Juan Terés y BorrullSu nombre completo es Juan Miguel Terés y Borrull, aunque su nombre suele aparecer como Joan, Juan, Jean, Johan, Joannes o Johannes y su primer apellido como Terès, Terés, Térès o Teres. (Verdú, 29 de septiembre de 1538 - Barcelona, 10 de julio de 1603) fue presbítero de Vich, obispo auxiliar de Marruecos (1575-1579) y de Córdoba (1579), obispo de Elna (1579-1586), de Tortosa (1586-1587), y arzobispo de Tarragona (1587-1603). Fue virrey de Cataluña (1602-1603) y consejero del rey Felipe III de España.
Primeros años Nació en Verdú en una familia cristiana y humilde el año 1538.Sin embargo, Capeille, op. cit., p. 610, afirma que nació en 1539. Hijo de Juan Terés Doménech y de Magdalena Borrull Carnicer, y hermano de Magdalena, Juana, Elionor y Margarita. De muy joven se quedó huérfano de padre.
De adolescente vivió un tiempo en Reus (Tarragona), dónde estudió gramática subviniendo los estudios con las limosnas que conseguía. En 1554 ingresó en la Escuela de Tarragona dónde estudió latín y humanidades, pagándose los estudios con el justo sueldo de repartidor de cartas.
Por su talento consiguió buena protección y estímulo. Más tarde, fue enviado a estudiar Filosofía y Teología al primer colegio que la Compañía de Jesús tuvo en España, el de San Pablo en Valencia, ciudad en la que se doctoró.
Vida académica
El 18 de abril de 1566 solicitó, y le fue concedido, un aplazamiento del pago de las tasas del doctorado de Teología a la caja de la ciudad de Valencia. Es muy probable que aprobara en su primer intento, puesto que no consta que solicitara ningún otro aplazamiento en los años siguientes. Desde 1532, la cuantía de la propina correspondiente a la ciudad por la obtención del grado de doctor era de 7 libras y 10 sueldos, es decir, 1 800 dineros.1 lliura valenciana = 20 sous y 1 sou = 12 diners: Además, al Canciller, al Rector y a cada examinador había que pagarles 2 libras, 2 sueldos y 2 dineros; al Padrino, 3 libras, 5 sueldos y 9 dineros; al Escribano 6 libras, 6 sueldos y 6 dineros; y al Bedel, 15 sueldos. En total, más de 5 800 dineros.
Ya doctor, durante el curso académico 1566-1567 fue titular de la segunda cátedra de Súmulas y en calidad de tal le fueron asignadas 5 libras de las 500 que el papa Pío IV había donado al Estudi General de Valencia con cargo a los rendimientos del obispado de Cartagena. El 15 de mayo de 1567 fue nombrado para la segunda cátedra de Questiones para el curso académico 1567-1568. En 1570-1571 tuvo a su cargo la primera cátedra de Questiones y en 1571-1572 la primera de Filosofía. Súmulas, Cuestiones y Filosofía, tanto en su orientación realista como en la nominalista formaban el trienio de Artes en la Facultad del mismo nombre. Los profesores, habitualmente, enseñaban trienios completos empezando por Súmulas en cualquiera de sus modalidades. Terminado un ciclo nominalista o realista, comenzaban el siguiente por la modalidad que no hubieran leído previamente. Por esta razón, aunque sólo existe constancia de que Terés fue catedrático en los cursos académicos citados, es muy probable que también rigiera la segunda o nominalista cátedra de Filosofía en 1568-1569 y la primera o realista cátedra de Súmulas en 1569-1570. De esta manera, habría completado un sexenio como catedrático en la Facultad de Artes desde 1566 hasta 1572.
left|150px|thumb|El arzobispo de Valencia Juan de Ribera nombró a Juan Terés rector de la Universidad de Valencia.
Además de profesor, Juan Terés fue examinador de la Facultad de Artes de la Universidad de Valencia. El 16 de febrero de 1565 fue designado conjunt, es decir, auxiliar y, llegado el caso, sustituto, del examinador Vicente Montañés, catedrático de la Facultad de Artes. Habitualmente, el conjunt sustituía al examinador cuando se producía la muerte o la renuncia de este. No consta cuándo Terés asumió el cargo de examinador, pero sí que Juan Tomás fue nombrado su conjunt el 5 de julio de 1571. Por otra parte, el 4 de marzo de 1573 quedó registrada la renuncia de Terés, que para entonces vivía ya en Tarragona, a su examinatura y el nombramiento de Juan Tomás en su lugar.
Aunque de forma irregular, debido a los sucesos que tuvieron como desencadenante la visita encomendada por Felipe II a Juan de Ribera, arzobispo de Valencia, el 31 de marzo de 1570, Terés fue designado rector del Estudi General cuando el citado arzobispo obligó al encarcelado catedrático de Teología y rector para el trienio 1568-1571, Pedro Juan Monzó, a delegar el cargo académico que ostentaba en su persona.
Las pretensiones originales del arzobispo y patriarca pasaban por violentar el patronato municipal del Estudi General para otorgar las cátedras de Teología a los miembros de la orden a la que pertenecía: la Compañía de Jesús. Así, mediatamente, dado que el rector de la Universidad valenciana era elegido de entre los catedráticos insaculados de la Facultad de Teología, y dado que tenía atribuido un papel esencial en la provisión del resto del personal docente al asesorar con carácter previo y casi vinculante a los ediles que debían efectuar los nombramientos, no hubiera sido de extrañar que, en poco tiempo, los jesuitas hubieran conseguido el control total de la institución.
Dicho lo cual, no resulta descabellado que la persona elegida para sustituir a Pedro Monzó fuera alguien con la misma cualificación académica exigible para poder ser elegido rector y que, a la vez, reuniera en su persona la ventaja de ser antiguo alumno del Colegio jesuita de San Pablo, aunque no hubiera profesado en la orden.
Respecto a su legado intelectual, cabe destacar que fue maestro del famoso metafísico Diego Mas, quien le dedicó dos de sus obras: Metaphysica disputatio seu de ente et de eius propietatibus, quae communi nomine scribitur de trascendentibus (Valencia, 1587) Commentaria in Universam Philosophia Aristotelis, una cum quaestionibus quae a gravissimis viris disputari solent (Valencia, 1599)
Inicios de la carrera eclesiástica Volvió a Tarragona y obtuvo un beneficio en la sede catedralicia que le permitió vivir sin problemas económicos.
En el año 1570 el arzobispo de Tarragona Gaspar Cervantes de Gaeta fue nombrado cardenal, manteniendo la posición de arzobispo de Tarragona. Al trasladarse a Italia, Terés se ocupó de los asuntos eclesiales de la archidiócesis.
El 4 de febrero de 1575, recibió la consagración episcopal por el arzobispo Cervantes. Fue entonces cuando se abrió el Seminario Conciliar de Tarragona, el primer seminario de España, según las disposiciones del Concilio de Trento. Terés fue el primer rector. Ese mismo año, el cardenal Cervantes le propuso como su obispo auxiliar, a lo que accedió el papa, nombrándole obispo de la entonces inexistente diócesis de Marruecos.
En 1577, se institucionalizó oficialmente la Universidad de Tarragona, y el 2 de mayo de ese mismo año fue nombrado rector de esta universidad por el arzobispo Antonio Agustín. También ejerció como catedrático de Teología en la nueva institución.
El 21 de febrero de 1578, consagró a Miquel Jeroni Morell como obispo de Urgel.Juan Terés en Catholic Hierarchy
El 22 de mayo de 1579, el papa Gregorio XIII le trasladó a la sede episcopal de Elna, vacante por la muerte del obispo Pedro Mártir Coma. Terés tomó posesión el 26 de julio de ese mismo año. El 12 de diciembre de 1582, María de Austria y Portugal, viuda de Maximiliano II de Habsburgo, que volvía a la corte española, y su hija Margarita desembarcaron en Colliure. En su paso por Elna, la emperatriz recibió la visita del obispo Terés. El día de Navidad, Terés celebró una misa en la iglesia de San Juan de Perpiñán, en presencia de la emperatriz romanogermánica, la Infanta y toda la corte. En el segundo semestre de 1585, Terés participó como habilitador para el brazo eclesiástico en las Cortes de Monzón. El 18 de abril de 1586, recibió por parte del papa Sixto V las bulas de nombramiento para la diócesis de Tortosa.Dictionnaire de biographies roussillonnaises - T (1914) de Joan Capeille (en francés) El 15 de junio de ese mismo año consagró el templo parroquial de Verdú. El 28 de septiembre de 1586, junto con el arzobispo de Valencia Juan de Ribera y el obispo de Marruecos Miguel Espinosa, consagró a Bernardino Gómez Miedes como obispo de Albarracín.
El 22 de mayo de 1587 el papa Sixto V le trasladó a Tarragona, tras la muerte del arzobispo Antonio Agustín.
Arzobispo de Tarragona
right|300px|thumb|La capilla de San Fructuoso de la Catedral de Tarragona fue ordenada construir por el arzobispo Terés y diseñada por el arquitecto Pedro Blay.
El 1 de septiembre de 1587, convocó su primer Concilio provincial, que se reunió el 1 de octubre. La asamblea se mantuvo durante todo el mes y se celebraron diecinueve sesiones. Asistieron diecinueve padres conciliares pero ningún obispo sufragáneo. En el sínodo, se llegó a concretar que los decanos o vicarios foráneos y el procurador fiscal de la curia diocesana tenían que estar ordenados in sacris y graduados en Derecho canónico o civil. Los conflictos con el Tribunal del Breve Apostólico ocuparon la atención de los padres conciliares.
Terés fundó, en el año 1588, el convento de San Domingo, en Ciutadilla (Lérida). Colaboró en las reformas del monasterio de Santa María de la Bovera, en Guimerá (Lérida), y en la ermita de San Magín de la Brufaganya, cerca de Santa Coloma de Queralt (Tarragona).
En 1589 obtuvo para Tarragona el privilegio de Studium Generale concedido por el rey Felipe II. Este hecho fue celebrado con fiestas públicas en la ciudad.
En 1590 consagró a Gaspar Punter i Barreda como obispo de Tortosa.
En 1591 concedió privilegios de fuentes bautismales a La Riba, por las dificultades que tenían sus aldeanos para ir a Vilavert. El 17 de septiembre de ese mismo año, Terés convocó su segundo Concilio, el más importante, con sesenta y cuatro sesiones. Se inauguró en Tarragona el 19 de octubre y allí continuó reunido hasta el 28 de noviembre, cuando en el curso de la vigésimo cuarta sesión se decidió trasladarlo a Barcelona para atender mejor la problemática originada por las agresiones castellanas al Reino de Aragón. En Barcelona, entre el 13 de diciembre y el 16 de marzo del año siguiente, se celebraron cuarenta sesiones más con especial atención a las alteraciones de Aragón, donde la situación se volvía amenazadora y muy peligrosa si los catalanes se veían arrastrados a la guerra, ya que los aragoneses no cesaban de pedir a la Generalidad de Cataluña, presidida por Jaume Caçador i Claret, y al Consejo de Ciento apoyo militar para poder resistir. Diputados de la Generalidad y del Consejo fueron a Tarragona para pedir opinión y consejo al arzobispo Terés y al Concilio. No se enviaron refuerzos, sino que se ordenaron plegarias generales para rogar el favor divino para los aragoneses.