Veraguas es una de las diez provincias de Panamá. Su capital es la ciudad de Santiago de Veraguas. Tiene una superficie de 10 629 km², y un área de 10.587,6 km² y en el año 2022 tenía una población estimada de 248,000.
Limita al norte con el mar Caribe, al sur con el océano Pacífico, al este con las provincias de Colón, Coclé, Herrera, Los Santos y al oeste con la provincia de Chiriquí y la Comarca Ngäbe-Buglé. Es la única provincia de Panamá que tiene costas en los océanos Atlántico y Pacífico, condición que a nivel de subdivisión nacional solo comparte con el departamento del Chocó en Colombia en todo el continente americano.
Toponimia
Origen del Nombre
La palabra Veraguas pudiera tener elaboración de los nombres de los pueblos y accidentes geográficos de la península ibérica ha intervenido un considerable número de grupos étnicos con sus respectivas lenguas. Probablemente la palabra Veraguas tenga influencias árabes.
Sorprendentemente, y de manera unánime –hasta donde nos ha sido posible revisar, los especialistas en toponimia destacan que en España el impacto lingüístico que, por la cantidad de réplicas, más logra percibirse, es el árabe, y sin duda pues en el sur. Allí –subrayan todos, la raíz "gua" en los ríos de Andalucía fue introducida en mérito a que, entre los árabes, "wada" o "wadi", "guad" o "uad" –dependiendo de la fuente del dato, significa río. Pero también pues, al norte de Andalucía, alcanzó a ser rebautizado el río Ana (o Anas), que naciendo en Castilla – La Mancha termina desembocando en el golfo de Cádiz, en el límite entre España y Portugal.
Existe el topónimo Beragua (= rawa), en Navarra, que también repercute en un apellido propio de la zona vasconavarra, lo que podría suponer que la voz Veragua provenga de la presencia española durante la Conquista de AMérica.
Utilización del nombre por parte de los españoles
Sin embargo en el nuevo mundo la palabra Veragua fue utilizada por primera vez por el Almirante Cristóbal Colón durante su cuarto viaje. En su calidad de "Virrey y Almirante y Gobernador General" de las Indias, Cristóbal Colón escribió a los reyes de España una carta desde Jamaica, luego de concretar lo que fue su cuarta travesía. En ella el escribe: "Llegué a tierra de Cariay, adonde me detuve a remediar los navíos y bastimentos y dar aliento a la gente, que venía muy enferma. Yo, que, como dije, había llegado muchas veces a marido , allí supe de las minas del oro de la provincia de Ciamba, que yo buscaba. Dos indios me llevaron a Carambaru, adonde la gente anda desnuda y lleva al cuello un espejo de oro; mas no le querían vender ni dar a trueque. Nombraron me muchos lugares en la costa de la mar adonde decían que había oro y minas; el postrero era, Veragua, y lejos de allí obra de 25 leguas; partí con intención de tentarlos a todos, y llegado ya el medio supe que había minas a dos jornadas de andadura; acordé de enviarlas a ver víspera de San Simón y Judas, que había de ser la partida; en esa noche se levantó tanta mar y viento, que fue necesario de correr hacia adonde él quiso; y el indio adalid de las minas, siempre conmigo". Más adelante en su carta añade: "Parece que estas tierras están con Veragua como Tortosa con Fuenterrabía o Pisa con Venecia".
thumb|250px|right|Provincia de Veragua en 1810.
El almirante vuelve a escribir el nombre de Veragua al referirse al rey Quibian: "El oro que tiene el Quibian de Veragua y los otros de la comarca, bien que según información él sea mucho, no me pareció bien ni servicio de Vuestras Altezas tomarlo por vía de robo: la buena orden evitará escándalo y mala fama y hará que todo ello venga al tesoro que no quede un grano".
"La Historia del Almirante" fue escrita por Hernando Colón (Hijo del Almirante) entre los años 1537 y 1539. Se basó en las fuentes de su padre y de otros protagonistas de los hechos. En él describe el paso del Almirante por la región de Veraguas: "Desde allí pasó hacia Oriente y llegó a Cobrava, cuyos pueblos están situados junto a los ríos de aquella costa; como no salía gente a la playa, y el viento era muy bueno, pasó a cinco pueblos de mucho rescate, de los cuales era uno Veragua, donde decían los indios que se cogía el oro, y se hacían los espejos".
Lo cierto es que la palabra Veragua empezó a aparecer en documentación española desde 1504, oficializándose su formación como Gobernación el 9 de junio de 1508. Se usó primero en su forma original en singular, Veragua, que designó sucesivamente a la Gobernación de Veragua, al Ducado de Veragua, a la Veragua Real y a la Provincia de Veragua. Mucho tiempo después comenzó a prevalecer la forma plural 'Veraguas', utilizada a partir de dos documentos oficiales en los que el nombre 'Veragua' se modificó a 'Veraguas'. El primero fue la Cédula Real del 20 de agosto de 1739, y el segundo, un mandato real del 20 de junio de 1751.
Historia
thumb|250px|Localización del Ducado de Veragua durante la época colonial.
A principios de 1503, durante su cuarto viaje, Cristóbal Colón fundó una población llamada Santa María de Belén en la costa caribeña, en el territorio habitado por los doraces o dorasques. El asentamiento se estableció junto al río Yebra, al que Colón renombró como río Belén en honor al Día de la Epifanía o de los Reyes, celebrado el 6 de enero en España, fecha en la que se realizó la fundación.
La actual provincia de Veraguas, antiguamente se llamaba gobernación de Veragua durante la época imperial española, se creó como una entidad administrativa y territorial dentro del Virreinato de Nueva España, siendo más tarde trasladada su jurisdicción al Virreinato del Perú. Fue erigida en 1560 en los territorios del antiguo ducado del mismo nombre, cuyo primer gobernador fue Francisco Vázquez.
Las primeras poblaciones en fundarse en el territorio de Veraguas fueron Santa Cruz (posteriormente denominada Villa de Los Santos), a orillas del río Cubita; Santa Elena (hoy Santo Domingo de Parita), en inmediaciones del río Parita; y Santiago de Olá, a unas dos leguas de la ciudad de Natá. La idea tras estas fundaciones, todas ocurridas entre 1550 y 1570, era la de inducir a los indígenas á vivir congregados en pueblos, tarea en la cual prestó su ayuda el fraile dominico Pedro de Santa María.
thumb|250px|Localización de la provincia de Veraguas en el Virreinato de Nueva Granada hacia 1810.
Los habitantes de Santiago de Olá le propusieron a Luis Colón conquistar y poblar el Ducado de Veragua para incorporarlo a la Gobernación de Tierra Firme, el cual después de un arreglo arbitral con la corona española, quedó incorporado a la esta última en 1557. Fue entonces cuando el gobernador Juan Ruiz de Monjaraz encargó al capitán Francisco Vázquez la conquista y población del territorio incluyendo el ducado, quien en su ruta fundó las poblaciones de Santa Fe y Concepción. La rivalidad entre Monjaraz y Vásquez por las tenencias de estas tierras se manifestó en la batalla a orillas del río Gatú, dónde Monjaraz quedó preso; esta situación llevó a que los indígenas abandonaran los pueblos ya establecidos, algunas ciudades sufrieran incendios y toda suerte de conmociones, y se abandonara el laboreo de las minas. Tras ser acusados ante las autoridades de Lima, estas despacharon a un ministro de la Real Audiencia para que pudiera orden en la región; este destituyó a Monjaraz y encargó a Rafael de Figuerola la conquista y colonización de Veraguas por muerte de Francisco Vásquez.
El territorio del ducado, ligeramente ampliado hacia el oeste y el sur, pasó después a depender de la Real Audiencia de Panamá (establecida en 1563) en el Virreinato del Perú, cuya jurisdicción abarcaba desde el puerto de Buenaventura hasta el golfo de Fonseca en Nicaragua, y por el norte desde los confines de la Provincia de Veraguas hasta el río Atrato. La provincia se vio afectada durante todo el por la invasión de piratas que asolaron sus costas y saquearon ciudades, entre ellos Pedro el Picardo, Moisés Vanclein, Henry Morgan quien intentó tomar Portobelo, y Townley el cual atacó a las ciudades de Alanje y de la Villa de Los Santos.
El 20 de agosto de 1739 se restableció el Virreinato de Nueva Granada por medio de una Real Cédula, el cual incluía los territorios de Nueva Granada, Venezuela, Quito y Panamá. La jurisdicción correspondiente a los magistrados seccionales quedó de la misma forma que antes, conservando el gobernador de la Provincia de Panamá la supremacía sobre los puertos de Portobelo, Veraguas y Darién. La Audiencia permaneció subordinada al Virreinato y mantuvo sus privilegios en lo local y la misma configuración en el personal, siendo su presidente el gobernador y capitán general de todo el territorio. En 1751 fue extinguida la Real Audiencia de Panamá debido a los gastos en los que esta incurría y para poner fin al casi permanente estado de agitación en que se mantenía la región. El istmo quedó regido por un gobierno netamente militar, a cargo de Manuel Montiano, formándose así la Comandancia General de Tierra Firme que comprendía el territorio desde el río Atrato hasta los linderos de la Capitanía General de Guatemala, e incluía las provincias de Panamá, Darién, Veraguas y Portobelo. Dicha Comandancia dependía del Virrey de la Nueva Granada y, en lo contencioso, de la Audiencia que funcionaba en Santafé.
Durante la emancipación de las colonias americanas Veraguas permaneció en un principio fiel a la corona española, por lo cual rechazó su unión a las Provincias Unidas de la Nueva Granada y sirvió junto con Panamá como depósito de tropas y de elementos de guerra que se organizaban y preparaban para combatir los patriotas de la revolución en Quito y en la costa atlántica de la Nueva Granada, y para socorrer la plaza fiel de Santa Marta. Sin embargo hacia 1815 la situación cambió y los patriotas empezaron a ganar terreno comandados por José de Fábrega, tanto así que la provincia se declaró independiente en 1821 y se declaró anexada a la República de Colombia del libertador Simón Bolívar.
left|thumb|200px|Tomás Herrera.
La incorporación espontánea del territorio panameño a la Gran Colombia motivó a que el Congreso de dicho país expidiera el decreto del 9 de febrero de 1822, por medio del cual se creó el Departamento del Istmo con los mismos límites que tenía la antigua Comandancia General de Panamá. Fábrega en tanto fue designado gobernador de la provincia de Veraguas, cargo que ostentó hasta el final de la Gran Colombia. El panorama político de este país se veía turbio, pues hacia 1827 el general José Antonio Páez se había rebelado en Venezuela pues deseaba la secesión de ese territorio y en 1829 hizo lo propio el general Juan José Flórez en Ecuador, lo cual llevó a la disolución de este país. Posteriormente a este hecho el istmo también se declaró independiente con un gobierno primero a la cabeza de José Domingo Espinar y luego con Juan Eligio Alzuru, quien pronunció la secesión el 9 de julio de 1831. Para apaciguar este movimiento y volver al orden al istmo, el gobierno de la Nueva Granada le confió al general Tomás Herrera enfrentar a Alzuru y reincorporar las provincias bajo su mandato a la República, invistiéndolo con el grado de "Comandante General del Istmo". Una vez que Herrera se alzó victorioso, le fue encomendado la organización de dicho territorio.