La cuenca minera palentina es un área carbonífera española situada en la vertiente meridional de la cordillera Cantábrica. Debe su nombre a su situación, en el norte de la provincia de Palencia, en la comarca de la Montaña Palentina. Sus principales explotaciones son de hulla y antracita.

Los afloramientos carboníferos palentinos se asientan sobre la denominada Unidad del Pisuerga-Carrión, una zona metamórfica que constituye la parte más oriental de las regiones geológicas de la Zona Cantábrica. Se extienden sobre unos 55 km en dirección SO-NE por el norte de la provincia.

El descubrimiento del carbón en esta zona se produjo en 1838 entre las localidades de Orbó y Barruelo, en la parte oriental de la cuenca, por lo que fueron las primeras zonas en comenzar su explotación. La minería del carbón cambió por completo la economía y la demografía de la comarca, convirtiéndose en su principal medio económico y facilitando la instalación de infraestructuras para su transporte, como el ferrocarril de La Robla y el ramal ferroviario Barruelo-Quintanilla de las Torres.

Potenciado como principal fuente de energía del país durante la autarquía de la década de 1950, a partir de los sesenta comenzó una época de recesión al ser sustituido por otros hidrocarburos, y recibió el golpe definitivo con la entrada de España en la Comunidad Económica Europea en 1986, que aconsejó el cierre de todas las instalaciones que no fuesen rentables. Durante los noventa se fueron cerrando paulatinamente todas las explotaciones mineras, hasta quedar reducidas a dos minas subterráneas en Velilla del Río Carrión y dos a cielo abierto en los municipios de Guardo y Castrejón de la Peña. En 2012 UMINSA anunció el cierre indefinido de todas sus explotaciones en la provincia, que fue llevado a cabo a lo largo de 2014.

La influencia de los casi dos siglos de actividad minera ha sido muy importante en aspectos como el medio físico, la demografía, la economía, la sociología y la cultura de la zona.

Contexto geográfico Topografía thumb|240px|Vista sur de La Peña (estribación de la sierra del Brezo) desde Respenda de la Peña, con Peña Redonda en el centro. A sus pies se pueden divisar las localidades de Las Heras y Santibáñez de la Peña. La falda sur de esta sierra estuvo poblada de explotaciones mineras durante todo el . La Montaña Palentina es una comarca natural caracterizada por el paisaje montañoso que le da nombre. Está encuadrada en el sector central de la Cordillera Cantábrica, y su relieve se caracteriza por un fuerte contraste entre los valles fluviales y las elevaciones montañosas. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación otorga a la comarca el rango de Zona de Alta Montaña, según la Ley 25/1982. Dentro de la misma se distinguen, de oeste a este, tres áreas montañosas: Fuentes Carrionas y La Pernía Occidental, en la parte más occidental de la zona, junto a los límites provinciales con Cantabria y León, donde se encuentran las mayores elevaciones de la comarca: Curavacas (2520 ), Espigüete (2450  m) y Pico Murcia (2431 m).Se ha excluido Peña Prieta (2538 m), por tener su cima en Cantabria. Sierra del Brezo y La Peña, extendiéndose unos 30 km desde Fuentes Carrionas hasta la cuenca del Pisuerga, con la Peña del Fraile (2025 m) y Peña Redonda (1993 m) como máximas prominencias. Sierra Braña, sierra de Peña Labra y sierra de Híjar, en la parte más oriental de la comarca, junto al límite provincial con Cantabria. Sus cimas más representativas son Valdecebollas (2139 m), Peña Sestil (2063 m) y Peña Labra (2029 m).

En la Montaña Palentina se encuentran dos importantes cuencas sedimentarias, la cuenca del Duero, con el nacimiento en la zona de dos importantes subsidiarios: el Carrión y el Pisuerga; y la del Ebro, que atraviesa una pequeña porción al NE de la comarca.

Subdivisión geográfica thumb|300px|Mapa físico de la zona norte de la provincia palentina, en el que se puede observar la distribución de las principales explotaciones mineras subterráneas, de las cuales en 2010 solo dos quedaban en funcionamiento, ambas en Velilla del Río Carrión, en la parte occidental. Ricardo Becerro de Bengoa, uno de los primeros historiadores en dejar constancia documental de la cuenca, estableció en 1874 en su Libro de Palencia la primera subdivisión geográfica de la zona minera palentina:Palomares Ibáñez, Jesús María. El asociacionismo minero en el primer tercio del siglo XX. El sindicalismo minero de Barruelo (1900-1936), p. 3. Cuenca del Rubagón: el área en torno al río Rubagón, con Barruelo de Santullán y Orbó como núcleos principales. Cuenca del Carrión: en las proximidades del río Carrión, y con las explotaciones de Guardo, Velilla del Río Carrión y Santibáñez de la Peña como núcleos. Cuenca del Pisuerga: las explotaciones mineras al norte de Cervera de Pisuerga, principalmente La Pernía y San Salvador de Cantamuda. Esta subdivisión llevada a cabo en el ha seguido siendo considerada válida por autores modernos.

Subdivisión por rango thumb|160px|Fragmento de mineral de hulla, que se distribuye por la parte NE de la Montaña Palentina. thumb|160px|La antracita se localiza en la zona NO de la cuenca.

Hulla La hulla se encuentra principalmente en torno al valle de Santullán, teniendo como principal núcleo la localidad de Barruelo. Fue el geólogo Casiano de Prado el primero en estudiar las cuencas hulleras leonesa y palentina. Según un estudio publicado en 1875 por Román Oriol y Vidal, las capas de hulla se encontraban principalmente en Valle, Orbó, Barruelo y San Cebrián de Mudá, aunque también se prolongaban hasta Guardo por la parte occidental y hacia Verdeña, San Salvador de Cantamuda, Lores y Piedrasluengas por el norte. Según este estudio, en dicho valle existen 16 capas de carbón divididas en tres grupos; el inferior, que comprende las cuatro capas más antiguas de la formación, y que en la época ya estaban siendo explotadas; el grupo medio, formado por ocho capas, también en explotación; y el grupo superior, compuesto por tres capas de buenas condiciones y una cuarta de mala calidad. Del grupo inferior al medio se estimaba una distancia de 100 m, y de este al superior otra de unos 500, siendo el espesor de cada capa de aproximadamente un metro.Revista Europea «Importancia de la hulla en España». 28 de marzo de 1875, p. 4. Sus reservas están calculadas en 75 millones de toneladas seguras más otras 50 probables.

Antracita La cuenca de antracita se localiza al noroeste de la provincia, desde el límite con la provincia de León hasta Cervera de Pisuerga. Se trata de una estrecha franja limitada por el norte por las elevaciones montañosas de Fuentes Carrionas y sierra del Brezo y por el Sur por los términos urbanos de Velilla del Río Carrión, Guardo, Santibáñez de la Peña, Castrejón de la Peña y Dehesa de Montejo. Más al norte, hay otro núcleo en torno a La Pernía y San Salvador de Cantamuda. p. 7.

Esta zona se estima que consta de entre diez y doce capas de antracita de distinta calidad de aproximadamente un metro de espesor. Existen estimaciones de que las reservas son de unos 85 millones de toneladas seguras más otras 20 probables.

Geología Geología general thumb|300px|Detalle del mapa geológico de la provincia de Palencia realizado por Casiano de Prado en 1856. Obsérvese que las áreas correspondientes a la cuenca minera se corresponden con el período Carbonífero (marrón oscuro en el mapa). thumb|300px|El puente sobre el río Pisuerga, en Cervera. El Pisuerga suele considerarse oficiosamente el límite entre la subzona Guardo-Cervera de producción de antracita y la subzona de Barruelo y sus explotaciones de hulla. Por su parte la villa cerverana fue durante gran parte del el centro neurálgico de una zona minera que englobaba las explotaciones próximas de Dehesa de Montejo al sur y La Pernía al norte, alcanzando en 1991 su tope de habitantes, con 2953. La cuenca minera palentina se asienta sobre la denominada Unidad del Pisuerga-Carrión, que constituye la parte más oriental de las regiones geológicas de la Zona Cantábrica., p. 1.

Está compuesta por materiales paleozoicos sobre los que se asientan los depósitos cuaternarios del extremo norte de la cuenca del Duero. El sistema carbonífero, que se prolonga sobre unos 55 km en dirección SO-NE por el norte de la provincia de Palencia, se caracteriza por la presencia de series de sedimentos con importantes variaciones de facies., p. 4. Los afloramientos del Carbonífero Inferior son muy homogéneos y se encuentran vinculados a los devónicos, por lo que son considerados preorogénicos, mientras que a partir del Namuriense su composición es mucho más compleja y varía en función del área, habiéndose diferenciado al menos cinco zonas con diferentes características estratigráficas.Narganes Quijano, p. 17.

Los sedimentos carboníferos de la cuenca palentina pertenecen a cuatro períodos secuenciales marcados por las sucesivas fases tectónicas: Westfaliense, Estefaniense y Pre-Pérmico Inferior.Narganes Quijano, p. 18. A pesar de que ambas cuencas (hullera y de antracita) fueron intensamente plegadas durante la fase Astúrica del Westfaliense A, su origen, como se ve a continuación, es distinto.

Geología por zona Cuenca hullera La cuenca hullera data de la fase Westfaliense B del período Carbonífero. En esta cuenca la sedimentación fue principalmente deltaica, compuesta principalmente por fases marinas entre las que se intercalaron episodios continentales con capas de carbón. Su relleno tuvo lugar durante dos etapas: depósitos basales del Westfaliense B y pizarras, turbas y calizas del Westfaliense C. pp. 13-14.

En esta subzona de Barruelo, de sedimentación principalmente marina, el espesor de la sucesión sedimentaria es de unos 8000 m. Se han distinguido seis unidades litoestratigráficas con capas de carbón, con la siguiente potencia: Formación Peña Cildá: >500 m Formación Barruelo: 1200 m Formación Brañosera: 870 m Formación Ojosa: >2200 m Formación Vergaño: 1350 m

Cuenca de antracita La subzona Guardo-Cervera pertenece al período Westfaliense D. Al contrario que la subzona de Barruelo (predominantemente marina), esta cuenca es de influencia continental. Su serie sedimentaria se apoya sobre los restos del Devónico y del Carbonífero Inferior, y la componen tramos principalmente continentales alternados con otros marinos.

La faja carbonífera que se prolonga desde Guardo hasta Cervera de Pisuerga está originada por el movimiento alpino que dio origen a la sierra del Brezo, y que arrastró una formación carbonífera desde el interior de la meseta hasta plegarse sobre la cordillera Cantábrica, formando una falla donde se localizan los yacimientos carboníferos.Narganes Quijano, p. 25.

Petrografía Según un estudio publicado en la revista especializada Geogaceta en 2006, los carbones procedentes de la zona Guardo-La Pernía alcanzan en función de su contenido en materias volátiles el grado de antracita., p. 3. Asimismo, indica que el alto rango alcanzado por los carbones en esta área, así como la presencia en los mismos de coque natural y pirocarbones, implica su exposición a temperaturas elevadas y una importante alteración térmica. Como conclusión, se apunta que la tectónica de la zona ha ejercido una importante influencia en el rango y las características físicoestructurales de sus carbones., p. 4.

Por su parte, el carbón procedente del área del valle de Santullán y cuenca del Rubagón está catalogado como hulla, y pertenece a la denominada Formación hullera del Norte, que comprende también los yacimientos de Asturias y León, con los que comparte características.Revista Europea «Importancia de la hulla en España». 28 de marzo de 1875, p. 3. La hulla es una roca sedimentaria orgánica, un tipo de carbón mineral formado mediante la compresión del lignito.

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