Puebla de Alcocer es un municipio y localidad española de la provincia de Badajoz, en la comunidad autónoma de Extremadura. El término municipal, ubicado en la comarca de La Siberia, tiene una población de .

Geografía Integrado en la comarca de La Siberia Extremeña, se sitúa a 177kilómetros de la capital provincial. El término municipal tiene una superficie de 296,7km² y la localidad se sitúa en la zona sur del mismo, sobre la falda septentrional de la sierra del castillo, y dentro un paraje natural privilegiado.

El término municipal está atravesado por las siguientes carreteras:

Carretera nacional N-430, que une Badajoz con Ciudad Real, en el pK 150 y entre los pK 176-181. Atraviesa el puerto de los Carneros (517 metros) en el límite con Garbayuela. Carretera autonómica EX-103, que permite la comunicación con Talarrubias y Castuera. Carretera autonómica EX-350, que se dirige hacia Orellana la Vieja. Carretera local EX-322, que conecta con Cabeza del Buey.

El relieve del municipio está definido por una extensa llanura, con elevaciones y pequeñas sierras aisladas, en la que se encuentra el embalse de Orellana del río Guadiana y el embalse de La Serena del río Zújar. En el embalse de La Serena desemboca también el río Guadalemar. El noreste del territorio es más montañoso, dominado por la sierra de El Escorial. En el extremo norte discurre el río Gargáligas, que represa sus aguas en el embalse del mismo nombre. La altitud oscila entre los 771 m al noreste (pico Chamorro) y los 325 m en el embalse de Orellana. El pueblo se alza a 527 m sobre el nivel del mar.

El municipio está dividido en dos partes. El que incluye al pueblo presenta los siguientes límites: Noroeste: Logrosán (Cáceres)Norte: Casas de Don Pedro (exclave) y Talarrubias (exclave)Noreste: Casas de Don Pedro y TalarrubiasOeste: Navalvillar de Pela75x75pxEste: Casas de Don Pedro (exclave) y SiruelaSuroeste: Navalvillar de PelaSur: Esparragosa de LaresSureste: Esparragosa de Lares El exclave oriental presenta los siguientes límites: Noroeste: TalarrubiasNorte: Herrera del DuqueNoreste: Fuenlabrada de los MontesOeste: Talarrubias75x75pxEste: GarbayuelaSuroeste: Casas de Don Pedro (exclave)Sur: SiruelaSureste: Siruela

Fuentes y manantiales Pese a encontrarse en una zona bastante seca y árida, dispone de numerosas fuentes y manantiales repartidos por todo el término municipal, con agua de gran calidad procedente de la sierra. Gracias a ellos se han evitado problemas de abastecimiento de agua de los vecinos en épocas de grandes sequías.

Antiguamente, cuando todavía no había agua corriente en las casas, las mujeres salían a por agua a las fuentes, cargadas con cántaros de barro que sostenían en caderas y cabeza, y manteniéndolos en equilibrio. También se hacía uso de bestias y carros que llevaban los cántaros. En homenaje a las mujeres que llevaban el agua, se les dedicó una fuente ornamental realizada en los años 90, obra de la escultora Aurora Cañero, llamada El Camino, en la que puede verse la escultura de una mujer hecha en bronce acarreando agua con dos cántaros, uno a la cabeza y otro bajo el brazo y sobre la cadera.

Uno de los manantiales más usados antiguamente para abastecer a las casas es el conocido como El Chorro, del que sale un agua de excelente calidad. Se sitúa junto al convento de San Francisco, y en tiempos sirvió también para regar la huerta del convento. En la actualidad, además de la fuente existente, esta abastece de agua a otras fuentes de agua potable más recientes repartidas por el pueblo, como La Posá (curiosa por la gran tinaja de barro de donde sale el agua), El Refugio...

Otro de los manantiales destacados en el municipio es El Bonal, situado en la carretera hacia Cabeza del Buey. Debido a la gran cantidad de agua que producía, fue usado antiguamente como lavadero público. Allí era donde las mujeres iban cargadas con cestos llenos ropa para lavar. En la actualidad los grifos del lavadero han sido suprimidos, y parte del agua va a algunas fuentes de agua potable del pueblo, como la conocida como fuente de las Escuelas.

Otra fuente destacada es la llamada Oñamira, situada en la zona del convento. Llama la atención por estar recubierta de azulejos de varios colores, y por estar cercada con una gran verja de hierro forjado. Es la fuente con grifos alrededor más antigua del pueblo, probablemente de 1903. Por fuera tiene un gran pilar, que se llena con el agua que mana de la fuente, que antiguamente fue utilizado como abrevadero para el ganado. En la actualidad se usa como fuente ornamental.

Por último, destacan también los Pilares de la Aldeavieja, situados a las afueras del pueblo. Su origen es romano. Se cree que fue aquí donde se fundó el pueblo. Los pilares existentes, de los que mana un agua de excelente pureza y finura fueron y son utilizados como abrevaderos para el ganado.

Historia Origen Son numerosos los vestigios encontrados dentro del término municipal, el más conocido es el yacimiento de «Lacimurga Constantia Iulia», que alcanzó su mayor esplendor en el durante la época romana.

Primitivamente Puebla de Alcocer estuvo asentada al pie de la sierra, sobre el llano, trasladándose posteriormente a su emplazamiento actual, buscando, bien por razones de seguridad, bien por razones de salud, la proximidad del castillo. Allí se rodeó, además, de una cerca amurallada de piedra cuyos vestigios todavía resultan visibles en algunos lugares.

El ámbito donde se localizaba inicialmente el núcleo aún resulta conocido como «Aldeavieja». Parece ser de una época remota y se cuenta que los pilares que allí existen tuvieron su origen en unos baños romanos.

Época cartaginesa El historiador Vicente Paredes sitúa en este lugar a la antigua ciudad cartaginense Akra-Leukra, fundada por Amílcar Barca, el año Existen ruinas en el pueblo conocidas como «El Castillo Viejo», que responde a las características de la fábrica bélica de los cartagineses.

Época romana miniatura|izquierda|Villa romana de Lacimurga Existen varias opiniones sobre el nombre que tuvo a lo largo de este período: Popula Coqueres, Popula Succosa, este último cuya traducción más acertada sería, pueblo o lugar de agua finas, que sí le va bien a Puebla, puesto que tiene muchos manantiales de aguas finísimas.

Existen restos de época romana, como restos de unos baños en la «Aldea Vieja», a la salida del pueblo hacia Castuera. La calzada que une por el puerto a Puebla de Alcocer con Esparragosa de Lares también es de opinión generalizada creer que es de origen romano. En la finca de Cogolludo, hoy en el medio del embalse de Orellana, se encontraba la ciudad romana de «Lacimurga Constantía Iulia».

Reconquista Puebla de Alcocer fue un importante núcleo de repoblación en el (carta Puebla 1288). Fue declarada villa en 1441 y concedida a Gutierre de Sotomayor, maestre de la Orden de Alcántara, formando parte desde entonces del condado de Belalcázar. Durante esta época perteneció a varios señores y a algunos en varias ocasiones.

Por el año 1214, tuvo lugar la incorporación de la vertiente sur de los Montes de Toledo a los cristianos, por esta fecha, Rodrigo Jiménez de Rada, arzobispo de Toledo, entró en posesión de un extenso territorio, al sur de los Montes de Toledo, entre los que se encontraba Peña Alcocer, parte de los cuales vendió al rey, y parte cambió por Añover y Baza, 20 de abril de 1243. Tres años más tarde desde Jaén, Fernando III, vendía a Toledo, por 55000 maravedíes, los castillos de los pueblos citados y algunos más, con los términos y distritos con que habían sido asignados al arzobispo Rodrigo.

La primera carta de población de Alcocer la otorgó el Concejo de Toledo, el 2 de febrero de 1288 (a partir de esta fecha es cuando tomará el nombre de Puebla de Alcocer).

Puebla de Alcocer, señorío En 1326 Diego II García de Toledo, IV Señor de Mejorada, con el objetivo de conseguir un mejor poblamiento en la villa, consiguió de Alfonso XI de Castilla la autorización de dos ferias anuales.

Sin embargo, los García de Toledo no consiguieron ejercer su dominio señorial durante mucho tiempo, ya que en 1332, Alfonso XI los devolvió a Toledo. De esta manera, Siruela y otros territorios que habían pertenecido al Temple y de los que se había aprovechado Diego García pasaban desde entonces a manos del Rey.

En el año 1344 Puebla de Alcocer se convirtió de nuevo en señorío, esta vez en beneficio del noble catalán Bernat, vizconde de Cabrera. Tomó posesión de la Puebla de Alcocer y de un territorio relativamente amplio en el que estaban inmersas gran cantidad de tierras con las que formó lo que en adelante sería el Vizcondado de La Puebla.

El vizconde de Cabrera, nostálgico, siguió conservando, sin embargo el título de «señor de Aguilar», para lo cual no dudó en cambiar el nombre de la Puebla de Alcocer por el de «Aguilar».

A comienzos de junio de 1369, cuando la ciudad de Toledo, tras un largo asedio, se decidió a entregarse a Enrique II, se impuso como una condición la devolución a la ciudad de todos los lugares que le hubieran pertenecido en otro tiempo, entre los que se encontraba Puebla de Alcocer. En lo sucesivo, Puebla de Alcocer, seguiría perteneciendo a la jurisdicción toledana hasta mediados del .

Puebla de Alcocer, sus villas y sus tierras Puebla de Alcocer constituyó a partir de la segunda mitad del una comunidad de villa y tierra que dependiendo de la jurisdicción de Toledo, engloba varias aldeas de menor entidad.

Se instaura a partir de ese momento en La Siberia extremeña la familia Zúñiga, que años más tarde se unió con la de los Sotomayor.

A mediados del , la Puebla de Alcocer era núcleo de población más antiguo de toda la comarca. Toledo quería fortalecerla y promocionarla lo más posible. La propia lejanía existente entre la Ciudad del Tajo y su Villa explica la amplia autonomía que Toledo le concede. No es posible determinar con exactitud si se consiguió poblar convenientemente el territorio. Todo hace sospechar, sin embargo que Puebla de Alcocer y las aldeas de su término experimentaron a lo largo del un auge que a mediados del siglo siguiente parece fuera de duda. Desde el punto de vista de las atribuciones de la Villa, Puebla de Alcocer poseía, por concesión de Toledo, gran parte de los pueblos que hoy en día tiene la comarca.

Puebla de Alcocer, villa El 22 de abril de 1441, Juan II declaró a Puebla de Alcocer «Villa en sí» dotada con jurisdicción propia. Se estaba dando, con ello, el primer paso para una futura enajenación de la Villa. Sin embargo, de nuevo Puebla de Alcocer volvió a la jurisdicción toledana, pues el 16 de octubre de 1444 Juan II se dirigía al concejo de la Villa, que había escrito al Rey solicitándole que no la enajenara, para asegurarles que su intención era la de conservarla en su poder. El día 7 del mismo mes Juan II concedía la Puebla de Alcocer al maestre de Álcántara, Gutierre de Sotomayor.

Puebla de Alcocer había sido constituida en cabeza de señorío por lo menos en dos ocasiones: en el primer tercio del , a favor de los García de Toledo, y tras un paréntesis de reintegración al concejo toledano, pasó a convertirse en cabecera de un vizcondado a favor de Bernat de Cabrera. Desde el primer tercio del , cuando la Puebla había pasado nuevamente a depender de Toledo, los Sotomayor entraron en contacto con la villa.

En 1594Libro de los Millones: Censo de población de las provincias y partidos de la Corona de Castilla en el siglo XVI. formaba parte de la Tierra de Belalcázar en la provincia de Trujillo.

Conquista de América