El , Besarabia proclamó la unión con el Reino de Rumania, tras la expulsión de las tropas del Ejército Rojo que habían derrocado temporalmente al anterior gobierno, de corte nacionalista moldavo. La unión se realizó tras el acuerdo con el gobierno rumano y con el beneplácito de los Imperios Centrales, entonces preponderantes en la región y la aprobación tácita de la Entente pero en contra de los deseos del gobierno soviético y de los grupos antibolcheviques rusos.

Gobernación de Besarabia

Los Principados del Danubio a finales del siglo y principios del . Besarabia era la parte oriental de Moldavia, al este del Prut.|upright=1.8|thumb El Tratado de Bucarest de 1812 entre el Imperio otomano y el Imperio ruso conllevó la anexión rusa de la mitad oriental del territorio del Principado de Moldavia, incluyendo Jotín y Budjak (sur de Besarabia). A cambio Rusia evacuaba los principados moldavo y valaco.

Al principio, los rusos dieron al territorio el nombre de "Óblast de Moldavia y Besarabia", y permitieron un amplio grado de autonomía pero en 1828 suspendieron el autogobierno y cambiaron el nombre del territorio al de "Gobernación de Besarabia", o simplemente Besarabia. Mientras que la parte noreste de Moldavia, denominada Bucovina, fue anexada igualmente por el Imperio austríaco, la parte occidental de Moldavia se mantuvo como principado autónomo y, en 1859, se unió a Valaquia para formar poco después el Reino de Rumania. En 1856, por el Tratado de París, dos de los nueve condados de Besarabia, Cahul e Ismail, fueron devueltos a Moldavia pero, en 1878, el Tratado de Berlín los devolvió al Imperio ruso.

Al comienzo de la anexión, la población rumana de Besarabia era predominante."El primer censo ruso tras la anexión, de 1816, reveló que la provincia era casi completamente rumana: de casi medio millón de habitantes el 92.5  % era rumano y ucraniano, el 1.5  % lipovo (heterodoxos rusos), el 4.5 % judío y el 1.6 % de otras razas" En el sur, sin embargo, abundaban los ucranianos y búlgaros.

La colonización de la región en el siglo atrajo a numerosos rusos, ucranianos, lipovanos y cosacos a la región, lo que, junto con una gran afluencia de búlgaros, hizo que aumentase notablemente la población eslava, hasta alcanzar más de un quinto de la población total en 1920.text from a 1927 source: "Hoy los búlgaros de Besarabia forman uno de los elementos predominantes en el sur de Besarabia, siendo junto con los gagauzos (turcoparlantes cristianos), cerca de 150.000 personas. La colonización trajo numerosos campesinos rusos, funcionarios y profesionales. Según un cálculo rumano de 1920 había unos 75.000 rusos (2.9 % de la población), unos 59.000 lipovos y cosacos (2.2 % ) y unos 254.000 ucranianos (9.6 %). Estos, junto a unos 10.000 polacos, hacían la cifra de unos 545.000 habitantes eslavos de un total de 2.631.000, cerca de un quinto del total." Con el establecimiento otras comunidades como los gagauzos, judíos o alemanes la proporción de población rumana se redujo de cerca del 90 % al 64 % durante el transcurso del siglo. La política zarista en Besarabia a finales del fue, en parte, dirigida a la desnacionalización del elemento rumano, prohibiendo la educación y la misa en lengua rumana desde la década de 1860. Sin embargo, el resultado fue una tasa de alfabetización muy baja (en 1897 aproximadamente del 18 % para los hombres, alrededor del 4 % para las mujeres) en lugar de una pérdida de la cultura rumana.Naturalmente, este sistema condujo no al aprendizaje del ruso por los moldavos, sino a su a su casi completo analfabetismo. Algunos historiadores rumanos afirmaron que un fuerte sentimiento de frustración y resentimiento hacia la administración rusa habían comenzado a aparecer antes del inicio de la Primera Guerra Mundial.

La Guerra Mundial y la Revolución de Febrero La Primera Guerra Mundial trajo un aumento de las tendencias nacionalistas de los lugareños: alrededor de 300.000 besarabos movilizados en el Ejército Imperial Ruso formaron parte de varios "comités de soldados de Moldavia" en 1917. Tras la Revolución de Febrero de 1917, aparecieron en el territorio dos movimientos antagonistas: el agrario-revolucionario, hostil a Rumania, y el nacionalista moldavo, favorable.

A partir de julio de 1917 los campesinos comenzaron a ocupar tierras, quedando en sus manos dos tercios de los latifundios hacia final de año. Entre el 21 y el , un comité militar, representativo de la tendencia nacionalista moldava, se reunió y decidió convocar una junta nacional el Sfatul Ţării, a la vez que anunciaba una resolución a favor de la autonomía histórica y política de Besarabia.

La Revolución de Octubre y Besarabia La Gobernación de Besarabia del Imperio ruso. 1914.|thumb|right Tras la toma del poder en Petrogrado en octubre de 1917 por los bolcheviques, la proclamación del deseo de lograr inmediatamente la paz por Lenin condujo a la desorganización final del millón de soldados rusos que combatían en el frente rumano, que trataron de regresar a sus hogares en medio del pillaje, la anarquía y la violencia del caos desencadenado. Los Aliados, desesperados por sostener el frente oriental, comenzaron a considerar Besarabia como la retaguardia de Rumania y el centro de una posible coalición de movimientos antibolcheviques.

Tras la Revolución de Octubre de 1917 en la que el Gobierno Provisional Ruso fue depuesto por el golpe de Estado bolchevique, el vacío de poder en la provincia dio lugar a una serie de comités, juntas y asambleas de carácter más o menos nacionalista, que trataron de alzarse con el gobierno. De entre ellos, surgió una junta nacional besaraba, el Sfatul Ţării, entre octubre y noviembre de 1917. El nuevo Parlamento, dominado por la mayoría rumana del territorio, se hubo de enfrentar a la difícil tarea de acabar con el caos, mantener las reformas logradas desde la Revolución de Febrero y satisfacer las aspiraciones políticas, sociales y económicas de los diversos grupos de la provincia sin contar para ello con fuentes de financiación ni unas fuerzas de seguridad significativas. Con Ucrania sumida en un caos semejante (véase República Popular Ucraniana), un Gobierno soviético inaceptable para el Gobierno besarabio y no atreviéndose a solicitar la ayuda rumana por las suspicacias de las minorías, finalmente la pidió a los representantes de la Entente presentes en Iaşi.

El representante francés aceptó la petición de fondos y asesores para crear unas fuerzas de seguridad, indicando a su enviado que debía abogar por el mantenimiento de la unidad territorial rusa, aunque fuese en forma de una nueva federación. El enviado francés debía lograr acabar con el caos en el territorio para asegurar la retaguardia rumana. Mientras el representante francés llegaba a Chisináu, la junta proclamó la República Democrática de Moldavia el y creó un Gobierno en forma de directorio, que aspiraba a formar parte de la futura República Federativa Democrática de Rusia.

Miembros del nuevo Gobierno regresaron a Iaşi para comunicar a los franceses la dificultad de reclutar una fuerza armada besaraba y a solicitar tropas checas, serbias o ucranianas. Ante la ausencia de estas, los franceses ofrecieron tropas rumanas o transilvanas y los representantes besarabos, previendo problemas entre las minorías y los campesinos con la presencia de soldados rumanos, escogieron a los transilvanos, solicitando al tiempo una declaración francesa de autonomía de Besarabia respecto a Rumania.

Al no hallarse listos los transilvanos, el general Berthelot sugirió que el Gobierno besarabo solicitase tropas rumanas para vigilar temporalmente las comunicaciones férreas y los almacenes militares, asegurando su posterior retirada y su neutralidad en la política interior del territorio. El Gobierno besarabo procedió a seguir el consejo del general francés, enfrentándose a duras críticas internas. El Gobierno rumano, sin embargo, dudó en enviar la división solicitada: gran número de tropas se habían enviado a la retaguardia a ordenar el regreso de los soldados rusos desmovilizados, el frente se había debilitado y las relaciones con el Gobierno soviético empeoraba, haciendo de la ocupación de Besarabia un riesgo. El se alcanzó un acuerdo y el gobierno se decidió a enviar las tropas.

Antes de que estas llegasen, el Rumcherod de Odesa, que hacía tiempo había denunciado al Sfatul Ţării y exigido su destitución, tomó el poder en la capital besaraba, desarmando fácilmente a sus escasas fuerzas el . El Gobierno rumano se vio obligado el 23 a enviar no una sino cuatro divisiones, pero los soviéticos se retiraron ante su avance, ofreciendo escasa resistencia. A pesar de las declaraciones amistosas del comandante rumano, las minorías y los campesinos no vieron con buenos ojos la ocupación rumana. Las declaraciones oficiales del mando rumano no se correspondían con la realidad: pronto surgieron roces y el comandante rumano comenzó a respaldar a los partidarios de la anexión del territorio a Rumania, tratando a la oposición como filobolcheviques. Los mandos rumanos se mostraron especialmente hostiles a los judíos y disolvieron el congreso campesino del , para disgusto del representante francés.

El el Sfatul Ţării proclamó la independencia de Rusia, acción que el general Berthelot calificó de «profundamente lamentable», ya que temía un deterioro aún mayor de las relaciones con el Gobierno bolchevique y los distintos movimientos rusos. Lenin, efectivamente, había roto relaciones con Rumania tras la ocupación de Besarabia y exigido su evacuación, mientras que su enviado Christian Rakovski hostigaba a los destacamentos rumanos en Ucrania. Se sucedieron entonces las negociaciones entre la Entente y Rumania, por un parte, y los representantes soviéticos por otro, alcanzándose un acuerdo el . En él Rumania se comprometía a evacuar Besarabia —salvo diez mil tropas, que vigilarían los ferrocarriles— en menos de sesenta días. El Gobierno rumano, sin embargo, no tenía intención de cumplir el pacto, sino que únicamente deseaba ganar tiempo.

Con la firma de la paz preliminar con los Imperios Centrales el 5 de marzo, que estipulaba la retirada de la misión militar francesa, el único apoyo del Gobierno besarabo era Rumanía. Comenzaron las negociaciones para la anexión entre el nuevo Gobierno de Alexandru Marghiloman y el Gobierno besarabo, con el beneplácito de los Imperios.

El Acta de Unión El , el Sfatul Ţării decidió por ochenta y seis votos a favor, tres en contra y treinta y seis abstenciones, la unión con el Reino de Rumania, condicionada a la aplicación de la reforma agraria, el respeto a la autonomía local, y a los derechos humanos.Pelivan (Chronology)Cazacu (Moldova, pp. 240-245).

Las juntas provinciales de Bălţi, Orhei y Soroca habían sido las primeras en solicitar la unión con el reino de Rumania, y esta se aprobó efectivamente la fecha indicada, con las siguientes condiciones:

El Sfatul Ţării llevaría a cabo una reforma agraria, que sería aceptada por el Gobierno rumano. Besarabia seguiría siendo autónoma, con su propia dieta, el Sfatul Ţării, elegida democráticamente . El parlamento aprobaría los presupuestos locales, y tendría el control de los consejos de zemstvos y ciudades, y el nombramiento de los miembros de la administración local. El servicio militar obligatorio se llevaría a cabo sobre una base territorial, de manera que los reclutas besarabos servirían en Besarabia. Las leyes locales y la forma de administración podrían cambiar sólo con la aprobación de los representantes locales. Los derechos de las minorías debían ser respetados. Dos representantes de Besarabia formarían parte del Gobierno rumano. Besarabia enviaría al Parlamento rumano un número de representantes igual a la proporción de su población en el total rumano. Todas las elecciones debían realizarse mediante sufragio directo, igualitario, secreto y universal. La libertad de expresión y de creencias debían estar garantizadas en la Constitución.