miniaturadeimagen|320px|Detalle de una página de la Biblia del Oso (Basilea, Suiza, 1569), de Casiodoro de Reina, reformador protestante español del , que contiene el principio y los encabezados del Libro de Tobías, uno de los libros deuterocanónicos. Los deuterocanónicos o libros deuterocanónicos (del griego, «pertenecientes al segundo canon») son textos y pasajes del Antiguo Testamento considerados por la Iglesia católica, la Iglesia ortodoxa y las Iglesias ortodoxas orientales como canónicos, que no están incluidos en la Biblia hebrea y son considerados por judíos y protestantes como apócrifos.

Estos textos y pasajes, muchos de los cuales fueron escritos originalmente en hebreo (aunque algunos en griego, arameo o una combinación de los tres), se originaron entre el 300 a. C. y el 100 d. C., antes de la separación de la Iglesia cristiana del judaísmo.Aparecen en la Septuaginta —una Biblia griega datada entre los años y —, el texto utilizado por las comunidades judías e israelitas de todo el mundo antiguo más allá de Judea, y luego por la iglesia cristiana primitiva, de habla y cultura griegas.KELLY, John Norman Davidson; Early Christian Doctrines; Pág. 53; Continuum; Londres, Inglaterra, 1958; ISBN 0-8264-5252-3.El pueblo judío y sus escrituras sagradas en la Biblia cristiana, La extensión del canon de las EscriturasSegún algunos estudiosos, existe una correspondencia de pensamiento entre el Nuevo Testamento cristiano y estos libros,y otros afirman que textos y pasajes de estos libros son parafraseados, referidos o se alude a ellos muchas veces en el Nuevo Testamento, dependiendo en gran medida de lo que cuente como referencia.

El término «deuterocanónico» distingue a estos libros tanto de los libros protocanónicos (aquellos del canon palestinense) como de los apócrifos bíblicos (libros de origen judío que eran leídos a veces en iglesias cristianas como sagradas escrituras, pero que no eran considerados canónicos).

Si bien no hay consenso académico respecto a cuándo se fijó el canon de la biblia hebrea, algunos académicos sostienen que el canon hebreo se estableció mucho antes del , incluso ya en el ,o para la época de la dinastía asmonea (140-40 a. C.).Philip R. Davies en The Canon Debate, pág. 50: "Junto con muchos otros académicos, concluyo que la fijación de una lista canónica fue casi con certeza el logro de la dinastía asmonea." Aunque los deuterocanónicos no forman parte del canon judío, muchos son mencionados o interpretados en el Talmud, o recogidos como tradiciones en la Ley oral. Algunos, como Macabeos, contienen relatos que se consideran importantes dentro de la tradición judía.

Componentes Los deuterocanónicos del Antiguo Testamento son:

Deuterocanónicos en la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa: El Libro de Tobías o Tobit El Libro de Judit El Libro de la Sabiduría El Libro del Eclesiástico, Sirácida o Sirácides El Libro de Baruc incluida la Carta de Jeremías (Baruc 6) El Libro I de los Macabeos El Libro II de los Macabeos Las «adiciones griegas» al Libro de Ester (Ester 10:4 al 16:24) Las «adiciones griegas» al Libro de Daniel La Oración de Azarías (Daniel 3:24-50) El Himno de los tres jóvenes (Daniel 3:51-90) La Historia de Susana (Daniel 13) La Historia de Bel y el Dragón (Daniel 14)

Deuterocanónicos solo en la Iglesia Ortodoxa: La oración de Manasés 3 Esdras 4 Esdras (como apéndice en algunas iglesias eslavas) 3 Macabeos 4 Macabeos (suele colocarse en forma de apéndice) Salmo 151 Salmos de Salomón

Por otra parte, también se denominan deuterocanónicos a algunos libros del Nuevo Testamento que no fueron admitidos en el canon desde el primer momento, sino después de haberse disipado algunas dudas. Ellos son:

Epístola a los hebreos Epístola de Santiago Segunda epístola de Pedro Segunda epístola de Juan Tercera epístola de Juan Epístola de Judas Apocalipsis

Etimología del vocablo Del griego (déuteros: “segundo”, “posterior”; y kanonikós: “perteneciente a una regla o canon”, “canónico”). Nombre dado a ciertos libros, o adiciones de libros que, a lo largo de la historia, no han sido considerados por todos como inspirados. Actualmente, son rechazados por judíos y por la mayoría de los protestantes, pero incluidos y aceptados por la Iglesia católica y por la Iglesia ortodoxa.

Los términos protocanónicos y deuterocanónicos no aparecieron nunca antes de mediados del . Fueron acuñados en el año de 1556A. Paul, p. 46; Bruce, p. 105. por Sixto de Siena (1520-1569), teólogo católico de origen judío, para referirse, respectivamente, a los textos propios del llamado Canon Palestinense del Tanaj judío –por considerarlo una “primera norma” o prescripción de textos del Antiguo Testamento—, y a los textos propios del llamado Canon Alejandrino de la Biblia Griega —por considerarlo una “segunda norma” o prescripción de textos del Antiguo Testamento—.

La Enciclopedia Espasa define este término de la siguiente manera:

Septuaginta La gran mayoría de las referencias del Antiguo Testamento en el Nuevo Testamento están tomadas de la biblia griega Septuaginta (LXX), escrita entre el 280 y 30 a.C., que incluye los libros deuterocanónicos, así como también los libros apócrifos. La Septuaginta fue ampliamente aceptada y utilizada por los judíos de habla griega en el , incluso en la región de Judea, y por lo tanto, naturalmente se convirtió en el texto más ampliamente utilizado por los primeros cristianos, que eran predominantemente de habla griega.

Libros deuterocanónicos y apócrifos incluidos en la Septuaginta Nombre en griegoTimothy McLay, The Use of the Septuagint in New Testament Research .—The current standard introduction on the NT & LXX.El canon de la original LXX griega es disputado. Esta tabla refleja el canon del Antiguo Testamento tal como es usado actualmente en la Ortodoxia. TransliteraciónNombre en españolLibros DeuterocanónicosTambién llamado Τωβείτ o Τωβίθ en algunas fuentes. TōbitO Tōbeit o Tōbith. Tobit o Tobías Ioudith Judit Esthēr Ester con las adiciones griegas 1 Makkabaiōn 1 Macabeos 2 Makkabaiōn 2 Macabeos Sophia Salomōnios Sabiduría o Sabiduría de Salomón Sophia Iēsou Seirach Sirácides o Eclesiástico Barouch Baruc Epistolē Ieremiou Epístola de Jeremías Daniēl Daniel con las adiciones griegasLibros Deuterocanónicos solo para la Iglesia Ortodoxa 1 Esdras 1 Esdras 3 Makkabaiōn 3 Macabeos 4 Makkabaiōn 4 Macabeos Psalmos 151 Salmo 151 Proseuchē Manassē Oración de ManasésApócrifo Psalmoi Salomōnios Salmos de Salomón

Entre los judíos del Filón de Alejandría Filón (15a.C.-45d.C.), contemporáneo de Jesús de Nazaret, que vivió precisamente en Alejandría, nunca cita ninguno de los libros deuterocanónicos en sus escritos.The Works of Philo- Complete and unabridged. Transl. C.D. Yonge; New Updated Version. Peabody: Hendrickson, 1993, pp. 913-918

Flavio Josefo Flavio Josefo menciona (37-101d.C.) que solo 22 libros eran considerados como canónicos:

Jamnia Tras la caída de Jerusalén y su Templo en el 70, un grupo de rabinos fundó una escuela en Jamnia. Allí sucedieron varias discusiones sobre los libros del Tanaj.

Canonicidad Siglos y El primer autor cristiano del cual tenemos referencia que habló del canon del Antiguo Testamento fue el obispo de Sardes, Melitón. En una carta, menciona los libros del canon hebreo a excepción de Ester, mientras que incluye al libro de Sabiduría.Eusebio, Historia Eclesiástica IV, 26:12-14

A mediados del III siglo, Orígenes afirmaba, citado por Eusebio de Cesárea:

Entre los veintidós libros a los que se refiere Orígenes son citados como canónicos Macabeos y la Epístola de Jeremías (el último capítulo del libro de Baruc), los veintidós libros citados por él son:

Hay que reconocer, sin embargo, que en la práctica, Orígenes se negó a excluir totalmente los apócrifos, porque se los empleaba en la Iglesia, como él mismo lo explica en su Carta a Julio Africano.

En el Fragmento Muratoriano también conocido como Canon de Muratori podemos encontrar que el libro de la Sabiduría de Salomón era aceptado por la iglesia, aunque se desconoce si algún otro era aceptado debido a que al documento le falta una parte.

Siglos y Atanasio (367d.C.) en una de sus cartas pascuales da una lista muy parecida a la de Orígenes y al canon hebreo, con la diferencia de que incluye Baruc y la Epístola de Jeremías como canónicos y además omite a Ester.

Cirilo de Jerusalén (350d.C.) en su libro Catechetical Lectures cita como canónicos en un solo libro a Jeremías, Baruc, Lamentaciones y la Epístola de Jeremías.Nicene and Post-Nicene Fathers, 2nd Series, 7:27

Gregorio Nacianceno da una lista de libros canónicos en verso, en donde reconoce veintidós libros; omite Ester.Himno 1.1.72.31 Anfiloquio sigue la línea de Gregorio, pero añade: "Junto con éstos, algunos incluyen Ester".

Epifanio (385d.C.) menciona que "hay 27 libros dados por Dios a los judíos, pero se cuentan como 22, porque diez libros se duplican y se cuentan como cinco". Él escribió en su Panarion que los judíos tenían en sus libros como canónicos la Epístola de Jeremías y Baruc combinado con Jeremías y Lamentaciones en un solo libro, mientras decía Sabiduría de Sirá y la Sabiduría de Salomón eran libros de disputada canonicidad.Sobre pesos y medidas, 23 En otra parte añade como apéndice al Nuevo Testamento a la Sabiduría de Salomón y a la de Sirá.Panarion 76:5

Agustín reconocía la importancia de las lenguas originales, no sabía hebreo, e instó en su correspondencia con Jerónimo a que éste realizase su nueva versión a partir de la Septuaginta. Da una lista del canon del Antiguo y Nuevo Testamento en su libro Sobre la Doctrina Cristiana Libro II Cápítulo 8:13 (397 - 426 d.C.), en el cual incluye los deuterocanónicos:

Agustín admite que el libro de Macabeos es canónico para la Iglesia pero no es contado como canónico por los judíos:

Inocencio I en una carta al obispo de Tolosa, Exuperio, da en 405 una lista de libros del AT que incluye los deuterocanónicos.

De acuerdo con el monje Rufino en su Comentario al Credo de los Apóstoles (c.400d. C.) los libros deuterocanónicos no eran llamados libros canónicos sino eclesiásticos:

Concilios El concilio de Laodicea (en 364d.C.) declaró que Jeremías, Baruc, Lamentaciones y la Epístola de Jeremías son canónicas en un solo libro.

En el concilio de Roma del año 382 bajo el papado de Dámaso I se define el canon completo de la Biblia, en el que se aceptan los 46 libros del Antiguo Testamento, incluyendo los libros deuterocanónicos, y los 27 de Nuevo Testamento. Desde el año 382 se formó el canon que la Iglesia católica utiliza actualmente, y que fue el único canon utilizado —tanto por católicos como protestantes— hasta ya avanzado el , cuando fueron suprimidos definitivamente los libros deuterocanónicos de las Biblias protestantes. La sección del concilio de Roma del año 382 en que se decreta el canon definitivo dice:

El Concilio de Hipona (393 d.C.) registra las Escrituras que se consideran canónicas incluyendo los deuterocanónicos:

El Concilio de Cartago (419 d. C.) en su canon 24 confirmó el canon emitido en el concilio de Hipona citando de la misma manera todos los libros deuterocanónicos como Escrituras canónicas:

Influencia de Jerónimo Jerónimo hizo una revisión de los Salmos y los Evangelios de la Vetus Latina por petición de Dámaso, obispo de Roma. Al morir el papa, Jerónimo hizo un peregrinaje a Belén en el 386. Comenzó con una nueva revisión del Salterio en latín conforme a la Septuaginta (LXX), pero luego decidió trabajar a partir del texto hebreo. En el 405 completó su traducción. En el prólogo escribió:

Sin embargo, Jerónimo escribe más tarde en su Prólogo a Judit que el libro de Judit era considerado como Escritura por el Primer Concilio de Nicea.

En su respuesta a Rufino, Jerónimo afirmó que el era consecuente con la elección de la iglesia con respecto a la versión de las porciones deuterocanónicas de Daniel que los judíos de su tiempo no incluían: