thumb|Mapa que muestra las expansiones neolíticas desde el VII al V milenio a. C. thumb|Europa hacia thumb|Europa hacia thumb|Mapa simplificado de las culturas más importantes de la «Europa antigua» a finales del : en verde, la cultura de los vasos de embudo; en azul, la cultura de la cerámica de bandas; en naranja, la cultura de Lengyel; en morado, la cultura de Vinča; en rojo, la cultura de Cucuteni-Trypillia; y en amarillo, la parte occidental de la cultura Yamna.
El Neolítico en Europa corresponde al período comprendido entre la llegada al continente europeo, procedente de Oriente Próximo, de la tecnología neolítica (lit., 'nueva Edad de Piedra') y de las primeras poblaciones agrarias asociadas, alrededor del (la época aproximada de las primeras sociedades agrícolas en Grecia), hasta la invención de la metalurgia, hacia (el inicio de la Edad del Bronce europea con la Edad del Bronce Nórdica). Durante este período, la agricultura y la ganadería se expandieron mediante migraciones y se difundieron a las diferentes regiones continentales, aunque a ritmos variables, ya que incluso en la Edad del Bronce todavía existían comunidades que vivían exclusivamente de la caza y la recolección en el norte de Europa.André Leroi-Gourhan (dir.), Dictionnaire de la préhistoire, Paris, 1994.
La duración del Neolítico varió según el lugar, y su final estuvo marcado por la introducción de las herramientas de bronce: en el sureste de Europa fue de aproximadamente 4000 años (es decir, ca. ), mientras que en algunas zonas del noroeste europeo fue de poco menos de 3000 años (ca. ). En algunas partes, especialmente en los Balcanes, el período posterior a se conoce como Calcolítico (Edad del Cobre) debido a la invención de la fundición del cobre y a la prevalencia de herramientas, armas y otros artefactos de cobre. El desarrollo de la metalurgia del cobre en el continente fue tan gradual, y los cambios en los estilos de vida y la organización social fueron tan sutiles, que los términos «Edad del Cobre» o «Calcolítico» tienden a ser reemplazados entre los prehistoriadores por «Neolítico reciente» o «Neolítico tardío (o final)». El Neolítico culminó con la expansión de la metalurgia del bronce, proceso, que comenzó en Grecia y los Balcanes a principios del , y que se desarrolló durante casi un milenio antes de llegar a la costa atlántica.
El Neolítico europeo fue un mosaico de culturas —generalmente definidas por las formas y decoraciones de las cerámicas que usaron—, caracterizadas por una gran diversidad geográfica y cronológica y que suponen estilos de vida y una organización social que cambiaron considerablemente según el período y la región: algunas comunidades neolíticas en el sudeste de Europa vivían en asentamientos fuertemente fortificados de (por ejemplo, Sesklo en Grecia), mientras que los grupos neolíticos en Gran Bretaña eran pequeños (posiblemente entre 50 y 100 personas) y había muchos pastoreo de ganado con gran movilidad.
Independientemente de la cronología específica, muchos grupos neolíticos europeos compartieron características básicas, como haber vivido en comunidades familiares de pequeña escala, subsistir con plantas domesticadas —cultivo de trigo, cebada y centeno— y animales — cabras, ovejas y bueyes, así como asnos, caballos o renos— complementados con la recolección de alimentos vegetales silvestres y con la caza, y producir cerámica hecha a mano, es decir, cerámica hecha sin torno de alfarero. También empezaron a sedentarizarse, apareciendo los primeros poblados cerca de corrientes de agua. Las hachas de piedra pulida se encuentran en el corazón de la cultura neolítica (piedra nueva), lo que permitió la tala de árboles para obtener madera para la construcción de viviendas, así como de combustible. Se practicó la quema de bosques para obtener tierras de cultivo y pastos se generalizaron, reduciéndose por primera vez la superficie arbolada debido a una causa antrópica. Aunque muchos cultivos se plantaban en huertos inmediatos a las viviendas, el trigo y la cebada solían ser cultivados en pequeños campos cercanos, con lo que el área usada por un solo asentamiento podía tener un radio de unos 5km. Las comunidades agrarias de la cultura del Danubio estaban en contacto unas con otras e intercambiaban bienes a través de largas distancias, como el ámbar del Báltico, que llegaba hasta el Mediterráneo.
Asociados a este periodo están la invención de la cerámica, del arado, la hoz, el molino de mano para moler cereales, así como los primeros tejidos hechos de lino y lana. La minería del sílex representa la mayor industria de este período, pero también se extraían obsidiana o variscita (minas de Can Tintorer en Gavá). Los útiles de piedra pulimentada sustituyeron en parte (pero no completamente) a los de piedra tallada y las manifestaciones artísticas se redujeron, cambiando su tipología radicalmente.
La expansión del Neolítico precerámico desde Oriente Próximo hasta Europa se estudió cuantitativamente por primera vez en la década de 1970, cuando se dispuso de suficientes dataciones por radiocarbono de los yacimientos del Neolítico temprano. Ammerman y Cavalli-Sforza descubrieron una relación lineal entre la edad de un yacimiento temprano y su distancia desde la fuente convencional en Oriente Próximo (Jericó), demostrando que los cambios culturales neolíticos se extendieron del sureste al noroeste a una velocidad media de aproximadamente 1 km/año, lo que se conoce como la expansión neolítica, y por ello convivieron tanto con el Mesolítico como con la Edad del Bronce ya mencionada. Estudios más recientes recalibraron las dataciones, confirmando en buena parte los resultados y estimando la velocidad en con un nivel de confianza del 95%.Original text published under Creative Commons license CC BY 4.0:
Aunque se sospecha la existencia de un neolítico precerámico europeo, fundamentalmente ganadero, la primera gran civilización mediterránea plenamente neolítica es la de las «cerámicas impresas cardiales». Su fósil director es una serie de cerámicas decoradas con impresiones de conchas de berberecho (Cerastoderma echinatum) que aparecen tanto en la orilla africana como en la europea, desde Dalmacia hasta la península ibérica. En el esta civilización fue sustituida en Europa central por otra originada en el Danubio llamada «cultura de la cerámica de bandas», cuya influencia se extendió por el Rin hasta la costa atlántica. Fue entonces cuando se produjo un cambio fundamental en las culturas europeas: formaron grandes comunidades rurales, mantenían ganado, cultivaban cereales y producían una alfarería característica. Desde la península ibérica se extendió a partir del el vaso campaniforme,Muller, J. y S. van Willigen: «New radiocarbon evidence for European Bell Beakers and the consequences for the diffusion of the Bell Beaker Phenomenon» (págs. 59-75), en Franco Nicolis (ed.): Bell beakers today: pottery, people, culture, symbols in prehistoric Europe, 2001. cuyo límite de expansión oriental fue el sudeste de Polonia. Asociados al vaso campaniforme hay una serie de elementos nuevos (como los conocimientos metalúrgicos o los enterramientos individuales) que se difundieron por toda Europa junto a aquel.Grygiel, Ryszard: U źródeł Polski, pp. 48-53.U źródeł Polski, Synchronization of archeological cultures, pp. 212-215 by Adam Żurek and chronology tables pp. 218-221 by Wojciech Mrozowicz and Adam Żurek used throughout the article.
thumb|Megalitismo en Europa
Cerca del apareció en el sur de Portugal y otros puntos de la costa atlántica la «civilización de los constructores de megalitos», desde donde, el fenómeno megalítico se difundió por toda Europa occidental, evolucionando hasta el , ya en el Calcolítico (en una fase que se ha denominado Neo-Eneolítico, por la dificultad de establecer una división clara). Los constructores de megalitos vivían en poblados fortificados, situados en lugares de fácil defensa (como colinas). Un monumento megalítico es una construcción formada por piedras toscamente trabajadas y de tamaño gigantesco (de varias toneladas), de ahí su nombre: megas: gigante y, lithos: piedra. Son varias las clases de monumentos megalíticos: menhir: es una gran piedra puesta de pie que marcaría un lugar simbólico, posiblemente sagrado; alineamiento de piedras: es un conjunto de menhires dispuestos en fila; crómlech: es un conjunto de menhires puestos en círculo. Se supone que el alineamiento y el crómlech eran templos al aire libre, con posibles referencias astronómicas; cairn: amontonamiento de piedras y bloques de diversos tamaños que señalaría un lugar sagrado o de enterramiento; dolmen: Es el monumento más complejo. Se trata de un lugar para enterrar a los muertos de la tribu; constaba de un corredor o pasillo de entrada y de una cámara funeraria, ambos construidos con grandes lajas de piedra, todo ello cubierto por un montículo de tierra y cascotes llamado túmulo. El dolmen es como una pequeña montaña artificial, con una cueva en su interior, también artificial. Todos los difuntos eran depositados en la misma cámara funeraria, ya que se trataba de un lugar de enterramiento colectivo; junto a los difuntos se depositaban ofrendas funerarias (armas, comida, joyas...).
Características culturales comunes
Independientemente de la cronología específica, muchos grupos neolíticos europeos compartieron características básicas, como haber vivido en comunidades familiares de pequeña escala, subsistir con plantas y animales domesticados complementados con la recolección de alimentos vegetales silvestres y con la caza, y producir cerámica hecha a mano, es decir, cerámica hecha sin torno de alfarero. Las hachas de piedra pulida se encuentran en el corazón de la cultura neolítica (piedra nueva), lo que permitió la tala de bosques para la agricultura y la producción de madera para viviendas, así como de combustible.
También hubo muchas diferencias: algunas comunidades neolíticas en el sudeste de Europa vivían en asentamientos fuertemente fortificados de (por ejemplo, Sesklo en Grecia), mientras que los grupos neolíticos en Gran Bretaña eran pequeños (posiblemente entre 50 y 100 personas) y hubo muchos pastores de ganado con gran movilidad.
Los detalles del origen, cronología, organización social, prácticas de subsistencia e ideología de los pueblos de la Europa neolítica se obtienen de la arqueología, y no de registros históricos, ya que estos pueblos no dejaron ninguno. Desde la década de 1970, la genética de poblaciones ha proporcionado datos independientes sobre la historia de la población de la Europa neolítica, incluidos los eventos migratorios y las relaciones genéticas con los pueblos del sur de Asia.
Otra herramienta independiente, la lingüística, ha contribuido con reconstrucciones hipotéticas de las primeras lenguas europeas y árboles genealógicos con estimaciones de datación de divisiones, en particular teorías sobre la relación entre hablantes de lenguas indoeuropeas y pueblos neolíticos. Algunos arqueólogos creen que la expansión de los pueblos neolíticos desde el suroeste de Asia hacia Europa, que marcó el eclipse de la cultura mesolítica, coincidió con la introducción de hablantes indoeuropeos, mientras que otros arqueólogos y muchos lingüistas creen que las lenguas indoeuropeas fueron introducidas desde la estepa póntico-caspia durante el período siguiente de la Edad del Bronce.
thumb|Conjunto de artefactos neolíticos, que incluye brazaletes, axe heads, chisels y herramientas pulidas
thumb|Cerámica griega antigua del Neolítico temprano y medio, . Museo Nacional de Arqueología de Atenas
Historia de los estudios