La palabra Avidya ("Avidya" en sánscrito) o avijja (en pali) significa ‘ignorancia’.Suzuki, Daisetz Teitaro: Ensayos sobre budismo zen (pág. 169). Buenos Aires: Kier, 2004, ISBN 950-17-1011-4, 9789501710113.Según el escritor Elías Capriles ―Budismo y dzogchen. La doctrina del Buda y el vehículo supremo del budismo tibetano (pág. 49). La Llave, 2000―, Avidya no significaría ‘ignorancia’ (lo contrario de vidia [‘conocimiento’] significa ‘engaño’ o ‘delusión’.

Capriles diferencia a la ilusión de la delusión, y prefiere usar la última palabra (delusión) argumentando que, aunque son sinónimos, «ilusión» y «delusión» tendrían que ser distintas. Según Capriles, la «delusión» implicaría una confusión y consistiría en creer que una ilusión no es una ilusión sino que es la realidad verdadera; en cambio ―según este autor― la «ilusión» no implicaría una confusión, porque el ilusionado sabría que su ilusión no es la realidad verdadera, sino una mera ilusión. Es lo opuesto de vidya (conocimiento o sabiduría),(en sánscrito) y en tibetano, transliterado según el sistema se usa mucho en textos de budismo e hinduismo;Cornu, Philippe (2004): «Avidya», en el Diccionario Akal del budismo (pág. 229), volumen 40 de Akal Diccionarios. Buenos Aires: Akal, 2004, 713 páginas. ISBN 84-460-1771-7, 9788446017714. la cual se caracteriza en las diferentes doctrinas dhármicas como una de las causas que nos mantiene alejados de conocer la verdad de la realidad última, al mantenernos alejados de alcanzar el estado de la iluminación.

Nomenclatura y etimología avidyā en sánscrito अविद्या en letra devanagari. en idioma tibetano avijja en idioma pali mu myeong en coreano 무명 en letra hangul 無明 en letra hanja 無明 (mumyō) en japonés 無明 (wú míng) en chino

La palabra deriva de la raíz protoindoeuropea *weid-, que significa ‘ver’ o ‘conocer’. Esta palabra está emparentada con el verbo en latín videre (‘ver’) y con el inglés wit.

Tanto a-vidia (sánscrito) como ma-rigpa (tibetano) son palabras compuestas de un prefijo negativo (a en el caso del sánscrito y ma en el caso del tibetano) y la palabra ‘verdad’.

En ambos casos, estos términos denotan la percepción de la realidad de una manera ilusoria y errónea.

En el Hinduismo

En el hinduismo está representado en la figura de Apasmara, quien representa la ignorancia espiritual y el discurso sin sentido que nos mantiene en Maya.

En la doctrina advaita La función de la Avidya es suprimir la naturaleza real de las cosas y presentar algo distinto en su lugar. En esencia no es diferente del concepto de Maya (ilusión), pero a su vez es una de sus causas. La Avidya se relaciona con el alma individual(en sánscrito atma) mientras que Maya es la expresión de la divinidad; cuando la ignorancia se extiende a todo el universo.Ramananda, Sri: La esencia del Vedanta (pág. 52). Buenos Aires: EDAF, 2006. ISBN 84-414-1698-2, 9788441416987, 280 páginas. En ambos casos, la ignorancia provoca la sensación de diferenciación que rompe la unidad original (no dualidad) entre Brahman y la persona, entre lo que es real y lo que es irreal, separando todo en sujeto y objeto. Lo que mantiene al alma cautiva del samsara (ciclo de nacimiento, muerte y reencarnación) es esta Avidya.

La palabra Avidya puede significar: que no percibimos la unidad fundamental de todo y, por tanto, vemos la realidad como si de un sujeto («yo») se tratara, rodeado de objetos y de los «otros»; puede significar que no nos damos cuenta de que todo está estrechamente interrelacionado y que una circunstancia nos lleva a su opuesto (el placer y el dolor, lo bueno y lo malo, etc.); puede significar que, al enfocar la mente en los detalles perdemos la visión holística y omniabarcante, ignorando su unidad y centrándonos en cosas y objetos que, en realidad, no tienen existencia separada, según las enseñanzas budistas.Watts, Alan. Hablando de Zen. Página 56. Editorial Sirio, S.A., 1996. ISBN 84-7808-192-5, 9788478081929. 200 páginas Esta ignorancia no se debe a falta de erudición o inteligencia; es ignorancia acerca de la naturaleza del ser (en sánscrito: sat, lo que no perece nunca, ni en el pasado, ni el presente, ni en el futuroRamananda, Ref. 3, página 238.). Es una limitación que es connatural a los sentidos humanos o a su aparato intelectual. Es la responsable de la miseria de la humanidad. La rama advaita del hinduismo, mantiene que la erradicación de la Avidya debería ser la única meta de la humanidad y que esta implicará automáticamente la realización del ser (en sánscrito atma).

Según Michael TalbotTalbot, Michael: Misticismo y física moderna (págs. 132 y 133). Barcelona: Kairós. nuestros sentidos no están separados de lo que hay «ahí fuera», sino que se interrelacionan con ello, creando de algún modo el mundo que nos rodea. La percepción implica una actividad cognitiva, y por lo tanto no es meramente pasivaBaeza, Manuel Antonio. Mundo real, mundo imaginario social. Teoría y práctica de sociología profunda. Pag. 96. RIL Editores. ISBN 956-284-652-0, 9789562846523 significando esto que «pensamos» lo que vemos. El mundo, como tal, existe a causa de la Avidya o es dependiente de esta.Pérez Coffie, Carlos. El Misticismo Hindú. Dorrance Publishing, 2009. ISBN 1-4349-9467-8, 9781434994677. 316 páginas. Pag. 272

En el Budismo Si bien en el budismo la ignorancia es un concepto abstracto, suele a veces y especialmente en el contexto de las Doce Nidanas (eslabones del origen dependiente) y en algunas iconografías tibetanas, representarse la avidya como una anciana que camina a tientas, perdida, como a ciegas; sin embargo su principal representación en el budismo la podemos encontrar dentro del Bhavachakra (la rueda de la vida), en la cual Avidya se suele representan como un cerdo en el centro de la rueda. El cerdo simboliza la ignorancia porque en la tradición hindú se le considera un animal que vive en la suciedad y no discrimina entre lo puro e impuro. Acompañado por una serpiente (odio) y un gallo (deseo), muestra cómo la ignorancia impulsa las demás aflicciones. Estas representaciones son más un símbolo doctrinal que una entidad propiamente tal con mitos o culto asociado. Su uso es didáctico, no literal.

Origen del sufrimiento La Avidya juega un papel clave en la doctrina budista, que la considera la causa primaria del sufrimiento en el samsara. Es una de las tres klesas y por ello conduce a la ansiedad y al apego (upadana). Es el primer eslabón del concepto de pratītyasamutpāda y los demás eslabones dependen de ella. Es el primer radio de bhavacakra y todos los estados posteriores se derivan de ella.

De uno a seis aspectos La Avidya es una falta de conocimiento, y se puede asociar con la intención. Tiene tres aspectos que están asociados con los tres tipos de vedana (sensación), cuatro aspectos como asociada con el desconocimiento de las Cuatro nobles verdades, y cinco aspectos como asociada con el enmascaramiento de los cinco destinos (ver samsara, la reencarnación). La Avidya tiene seis aspectos como asociada con cualquiera de las «seis puertas», los seis sentidos.

Desarraigar la Avidya El antídoto para la Avidya es la «sabiduría» (en sánscrito Prajñā; en pali: pañña) y se logra mediante la práctica de la conciencia plena o atención (sati), la paciencia (kshanti) y la meditación budista (samadhi, dhyana, zen, etc) las tres enseñanzas que se incorporan en las prácticas budistas del noble camino óctuple y las pāramitās (‘perfecciones’).

Paralelismos y similitudes con otras tradiciones En el Taoísmo podemos encontrar indirectamente la presencia de la ignorancia, mediante el no reconocer la mutación perpetua (que se refiere a la idea de que nada es permanente, y todo en el universo está en constante cambio y evolución) presente en la realidad del universo; y el no reconocer la unidad con el Tao, y su presencia en todo lo existente.

Véase también Tanha para una raíz complementaria del sufrimiento en el budismo. Klesa para el contexto avidia dentro de varios marcos budistas. Maya (ilusión) Coalemo

Referencias

Categoría:Palabras en sánscrito Categoría:Conceptos budistas Categoría:Conceptos hinduistas Categoría:Ignorancia