La batalla de Kunersdorf se libró el 12 de agosto de 1759 durante la guerra de los Siete Años, cerca de Kunersdorf (actual Kunowice), al este de Fráncfort del Óder, entre un ejército prusiano de 48 000 hombres mandado por Federico II y un ejército combinado de fuerzas ruso-imperiales de 80 000 hombres al mando de Piotr Saltykov. La batalla terminó con la victoria aliada. Fue la peor derrota en la carrera militar de Federico II.

Preludio En 1755 se produjo un acercamiento anglo-prusiano mediante el Tratado de Westminster, que era una alianza defensivaEl Mundo Moderno, pág. 948. Como respuesta a esta alianza, María Teresa I de Austria consiguió atraerse a Luis XV de Francia y a la zarina Isabel a una coalición antiprusiana gracias a la acción diplomática del príncipe Wenzel Anton Graf Kaunitz.El Mundo Moderno, pág. 949-50. Consciente del peligro de la coalición, Federico tomó la iniciativa. El 2 de agosto de 1756 dirigió un ultimátum a Viena pidiendo la confirmación de la renuncia a Silesia. Ante la negativa austriaca, ya esperada por el prusiano, se lanzó contra Sajonia, aliada del Sacro Imperio Romano Germánico y cuyo elector era suegro del Delfín de Francia. Pero el éxito no fue el esperado y los sajones resistieron en la fortaleza de Pirna hasta dos meses después, cuando tras la derrota de un ejército imperial en la batalla de Lobositz la situación se volvió insostenible, acrecentando los deseos de ir a la guerra contra Prusia de Austria, Rusia y Francia.El Mundo Moderno, pág. 950. Ya en 1757, Federico invadió Bohemia en primavera, plantándose pronto en Praga. Sin embargo, en mayo un ejército de socorro comandado por el mariscal Browne se dirigió a Praga para levantar el asedio que sufría esta ciudad. Federico se enfrentó a él y pese a la escasez de las fuerzas prusianas venció tras un combate sangriento en el que pereció el mariscal von Schwerin, amigo del monarca.

Un mes más tarde Leopold Joseph von Daun , al frente de otro ejército austriaco, volvió a Praga para auxiliar la plaza. En la batalla de Kolin, Federico estuvo a punto de caer prisionero. Tras sufrir 14.000 bajasTécnicas Bélicas del Mundo Moderno, pág. 164. Federico no tuvo más remedio que abandonar Praga y regresar a Sajonia.

Tras la derrota en la batalla de Kolin y la derrota de las tropas anglo-hannoverianas en la batalla de Hastenbeck contra un ejército francés dirigido por Louis Charles César Le Tellier la situación se puso difícil para Federico. Tres ejércitos se dirigían contra él desde el sur, este y oeste. Sin embargo, en la dificultad fue donde más destacó el genio militar prusiano. El 5 de noviembre de 1757 venció a un ejército franco-imperial que amenazaba la región del Saale en la batalla de Rossbach. Un mes después, el 5 de diciembre de 1757 derrotó en Silesia a un ejército imperial en la batalla de Leuthen y el 25 de agosto de 1758 venció a un ejército ruso en la sangrienta batalla de Zorndorf. Tras estas victorias, Federico fue nuevamente derrotado por Daun en la batalla de Hochkirch en octubre de 1758.

Movimientos previos

Federico II no tenía medios adecuados para luchar contra los grandes esfuerzos y proyectos de gran envergadura de sus enemigos con respecto a la campaña de 1759. Tuvo que dividir considerablemente sus fuerzas para poder estar en condiciones de resistir a sus enemigos por todas partes, porque, al comienzo de las hostilidades, su ejército era tan pequeño que le obligaba a actuar exclusivamente en la defensiva. Fue en esta campaña cuando los prusianos crearon la artillería a caballo, y su creación se llevó a cabo en el mes de mayo, en Landshut: este avance fue poco después imitado por todas las potencias europeas General Seydlitz, pág. 79.

El príncipe Enrique de Prusia se ocupó de resistir en Sajonia, Bohemia y Franconia, mientras que el General von Fouqué entró en Moravia, el 16 de abril, con el mismo fin. Hasta esta época Friedrich Wilhelm von Seydlitz había estado en Frankenstein, con la misión de mantener las comunicaciones entre el Rey y Fouqué, teniendo bajo su mando tres batallones y veintidós escuadrones, y se dirigió con ellos hacía Troppau, teniendo la fortuna de capturar un centenar de prisioneros. General Seydlitz, pág. 79. Como los austríacos se replegaron de Olmütz hasta más allá de Troppau, Fouqué se retiró a su campamento el día 21, sin necesidad de obtener un mayor éxito. Seydlitz, con cuatro regimientos de coraceros, se unió a la Rey allende el río Neisse General Seydlitz, pág. 79. Se supo que una fuerza de Austria estaba tratando de abrirse paso hacia Kotbus y Berlín, con la intención de reunirse con los rusos al otro lado del Oder. thumb|right|200px|Friedrich Wilhelm von Seydlitz.

A finales de junio, el rey confió a Seydlitz la tarea de observar al enemigo, a lo cual se dedicó Seydlitz con su celo y actividad habitual. El rey fue informado de que Daun había salido de su campamento cerca de Schurz y también de que Ernst Gideon Freiherr von Laudon había marchado con una fuerza. Era evidente que los austríacos pretendían sumarse a los rusos; Federico no perdió tiempo y se colocó entre ellos. Seydlitz, al mando de la vanguardia, cruzó el río Bober el 3 de julio y se colocó cerca de Hussdorf. General Seydlitz, pág. 80. Al día siguiente los prusianos atacaron a la caballería de Laudon y, a pesar de su inferioridad numérica, tomaron cerca de 100 prisioneros y Laudon estuvo a punto de caer en sus manos. General Seydlitz, pág. 80.

El 6 de julio, Daun tomó una posición fuerte en las alturas de Mark-Lissa, y se instaló allí, mientras el rey acampaba el día 10 cerca de Schmottseiffen, manteniendo a Seydlitz y sus tropas con él.

Como los rusos, a las órdenes del mariscal de campo Piotr Saltykov, avanzaban en Silesia, y el conde Dohna, quien se oponía a ellos, no podía resistir su ataque, el rey envió allí los refuerzos, dando el mando al general von Wedell, con plena autoridad para actuar a su antojo.

El 23 de julio, el día después de su llegada, Wedell sufrió una severa derrota en la batalla de Kay, no lejos de Zullichau, y los rusos avanzaron hacia el Oder. Daun destacó 18.000 austriacos, bajo Haddik y Laudon, para mantener sus comunicaciones con Piotr Saltykov. Estos destacamentos austriacos se reunieron cerca de Guben el 1 de agosto, y alcanzaron al ejército ruso el 3 del mismo mes. General Seydlitz, pág. 81.

Los prusianos, que temían ver cortadas sus comunicaciones con Silesia y Sajonia, se apresuraron a luchar con los rusos. Federico II mandó llamar a su hermano el príncipe Enrique, y confiando a él el mando de la fuerza que estaba observando el mariscal Daun, avanzó rápido para ganar las orillas del Oder.Vida de Federico II rey de Prusia, 2, pág. 94.

El 6 de agosto, el rey ordenó a las tropas de Wedell, que habían sido derrotadas en la última batalla, que se reuniesen con las suyas y acampó cerca de Boosen hasta el día 9, donde esperó la llegada de tropas de refresco procedentes de Sajonia al mando del general von Fink. Estas tropas se unieron debidamente, y disponiendo ahora de 48.000 hombres, Federico se creía lo suficientemente fuerte como para vencer a los ejércitos aliados de Austria y Rusia, que estaban acampados cerca Kunersdorf, en las inmediaciones de Fráncfort. General Seydlitz, pág. 82.

Disposición del ejército ruso

Antes de comenzar el relato de esta batalla, conviene echar un vistazo a la posición de los rusos. En la orilla derecha del Oder se encuentra un valle, o más propiamente unas tierras bajas, causadas por el desbordamiento del río, de unos 3.000 m de ancho, cerca de Fráncfort, y que, más abajo, se abre a unas tres leguas. Esta parte del país ha sido ocupada por granjas y pueblos. Está rodeada por una cadena de alturas que se extienden a lo largo de la carretera de Kunersdorf. El Judenberg, que primero se presenta, es un grupo de varias alturas escarpadas que dominan la llanura hasta Kunersdorf. Desde este punto, el terreno es casi liso hasta la colina de Spitzberg, que se eleva a una distancia de 800 m de ese pueblo. A la derecha de Kunersdorf, regresando a Frankfurt, se halla una especie de barranco que corta transversalmente la llanura, conocido como Kuhgrund, y por lo tanto forma dos mesetas. Tres estanques de considerable tamaño dividen el pueblo, y se extienden a la izquierda hasta el bosque y, por último, un cuarto de legua en la parte trasera de Kunersdorf, se encuentra el Mühlberg, tan alto como el Judenberg, y que domina el intervalo entre estas dos elevaciones. El campo de la batalla estaba limitado por el bosque de Reppen. Treatise on grand military operations, pág. 126. thumb|left|300px|Ernst Gideon Freiherr von Laudon en la batalla de Kunersdorf. Obra de Louis Hankes.

Los rusos estaban en las alturas, con su flanco derecho situado en el Mühlberg, que estaba atrincherado, y su ala izquierda en el Judenberg, pero cuando se observó al ejército prusiano, el general ruso hizo una cambio de frente para que su flanco derecho se encontrara en el Judenberg y el ala izquierda en el Mühlberg. Cada ala estaba cubierta por trincheras y baterías formidables. Esto se aplica asimismo a la colina Spitzberg, que protegía el centro. Laudon formó la reserva, y su infantería estaba en una finca, y su caballería más en la parte posterior hacia los suburbios de Fráncfort. La caballería rusa también estaba en la llanura a la izquierda de las fuerzas austriacas. Laudon, anticipando el ataque, tomó cargo de la parte inferior formada por la última desigualdad del terreno del Judenberg. Treatise on grand military operations, pág. 127.

La batalla

El 12 de agosto, a las tres de la mañana, el ala derecha del ejército prusiano se puso en marcha con la intención de combatir con el orden de batalla ya utilizado en Leuthen y atacar por el flanco al ejército ruso, pero, por desconocimiento del terreno, las columnas se encontraron con los estanques y se vieron obligadas a volver a buscar un terreno por donde avanzar. Esta circunstancia fue muy negativa para Federico II, pues se perdió un tiempo precioso y las tropas tuvieron que soportar una larga marcha bajo un calor excesivo. A las diez de la mañana, el ejército se encontraba en posición con su izquierda situada junto al bosque y la derecha junto a un arroyo conocido como Hunerflies. Treatise on grand military operations, pág. 127. Los rusos, ocupados por las manifestaciones hechas por von Fink en el ala contraria sobre las alturas de Trettin, no perturbaron este movimiento, y cuando los prusianos llegaron al borde del bosque, se limitaron a enviar a algunos cosacos a su frente, pensando que se trataba de un destacamento que había sido enviado para hacer una distracción en favor del otro ataque. Treatise on grand military operations, pág. 128. thumb|right|300px|La batalla de Kunersdorf.

Junto al flanco izquierda ruso, Federico II colocó dos baterías en las alturas que mantuvieron un fuerte fuego y que causó muchas bajas en el ejército austro-ruso. Los rusos dieron respuesta con casi un centenar de cañones que estaban concentrados en su ala izquierda. General Seydlitz, pág. 86.

Federico II ordenó a los granaderos atacar las trincheras y baterías rusas situadas en la colina Mühlberg. El ataque se produjo en dos líneas, la primera mandada por el general Schenkendorf y la segunda por el general Linstedt. Penetraron en el valle entre el bosque y las trincheras. Las baterías rusas no hicieron fuego contra ellas hasta que se encontraban ya en la cumbre, a 150 pasos de las trincheras. Se produjo entonces una violenta lucha en la que los rusos se defendieron obstinadamente, pero al final el desorden se apoderó de ellos y los granaderos prusianos se hicieron con setenta piezas de artillería. Treatise on grand military operations, pág. 129.

En el otro flanco, el general von Fink también atacó la posición rusa, después de tener éxito en la toma del cementerio de Kunersdorf. General Seydlitz, pág. 86.