Mulholland Drive (titulada El camino de los sueños en Argentina y Sueños, misterios y secretos en el resto de Hispanoamérica) es una película estadounidense de culto de 2001, perteneciente a los géneros misterio, surrealismo y neo-noir. Fue escrita y dirigida por David Lynch y protagonizada por Naomi Watts, Laura Harring y Justin Theroux. La historia combina varias tramas aparentemente inconexas que, con el tiempo, revelan sus vínculos, incorporando escenas oníricas e imágenes surrealistas características del estilo narrativo críptico de Lynch.
Originalmente concebida como un episodio piloto de televisión, una gran parte de la película fue filmada en 1999 con el plan de Lynch de mantener el final abierto para una posible serie. Sin embargo, tras ver la versión de Lynch, los ejecutivos de televisión decidieron rechazarla. Lynch entonces proporcionó un final para el proyecto, convirtiéndolo en un largometraje. El resultado medio-piloto, medio-largometraje, junto con el estilo característico de Lynch, ha dejado el significado general de los acontecimientos de la película abierta a la interpretación. Lynch se ha negado a ofrecer una explicación de sus intenciones para la narración, dejando al público, críticos y miembros del reparto a especular sobre lo que sucede. Él dio a la película el eslogan «Una historia de amor en la ciudad de los sueños».
Categorizada como un thriller psicológico, la película fue muy aclamada por la crítica y le valió a Lynch el Prix de la mise en scène (Premio al mejor director) del Festival Internacional de Cine de Cannes de 2001, así como una nominación al Premio Óscar al mejor director. Mulholland Drive lanzó las carreras de Watts y Harring y fue el último largometraje en el que actuó la actriz veterana de Hollywood Ann Miller. La película es ampliamente considerada como una de las mejores obras de Lynch, junto a Eraserhead (1977) y Blue Velvet (1986), y fue elegida por muchos críticos como representante de una perspectiva importante de la década de 2000. A. O. Scott de The New York Times escribe que mientras que algunos podrían considerar la trama un «delito contra el orden narrativo... la película es una liberación intoxicante de los sentidos, con momentos de sentirse aún más poderosa para parecer surgir del mundo de la noche turbia del inconsciente».
Sinopsis Betty Elms (Naomi Watts), una joven aspirante a actriz, llega a Los Ángeles para convertirse en estrella de cine y se aloja en el apartamento de su tía. Allí conoce a la enigmática Rita (Laura Harring), una mujer que padece amnesia a causa de un accidente sufrido en Mulholland Drive. Las dos juntas deciden investigar quién es Rita y cómo llegó hasta allí.
Argumento La película inicia con imágenes psicodélicas de parejas bailando jitterbug, mientras una joven rubia sonríe y recibe aplausos. Luego, un plano subjetivo muestra a alguien recostándose y adormeciéndose sobre su almohada.
Una mujer de pelo oscuro (Laura Harring) está a punto de ser asesinada por los conductores de su limusina en Mulholland Drive, un camino en las colinas de Hollywood. Pero un coche choca dejándola como la única superviviente. Aturdida, coge un bolso y baja caminando hacia Los Ángeles, donde se esconde en una casa vacía.
A la mañana siguiente, la encuentra Betty Elms (Naomi Watts), una rubia sonriente aspirante a actriz que se va a alojar en esa casa, pues acaba de ser dejada vacía por su tía Ruth, también actriz. La morena, amnésica, adopta el nombre «Rita» tras ver un póster de Rita Hayworth, y solo recuerda que su vida corre peligro. Ambas se hacen amigas y hallan en el bolso de Rita una gran suma de dinero y una misteriosa llave azul, dándonos a entender que ese bolso es de los sicarios que intentaron asesinarla.
En el café Winkie's, un hombre relata una pesadilla sobre una figura monstruosa que se oculta en el callejón detrás del lugar. Al ir a comprobarlo para perder el miedo con un acompañante, la figura aparece y él cae fulminado por la impresión.
Mientras tanto, el director Adam Kesher (Justin Theroux) es presionado por mafiosos para que contrate a una actriz rubia desconocida, Camilla Rhodes, para protagonizar su película. Cuando renuncia a continuar con la producción, sus cuentas son congeladas, y se ve obligado a encontrarse con un misterioso personaje llamado El Vaquero, quien lo insta a elegir a Camilla Rhodes por su propio bien.
En paralelo, el sicario Joe Messing mata a otro tras comentar el accidente y que éste le revele que un libro negro contiene los números de actrices (aunque su torpeza le hace tener que matar a otros 2 inocentes). En la calle pregunta a una de sus prostitutas si ha visto a una mujer con los rasgos de Rita, lo que esta niega.
Rita, al ver que una camarera se llama Diane, le viene el nombre «Diane Selwyn», Betty localiza su dirección en la guía telefónica. Una vecina aparentemente clarividente toca la puerta y advierte que «alguien está en problemas», y más tarde la administradora del edificio, Coco (Ann Miller), le aconseja a Betty que no aloje a Rita. Betty acude a una audición y deslumbra con su actuación; una agente queda impresionada y la lleva de inmediato al casting de Adam para The Sylvia North Story. Mientras Camilla Rhodes (Melissa George) presenta una interpretación con poca gracia, Betty cruza miradas intensas con Adam, pero se escapa para cumplir su cita con Rita. Finalmente, Adam acepta contratar a Camilla para contentar a la mafia, tal como le indicó El Vaquero.
Betty y Rita se dirigen a investigar el complejo donde vive Diane Selwyn. Dentro encuentran el cadáver de una mujer descomponiéndose en la cama. Aterrorizadas, vuelven al apartamento de Betty. Rita entra en pánico e intenta cortarse el cabello, pero Betty la disfraza con una peluca rubia. Esa noche comparten un encuentro sexual apasionado en el que Betty confiesa dos veces que está enamorada, sin recibir respuesta. Duermen juntas, hasta que Rita despierta repitiendo en sueños: «Silencio», «No hay banda».
Al despertar, Rita insiste en que vayan a un teatro llamado Club Silencio, donde un maestro de ceremonias revela que todo lo que se oye es grabado. Ambas lloran mientras Rebekah Del Río interpreta en español la canción de Roy Orbison «Crying». Toda la obra está llena de mensajes que indican que nada es real y todo es una ilusión. Inexplicablemente, Betty encuentra en su bolso una caja azul que coincide con la llave de Rita. Regresan al apartamento; Betty desaparece y, al abrir la caja, Rita también.
De repente, "Betty" la rubia, se despierta en la habitación de Diane Selwyn. La vecina, que se dirige a ella como Diane, le advierte que dos detectives la han estado buscando.
Después de despertar, y que se revele su verdadera identidad, se nos da a entender que todos los personajes y detalles de la trama de la película vistos hasta el momento, han sido edulcorados por las fantasías de Diane en su sueño ("Betty"). Empezando por su estado de ánimo, que en realidad es triste y decaído.
Ella empieza a recordar distintos episodios de su relación con la verdadera Camilla Rhodes, actriz fatal y verdadero nombre de "Rita". Ellas habían tenido relaciones aparentemente intensas, pero Camilla la dejó por un hombre, el director Adam Kesher. En un rodaje Camilla aprovecha que el director está enseñando como besarla para que Diane vea el beso. Ella va en la limusina del principio, pero es para una cena en casa de Adam donde Diane nos dice que llegó a Los Ángeles con la herencia de su tía Ruth y perdió el papel protagonista de la audición frente a Camilla (recordemos que en su sueño/alucinación, ella deslumbra a Adam a primera vista, pero se va sin hacer la audición para cumplir una cita con "Rita", y deja que Adam, supuestamente presionado por la mafia, escoja la mediocre actuación de Camilla). En la fiesta, aparte de revelarnos que Coco es la madre de Adam, presencia cómo Camilla y Adam la provocan anunciando su compromiso.
La escena se corta hasta el restaurante de comida rápida Winkie's, dónde Diane se encuentra con el sicario Joe Messing, a quien contrata para asesinar a Camilla, este dejará una llave azul (de otra forma a la del sueño y que no abre nada) como señal que el encargo se ha cumplido.
El monstruo del callejón de Winkie’s abre la caja azul y libera a una diminuta pareja de ancianos que ríe sin parar. En el presente, Diane observa la llave azul sobre la mesa con expresión traumatizada. La pareja en miniatura se cuela bajo la puerta y, mientras suenan golpes insistentes, crece hasta convertirse en alucinaciones que la persiguen por el departamento. Aterrada, Diane huye al dormitorio y se dispara en la cabeza, muriendo en la misma posición que el cadáver hallado antes. En el Club Silencio, una mujer de cabello azul susurra: «Silencio».
Personajes Betty Elms (Naomi Watts) es la brillante y talentosa actriz recién llegada a Los Ángeles, descrita como "sana, optimista, decidida a conquistar la ciudad" Phillip Lopate, "Welcome to L. A.", Film Comment 5, no. 37 (September/October 2001): 44–45. y "absurdamente ingenua".Amy Taubin, "In Dreams," Film Comment 5, no. 37 (September 2001): 51–55. Su actitud alegre e intrépida para ayudar a Rita porque es lo correcto recuerda a Nancy Drew a los críticos.Roger Ebert, "Mulholland Drive," Chicago Sun-Times, June 2001. Toda su personalidad al principio es un aparente cliché de la ingenua proveniente de un pueblo pequeño. Pero es la identidad de Betty, o la pérdida de ella, lo que parece ser el foco de la película. Para un crítico, Betty interpretó el papel de la conciencia y el inconsciente de la película. Watts, quien modeló a Betty en Doris Day, Tippi Hedren y Kim Novak, observó que Betty es una buscadora de emociones, alguien "que se encuentra en un mundo al que no pertenece y está lista para asumir una nueva identidad, incluso si es de otra persona". Esto también ha llevado a un teórico a concluir que, dado que Betty había ingresado ingenuamente, pero con entusiasmo, al sistema de Hollywood, se había convertido en una "actora cómplice" que había "abrazado la misma estructura que la destruyó." En una explicación de su desarrollo del personaje de Betty, Watts declaró:
Betty, por más difícil de creer que parezca el personaje que debe interpretar, muestra una asombrosa profundidad de dimensión en su prueba. Previamente ensayada con Rita en el apartamento, donde Rita interpreta sus líneas con torpeza, la escena es "basura"Phillip Lopate, "Welcome to L. A.", Film Comment 5, no. 37 (September/October 2001): 44–45. y "hueca; cada línea es indigna del compromiso de una actriz genuina", y Betty la interpreta en el ensayo tan mal como está escrita. Nerviosa pero valiente como siempre en la prueba, Betty entra en la habitación abarrotada donde la escena ha de tener lugar, pero cuando se encuentra a centímetros de su compañero de prueba (Chad Everett), la convierte en una escena de poderosa tensión sexual que controla por completo y atrae a todas las personas en la habitación. La sexualidad se erosiona inmediatamente cuando termina la escena y ella se para frente a ellos esperando tímidamente su aprobación. Un analista de cine afirma que la habilidad previamente desconocida de Betty se roba el espectáculo, específicamente, quitándole el oscuro misterio a Rita y asignándoselo a sí misma, y el uso de esta escena por parte de Lynch ilustra su uso del engaño en sus personajes. La capacidad de actuación de Betty lleva a Ruth Perlmutter a especular si Betty está interpretando el papel de Diane en un sueño o en una parodia de una película que finalmente se vuelve contra ella.