mini|300px|Dibujo de una circunferencia mediante un compás thumb|200px|Trazo de una circunferencia con un compás
El compás (del latín on- y passus, "paso", o del latín compassare, "mantener el paso")Etimología de "compás" (Consultado domingo, 26 de marzo del 2023.) Compás: 1. m. Instrumento formado por dos brazos articulados terminados en punta y unidos por un eje en su parte superior, que sirve para trazar circunferencias o arcos y tomar distancias. es un instrumento que sirve para trazar círculos o arcos de circunferencia. También se puede utilizar como herramienta para tomar distancias, en particular en los mapas.
Históricamente, se ha usado en numerosas aplicaciones, aunque en algunas de ellas (como las matemáticas, el dibujo técnico o la navegación) ha sido sustituido por modernos sistemas electrónicos que permiten reemplazarlo con ventaja en la pantalla de un ordenador. Sin embargo, todavía se sigue utilizando en la educación como elemento didáctico en prácticas y en ejercicios de aprendizaje, y continúa siendo una herramienta corriente en diversas actividades artísticas o artesanales, como la escultura, la cantería o la carpintería.
Historia
mini|left|Compás griego de Murgantina (Sicilia). Siglo V a.C. mini|left|Compás ibero de bronce. Bastida de les Alcusses (España). Siglo IV a.C. mini|left|Compases romanos de Cambodunum (Kempten, Alemania). Entre los siglos I y III d.C. mini|upright|Fabricante de herramientas (1568) mini|Un compás ornamentado del siglo XVII
El compás como herramienta y como instrumento de dibujo tuvo su origen en la antigua Grecia,Godfried Toussaint, "A new look at Euclid’s second proposition," The Mathematical Intelligencer, Vol. 15, No. 3, (1993), pp. 12-24. en cuya literatura clásica se encuentran numerosas alusiones a este utensilio como elemento clave de demostraciones geométricas y matemáticas.Bold, Benjamin. Famous Problems of Geometry and How to Solve Them, Dover Publications, 1982 (orig. 1969). Los egipcios y otras culturas anteriores, que conocían algunas de las propiedades geométricas de la circunferencia y la utilizaban en diversos elementos arquitectónicos, se valieron de cuerdas tensas para trazar círculos.
Desde su forma original griega, con ejemplos como el hallado en Murgantina, el compás se extendió por el ámbito mediterráneo, llegando en el periodo prerromano hasta el levante español, donde se ha encontrado un elaborado instrumento de bronce con dos articulaciones de época ibérica en el yacimiento de La Bastida de les Alcusses (Valencia).
Los romanos, cuyos grandes trabajos de ingeniería y de edificación requerían la elaboración de dibujos y planos sobre pergamino, disponían de reglas graduadas y de pequeños compases que les permitían elaborar bocetos a escala, haciendo del compás una herramienta presente en las fases de diseño y de construcción de sus obras.
El funcional diseño de los compases romanos (normalmente de bronce o de hierro), con sus brazos estilizados y su bisagra redondeada, permaneció inalterado durante casi 1000 años, periodo en el que siguió siendo una herramienta indispensable en distintos trabajos artesanales y de construcción, y en el que mantuvo su relevancia como instrumento científico entre los astrónomos, geómetras y matemáticos del mundo oriental. No sería hasta 1245 en Europa cuando se introdujo una mejora relevante al compás, añadiéndole un cuadrante y un tornillo con una mariposa que permitía ajustar con mayor precisión la herramienta. Esta innovación coincidió con el auge de la arquitectura gótica, en la que los complicados diseños geométricos de los elementos estructurales y de la decoración de las grandes catedrales e iglesias que se estaban erigiendo, hicieron del compás un elemento indispensable para los distintos maestros de obra. Cada taller de construcción necesitaba sus propias herramientas, cuya fabricación quedaba en manos de carpinteros y herreros.
Frente a los grandes compases utilizados hasta entonces en la construcción (que en ocasiones podían alcanzar la mitad de la altura de un hombre), durante el Renacimiento el compás recuperó su relevancia como instrumento científico. Las mejoras en la metalurgia y la disponibilidad de piezas como tuercas y tornillos de pequeño tamaño, permitieron la progresiva fabricación de instrumentos cada vez más refinados y precisos a partir del diseño original romano. Artistas dotados de gran competencia técnica como Alberto Durero y Leonardo da Vinci idearon formas de mejorar la rigidez y la exactitud del instrumento, así como la posibilidad de intercambiar el útil de dibujo. El propio Galileo Galilei diseñó un elemento de cálculo auxiliar con forma de compás (conocido como pantómetra).
El supuso la aparición de los primeros talleres dedicados a la fabricación de instrumentos científicos y de precisión, que produjeron compases decorados artísticamente en muchos casos. El desarrollo de la navegación y la institucionalización de profesiones de carácter técnico como las distintas ingenierías, en cuya formación el dibujo técnico pasó a tener cada vez mayor relevancia, hizo que el compás se convirtiera en un elemento indispensable para la formación y la práctica de estos profesionales. Con el paso del tiempo, se hicieron cada vez más comunes las cajas de compases, omnipresentes en la generación de planos delineados. Los avances de la mecánica de precisión en los siglos y permitieron la aparición de empresas especializadas en la fabricación de compases, cada vez más industrializadas. Los compases de este período, producidos principalmente en distintos países de Europa, pese a estar concebidos para disponer de útiles de dibujo ya desde mediados del en Alemania, seguían pareciéndose mucho en su aspecto general a los diseños originales romanos, con sus bisagras de sección circular. Poco a poco, se idearon compases especiales como la bigotera (adecuada para dibujar circunferencias de pequeño radio) o la bigotera loca (patentada por E. O. Richter en 1874, para círculos muy pequeños).
mini|left|Compases del : juego que perteneció al matemático húngaro János Bolyai (1802-1860) mini|300px|Compases de la primera mitad del (E.O. Richter). Obsérvense los vástagos estriados en la parte superior, que distinguen su diseño claramente del utilizado hasta el siglo anterior mini|left|"Bigotera" de gran tamaño, adecuada para trabajar con plumas técnicas (década de 1970)
Serían precisamente las empresas alemanas E. O. Richter y Clemens Riefel las primeras en sistematizar y unificar las características de sus compases, abaratando su producción, perfeccionando su diseño y garantizando la disponibilidad de repuestos. De hecho, los primeros compases de dibujo modernos, con un aspecto netamente diferente al del clásico diseño romano, gracias sobre todo a la adición en su parte superior del vástago estriado que permite manejar cómodamente el instrumento con dos dedos, se originó a finales del en Alemania. Este apreciable cambio de diseño fue la consecuencia lógica del desarrollo de los compases pequeños (las mencionadas bigoteras), que debido a su reducido tamaño se equiparon con un vástago con un curioso perfil moldeado (que recordaba al de los barrotes de las clásicas balaustradas, de ahí el nombre de "compás de balaustre" que recibieron inicialmente) para facilitar su manejo. Otro avance significativo consistió en la introducción de la alpaca o plata alemana, un material muy estable y resistente al desgaste, especialmente adecuado para mecanizar piezas de gran precisión.
El diseño de estos compases sería imitado por fabricantes de todo el mundo, convirtiéndose en la práctica en un estándar de la industria. La importancia de los compases de dibujo como instrumentos de diseño a comienzos del , hizo que en el Reino Unido se desarrollara el denominado "British Empire pattern", creado por el gobierno británico durante la Primera Guerra Mundial con el fin de potenciar la disponibilidad de repuestos para los instrumentos de delineación, cruciales en el período de guerra.
Tras la Segunda Guerra Mundial, comenzaron a ser cada vez más frecuentes los compases de acero inoxidable, produciéndose en masa instrumentos económicos que permitieron incorporar el dibujo técnico en los programas educativos a edades cada vez más tempranas. A partir de la década de 1960, la progresiva generalización del uso en la delineación de las plumas técnicas, más pesadas que los clásicos tiralíneas, propició la aparición de bigoteras de considerable tamaño y rigidez, adecuadas para manejar con eficacia las citadas plumas.
Ya en el último cuarto del , el desarrollo del diseño asistido por ordenador, y la posibilidad de imprimir planos directamente a partir de diseños generados informáticamente, ha causado la práctica desaparición del compás como herramienta profesional de dibujo, aunque sigue desempeñando un papel no desdeñable en diversas tareas artesanales, y como elemento didáctico y educativo.
Configuración mini|300px|Partes de los compases de dibujo: Mango estriado Bisagra Fijación de apertura Porta útiles Útil de marcado Aguja
Los compases se fabrican generalmente de metal (aunque también pueden ser de madera o de plástico), y constan de dos piezas (denominadas "brazos" o "patas") unidas por una bisagra, y cuya separación se puede ajustar. Habitualmente, uno de los brazos tiene una punta en su extremo, mientras que el otro lleva incorporado un útil para marcar un trazo o un punto, que dependiendo de la superficie en la que se esté trabajando, puede ser otra aguja, una mina de lápiz, un bolígrafo, un tiralíneas, un útil de corte o una simple tiza.
En función del uso para el que se destinan, suelen tener configuraciones distintas. Así, los compases de delineación son de pequeño tamaño (generalmente, no más de 15 cm), están finamente mecanizados, disponen de numerosos tipos de articulaciones y elementos de ajuste, y permiten emplear distintos útiles de dibujo. En cambio, los compases utilizados para los trabajos de carpintería o de cantería son de un tamaño mucho mayor, su construcción es más sencilla, y suelen carecer de elementos de ajuste fino.
Los compases de delineación disponen de un vástago estriado en su parte superior para poderse manejar con una mano, y las agujas que utilizan suelen tener una pequeña punta cónica que se apoya sobre una base cilíndrica con el fin de evitar que se agrande la perforación producida en el papel, lo que podría mermar la precisión del dibujo. Cuando el ancho del compás se regula mediante un tornillo sinfín (lo que confiere al compás una forma característica que recuerda a una letra "A"), se denomina bigotera. Bigotera: 2. f. Compás provisto de una varilla graduable para fijar su abertura.
Trazado de circunferencias Las circunferencias se trazan apretando una punta del compás contra la superficie de trabajo, apoyando el útil de trazado sobre el soporte y moviéndolo alrededor de la punta mientras se mantiene la bisagra con la misma apertura. Debido a su pequeño tamaño, los compases de delineación se manejan sujetando el vástago estriado que poseen en su parte superior con los dedos índice y pulgar de una mano. Cuando se trata de compases de mayor tamaño suele ser necesario emplear toda la mano, teniéndose que reacomodar el instrumento para trazar una circunferencia completa. Para dibujar circunferencias de distinto tamaño (limitado por la apertura máxima del compás) el radio del círculo puede ser ajustado cambiando la apertura de la bisagra.
Tipos de compás
Compás de bisagra mini|center|x150px|Compás de bisagra con brazo auxiliar para fijar su aperturamini|center|x150px|Compás de bisagra con sectormini|center|x150px|Compás de bisagra para dibujo escolar