Plata en Zacatecas lo que induce un flujo constante de suministros y provoca la codicia a los chichimecas, comenzando los primeros ataques contra los arrieros y comerciantes de la frontera. El pueblo de Apaseo participa en la defensa contra los chichimecas, esta es encabezada por Don Hernán Pérez de Bocanegra.
Para combatir a los chichimecas, desde 1555 se decide iniciar la fundación de colonias españolas, que con el título de villas servirán para aumentar la densidad de población. Es así como se autoriza la fundación de la Villa de Celaya.
La guerra chichimeca terminará en 1586 al suprimir la política de esclavizar a los chichimecas cautivos e inaugura la política militar de «paz por compra», por la cual se otorgan subsidios a los chichimecas que se asienten en poblados y se comprometan a no atacar a los comerciantes del camino de la plata, ni a las poblaciones indígenas ni a las villas españolas.
El Virreinato en Apaseo
Durante la década de 1640 a 1650 Apaseo comienza a tomar la vocación económica que no le abandonaría durante el resto del virreinato cuando a la ya tradicional ganadería en las haciendas de Ixtla, el Peñón y Apaseo el Alto se agrega la manufactura de telas principalmente en la zona de Ixtla.
En 1640 se encuentra ya muy avanzados los trabajos del templo parroquial, que no era como ahora lo conocemos,
porque no tenía crucero, pero ya existía baptisterio.
Apaseo a mediados del es un territorio habitado principalmente por indios, especialmente otomíes, que se encuentran ya en un franco proceso de ladinización, pues es cuando se dejan de usar los apellidos indígenas tales como Xicani, Endexi, etcétera. Adoptan entonces apellidos españoles tales como Valencia, Arrieta, Esparragoza, Sánchez, González o apellidos que son traducciones como Del Águila o Conejo. Los negros y mulatos eran empleados como sirvientes, en las haciendas y obrajes como mano de obra especializada y generalmente esclavizada localizados principalmente en el pueblo de Ixtla.
En 1690 Apaseo obtiene su principal edificio, el templo parroquial, con su actual forma arquitectónica cuando el Bachiller Francisco de Licea, dueño de las Haciendas de Espejo y San Nicolás Aguascalientes, ayuda con los gastos de construcción. thumb|Camino Real Son épocas de bonanza económica y de diversificación para Apaseo, que une a sus tradicionales cosechas de granos la producción de frutas, ganados ovinos que producían carne y lana, que cardada y tejida se vuelven prendas que se tejían en el Obraje de San Diego de Ixtla y en Obrajuelo, abastecen al mayoreo las plazas de Guadalajara o Zacatecas y al menudeo un amplio mercado que incluía a la Ciudad de México y a todo el Bajío a través del Camino Real
Hacia 1748, Apaseo tiene una población aproximada de 6,625 indígenas, además de 200 familias españolas, mestizas y mulatas, que en conjunto son aproximadamente 1,000 personas, haciendo un total de 7,625 personas que lo convierten en el cuarto núcleo de población del futuro Estado de Guanajuato.
En esta época es cuando se inicia, por algunos indígenas del pueblo de Apaseo un templo sobre la calle Real, que terminada hacia 1824 se dedica a la Divina Pastora, conocida hoy como la Pastorcita.
En diciembre de 1786 El pueblo de Apaseo y su jurisdicción se incorporan a la naciente Intendencia de Guanajuato, junto con todo el resto de la Alcaldía Mayor de Celaya.
El año de 1788 marca el inicio de relaciones entre el pueblo de Apaseo y el. Br. Don Miguel Hidalgo y Costilla, ya que este último es nombrado Sacristán Mayor de la Parroquia de Apaseo por escasos meses.
Por esos años con la fundación del pueblo de Apaseo el Alto pronto surgieron otros problemas, debido principalmente a la gran población que se había congregado ahí, por lo que los vecinos solicitaron una ampliación del fundo legal y reparto de solares a cada uno de los vecinos. Además existía el problema del suministro de agua en conflicto directo con Mayorazgo.
La época independiente en Apaseo
Tanto el señor Cura Hidalgo como el capitán Allende eran personas conocidas y estimadas en el pueblo de Apaseo, ya que el primero había gozado de una prebenda de la parroquia de Apaseo y el segundo,, tenía a su hermana doña María Josefa casada con el Teniente de Justicia Mayor de Apaseo.
Cuando comenzó el levantamiento armado y se aproximaba a la ciudad de Celaya, estalló un gran pánico en esa ciudad. Desde el 22 de septiembre de 1810 todos los españoles que pudieron corrieron a refugiarse a Querétaro. Igual acción tomaron los peninsulares que vivían en Apaseo. thumb|Félix María Calleja El pueblo de Apaseo es comprometido en la Guerra de Independencia el 26 de septiembre de 1810 cuando, tal vez en su primera acción ofensiva, tropas virreinales atacan por la noche la plaza de Apaseo a fin de apresar al Teniente de Justicia, Don Domingo Busce, quien fue acusado de complicidad con los insurgentes. Estas acciones permiten que a mediados del mes de noviembre el Camino Real y la plaza de Apaseo sean lo suficientemente seguras como para permitir que pernocten en el pueblo de Apaseo los 7,000 hombres que al mando de Don Félix María Calleja se aprestan a batir a las tropas de Don Ignacio Allende.
El 9 de septiembre de 1812 el coronel insurgente Don Antonio Velasco ataca al pueblo de Apaseo, batiendo con relativa facilidad a la pequeña guarnición virreinal de Apaseo que compuesta de un alférez, ocho soldados y varios vecinos se rinden a discreción. Para el año siguiente y a fin de evitar situaciones como las descritas se establecen dentro del ámbito del partido de Apaseo por lo menos tres guarniciones virreinales, una en el pueblo, otra en la hacienda del Tunal y una tercera en la hacienda de Obrajuelo.
Don Agustín de Iturbide es ascendido a coronel e inicia una guerra sin cuartel contra los insurgentes, principalmente en el Bajío. Iturbide hace en estos días gran amistad con el Señor Cura de Apaseo Don Manuel María Rodeles y con otras muchas familias del pueblo de Apaseo. Iturbide se encontraba en el pueblo de Apaseo en agosto de 1814 cuando es informado del regreso del rey Don Fernando VII al trono español.
A finales del año de 1815 los insurgentes se comienzan a manifestar más activos en las cercanías de Apaseo y el 19 de diciembre de 1815 sorprenden y dan muerte a tres soldados realistas de la guarnición de la Hacienda del Tunal en un punto a lo largo del Camino Real. Mientras los insurgentes continúan con su táctica de dañar las bases económicas del pueblo, atacando nuevamente a la Hacienda de Ameche el 25 de abril de 1818
La situación de desastre económico y de inseguridad en esta zona del Bajío es tan grave, que el coronel Don Antonio Linares ordena el 9 de julio de 1818 la organización de resguardos para que los comerciantes y artesanos, principalmente de Celaya puedan con mínimo riesgo asistir los domingos al tianguis de Apaseo.