Galerio Maximiano (c. 260-abril/mayo de 311), formalmente Cayo Galerio Valerio Maximiano (en latín, Gaius Galerius Valerius Maximianus) y conocido comúnmente como Galerio, fue emperador romano entre los años 305 y 311.. Formó parte de la tetrarquía instaurada por el emperador Diocleciano, primero como césar y luego como augusto. Durante su reinado dirigió una campaña, con la ayuda de Diocleciano, contra el Imperio Sasánida, saqueando Ctesifonte, su capital, en 299. También dirigió campañas a través del Danubio contra los carpos, derrotándolos en 297 y 300.

Primeros años Según Eutropio, Galerio habría nacido en Sérdica,“Maximianus Galerius in Dacia haud longe a Serdica natus”, Eutropii Breviarum IX. 22. aunque también es posible que hubiese nacido en el lugar en el que más tarde ubicó su palacio imperial, Felix Romuliana (actual Gamzigrad, Serbia).Barnes, New Empire, p. 37. Su padre era de origen tracio, y su madre procedía de Dacia, y había emigrado de ese territorio por culpa de las incursiones de los carpos.Lactancio, de Mortibus Persecutorum 19. En un primer momento continuó la profesión paterna, la ganadería, de donde obtuvo el sobrenombre de Armentarius (del latín: armentum, rebaño). Después de enrolarse en el ejército romano, sirvió con distinción bajo el mando de los emperadores Aureliano y Probo, y quizá fuese prefecto del pretorio de Diocleciano.

En 293, con la creación de la tetrarquía, fue nombrado césar por Diocleciano, casándose para ello con Galeria Valeria, la hija de Diocleciano. Recibió la responsabilidad sobre las provincias de Iliria, para defenderla de la amenaza de sármatas y carpos. Poco después fue enviado a Egipto para hacer frente a la rebelión de las ciudades de Busiris y Coptos.Rees, Diocletian and the Tetrarchy, p. 14, citing William Leadbetter, "Galerius and the Revolt of the Thebaid, 293/4," Antichthon 34 (2000) 82–94.

Guerra con Persia

Invasión y contrainvasión En el año 294 Narsés de Armenia, un hijo de Sapor I que había quedado a un lado en la sucesión al trono, logró finalmente acceder al poder en Persia. Narsés logró deponer a Bahram III, hijo de Bahram II, y ocupar el trono en su lugar. A comienzos de 294, Narsés envió a Diocleciano una serie de regalos diplomáticos mientras que en Persia se encargaba de fortalecer su reinado eliminando a todos los apoyos e incluso mención de sus predecesores, borrando sus nombres de los monumentos públicos. Buscaba ser identificado con los gobiernos más militaristas de Ardacher I (r. 226–41) y Sapor I (r. 241–72), el mismo Sapor que saqueó Antioquía y capturó al emperador Valeriano (r. 253–60)..

En 295 o 296 Narsés declaró la guerra sobre Roma. Parece ser que primero invadió Armenia occidental, reconquistando las tierras que habían sido entregadas a Tirídates en la paz de 287, dedicándose a esa ocupación hasta el año siguiente..Amiano Marcelino 23.5.11.Barnes, Constantine and Eusebius, p. 17.. La obra del historiador Amiano Marcelino es la única fuente que ha pervivido en la que se describe la invasión inicial de Armenia.. Southern (1999, 149) fecha la invasión en 295; Barnes (1982, 17, 293) menciona que pudo haberse producido una invasión anterior sin éxito, basándose para ello en que el título Persici Maximi fue otorgado a los cuatro emperadores; Odahl (2004, 59) se muestra de acuerdo con Barnes y sugiere que los príncipes del desierto sirio colaboraron con los invasores. Narsés se trasladó al sur, hacia la Mesopotamia romana, en donde derrotó seriamente a Galerio, el comandante de las fuerzas orientales, en la región ubicada entre Carras (actual Harrán, en Turquía) y Callinicum (actual Ar-Raqqah, en Siria). No está claro si Diocleciano estuvo presente o no en la batalla, pero estaría presente poco después en Antioquía, en donde la versión oficial de los hechos cargó a Galerio con la culpa de la derrota. Al parecer, en Antioquía Diocleciano obligó a Galerio a andar por delante del carro imperial vestido con el púrpura imperial. Sin embargo, también es posible que la ubicación de Galerio a la cabeza de la caravana no fuese un castigo o humillación, sino una mera organización protocolaria de la procesión en la que se mostraba la deferencia del César por su Augusto.Rees, Diocletian and the Tetrarchy, p. 14.

Galerio recibió refuerzos, probablemente en la primavera de 298, con la llegada de un contingente traído de la frontera del Danubio.Barnes, Constantine and Eusebius, p. 18. Narsés no avanzó desde Armenia y Mesopotamia, dejando a Galerio la iniciativa de una contraofensiva en 298, que se materializó en un ataque sobre el norte de Mesopotamia a través de Armenia. Tampoco está claro si Diocleciano estuvo o no presente durante esta campaña.Lactancio (DMP 9.6) ridiculiza a Diocleciano por su ausencia del frente de batalla; Southern (1999, 151, 335–36), partiendo de una datación de las campañas un año antes de la de Barnes, le ubica en el flanco sur del ejército Galerio. Southern ve la campaña persa avanzando por las mismas líneas que la anterior de Marco Aurelio, en la que el emperador también estaba colocado en ese flanco. Narsés se retiró a Armenia para hacer frente al ejército de Galerio en una situación de desventaja, puesto que el abrupto terreno armenio favorecía a la infantería romana, en perjuicio de la caballería sasánida. La ayuda local permitió a Galerio obtener la ventaja de la sorpresa y, en dos batallas sucesivas, Galerio logró asegurar la victoria frente a Narsés.

right|thumb|Detalle de Galerio atacando a Narsés en el Arco de Galerio, en Tesalónica (Grecia), la ciudad en la que Galerio llevó a cabo la mayor parte de su labor de gobierno. Durante su segundo encuentro, en la batalla de Satala de 298, el ejército romano se apoderó del campamento de Narsés, capturando el tesoro, su harén y a su esposa oficial. La esposa de Narsés estaría cautiva durante el resto de la guerra en Dafne, un suburbio de Antioquía, sirviendo como recordatorio constante de la victoria romana. Galerio avanzó hacia Media y Adiabene, consiguiendo continuas victorias, especialmente cerca de Theodosiopolis (Erzurum), y asegurando el control sobre Nisbis antes del 1 de octubre de ese año. Desde ahí avanzó siguiendo la corriente del Tigris, tomando Ctesifonte y asomándose hasta las ruinas de la antigua Babilonia antes de volver a territorio romano siguiendo el Éufrates. Ninguna fuente menciona específicamente que Ctesifonte hubiera sido saqueada, pero se asume que así fue.

Negociaciones de paz Narsés ya había enviado a un embajador a Galerio para rogar por la devolución de su mujer e hijos, pero Galerio despidió al embajador recordándole cómo Sapor I había tratado al emperador Valeriano. Los romanos, en cualquier caso, trataron con respeto a la familia imperial sasánida, puede que buscando evocar las comparaciones con el trato que Alejandro Magno había dispensado a la familia de Darío III.Potter, The Roman Empire at Bay, p. 293. Las negociaciones de paz comenzaron en la primavera de 299, estando presentes tanto Galerio como Diocleciano. Su magister memoriae Sicorio Probo fue enviado a Narsés para proponer los términos de la paz.

thumb|left|200px|Moneda de Galerio.

Las condiciones en las que se firmó la paz de Nisibis fueron duras para el imperio persa: este debía ceder terreno a Roma, convirtiendo el Tigris en la frontera entre ambos. Además, Armenia volvía a control romano, con el fuerte de Ziatha como frontera y la Iberia caucásica pasaría también a la esfera de control de Roma. Nisibis, ciudad ahora bajo el control romano, se convertiría en el único conducto para el comercio entre los dos imperios, y Roma controlaría también las cinco satrapías entre el Tigris y Armenia. Dentro de estas regiones estaba el paso del Tigris a través del Antitauro, el paso de Bitlis, la ruta más rápida en dirección sur hacia la Armenia persa, y el acceso a la meseta de Tur Abdin. Con estos territorios Roma contaba con un puesto de avanzada al norte de Ctesifonte y podría ralentizar cualquier futuro ataque persa en la región.La aceptación de estas condiciones por parte de Persia también supuso que la cultura siria consiguiese penetrar e influir a largo plazo en la región a ambos lados del Tigris. Armenia también recibiría el influjo cristiano en años posteriores, llevando a su conversión final bajo el gobierno de Tirídates. Potter, The Roman Empire at Bay, p. 293. Tirídates también recuperaba el trono armenio, y Roma aseguraba una amplia zona de influencia cultural en la región. El hecho de que el imperio fuera capaz de mantener un esfuerzo de guerra tan constante en tantos frentes a la vez se ha visto como un signo de la eficacia del sistema de Diocleciano, así como de la buena aceptación que su gobierno tenía entre el ejército.

thumb|250px|right|Detalle del arco de Galerio en Tesalónica.

Persecución de los cristianos

Primeras persecuciones A la conclusión de la guerra, Diocleciano y Galerio volvieron a Antioquía.Southern, 151. En algún momento del año 299, los emperadores tomaron parte en una ceremonia de sacrificio y adivinación en la que, al parecer, los arúspices fueron incapaces de leer las entrañas de los animales sacrificados, y culparon a los cristianos de la corte imperial. Los emperadores ordenaron que todos los miembros de la corte realizaran un sacrificio para purificar el palacio. El emperador también envió cartas a los mandos militares en los que exigía que todo el ejército llevara a cabo los sacrificios requeridos bajo pena de ser licenciados.Lactantius, De Mortibus Persecutorum 10.1–5; Barnes, "Sossianus Hierocles", 245; Barnes, Constantine and Eusebius, 18–19; Burgess, "Date of the Persecution", 157–58; Helgeland, "Christians and the Roman Army", 159; Liebeschuetz, 246–8; Odahl, 65. Diocleciano era conservador en cuestiones religiosas, un hombre fiel al tradicional panteón romano que entendía la necesidad de la purificación religiosa,Barnes, Constantine and Eusebius, 20; Corcoran, "Before Constantine", 51; Odahl, 54–56, 62. pero Eusebio de Cesárea, Lactancio y Constantino afirman que era Galerio, y no Diocleciano, el principal impulsor de la purga, y su principal beneficiario.Lactantius, De Mortibus Persecutorum 10.6, 31.1; Eusebius, Historia Ecclesiastica 8, a1, 3; Constantine, Oratio ad Coetum Sanctum 22; Barnes, Constantine and Eusebius, 19, 294. Galerio, que era todavía más devoto y apasionado que Diocleciano, veía una ventaja política en las persecuciones, y estaba deseando acabar con la política de inacción que se había mantenido sobre este tema.Barnes, Constantine and Eusebius, 19.