Let Me In (Déjame entrar en español) es un largometraje estadounidense de cine romántico de terror del año 2010, dirigido por Matt Reeves y protagonizado por Kodi Smit-McPhee y Chloë Moretz. Está basado en la película sueca Let the Right One In (Låt den rätte komma in) dirigida por Tomas Alfredson y en la novela homónima escrita por John Ajvide Lindqvist. La película se centra en la historia de Owen, un niño inadaptado de 12 años que sufre acoso escolar y que desarrolla cierta amistad con una niña muy particular, en Los Álamos (Nuevo México), al comienzo de la década de 1980.

El interés en producir una versión inglesa del filme Let the Right One In surgió en 2007, poco tiempo después del estreno de la película original sueca. En 2008, Hammer Productions adquirió los derechos para dicha versión. La productora ofreció inicialmente a Tomas Alfredson el puesto de director, pero Alfredson rechazó la oferta. Finalmente, Matt Reeves fue el encargado de elaborar el guion y de dirigir el largometraje. Matt realizó diversos cambios para la versión inglesa de la película, como reubicar el lugar donde transcurren los hechos desde Estocolmo a Nuevo México, o el cambio de nombre de los personajes protagonistas. Los productores mostraron su intención de mantener la trama similar a la original, al igual que su intención de dirigirla a un público más amplio. El rodaje comenzó a principios de noviembre de 2009 y concluyó a finales de enero de 2010. El presupuesto del filme fue estimado en 20 millones de dólares.

Let Me In fue estrenada en el Festival Internacional de Cine de Toronto el 13 de septiembre de 2010 y debutó en los cines estadounidenses el 1 de octubre del mismo año. La película recibió numerosas críticas positivas convirtiéndose en una de las más aclamadas del año. Numerosos críticos cinematográficos le otorgaron un puesto en sus listas Top-diez. Otros citaron que es uno de esos extraños remake de Hollywood que se mantiene fiel a la obra original. Otros criticaron su parecido con el filme sueco, acusando a Reeves de promocionar una visión completamente "nueva" respecto a la novela. La película recaudó 24 millones de dólares en taquilla a nivel mundial, de los cuales 12 millones se corresponden a las zonas de Norteamérica y Canadá. Chloë Moretz ganó numerosos premios gracias a su interpretación como Abby, los críticos hicieron especial hincapié en la química desarrollada con su compañero de reparto Kodi Smit-McPhee. Let Me In fue comercializada en DVD y Blu-ray el 1 de febrero de 2011 en Norteamérica, y el 14 de marzo en el Reino Unido. Se escribió una miniserie de cómics oficiales titulados Let Me In: Crossroads (precuela del film) que narran algunos acontecimientos relacionados con el trasfondo de Abby. La diégesis termina donde comienza la película.

Sinopsis

1983, Los Álamos (Nuevo México). Un detective de policía (Elias Koteas) entra en la habitación de un hospital donde yace un hombre desfigurado al que interroga acerca de un asesinato por el cual es sospechoso. El detective le dice al herido que terminará por capturar a sus cómplices. En ese momento, la recepcionista del piso llama al detective para atender una llamada telefónica y le informa que la hija del herido se encuentra en la entrada del hospital. Mientras el detective atiende la llamada, se oye un grito proveniente de la habitación del sospechoso y se encuentran con que el hombre se ha precipitado por la ventana hacia su muerte.

Se produce un flashback dos semanas previas a los hechos del hospital. Owen (Kodi Smit-McPhee) es un niño desdichado y solitario de 12 años de edad, desatendido a causa del divorcio de sus padres y hostigado por sus compañeros de clase. Una tarde, mientras está en el patio de su complejo de apartamentos, es abordado por Abby (Chloë Moretz), una niña que acaba de mudarse al apartamento vecino. Abby le dice a Owen que no pueden ser amigos, sin embargo, la amistad entre ambos florece más y más, llegando incluso a comunicarse mediante código morse a través de las paredes. En el colegio, el principal acosador de Owen, Kenny (Dylan Minnette), golpea a Owen con una antena desplegable, produciéndole una herida en la cara. Cuando Abby se entera, le dice a Owen que debe defenderse, enfrentándose a Kenny y, de verse superado, ella le ayudará.

El "padre" de Abby, Thomas (Richard Jenkins), se ve obligado a salir en busca de víctimas locales para proporcionar sangre a la vampírica Abby. Durante el primer asesinato de la trama, derrama accidentalmente la sangre recogida y se ve obligado a regresar a casa con las manos vacías. Furiosa, Abby abandona el hogar, matando y alimentándose de un atleta que reside en el barrio, de cuyo cadáver tuvo que deshacerse Thomas. Una noche, Thomas se esconde en la parte trasera del vehículo de un estudiante con la intención de matarlo, pero el conductor recoge un pasajero, arruinando sus planes. El conductor se detiene en una gasolinera y, tras bajarse, Thomas somete al inesperado pasajero e intenta darse a la fuga, pero colisiona en un terraplén cercano, quedándose atrapado en el interior del coche volcado. Thomas vierte ácido altamente concentrado sobre su rostro para eliminar cualquier vínculo que pueda relacionarle con Abby y es llevado al hospital. Cuando Abby se percata de lo sucedido, se dirige a la clínica y, tras hablar con la recepcionista, sube hasta la ventana de la habitación donde se encuentra Thomas. El hombre se inclina y ofrece su cuello a Abby, que bebe de él. Thomas se desmaya, precipitándose al vacío desde lo alto de la ventana. Gradualmente, el detective descubre la conexión que Thomas compartía con Abby.

Al día siguiente, durante una actividad escolar en un lago congelado, Kenny amenaza a Owen con arrojarle al agua helada por un hueco en el hielo. Owen se defiende golpeando a Kenny con una vara metálica, destrozándole una oreja. En ese instante, se descubre un cadáver sepultado en el hielo. Más tarde, Owen invita a Abby a un área abandonada en su complejo de apartamentos, donde corta su dedo con la intención de realizar un pacto de sangre con ella. Abby entra en frenesí. Sedienta, lame las gotas que caen del dedo de Owen mientras él contempla su forma vampírica por primera vez. En un intento desesperado por no atacar a Owen, Abby huye, atacando en su lugar a Virginia (Sasha Barrese), que casualmente pasea por el patio del complejo. Tras esto, Owen se enfrenta a Abby en su apartamento donde ella admite necesitar sangre para mantenerse con vida. También descubre que Thomas no era su padre, sino un hombre al que conocía desde que era un niño. Horrorizado, Owen intenta marcharse, pero Abby se interpone en su camino. Finalmente le permite marchar. Mientras tanto, en el hospital, Virginia se transforma en vampiro. Ignorando la nueva naturaleza de Virginia, la enfermera despliega las cortinas de la habitación y la luz solar provoca que estalle en llamas, matando a ambas.

Una noche, Abby le hace una visita a Owen mientras su madre (Cara Buono) no se encuentra en casa. Owen abre la puerta y ella le dice que debe invitarla a entrar. Owen pregunta por qué y divaga sobre el tema, tras lo cual Abby entra sin ser invitada, provocando que sangre de manera abundante hasta que Owen verbaliza la invitación para entrar a su hogar. A la mañana siguiente, el detective encuentra a Abby durmiendo en la bañera de su apartamento. En ese momento, es sorprendido por Owen permitiendo a Abby atacar al detective por la espalda, matando al policía y alimentándose de él. Con todo lo sucedido, Abby explica a Owen que debe marcharse. Esa misma noche abandona el complejo en un taxi.

Una tarde, durante su entrenamiento en el gimnasio; Kenny, su hermano mayor Jimmy (Brett DelBuono), y sus otros amigos provocan un incendio fuera del centro para distraer al profesor y obligarle a salir de la piscina. Jimmy, en pos de venganza para su hermano, le dice a Owen que si logra aguantar tres minutos bajo el agua sin respirar, tan solo le cortará una mejilla, pero, si no puede, le sacará un ojo. Mientras Owen es sumergido, el caos se hace en la superficie. Abby entra y destroza a sus agresores. Ambos niños huyen.

Posteriormente, Owen viaja en tren con Abby dentro de un baúl. Dan golpecitos intercambiando mensajes en código Morse mientras la película llega a su fin.

Reparto Kodi Smit-McPhee - Owen. Chloë Grace Moretz - Abby. Richard Jenkins - "el padre". Cara Buono - la madre de Owen. Elias Koteas - el Detective. Sasha Barrese - Virginia Dylan Minnette - Kenny Ritchie Coster - Sr. Zoric Jimmy Pinchak - Mark Brett DelBuono - Jimmy, el hermano de Kenny Colin Moretz - el dependiente de la tienda.

Producción Desarrollo

Según el productor Nigel Sinclair, el interés por el proyecto inicialmente surgió a mediados de 2007, antes incluso del estreno público de la película original Let the Right One In. Posteriormente, los derechos para la versión inglesa del film fueron adquiridos por Hammer Productions en 2008, durante el Festival de cine de Tribeca, donde la película sueca Let the Right One In ganó el premio "Founders Award for Best Narrative Feature". En dicho festival, Matt Reeves fue brevemente presentado como director. John Nordling y Carl Molinder, productores suecos del film original, participaron en la adaptación inglesa. El puesto de director fue inicialmente ofrecido a Tomas Alfredson, director de la película inicial, pero rechazó la oferta argumentando: "Estoy mayor para hacer la misma película dos veces, además, hay otras historias que deseo contar". El productor de Hammer Films, Simon Oakes, se refirió a la película diciendo "Si la llamáis un remake fiel a la original, pues creo que es cierto, ya que es precisamente eso. No es una reinterpretación: las bases están ahí, puede que los sustos asusten un poco más". Más tarde explicó "Yo la llamo: la versión de Reeves, no me gusta llamarla el remake de Reeves, o la reinterpretación de Reeves". La decisión de producir una nueva adaptación de la película fue criticada por Tomas Alfredson, que ha mostrado abiertamente su desacuerdo en contra de la nueva adaptación en numerosas ocasiones. "Si ha de hacerse un remake de alguna película, es porque la original es mala. Y creo que la mía no es mala" dijo. La productora Donna Gigliotti explicó, "Somos grandes admiradores de la película original, pero siendo honesta, su presupuesto fue de apenas $2 millones. No es que estemos rehaciendo Lawrence de Arabia". El productor Simon Oakes dejó muy claro que la trama de Let Me In tendría gran parecido al film original, excepto que sería "mucho más asequible para un público más amplio ".

Por otra parte, el escritor Lindqvist, dijo que Reeves le comentó "haremos una película nueva basada en el libro y no un remake del film sueco," por lo tanto, "será algo completamente diferente, pero realmente interesante de ver". Reeves mostró su intención de mantener la ambientación original a principios de la década de 1980 y su admiración tanto por el libro como por la adaptación de Alfredson. Reeves dijo "Es una película maravillosa, y un libro fantástico. Creo que realmente puede ser un film conmovedor, terrorífico e inolvidable. Estoy muy emocionado por lo que puede llegar a ser". En respuesta a las críticas que le llegaron dijo: «Comprendo esa desconfianza por parte del público, debido a su amor al film original, de que llegare para estropearlo, cuando la verdad es que siento un gran respeto por la película. Me siento muy atraído hacia ella por motivos personales nada lucrativos... Espero que nos den una oportunidad».

Reeves de entrada estaba en contra del proyecto, pero tras leer la novela cambió completamente de actitud,

Adaptación y guion