La Rebelión de Tambov (1920-1922) fue uno de los mayores levantamientos del campesinado y de los terratenientes contra los bolcheviques durante la guerra civil rusa, únicamente comparable por magnitud y organización a la revolución majnovista. Pasaría a la historia soviética como la Antónovschina (ruso: Анто́новщина) por el nombre de su líder, Aleksandr Antónov, antiguo miembro del Partido Social-Revolucionario.

Antecedentes En 1904, Aleksandr Antónov había sido condenado a veinte años de prisión por volar un tren, pero recibió una amnistía del Gobierno Provisional Ruso en 1917, regresando a su natal gobernación de Tambov, donde sirvió como jefe de policía en Kirsánov hasta después de la revolución de Octubre. Después, como el Gobierno Provisional se negaba a debatir sobre el problema agrario se unió a los socialistas revolucionarios de izquierda. En el verano de 1919, Antónov huyó al bosque por formar parte de una banda que asesinó a varios activistas bolcheviques. En los meses siguientes mataron a más de 200 recolectores de grano gubernamentales y durante 1920 sus fuerzas fueron creciendo sin parar, pasando de 150 a 6000 para inicios del verano de ese año. Los otros dirigentes de esta guerrilla eran su hermano menor, Dmitri Stepánovich Antónov, y el eserista Piotr Mijáilovich Tokmakov.

Los campesinos odiaban a los bolcheviques por las levas forzadas que causaron llevaron a muchos a fugarse. También porque, como parte del comunismo de guerra, requisaban las cosechas a la fuerza, poniendo al límite de la supervivencia a los aldeanos, ya que no consideraban sus necesidades alimenticias al exigir sus cuotas. Precisamente, los primeros en sufrir la furia de los aldeanos fueron los destacamentos encargados de requisar los granos. En el otoño de 1919 surgieron varias guerrillas formadas por desertores del Ejército Rojo, eseristas y campesinos que se resistían a las requisas en los bosques. Sus primeros actos fueron asesinar a funcionarios especialmente odiados por la población y asaltar las granjas estatales, pero hubo que esperar hasta después de la derrota del Ejército Blanco de Antón Denikin para que hubiera un verdadero levantamiento masivo.

Fuerzas enfrentadas Azules Según los historiadores Erik Landis y Nicolas Werth, en agosto de 1920, las guerrillas campesinas contaban con o hombres, «desertores en su mayor parte», de los que 5000 a 7000 tenían armas de fuego. Para febrero de 1921 pudieron alcanzar los a según Landis, alrededor de 6000 eran jinetes, entorpeciendo a las tropas gubernamentales, cuya falta de movilidad minaba su efectividad. Mientras, Werth los eleva a más de en octubre de 1920, y otro historiador, Paul Avrich, apoya esa cifra. Arno Mayer estima en a a inicios de 1921, gracias al fuerte apoyo popular. Según Werth, para septiembre de 1921 se habían reducido a un millar debido a la llegada masiva de tropas rojas. En cambio, Landis señala que al acabar ese año no quedaban más de 4000 azules en pie de guerra. Por su parte, el historiador militar Mijaíl Jvostov creía que los azules eran 8000 jinetes en noviembre de 1920, los que crecieron a al comenzar el año siguiente. En febrero de 1921 pudieron ser combatientes a tiempo completo y otro tanto a tiempo parcial.

Los rebeldes nunca formaron un «ejército de guerrillas organizado». Debido a esto, la mayoría de sus acciones eran asaltos impulsivos orquestados por cada banda contra los destacamentos bolcheviques encargados de requisar granos o reprimir a los aldeanos, una falta de coordinación que, sumada a su pobre armamento y entrenamiento y la carencia de un programa político claro, fueron factores decisivos en su derrota.

Se organizaban en dos ejércitos divididos en un total de 21 regimientos. Las guerrillas se basaban en la vieja táctica de atacar sorpresivamente donde no eran esperados y huir inmediatamente después gracias a su superior conocimiento del terreno y movilidad de su caballería. Cada aldea estaba encargada de equipar y mantener a un grupo de estos combatientes, lo que era fácil pues muchos eran locales defendiendo a sus comunidades. Sin embargo, ese localismo les jugó en contra, pues el estar demasiado encerrados en sí mismos les impidió buscar aliados en otros movimientos campesinos o marchar contra las grandes ciudades, cuyo control era lo que preocupaba a los bolcheviques porque su fuente de apoyo era el proletariado industrial.

Rojos Como las autoridades comunistas estaban ocupadas en la guerra polaco-soviética y la ofensiva de Piotr Wrangel en la Táurida, para finales de agosto de 1920 las tropas del gobierno en la zona apenas alcanzaban a los 3000 hombres mal armados según Figes. Por su parte, Landis afirmaba que eran más de 3000 hasta 4000 operando seis grupos con una docena de ametralladoras y varias piezas de artillería. Para el mes de noviembre habían aumentado a apenas 5000 según Werth. Acorde con Mayer, para marzo de 1921 los soldados comunistas en el área habían aumentado soldados de infantería y 8000 de caballería más ametralladoras y cañones.

Durante mayo de 1921, los bolcheviques concentraron en el óblast soldados según Figes, Jvostov y Mayer, aunque Werth duplica esa cifra. Incluían fuerzas regulares, «internacionalistas» chinos y húngaros y destacamentos de la Cheka, el ChON y el VOJR, aunque los contingentes decisivos fueron los numerosos cadetes y jinetes que llegaron. Iban apoyados por 70 piezas de artillería pesada, cientos de ametralladoras, 3 unidades blindadas, un avión, trenes blindados y armas químicas sobrantes de los arsenales de la Primera Guerra Mundial.

Rebelión Estallido El 19 de agosto de 1920, estalló una rebelión en el óblast de Tambov. Los campesinos insurrectos se organizaron a través de la Unión de Campesinos Trabajadores (Союз Трудовый Крестьян, transliterado como Soyuz Trudovyj Krestyán, STK). El poseer su propio programa político les dio una fuerza y coherencia de la que carecieron otros levantamientos campesinos. Sin embargo, este movimiento no dejaba de basarse en el hartazgo de la población, pero sin tener una idea clara de cómo reemplazar al gobierno, aunque Antónov soñaba con marchar sobre Moscú y acabar con el poder comunista.

Los rebeldes trataron de marchar sobre la ciudad de Tambov. Una «muchedumbre de pieds-nus» de todos los sexos y edades, que crecía como una bola de nieve y a la que se unieron algunos desertores rojos se dirigió como una especie de «peregrinación» a la urbe, pero fue dispersada por las ametralladoras a apenas 10 kilómetros de su objetivo.

A finales de octubre, el jefe del VOJR en la gobernación de Tambov, Vasili Kórnev, enfrentó en una serie de batallas a los azules. Según sus cartas, dejó 3000 rebeldes muertos, 300 heridos y 1000 prisioneros y capturó cuantiosas armas, municiones y suministros (como un teléfono y una cocina de campaña). Sus bajas fueron 90 muertos y menos de 200 heridos. De todas formas, fue responsabilizado por la rebelión y removido.

Pronto los óblast de Tambov, Sarátov, Penza y parte del de Vorónezh estaban en armas. Un territorio poblado por más de tres millones de personas, un 90% agricultores y artesanos. La región estaba densamente poblada, con tierras ricas y llenas de bosques que ofrecían muchos trabajos, sobre todo al haberse apropiado de las tierras en 1917 y expulsado a los propietarios pero las exigencias del gobierno bolchevique y la guerra civil rusa les impidieron sacar provecho, lo que solo daba ánimos a la insurrección. La seriedad del levantamiento armado obligó a crear la Comisión Plenipotenciaria del Comité Ejecutivo Central Ruso del Partido Bolchevique para la Liquidación del Bandidaje en la Provincia de Tambov.

Aunque los socialistas revolucionarios de izquierda (SR) habían inspirado al movimiento, sus dirigentes nunca comulgaron completamente con sus postulados y ningún miembro importante de los eseristas estaba entre ellos, la persecución sufrida tras su fallido levantamiento se los impidió.

Clímax El 5 de noviembre de 2000 a 6000 azules, la mayoría a caballo, atacaron en dos grupos coordinados la estación ferroviaria de Sampur, capturando un cañón, algunas ametralladoras y numerosos revólveres y rifles, pero fracasaron en su intento de sabotear las líneas férreas y rápidamente se retiraron. Por entonces, informes bolcheviques decían que 2000 partisanos seguían en los bosques de Novokhoper, cerca de la estación. La principal fuente de información que tenían los campesinos de lo sucedido en otros frentes eran los prisioneros rojos.

Para finales de 1920, los azules habían conseguido uno de los objetivos principales, los rojos habían dejado de enviar a sus territorios unidades para requisar granos. Los oficiales de los pueblos de los uyezd del sur de Tambov eran incapaces de tal acción, sus recursos estaban destinados únicamente a guarnecer las aldeas bajo su control pero el norte estaba en paz, al no ser una gran región productora de alimentos jamás vivió las requisas ni prendió la revuelta. La falta de armamento pesado impidió a los rebeldes hacerse con las ciudades por mucho tiempo, las que se volvieron refugios de comunistas y funcionarios de gobierno. Durante ese diciembre empezaron a llegar refuerzos de la Cheka, que llegó a contar con 3500 combatientes en el área. Dos meses después llegaría su líder, Félix Dzerzhinski, a dirigir sus operaciones.

Durante esa época los oficiales de las guarniciones y los militantes comunistas locales se quejaban del abandono cada vez mayor de Moscú, desde donde les enviaban cada vez menos suministros y refuerzos. En realidad los círculos militares del mando rojo habían decidido en concentrarse en una gran campaña de pacificación de Tambov: en cuanto sus tropas inundaran la provincia pronto se acabaría con el movimiento. Además cada vez era más difícil ayudarlos porque sus principales nexos de comunicación, los trenes blindados, eran continuamente atacados en la zona. Durante el invierno de 1920-1921 las reservas de alimentos en muchos pueblos estaban agotadas, como en Kozlov y Morshank, localidades ubicadas en los límites de la zona rebelde y cuya guarnición comunista vio a la mayoría de sus habitantes marcharse o dedicarse al mercado negro para sobrevivir.

El 23 de enero de 1921, 250 cadetes montados del 6.° regimiento Volche-Karachán logran defender el pueblo de Borisoglebsk de un importante contingente rebelde. Para los comunistas era clave mantener ese pueblo y el de Kirsánov en sus manos, pues era sus bastiones en medio de los campos controlados por los azules. Durante ese mes las autoridades rojas desmovilizaron a 4000 locales que servían en guarniciones comunistas por no fiarse de ellos, pero estos inmediatamente se unieron a los partisanos. El 20 de marzo se anunció una amnistía general para todo aquel que se rindiera, durante las dos semanas que rigió cerca de 3000 azules capitularon pero muy pocos con armas en mano. Se empiezan a elaborar listas de rehenes, tomarse los primeros rehenes, tratar de poner a los campesinos pobres contra los kuláks y por consejo de Nikolái Bujarin se disminuyen las cuotas de granos exigidas. Para entonces, el poder bolchevique había desaparecido de casi toda la región.