Tineo () es un concejo de la comunidad autónoma del Principado de Asturias, en el norte de España; también es una parroquia y una villa de dicho concejo. El concejo se sitúa en el occidente de Asturias; está dividido en 44 parroquias que comprenden un total de 340 núcleos de población, aunque la gran mayoría no supera los 80 habitantes. La población total del concejo es de 8679 habitantes a 1 de enero de 2025. La villa de Tineo, a 652 m de altitud y con 3480https://www.ine.es/nomen2/tabla.do INE Nomenclátor 2024 Tineo Villa 3480 habitantes, es la capital administrativa del concejo.

El territorio de Tineo tiene una superficie de 540,83 km² y una densidad de población de 16,05 hab/km²,https://www.vivirasturias.com/asturias/tineo/tineu/es Vivirasturias Tineo Superficie siendo el segundo concejo más grande del Principado de Asturias y uno de los de más baja densidad de población. Linda con los concejos de Valdés al norte, Cangas del Narcea al sur, al oeste con Villayón y Allande/Ayande, y al este con Salas, Belmonte de Miranda/Balmonte y Somiedo.

El concejo de Tineo es uno de los mayores productores de leche del Principado de Asturias, con un amplio sector agrario. Cuenta con varias celebraciones destacadas, como las fiestas de San Roque, San Pedro, la feria del Chosco, la Feria de Muestras de Tineo, o ferias ganaderas como la de San José.

Toponimia El topónimo Tineo, como Tinegio, aparece en el diploma otorgado por el rey Alfonso III de Asturias en la consagración de la catedral de Santiago de Compostela en el año 899, como un commisso o mandación: citando a

Según Juan Uría Ríu con referencia a y Xosé Lluis García Arias, Tineo proviene del nombre personal Tinaius. García Arias hace mención a Tineius Longus, un prefecto de caballería que dedicó un altar al dios Anociticus en la fortificación romana de Condercum (Benwell, Newcastle upon Tyne) del muro de Adriano. Este acuartelamiento fue ocupado por el ala I de los astures, una unidad de tropas auxiliares de caballería del ejército romano.

Según E. Bascuas, en su obra Hidronimia y léxico de origen paleoeuropeo en Galicia, este topónimo estaría formado a partir de la base paleoeuropea *tin-, derivada de la raíz hidronímica indoeuropea *tā- "derretirse, fluir".Edelmiro Bascuas. "Hidronimia y léxico de origen paleoeuropeo en Galicia". 2006. p. 105.

Desde octubre de 2017 el topónimo oficial es Tinéu, en lengua asturiana.

Geografía El concejo de Tineo se ubica en el extremo septentrional de la península ibérica, en el occidente del Principado de Asturias. Se extiende por una superficie de 540,83 km², siendo el segundo concejo con más extensión del Principado de Asturias después de Cangas del Narcea. Una gran parte de este territorio (85 %) se ubica por encima de los 400 m. La mayor parte del concejo se encuentra en el tramo entre 400 y 800 m, y representa un 34 % de la extensión total. Este tipo de territorio, con una altitud media elevada y unas pendientes tan fuertes, supone un fuerte condicionante de la actividad agrícola y ganadera. Estos desniveles configuran un territorio típicamente de montaña, con las limitaciones y fragilidad de este tipo de territorios pero también con la riqueza paisajística, ecológica y cultural propias de las zonas de montaña. Con estas condiciones los eriales de pasto, las praderas naturales, los bosques y el matorral ocupan la mayor parte de la superficie del municipio, representando las tierras de cultivo sólo un 5,09 % del total.

El concejo de Tineo se encuentra en un enclave prelitoral; los valles y sierras prelitorales de Asturias albergan la mayor parte de la población y de la actividad económica, por lo que constituyen la parte del territorio que manifiesta una mayor humanización del paisaje. Sin embargo, la presencia de fuertes relieves hace que existan numerosas áreas que aún conservan en gran medida sus características naturales originales; la zona prelitoral occidental, en la que se sitúa Tineo, se caracteriza por la profundidad de los valles, con poblados bosques que constituyen en ocasiones ejemplos muy notables de lo que debió ser la cubierta vegetal de la mayor parte de la región. Donde el paisaje ha sufrido un grado más intenso de modificación persisten setos, pequeños bosquetes y riberas.

Geológicamente hablando, Tineo se enmarca dentro del periodo siluriano, con abundancia de pizarras y cuarcitas. También se puede observar una presencia importante de calizas, siendo estas utilizadas para la construcción y para rectificar las tierras de labor. Por la zona del embalse de La Barca, se han encontrado restos volcánicos (caldera de Puente Tuña y Arroyo Farallón).

Las formas de su relieve son el resultado de la erosión efectuada por los cursos fluviales sobre la morfología heredada del neógeno. De este modo, la erosión fluvial es la responsable del relieve, quedando encajados los ríos en las partes más bajas.

El concejo tinetense es accidentado predominando la media y la alta montaña, Sus accidentes geográficos más destacados son los siguientes: Norte: Por el norte y lindando con Valdés, se encuentran el pico de Capiella Martín, el Estoupo y el Bustellan, con alturas que rondan los 1000 m. Sur: En los límites con Cangas del Narcea están las alturas de El Presón, el Malato y la Peña Mayor, teniendo unas elevaciones en torno a los 1400 m. Este: En el borde con Somiedo y Belmonte de Miranda se localizan picos como los de La Fana, Gamonalín y La Cabra, que junto con los anteriormente expuestos van a configurar las cuencas de los ríos Genestaza y Tuña. Todavía en su parte meridional, pero algo más al centro se divisan elevaciones como El Brañasín, la loma de Mouro y el alto de Armayán. Oeste: Por último y en su límite occidental se encuentran montañas como las de Buño, los Hospitales, el pico Quemado, el Mancebón o la Bobia, no llegando o teniendo altitudes en torno a los 1000 m. Centro: Si a todo esto se unen las sierras interiores como las de Tineo-Grullomayor, las lomas de la Llama, la del Miño, las Cogollas o la Silva, se tiene representada la mayor parte de la topografía local.

Hidrografía En cuanto a su hidrografía, está dividido en dos cuencas: la del Esva, por el norte, y la del Narcea, por el sur.

La del Narcea atraviesa el concejo, entrando por Argancinas y saliendo por Calabazos recibiendo en su caminar las aguas de los ríos Arganza, Gera, Rodical, Farandón y Tuña. Sus aguas son aprovechadas para la producción eléctrica, teniendo el concejo dos centrales hidroeléctricas: la de La Barca y la de La Florida. La del Esva recoge las aguas del Navelgas y el Bárcena, abandonando el concejo después de un recorrido de 40 km por Ese de Calleras.

Clima En cuanto a su clima, está considerado oceánico templado debido a su proximidad al mar cantábrico la mayor parte del concejo suele tener unas temperaturas suaves y templadas, raramente superando los 28 °C de máxima o que desciendan a mucho menos de 0 °C en invierno. Son comunes las nevadas en el invierno y rápidas tormentas de verano. También abundan las precipitaciones durante todo el año en la mayor parte del concejo. En las partes más elevadas del sur el clima es ligeramente más cálido y seco. En la sierra de Tineo y en el borde montañoso del occidente, se produce una transición hacia un clima más fresco, con un descenso térmico más acusado y presentándose un aumento de las precipitaciones.

Naturaleza

Flora En la cubierta vegetal del occidente debieron predominar los distintos bosques oligótrofos comunes en la región, principalmente carbayedas de Quercus robur, rebollares de Quercus pyrenaica y en las riberas alisedas. Todos ellos se conservan en mayor o menor grado, sin embargo, el uso del territorio ha propiciado la sustitución en muchas áreas. Se conservan amplias superficies de bosques en la Cuenca del Esva aunque en muchos casos se trate de fases juveniles del bosque en las que la especie dominante es el abedul (Betula pubescens subsp. celtiberica). En el resto del territorio los bosques suelen restringirse a los valles más encajados poco adecuados al cultivo, y gran parte de las sierras aparecen ocupadas por matorrales de brezo y piorno, cultivos agrarios y plantaciones forestales de pino y eucalipto. La cubierta vegetal del Paisaje Protegido de las cuencas del Esva ha sufrido intensamente las numerosas repoblaciones de pino realizadas en las décadas de los años cincuenta y sesenta. Fruto de las llamas, la antigua superficie repoblada aparece hoy ocupada por extensos matorrales de brezo rojo (Erica australis subsp. aragonensis), comunidad característica de los suelos silíceos más degradados del occidente astur. No obstante, son todavía numerosos los valles con masas bien conservadas de carbayeda oligótrofa, que en los lugares más umbríos se acompañan frecuentemente de haya (Fagus sylvatica). En el área septentrional del Paisaje Protegido, dentro ya del concejo de Valdés, abundan castañedas muy envejecidas y escasamente explotadas, por lo que en su seno pueden reconocerse las especies y comunidades características de las carbayedas, hacia las que lentamente evolucionan. Las masas de bosque más representativas son sin duda las alisedas. Salvo en las riberas más alteradas de las vegas de Paredes y Brieves, el Esva conserva a lo largo de su curso algunas de las riberas menos alteradas de la región. En ellas parecen helechos de ámbito tropical como la píjara (Woodwardia radicans), especie catalogada como de interés especial.

Llama la atención el centenario roble Carbayón de Valentín, cuyas últimas dataciones sitúan su nacimiento en torno al 1160 y que fue declarado monumento natural en 1995, o la Fayona de Eiros, también declarada monumento natural pero ya desaparecida.

Fauna La degradación de los hábitats naturales en los valles y sierras de Asturias ha supuesto la reducción de su capacidad de acogida para la fauna, provocando la desaparición de algunas especies que se han visto forzadas a trasladar su área de distribución a las zonas más montañosas de la Cordillera Cantábrica. Sin embargo, perviven nutridas poblaciones de especies como el corzo (Capreolus capreolus) o el jabalí (Sus scofra) y, en las montañas del Sueve, gamo (Dama dama). Tampoco son raras algunas de las rapaces diurnas legalmente protegidas, especialmente el azor (Accipiter gentilis) o el halcón peregrino (Falco peregrinus). Entre las especies calificadas en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Asturias como singulares debe citarse al lobo (Canis lupus), al búho real (Bubo bubo) o al pico menor (Dendrocopos minor).

Los principales valores ambientales del Paisaje Protegido de la Cuenca del Esva se ciñen a las riberas y cauces fluviales y de igual modo ocurre con la fauna. Las riberas del Esva mantienen lo que probablemente constituya la más nutrida población de nutria (Lutra lutra) de los cauces asturianos. Este hecho da prueba de la enorme riqueza piscícola que albergan sus aguas, principalmente de trucha (Salmo trutta) y salmón (Salmo salar), pero también de anguila (Anguilla anguilla). El cauce del Esva presenta para todas ellas la ventaja de no disponer de presas significativas, aspecto fundamental en el caso de la anguila, especie para la que todavía no han desarrollado sistemas de escala equivalentes a los utilizados por el salmón.

Además de las especies características del medio fluvial, esta zona mantiene poblaciones de especies como el jabalí o el corzo. En las sierras altas del borde meridional no es rara la presencia del principal de los predadores: el lobo (Canis lupus), que puede alcanzar esta área desde los núcleos reproductores cercanos de Carondio y Valledor. El oso pardo, una especie en peligro de extinción, está presente en el concejo.

Historia

Prehistoria Paleolítico