El nórdico antiguo era la lengua germánica hablada por los habitantes de Escandinavia y sus colonias de ultramar desde los inicios de la época vikinga hasta el año 1300 aproximadamente.Ole J. Benedictow (2011), La Peste Negra, 1346-1353: La historia completa, José Luis Gil Aristu (trad.), Ediciones AKAL, ISBN 8446029995 p. 44. Esta lengua surgió del protonórdico durante el y, al evolucionar, acabó dando lugar a todas las lenguas escandinavas.
Debido a que la mayoría de los textos que han sobrevivido provienen del islandés medieval, la variante estándar de facto de esta lengua es el dialecto occidental, es decir, el noruego e islandés antiguos. Este hecho hace que, a veces, en vez de nórdico antiguo se hable de islandés antiguo o de noruego antiguo.
Sin embargo, también existía la variante oriental de esta lengua, la cual se hablaba en los asentamientos vikingos de las actuales Suecia y Dinamarca. No había una separación geográfica demasiado clara entre los dos dialectos. De hecho, se pueden encontrar restos del nórdico antiguo oriental al este de Noruega y trazas del nórdico antiguo occidental al oeste de Suecia. Además, había un dialecto denominado gútnico antiguo, que se incluye dentro el nórdico antiguo oriental porque es el menos conocido de los tres dialectos.
Los hablantes de estos tres dialectos consideraban que todos hablaban una misma lengua y la denominaron dansk tunga (NAOr) o dǫnsk tunga (NAOc) hasta el .
El nórdico antiguo era inteligible por los hablantes de inglés antiguo, de sajón antiguo y de bajo alemán, hablado al norte de la actual Alemania. Esta lengua fue evolucionando hasta dividirse y convertirse en las lenguas noruega, islandesa, sueca y danesa.
El islandés moderno es la lengua que menos ha evolucionado a partir del nórdico antiguo. El feroés también conserva muchas similitudes, pero la influencia danesa hace que no sea tan conservador como el islandés. Aunque las otras lenguas han evolucionado más, los hablantes de sueco, noruego y danés aún se entienden entre sí gracias a la gran herencia común del nórdico antiguo.
Fonología vocales anteriores valor i [i] í i larga [iː] y vocal labial anterior [y] ý vocal labial anterior larga [yː] u [u] ú u larga [uː] vocales posteriores valor e é e larga [eː] ø e labial [ø] œ e labial larga [œː] o o abierta ó o abierta larga [oː] æ è larga a [a] á a larga [aː], o media o labial
La escritura y su valor fonético El nórdico antiguo empleó dos sistemas de escritura:
El alfabeto rúnico, en su versión conocida como futhark joven. y el alfabeto latino, el cual se introdujo con la llegada del cristianismo, tras el año 1000.
Fue necesario introducir nuevos signos en el alfabeto latino para representar todos los sonidos del nórdico antiguo. En la tabla (a la derecha) están todas las vocales del nórdico antiguo en alfabeto latino.
Los símbolos , ę (que no aparecen en la tabla) y ø (una à, originalmente, sobre la cual se superpusieron o o e) no aparecen en textos hasta el . Fueron creados para la ortografía del islandés antiguo por el autor de su primer tratado gramatical. El dígrafo æ se emplea en el nórdico antiguo (y hoy en día, en el danés y noruego modernos); Æ se utiliza en inglés antiguo. El nórdico antiguo, además, tiene tres diptongos: æi, ǫu y æy. Estos diptongos, normalmente, aparecen como digramas en los manuscritos.
En las consonantes, se empleaban los grafemas þ (sonido z, como zapato del dialecto español castellano, transcrito habitualmente como th) y ð (sonido d suave, como "nada" en castellano o the en inglés, transcrito habitualmente como dh). El símbolo y se usaba para transcribir el sonido vocálico labial anterior; este símbolo con este valor también lo utilizaba el anglosajón.
Acentuación El nórdico antiguo diferenciaba las sílabas acentuadas y no acentuadas. El acento se empleaba, no para marcar sílabas tónicas, sino para diferenciar las vocales largas, acentuadas, de las cortas, que no llevaban acento. El acento se colocaba, normalmente, en el lexema de la palabra, lo cual hacía que la mayoría de las veces este apareciera en la primera sílaba de la palabra. Sin embargo, en algunos casos el prefijo llevaba el acento y el radical lo perdía. En los nombres compuestos, cada uno de los elementos llevaba su propio acento.
Morfología Los sustantivos Los sustantivos, en nórdico antiguo, se clasifican siguiendo dos criterios:
Por su lexema. Por su género.
Lexemas fuertes y lexemas débiles Hay dos posibilidades:
Si el lexema acentuado acaba con las vocales a, ō, i o u, entonces el nombre pertenece a la declinación fuerte. Si el lexema acentuado acaba con las secuencias an, on o in, entonces el nombre pertenece a la declinación débil.
El resto de los nombres que no cumplen las reglas de la declinación fuerte también pertenecen a la declinación débil. Asimismo hace falta decir que los nombres que presentan pequeñas alteraciones en su pronunciación, debido a la dificultad que supone pronunciar ciertas combinaciones consonánticas, por ejemplo en los que el lexema acaba con l o r, pertenecen igualmente a la declinación débil, a pesar de las alteraciones que presentan en su declinación.
Dentro de la declinación fuerte existen cinco paradigmas: tres para sustantivos masculinos o femeninos, y dos para sustantivos neutros. Los paradigmas para sustantivos masculinos o femeninos suelen recibir el nombre de paradigma a, paradigma i, y paradigma r, por tener en el nominativo plural las terminaciones -ar, -ir y -r respectivamente.
El género nominal El nórdico antiguo tenía tres géneros: masculino, femenino y neutro. El género depende, normalmente, de la terminación del lexema del nombre. Generalmente:
los lexemas que acaban con -a pertenecen al género masculino o femenino; los lexemas que acaban con -o larga pertenecen al género femenino; los lexemas que acaban con -u pertenecen al género masculino; los lexemas que acaban con -n, -nd o -r pertenecen a los géneros masculino o femenino.
El número Originalmente, había tres números gramaticales en nórdico antiguo: el singular, el dual y el plural, como en griego antiguo. Sin embargo, en la época clásica el dual se había fusionado con el plural, lo cual hace que podamos hablar, en nórdico antiguo clásico, de solo dos números.
Las declinaciones nominales El nórdico antiguo tenía cuatro casos, los mismos que hay en alemán moderno, es decir, nominativo, acusativo, genitivo y dativo.
Ejemplo de la declinación fuerte: caso singular plural nominativo*armaz > armr*armōr > armar acusativo*arma > arm*armanz > arma genitivo*armas > arms*armō > arma dativo*armē > armi*armumz > ǫrmum
(Las formas reconstruidas del protonórdico están precedidas por un asterisco y, a su lado, se encuentran las formas en nórdico antiguo clásico)
Ejemplo de la declinación débil: caso singular plural nominativo granni grannar acusativo granna granna genitivo granna granna dativo granna grǫnnum
Los adjetivos Al principio, los adjetivos se declinaban como los nombres. Sin embargo, ya en protogermánico se adoptaron algunas formas pronominales, lo que hizo que apareciera la declinación propia de los adjetivos, fruto de la mezcla de las declinaciones nominal y pronominal. Las formas que tienen un origen pronominal son:
caso singular pluralmasculinofemeninoneutromasculinofemeninoneutro nominativo - - t ir - - acusativo (a)n a t - - - genitivo - rar - ra ra ra dativo um ri u - - -
Las otras formas emplean: terminación en -a para el masculino y el neutro; y la terminación -o para el femenino.
Esta declinación se usa cuando un adjetivo hace la función de predicado o modifica un sintagma nominal indefinido. A esta declinación se la conoce con el nombre de declinación fuerte.
Para los sintagmas nominales definidos, se usa la declinación débil. Sus características son:
terminación -an para el masculino y el neutro singulares; terminación -ō para el femenino singular; terminación -um para el dativo plural de todos los géneros y -u para el resto de los casos en plural.
Comparativo y superlativo Hay dos maneras de hacer el comparativo y el superlativo en nórdico antiguo: la mayoría de los adjetivos emplean el sufijo -ar para formar el comparativo y -ast para hacer el superlativo; así tenemos que: ríkr → comparativo: ríkari → superlativo: ríkastr. pero un pequeño grupo de adjetivos hacen el comparativo y el superlativo con los sufijos -r y -st, provenientes estos dos de un umlaut que tiene su origen en la desaparición de una i final. Siguiendo esta regla, tenemos que el comparativo y el superlativo de estos adjetivos queda así: langr → comparativo: lengri → superlativo: lengstr.
Los pronombres Los pronombres, en nórdico antiguo, emplean ocho sistemas morfológicos diferentes: los pronombres personales los pronombres personales de tercera persona los demostrativos los posesivos los interrogativos los reflexivos los relativos los indefinidos
Estos ocho tipos de pronombres tienen formas diferentes.
Los pronombres personales Se organizan en tres números (singular, plural y dual) y cuatro casos, pero no hacen diferencias entre géneros. Estos solo son los pronombres de primera y segunda persona, y el reflexivo de la tercera.
El dual se emplea cuando se habla de acciones en las que actúan solo 2 individuos.
Tabla de los pronombres personales: caso singular dual plural nominativo ek þú - vit it vér ér acusativo mik þik sik okkr ykkr oss yðr genitivo mín þín sín okkar ykkar vár yðar dativo mér þér sér okkr ykkr oss yðr
Los pronombres personales de tercera persona Los pronombres personales de tercera persona, a diferencia de los pronombres de primera y segunda, distinguen entre los géneros masculino, femenino y neutro y corresponden a un radical germánico caracterizado por el prefijo h-. En nórdico antiguo, este sistema solo se emplea en el singular de los géneros masculino y femenino. El genitivo, en plural, utiliza la misma declinación para los adjetivos y para los pronombres.
Declinación de los pronombres de tercera persona : caso masculino femenino nominativo hann hon acusativo hann hana genitivo hans hennar dativo honum henni
Los pronombres demostrativos En nórdico antiguo hay dos tipos de pronombres demostrativos:
los demostrativos de distancia, los cuales son formados por dos paradigmas, son sa (que solo se usa para el nominativo singular de géneros masculino y femenino) y þa:
caso singular plural masculino femenino neutro masculino femenino neutro nominativo sá sú þat þeir þær þau acusativo þann þá þat þá þær þau genitivo þess þeirrar þess þeirra þeirra þeirra dativo þeim þeirra því þeim þeim þeim
y los pronombres demostrativos de proximidad. Estos últimos tienen su origen en los demostrativos de distancia, pero añaden los sufijos -si y -a, quedando estos como los demostrativos del protonórdico como, por ejemplo, þansi. Debido a la añadidura de estos sufijos, los radicales varían mucho como resultado de la aparición de las constonantes subyacentes, lo cual hace que la declinación de este tipo de pronombres sea muy irregular.
Los verbos El nórdico antiguo, del mismo modo que el resto de las lenguas germánicas, hace la distinción entre los verbos fuertes y débiles.
Los verbos débiles son aquellos que, en su conjugación, el lexema no muestra la menor alteración y los tiempos verbales se forman mediante la suma de los sufijos y prefijos necesarios.
Los verbos fuertes, en cambio, son aquellos que presentan una alteración de tipo vocálico en su lexema en determinados tiempos verbales.
El sistema temporal del nórdico antiguo se basa en las formas del pasado para formar el resto de los tiempos. Este sistema de formación de los tiempos verbales se puede encontrar en otras lenguas, especialmente en las semíticas, como el árabe.
Distribución geográfica thumb|200px|left|Runas grabando un texto en nórdico antiguo en una de las piedras de Jelling.