miniaturadeimagen|Proyectil de artillería nuclear de calibre 152 mm RD4-01 para el cañón obús D-20. Potencia 2,5 Kt, cañón. El arma nuclear más pequeña. El programa soviético de armas nucleares hace referencia a la historia de la investigación, desarrollo y aplicación práctica de armas de destrucción masiva de energía nuclear en la Unión Soviética. Este fue, en gran medida, consecuencia de los avances logrados en Occidente en ese ámbito, incluyendo el Proyecto Uranio de la Alemania nazi y los proyectos de los Estados Unidos. Su desarrollo e intensificación estuvo impulsado por los conflictos con los Estados Unidos y otros países del bloque occidental durante la Guerra Fría.

Historia Inicios Los cimientos del programa soviético de las armas nucleares fueron los trabajos realizados sobre la fisión nuclear por los físicos Yákov Zeldóvich y Yuli Jaritón, publicados en el año 1939. Asimismo, en la década de los treinta se realizaron investigaciones fundamentales sobre radioquímica, sin las cuales hubiese sido imposible la comprensión de estos problemas, su desarrollo y su aplicación.

Durante la Conferencia de física nuclear de la URSS en 1940, que contó con la participación de investigadores nacionales y extranjeros, y donde no se trató solamente de física nuclear, sino también de otras disciplinas relacionadas (geoquímica, físico-química, química inorgánica, entre otras), Ígor Kurchátov expuso las investigaciones desarrolladas por el grupo de científicos soviéticos sobre la reacción en cadena del uranio.П. Т. Асташенков. Курчатов. 2-е издание. — М.: Молодая гвардия, 1968 Это уже оформлено в примечаниях с использованием шаблона

Centros de investigación Los trabajos realizados desde principios de 1920 tuvieron lugar principalmente en el Instituto del Radio y en el Instituto Ioffe (ambos en Leningrado), el Instituto Ucraniano físico-técnico en Járkov, y el Instituto de Química Física de Moscú.

Personal El académico Vitali Jlopin fue nombrado como la autoridad incuestionable en ese ámbito. Igualmente, realizaron importantes contribuciones, entre muchos otros, el personal del Instituto del Radio: Gueórgui Gámov, Ígor Kurchátov y Lev Mysovski (creador del primer ciclotrón en Europa), Fritz Lange (creador del primer proyecto de la bomba atómica soviética), así como el fundador del Instituto de Química-Física Nikolái Semiónov. El programa fue supervisado por el presidente del Consejo de Ministros de la URSS Viacheslav Mólotov.

En 1941, la investigación en materia nuclear fue clasificada como secreta. Ese año, el espía soviético Vladímir Barkovski obtuvo una copia del informe MAUD, un resumen de alto secreto acerca de los planes del Reino Unido para fabricar armas nucleares, así como los esfuerzos paralelos desarrollados por los Estados Unidos. Durante esta época los soviéticos no pudieron llevar a cabo una investigación a gran escala debido a la Gran Guerra Patria.

Al terminar la guerra contra Japón, el programa soviético comenzó un acelerado proceso de avance. Y, Lavrenti Beria fue nombrado para dirigir el proyecto en su totalidad, mientras que Ígor Kurchátov quedó a cargo de la investigación científica. El 25 de diciembre de 1946, se puso en funcionamiento el primer reactor nuclear soviético, el F-1, con el cual se obtuvo el plutonio necesario para la creación de una bomba nuclear.

La primera bomba nuclear soviética

Utilizando los datos obtenidos a través de Fuchs desde el proyecto Manhattan de la bomba Fat man, los soviéticos lograron obtener su primera bomba atómica, en un período de casi cuatro años. Esta copia exacta de la Fat man estadounidense fue llamada RDS-1 (РДС-1) por los soviéticos. "RDS" era aparentemente un acrónimo sin sentido, aunque se le ha dado diversas interpretaciones: Motor jet especial (Реактивный двигатель специальный, Reaktivnyi Dvigatel Specialnyi), motor jet de Stalin (Реактивный двигатель Сталина, Reaktivnyi Dvigatel Stalina), o Rusia lo hace sola (Россия делает сама, Rossiya Delayet Sama).

El 29 de agosto de 1949 la Unión Soviética detonó con éxito la RDS-1, en el Sitio de pruebas de Semipalatinsk. La bomba explotó en una torre de 30m con una potencia de 22 kilotones.

Desarrollo de las primeras armas nucleares soviéticas

Durante el período transcurrido desde el inicio del programa hasta la prueba de la RDS-1, los físicos soviéticos, así como en los Estados Unidos, habían logrado importantes avances teóricos que podían ser aplicados para mejorar los diseños de las primeras armas nucleares. Sin embargo, dentro del proyecto existía un clima del miedo y presión instaurado por Lavrenti Beria por lograr una bomba en un tiempo límite. Esto, junto con la negativa de Beria de implementar mejoras en el diseño de Fat man (quien quería una copia exacta del diseño, ya que desconfiaba de la información obtenida tanto por los espías como por los científicos del proyecto) provocó que no se planificara un proyecto posterior a la fabricación de esta primera bomba. Más de dos años pasaron hasta la segunda prueba nuclear soviética.

El siguiente paso fue mejorar los diseños básicos de las armas nucleares con los avances obtenidos por la investigación científica y que Beria impidió incorporar. Estas mejoras eran principalmente la suspensión de la carga nuclear, llamada carga levitante, para mejorar la implosión de esta, junto con pruebas de implosión de núcleos de uranio/plutonio y la disminución de la capa de explosivos, todo esto enfocado principalmente a crear bombas de mayor rendimiento y menor tamaño. El resultado fueron las bombas RDS-2 y RDS-3. RDS-2 fue probada el 24 de septiembre de 1951, en el Polígono de Semipalatinsk. Fue detonada en una torre al igual que la RDS-1 y su rendimiento fue de 38,3 kilotones. RDS-3 fue probada el 18 de octubre de 1951 en el mismo sitio, pero su prueba tenía una peculiaridad: fue la primera prueba nuclear soviética con una explosión aérea, siendo la bomba arrojada por un bombardero Tu-4.

El éxito obtenido con estas pruebas motivó su producción en masa. Posteriormente se continuó la mejora de las bombas, dirigiendo los esfuerzos en conseguir pequeñas bombas tácticas. La primera de ellas fue la RDS-4, que se convirtió en la primera arma nuclear táctica producida en masa por la URSS. Se mejoraron tanto el diseño de la carga, como el espesor de la capa de explosivos y el tamaño de la bomba en sí. De la misma línea de desarrollo surgió la bomba RDS-5, idéntica a la RDS-4 pero con un núcleo compuesto, y la RDS-9, diseñada para acoplarse a torpedos.

Las primeras bombas de hidrógeno soviéticas

Al mismo tiempo que se mejoraron las primeras bombas de fisión, se comenzó el desarrollo de la primera arma termonuclear soviética. Los científicos soviéticos ya habían hecho algunos avances teóricos en cuanto a la fusión nuclear, pero no fue hasta mediados de 1948, cuando el espionaje soviético logró acumular una considerable cantidad de información proveniente del programa nuclear estadounidense, que se comenzó a planificar un proyecto para la construcción de una bomba de fusión. La investigación teórica estuvo encabezada por Yákov Zeldóvich, quién trabajó con un selecto grupo de físicos: Andréi Sájarov, Vitali Gínzburg y Víktor Davidenko. El proyecto, al igual que el estadounidense, se enfocó primeramente en el diseño de un dispositivo con deuterio líquido. Uno de los primeros experimentos con fusión nuclear se hizo con la bomba RDS-2, en la que se añadió tritio. Sájarov dio la primera idea para los diseños de la nueva bomba RDS-6 (correspondiendo a la serie). Su primer diseño fue un dispositivo de fisión nuclear mejorado con un núcleo fisionable rodeado de deuterio líquido. El diseño fue posteriormente llamado Truba (RDS-6t). Gínzburg añadió la segunda idea, cambiando el deuterio líquido por capas de deuteruro de litio-6 y material fisionable. Este diseño fue llamado Sloika (por un pastel en capas típico de la repostería rusa). Los estadounidenses obtuvieron diseños similares, pero los soviéticos se enfocaron en construir una bomba arrojable. La idea se materializó en 1953, cuando se construyó la bomba RDS-6s, constituida por un núcleo de uranio-235 rodeado por capas alternadas de deuteruro de litio y uranio natural. La bomba fue detonada en Semipalátinsk el 12 de agosto del mismo año, explotando sobre una torre con una potencia de 400 kilotones.

A pesar de éxito relativo conseguido con el dispositivo RDS-6s, los estadounidenses habían logrado ya la creación de la "auténtica" superbomba. El 1952, se llevó a cabo en el atolón Enewetak la primera prueba de un dispositivo termonuclear de dos etapas, conocida como Ivy Mike. Este concepto fue alcanzado por los soviéticos recién en 1953, cuando el equipo de trabajo de Zeldóvich, Sájarov y Davidenko llegaron al diseño de una bomba de fusión de dos etapas, basado en la compresión hidrodinámica. Este avance es al parecer atribuible a Davidenko. El segundo gran avance ocurrió en 1954 luego de la prueba nuclear Castle Bravo, donde los estadounidenses lograron un diseño acertado, basado en la implosión de radiación. La noticia del experimento motivó al equipo de científicos a intensificar el programa, llegando al mismo concepto gracias a Sájarov. Este avance era llamado Tercera idea de Sájarov, y se materializó en 1955 en la bomba RDS-37, probada el 22 de noviembre. Esta prueba, en la que la bomba fue arrojada desde un avión, resultó en múltiples daños materiales y dos muertes al producirse un efecto imprevisto de reflejo de la onda expansiva en una capa de inversión térmica atmosférica. Con 1,6 Mt, fue la mayor prueba jamás realizada en Semipalátinsk.

Período entre 1954 y 1959

Continuando el desarrollo, construcción y pruebas de nuevos diseños de armas nucleares tácticas, así como nuevos avances en cuanto a estudio de efectos, el 14 de septiembre de 1954 se llevó a cabo en el polígono de Tótskoye un ejercicio militar con tropas reales con el propósito de analizar el posible uso de armas nucleares en un combate real. En este experimento, de nombre código Snezhok, se utilizó una bomba RDS-3 detonada en una campo de batalla simulado donde había cerca de 45.000 personas. Así mismo en 1956 se condujo un experimento similar en Semipalátinsk y la primera prueba de una bomba nuclear acoplada a un misil. En 1954 comenzaron las pruebas nucleares con la bomba RDS-9, diseñada para ser desplegada desde un submarino por un torpedo T-5. Sin embargo, inevitablemente las pruebas no podrían realizarse disparando los torpedos, puesto que en Semipalátinsk no existían ambientes necesarios para un experimento de este tipo. La Comisión de Estado recomendó crear un nuevo polígono de pruebas que se ubicara en el campamento de Belúshya, en la base aérea de Rogachiovo, Isla sur de Nueva Zembla en el Océano Ártico, y que Chiórnaya gubá (Bahía negra) se utilizara como un campo de batalla. Estas propuestas fueron presentadas al gobierno, las que fueron adoptadas, y el 17 de septiembre de 1954, Nueva Zembla fue designada como Sitio de pruebas de Nueva Zembla, cuya construcción comenzó en octubre, y siguió durante gran parte de la guerra fría. El sitio se convertiría, junto con el sitio de pruebas de Semipalátinsk en los puntos de pruebas nucleares más importantes de la Unión Soviética. La primera prueba se realizó el 21 de septiembre de 1955. La bomba utilizada fue la RDS-9, que fue sumergida bajo el mar y detonada a 10 m de profundidad, convirtiéndose también en la primera prueba soviética subacuática. En 1957 se realizaron otros dos experimentos navales, en uno de ellos se realizó la única detonación superficial en Nueva Zembla.