thumb|Colección de dibujos de estelas escitas, entre el 600 a. C. hasta el 300 d. C. Muchas de ellos representan guerreros, aparentemente retratos de los difuntos enterrados en los kurgan, sosteniendo un cuerno para beber en su mano derecha. La religión escita es el conjunto de la mitología, las prácticas rituales y las creencias de los escitas, pueblos antiguos de origen iranio que dominaron las estepas desde el mar Negro al mar Caspio durante la Antigüedad clásica. Lo poco que se conoce de la religión procede de la obra del historiador y etnógrafo griego del Heródoto. Se asume que las creencias de los escitas estaban relacionadas con la antigua religión protoindoeuropea, y que posteriormente fue influenciada por los mitos de pueblos protoeslavos y turcos, así como la mitología de los osetios, cuyas tradiciones se creen que proceden de los escitas.

Contexto arqueológico El principal contexto arqueológico para determinar las creencias escitas son los yacimientos funerarios en los que se sacrificaban caballos y se enterraban carros desde el Neolítico hasta tiempos históricos. Heródoto describe el sacrificio de caballos en el funeral de un rey escita, y las tumbas de la Edad de Hierro conocidas como kurgan suelen contener restos de caballos, a veces hasta cientos de ejemplares.

Los escitas también reverenciaban al ciervo, que es uno de los principales elementos simbólicos que aparecen en su cultura artística, especialmente en las tumbas. Parece que los escitas creían que los ciervos guiaban a los muertos en el más allá, lo que quizás explica los curiosos cascos astados que se encontraron en los caballos enterrados en el yacimiento de Pazyryk.

Panteón Según Heródoto los escitas adoraban un panteón de siete dioses y diosas (heptíada), similares a las divinidades griegas de la antigüedad clásica. Menciona ocho divinidades en particular, siendo la octava adorada por la realeza escita y situando sus equivalencias:Maccaulay (1904:314). Cf. also Rolle (1980:128-129); Hort (1827:188-190).«Los escitas solamente ofrecen sacrificios propiciatorios a los siguientes dioses: principalmente a Hestia, después a Zeus y a Gea (pues creen que Gea es esposa de Zeus); y, tras estos dioses, a Apolo, Afrodita Urania, Heracles y Ares. A estos dioses los reconocen todos los escitas, mientras que los escitas reales también ofrecen sacrificios a Poseidón. Por cierto que, en lengua escita, Hestia recibe el nombre de Tabiti y Zeus se llama Papeo; Gea, Api; Apolo, Getósiro; Afrodita Urania, Argímpasa; y Poseidón, Tagimásadas. Ahora bien, no tienen por norma erigir imágenes, altares, ni templos, salvo en honor de Ares, ya que a este dios sí que acostumbran a erigírselos».Heródoto: Historias IV 59, 1—2

Sacrificios Según Heródoto los sacrificios de los escitas eran muy sencillos. Entre los sacrificios se incluían diversas clases de animales, aunque los más frecuentes eran los caballos. Los cerdos nunca se ofrecían en sacrificio, y los escitas eran reacios a criarlos en sus tierras.Macaulay (1904:315). Heródoto describe los sacrificios escitas de esta forma:

La adoración de «Ares» Aunque aparentemente Tabiti era la divinidad más importante del panteón escita, la adoración del dios al que Heródoto se refiere como «Ares» era única. Afirma que «no es costumbre de los escitas [...] levantar imágenes, altares o templos a ningún dios salvo a Ares, pero a él sí es costumbre hacerlos».Macaulay (1904:314).

Heródoto cuenta que en cada uno de los cuatro distritos escitas se levantaba una plataforma cuadrada dedicada a Ares en la que se clavaba una espada curva de hierro, y donde se practicaban sacrificios humanos (un prisionero de cada cien) mediante la degollación.

Según Tadeusz Sulimirski la adoración de Ares continuó entre los descendientes de los escitas, los alanos, durante el Sulimirski (1985:158-159).

Enarei

Los Enarei eran una casta hereditaria y privilegiada de sacerdotes que jugaban un importante papel político en la sociedad escita, pues se creía que habían recibido el don de la profecía directamente de la diosa Argimpasa.Macaulay (1904:317); Christian (1998:148). El método que empleaban los Enarei difería de los adivinos escitas tradicionales: mientras los últimos empleaban un puñado de varillas de sauce, los Enarei utilizaban trozos de corteza de tilo para adivinar el futuro. Los Enarei también se vestían con ropas de mujer, una costumbre que Heródoto considera que se reflejaba en el título ena-rei, traduciéndolo como ἀνδρό-γυνοι u «hombre-mujer».Macaulay (1904:317); Christian (1998:148).

Notas

Referencias

Christian, David (1998). A History of Russia, Central Asia and Mongolia, Volume I: Inner Eurasia from Prehistory to the Mongol Empire. Oxford: Blackwell Publishing. ISBN 0-631-18321-3. pg. 148. Hort, W. Jillard (1827). The New Pantheon: An Introduction to the Mythology of the Ancients. London: Longman, Rees, Orme, Brown and Green. pp. 188-190. Macaulay, G. C. (1904). The History of Herodotus, Vol. I. London: Macmillan & Co. pp. 313-317. Rolle, Renate (1980). The World of the Scythians. Berkeley: University of California Press. ISBN 0-520-06864-5. pp. 128-129. Sulimirski, T. (1985). «The Scyths» in: Fisher, W. B. (Ed.) The Cambridge History of Iran, Vol. 2: The Median and Achaemenian Periods. Cambridge: Cambridge University Press. ISBN 0-521-20091-1. pp. 158-159.

Enlaces externos

Rjabchikov, S. V., (1999). The Scythians, Sarmatians, Meotians, Russians and Circassians: Interpretation of the Ancient Cultures

Categoría:Escitas Categoría:Mitología de Europa