miniaturadeimagen|Carnaval de Río de Janeiro, 2011. Río es una película estadounidense de comedia romántica musical animada de aventuras de 2011 producido por 20th Century Fox y Blue Sky Studios, dirigida por Carlos Saldanha y escrita por Don Rhymer. Los personajes son interpretados por Jesse Eisenberg, Anne Hathaway, Rodrigo Santoro, will.i.am, Jamie Foxx, Tracy Morgan, George López, Leslie Mann, Jemaine Clement, Carlos Ponce y Francisco Ramos. Fue lanzada el 15 de abril de 2011. Esta es la sexta película de Blue Sky Studios.
Esta fue la primera película de Blue Sky Studios para ser filmada en su proporción 2.40:1 aspecto Cinemascope, y la primera película de animación de 20th Century Fox que se filmó en relación de 2.40:1 desde Titan A.E. (2000).
En desarrollo desde hace años, Río es considerada "el proyecto y sueño de Saldanha nacido en Brasil". Cuenta la historia de Blu (Eisenberg), un guacamayo de Spix macho domesticado que es llevado a Río de Janeiro para aparearse con una hembra de espíritu libre, la guacamaya de Spix, Perla (Hathaway). Los dos eventualmente se enamoran, y juntos tienen que escapar de ser contrabandeados por Nigel (Clement), una cacatúa.
Rio tuvo su estreno en Río de Janeiro, seguido de su estreno general el 15 de abril de 2011, por 20th Century Fox. La película recibió críticas generalmente positivas de los críticos de cine, quienes elogiaron las imágenes, la actuación de voz y la música. La película también fue un éxito de taquilla, recaudando más de $143 millones en los Estados Unidos y $484 millones en todo el mundo. La película fue nominada al Oscar a la mejor canción original por la canción "Real in Rio" en los 84.ª edición de los Premios Óscar, pero perdió ante "Man or Muppet" de Los Muppets. En 2012, se anunció que la secuela Río 2 se estrenaría el 11 de abril de 2014. La película fue relanzada en Estados Unidos el 9 de abril de 2021 por su décimo aniversario. La película recaudó más de $ 484 millones contra un presupuesto de $ 90 millones, lo que la convirtió en la decimotercera película más taquillera de 2011.
Argumento thumb|Río de Janeiro es una de las ciudades más grandes de América, con más de 12 millones de habitantes en su conurbación, cuyo escenario fue usado para la trama de la película. En Río de Janeiro, Brasil, las aves cantan y bailan alegremente. Entre todas, un polluelo de guacamayo azul ve a las demás aves volar libremente; sin embargo, justo cuando está a punto de dar un salto al vuelo, varias aves son capturadas y enjauladas. Esto hace que el pequeño guacamayo caiga de un árbol y sea capturado junto a todas las demás aves, las cuales son trasladadas hasta Moose Lake, Minnesota, Estados Unidos. Al llegar, la caja que transportaba al guacamayo azul se cae por accidente del camión de traslado, donde poco después es encontrado por una chica llamada Linda, quien decide adoptarlo y llamarlo Blu. Tras 15 años de convivencia, Linda se ha convertido en dueña de una librería y Blu se comporta prácticamente como un humano. Aunque no ha desarrollado su habilidad de vuelo, ha aprendido muchas destrezas humanas no muy comunes en un ave. La rutina cambia cuando un ornitólogo llamado Túlio Monteiro (Julio Monteiro en Latinoamérica) llega a la librería de Linda con una revelación: ha viajado miles de kilómetros buscando a Blu ya que, hasta donde sabe, es el último macho de su especie. Por ello, deben viajar a Río de Janeiro para que se aparee con la última hembra que se encuentra allá. Aunque Linda y Blu no se convencen al principio, Túlio les pide que lo piensen y les deja su número. Esa noche, Blu intenta volar pero fracasa debido a su miedo, lo que impulsa a Linda a aceptar el viaje a Río pensando en lo mejor para él.
Ya en Brasil, Blu conoce a un canario llamado Nico y a un cardenal de copete rojo llamado Pedro, quienes de inmediato le dan consejos amorosos para conquistar a una chica. Mientras observan a unos bailarines por las calles, Túlio le explica a Linda que se trata del carnaval de Río, una de las fiestas más famosas del mundo. Poco después, en el laboratorio, Túlio presiona una serie de botones en un panel para abrir la compuerta metálica del hábitat. Al escuchar el imponente sonido de la puerta corrediza, Blu reacciona con asombro y timidez, ocultándose rápidamente entre el denso follaje artificial. Con cautela, avanza entre las plantas y salta sobre una rama que se extiende por encima de un estanque, balbuceando un saludo e intentando descifrar el entorno al notar una presencia misteriosa. De pronto, un destello de luz natural inunda el recinto desde el techo y Perla desciende majestuosamente desde las alturas, deslumbrando a Blu, quien la observa completamente estupefacto y la compara de inmediato con un ángel. Sin embargo, el idílico momento se interrumpe abruptamente cuando Perla aterriza con fuerza sobre él, tacleándolo y ahorcándolo contra el suelo mientras le pregunta en portugués: "Quem é voce? Que que está fazendo aqui?" (¿Quién eres? ¿Qué haces aquí?). Confundida al notar que Blu se comunica en inglés, y tras un breve y torpe malentendido verbal sobre quesos, ella le revela con urgencia que no hay tiempo que perder, pues su verdadero objetivo en ese sitio es escapar de los humanos.
Mientras tanto, en la cabina de monitoreo, Linda y Túlio observan la interacción a través de las pantallas. Creyendo erróneamente que los guacamayos están cayendo en un juego de seducción gracias a la iluminación romántica y la canción de Lionel Richie, deciden marcharse para darles total privacidad. Al salir al pasillo, Linda expresa sus dudas sobre dejar a Blu solo, pero Túlio la tranquiliza asegurándole que Silvio vigilará las cámaras toda la noche. La realidad dentro del hábitat, no obstante, es muy distinta: Perla ataca frenéticamente a un indefenso Blu. Más tarde, Pepillo, una cacatúa que se hacía pasar por un ave enferma en el laboratorio, ataca a Silvio con un pañuelo que contiene formol y lo deja inconsciente, permitiendo la entrada a un niño pobre llamado Fernando. En el hábitat, Blu permanece oculto a medias entre las plantas, quejándose y pidiéndole a Perla que baje el volumen de su escándalo. Ella, ignorando sus protestas y llamándolo "dormilón", continúa colgada de la rejilla de ventilación, golpeándola con una piedra en su firme decisión de escapar. Cuando Blu cuestiona su plan alegando que el lugar está muy bien, Perla lo etiqueta de inmediato como un perdedor y añade con frustración que no puede esperar que una mascota entienda lo que significa la libertad. Ofendido por el comentario, Blu sale de su escondite para defenderse con orgullo, aclarando que él no es una simple mascota, sino un compañero. Muy seguro de sí mismo, le asegura que no le importa lo que ella haga, ya que a la mañana siguiente Linda irá a buscarlo para poner fin a esa pesadilla, mientras que Perla, incrédula por su actitud, salta a una rama cercana para reclamarle con vehemencia el hecho de que prefiera la compañía de un humano antes que la de los de su propia especie.
Con amargura, Perla le responde que por culpa de los humanos ella lo perdió todo y que no son seres de confiar. Justo en ese instante, las puertas metálicas del hábitat se abren, interrumpiendo la conversación y provocando que Perla huya sigilosamente. Blu, aún confiado y tratando de demostrar que los humanos son buenos, se queda estático en el suelo buscando a Perla, solo para descubrir con terror que Fernando se acerca por detrás y lo atrapa rápidamente con un saco de tela. Linda y Túlio son avisados del robo de las aves mientras cenaban, por lo que empiezan a buscarlas por toda la ciudad. Mientras tanto, Fernando lleva a Blu y Perla a la guarida de Marcel y sus secuaces, Armando y Tipa, unos traficantes de aves que le pagan al niño por el robo. El plan de los criminales es vender a los guacamayos azules fuera del país, por lo que los encadenan de las patas y los encierran en una habitación repleta de otras aves robadas. Marcel se marcha y deja a sus secuaces a cargo, pero estos se distraen viendo en la televisión un partido de fútbol entre la selección de Brasil y la de Argentina. En la habitación, Pepillo, una malvada cacatúa, les explica a Blu y a Perla que hace años un loro le quitó su puesto en un programa de televisión, razón por la cual se volvió malo y comenzó a robar aves exóticas. Perla intenta escapar desesperadamente de la jaula hasta que Blu, al estar tan acostumbrado a ellas, la abre sin esfuerzo. Perla sale volando de inmediato, pero al estar encadenada a Blu —quien le confiesa que todavía no sabe volar—, ambos se ven obligados a huir a pie. Tras burlar a los traficantes y a Pepillo, quien se choca contra un transformador y cae en un gallinero, los guacamayos logran perderse en la Reserva biológica de Tinguá. Cabe destacar que el apagón provocado por Pepillo interrumpe la electricidad en todo Río debido a un cortocircuito, justo momentos antes de que Brasil anotara un gol, suspendiendo el partido hasta nuevo aviso.
En la Reserva biológica de Tinguá, Blu se muestra sumamente nervioso y paranoico por los peligros del entorno, mientras que Perla está completamente relajada. El recorrido se convierte en una cadena de malentendidos debido a los nervios del guacamayo: al escuchar un crujido a sus espaldas, Blu se altera y Perla le responde con calma que solo se trata de una rama; un instante después, otro sobresalto lo alarma y ella, fastidiada, le aclara que es simplemente una piedra. De pronto, Blu empieza a retorcerse de pánico, convencido de que tiene una araña enorme caminando por su espalda. Perla, perdiendo la paciencia ante lo que considera una cobardía, le pide firmemente que se tranquilice y, con tono de superioridad, le asegura que lo que siente es solo una hoja, ordenándole que se voltee para demostrárselo. Sin embargo, la situación da un giro inesperado: al girarse, Perla descubre con asombro que el temor de Blu era real y que una enorme araña está sujeta a su plumaje. En un acto reflejo para salvarlo, le propina un fuerte golpe para quitarle el arácnido de encima, e intenta disimular el susto mostrándole una hoja y diciéndole en tono burlón que ella tenía razón. Acto seguido, sugiere buscar un lugar seguro en la selva para pasar la noche, a lo que Blu reacciona con incredulidad y sarcasmo, quejándose de lo peligroso que es el entorno. Mientras habla con desdén sobre la naturaleza, una pequeña luciérnaga pasa frente a su pico y es devorada de golpe por una rana, la cual es inmediatamente tragada por una serpiente. Al presenciar esto, Blu se alarma aún más, usándolo como prueba de que allí solo es un bocadillo para los depredadores. Perla se mantiene firme y le explica que precisamente por eso dormirán en un árbol. En lugar de volar, Blu prefiere trepar con torpeza por una estructura de bambú, jalando a Perla con la cadena para impulsarse; tras enredarse y caer de cabeza un par de veces, logra llegar a la cima de un mirador abandonado. Con orgullo, le pregunta a Perla quién necesita volar, a lo que ella responde con nostalgia que para las aves volar significa libertad e independencia. Al preguntarle si no desearía esa sensación, Blu confiesa con timidez que de hacerlo se sentiría un poco solo. Perla se acomoda para dormir deseándole buenas noches; Blu, tenso, decide quedarse despierto usando la excusa de que aún no se acostumbra al cambio de horario entre Río de Janeiro y Minnesota, y una vez que ella se duerme, observa el horizonte melancólicamente y susurra: "Buenas noches, Linda".