Isaba (cooficialmente ) es una villa y un municipio español de la Comunidad Foral de Navarra, situado en la merindad de Sangüesa, en la comarca de Roncal-Salazar, el valle de Roncal y a 94 km de la capital de la comunidad, Pamplona. Es el municipio de mayor población de los siete que forman el valle. Su población en fue de habitantes (INE).

La villa se ubica en una ladera de un promontorio en la confluencia de los ríos Uztárroz, Belagua y Belabarce que, a partir de ahí, forman el río Esca y al pie de la peña de Ardibidiguinea y cerca de la de Ezkaurre, está formado por las típicas casas de montaña con empinados tejados a dos y a cuatro aguas. Es el cuarto municipio más extenso de Navarra con 146,89 kilómetros cuadrados.

Su gentilicio es isabarrés/esa o izabarra,Euskaltzaindia-Real Academia de la Lengua Vasca. 155. araua: Nafarroako Udal izendegia tanto en masculino como en femenino.

Toponimia Isaba es un topónimo de etimología enigmática, que nadie ha sabido explicar de forma convincente. Tal y como menciona Mikel Belasko en su libro Diccionario etimológico de los nombres de los pueblos, villas y ciudades de Navarra algunos autores simplemente relacionan el nombre con otras localidades de la región como Eslava en Navarra o Sádaba en Aragón, sin poder ir más allá.

Alberto Angos, autor de Erronkariera, propuso hace años un posible significado para el topónimo. Estaría compuesto de dos elementos: IZ (agua) y aba (boca, subdvariedad del dialecto roncalés) Iz se encuentra hoy en día en el vocabulario y toponimia vasca: Izpazter (rincón, límite del agua o mar), izurde (delfín, cerdo de agua), izerdi (sudor, medio agua, casi agua), Izaro (isla). Hay que tener en cuenta que en Isaba confluyen tres ríos: Belagua, Uztárroz y Belabarze. Este hipotético significado haría referencia a esta confluencia o desembocadura de aguas.

El nombre de la localidad en euskera es Izaba. Se pronuncia de forma bastante similar al nombre en español.

Geografía Está situada a 96 km de Pamplona al noreste de Navarra, en la frontera con la provincia de Huesca al este y de Francia al norte. En su término municipal se encuentra el pico más alto de la geografía navarra, la Mesa de los Tres Reyes, llamada así porque se encuentra justo en la confluencia de los antiguos reinos (actuales comunidades autónomas) de Navarra y de Aragón con el (también antiguo reino) de Francia.

Clima Debido a su altitud de 809  Isaba posee un clima de montaña con temperaturas muy bajas en invierno y altas en verano. Isaba tiene precipitaciones muy abundantes superiores a los 1500 mm anuales y a menudo en forma de nieve entre noviembre y abril, aunque ha llegado a nevar en mayo, junio y octubre. En invierno las heladas son importantes muchas veces inferiores a los -10 °C aunque la temperatura mínima absoluta es de -27 °C. Como las temperaturas son extremas en los días despejados de invierno la mínima desciende hasta los -10 °C al amanecer y la máxima sube hasta los 8 °C al mediodía. En primavera y otoño las temperaturas son aún más extremas en los días despejados la mínima desciende hasta los -2 °C al amanecer y la máxima sube hasta los 20 °C al mediodía. Las temperaturas más extremas son en verano en los días despejados la mínima desciende hasta los 6 °C y la máxima sube hasta los 30 °C al mediodía. Temperatura mínima absoluta -27 °C Temperatura máxima absoluta 40 °C Temperatura media anual. 8.4 °C Temperatura media enero. 0 °C Temperatura media julio. 17.5 °C Temperatura media más alta. 9.2 °C Temperatura media más baja. 6.9 °C Máximo días de lluvia mes. abril 26 Máximo días de nieve mes. enero 20

Barrios La villa está dividida en seis barrios denominados: Izarjentea, Mendigatxa, Barrikata, Bormapea, Burgiberria y Garagardoia.

Localidades limítrofes Las localidades más cercanas son el resto de pueblos que forman el Valle de Roncal: Uztárroz, Urzainqui, Roncal, Garde, Vidángoz y Burgui. En la provincia de Huesca la localidad más cercana es Ansó y si cruzamos la frontera francesa nos encontramos con Arette.

Historia Historia a vuelapluma

Por los vestigios encontrados en la zona, es fácil deducir el origen pastoril de los pobladores que en el Neolítico poblaban este término. Aquellos primeros pastores, nos dejaron memoria de su existencia a través de los dólmenes encontrados en la zona de Larra-Belagua, como son los de Arrako, Roizu (dos), y Sakulo. Se han encontrado también, otro junto al campin de Asolaze y dos en Lubrakieta y Belabarze.

En alguno de estos monumentos funerarios de la prehistoria se han hallado puntas de flecha, piezas de sílex, cuentas de collar elementos de bronce e incluso una pieza de oro que se conservan en el Museo de Navarra.

Los dólmenes, en la actualidad han sido señalizados para su fácil identificación.

El primer documento conocido en el que se cita al Valle de Roncal es una escritura de donación del monasterio de Burdaspal (próximo a Roncal), allá por el .

Al Valle de Roncal puede suponérsele autonomía y una estructura administrativa comunal desde el e incluso antes.

El Valle del Roncal adquirió en tiempos remotos una serie de privilegios que aún siguen vigentes entre los que destacan dos conseguidos a sangre y fuego. A ellos se hace referencia, en los capítulos dedicados a la Batalla de Olast y a las Bardenas Reales.

Además los roncaleses tienen concedido por Carlos III, el fuero general que les reconoce y confirma como “Caballeros, hidalgos, e infanzones”, y les permitía tomar como propio el escudo del Valle.

Los roncaleses tenían la obligación de mantenerse durante toda su vida activa en disposición de defender sus tierras. A cambio disfrutaban de determinados privilegios, como elegir a su propio “capitán a guerra”, exención del servicio militar de sus fronteras, y libre comercio con Francia.

Aunque estos tres privilegios no subsisten hoy, los roncaleses fueron los últimos navarros en perderlos.

Desde el se sabe de la existencia de lugares y villas con alcalde.

Desde el las villas que pertenecen a la comunidad del Valle del Roncal son Isaba, Uztarroz, Urzainqui, Roncal, Garde, Vidángoz y Burgui.

En el se despobló definitivamente Navarzato situado entre Roncal y Garde.

El órgano de gobierno del Valle es la Junta General del Valle, que resuelve los problemas y administra los intereses económicos, básicamente los ganaderos y forestales.

El Valle ha sufrido intentos de secesión del mismo por parte de Isaba y Burgui que finalmente no fraguaron.

El Valle de Roncal tiene capacidad de regirse en cuanto a gestionar su patrimonio (mancomunidad de pastos, aprovechamientos de madera, disfrute de las Bardenas, etc.), y a cuáles han de ser las relaciones de los vecinos con el mismo, mediante las ordenanzas del Valle.

Otras ordenanzas han ido paulatinamente dejando de tener vigencia en la medida en que la modernidad ha cambiado hábitos de vida y costumbres. Algunas de estas ordenanzas hacían referencia al traje típico roncalés, heredad, régimen interno de los municipios, etc.

La batalla de Olast:

Existe cierta confusión en cuanto a la fecha, y en cuanto a los personajes que participaron en la Batalla de Olast, pero lo cierto es que esta se produjo y que dio origen a ciertos privilegios a los habitantes del Valle.

La versión más fiable, cuenta como en el año 785? Los musulmanes dirigidos por Abderrahmán el Gafequi?, caudillo del Califato de Córdoba, realizaron diversas incursiones por el este y norte de Navarra llegando incluso a cruzar los Pirineos para atacar algunas posiciones de los Francos en Tolosa. Al regreso de una de esas incursiones los sarracenos se encontraron con que los habitantes del actual Valle del Roncal, se habían unido para esperar el paso por sus tierras del ejército. En el encuentro los roncaleses persiguieron a los foráneos hasta un paraje cercano a Yesa llamado Olast, donde derrotaron definitivamente a los de Abderraman.

A partir de este momento, la historia se convierte en leyenda y se cuenta cómo cuando los roncaleses tenían capturados a los musulmanes, se produjo una discusión entre lo que había de hacerse con el Caudillo del mismo. Unos decían que llevarlo como rehén y otros que matarlo. Cuando la discusión subía de tono salió de las filas del ejército cristiano una guerrera roncalesa que se acercó a Abderraman y lo decapitó. De ahí la imagen en el escudo de todas las villas del valle con la cabeza de un rey moro cortada sobre un puente supuestamente próximo a Olast

Las Bardenas Reales y la Cañada Real de los Roncaleses:

Hablar de la historia del Valle es hablar de la explotación ganadera y forestal. La primera se remonta a tiempos inmemoriales, y la segunda tiene su auge desde el . La trashumancia del ganado a tierras con climas más benignos y pastos para el invierno fue práctica masiva hasta hace unos decenios y está con frecuencia en el recuerdo de los más mayores del Valle. Las Bardenas de Navarra y otras zonas de Aragón eran los destinos de miles y miles de cabezas de ganado y de sus pastores, que pasaban los duros meses de invierno alejados de sus casas y sus familias. Año tras año se repetía esta peregrinación de la que nos ha quedado como vestigio, no del todo obsoleto aún, la más importante , larga y mejor conservada de las cañadas reales de Navarra.

Las Bardenas Reales son un espacio semidesértico que se encuentra situado al sudeste de Navarra y sobre el que los roncaleses tienen privilegio de disfrute desde que les fuera concedido en el y confirmado por los reyes Juan II y Doña Catalina en 1446. Dicho privilegio es a perpetuidad y tiene su origen en la batalla de Ocharren en la que los roncaleses tuvieron un destacadísimo papel. Corría el año 821 cuando una fuerte columna árabe avanzaba contra los reductos de la montaña navarra. El Rey Sancho García les salió al paso en la comarca de las Bardenas. La vanguardia del ejército cristiano era roncalesa, y fue la primera que entró en contacto con los árabes en las inmediaciones de la aldea de Ocharren. La victoria sobre los moros fue total quedando el ejército extranjero derrotado y disperso. Sobre el mismo escenario de la batalla, el Rey concedió a los roncaleses el disfrute de pastos sobre las Bardenas. Más de mil años llevan las ovejas del Valle del Roncal llegándose otoño tras otoño hasta esas tierras.

La Cañada Real de los roncaleses discurre de norte a sur, desde Belagua hasta los páramos del Valle del Ebro en las proximidades de la localidad aragonesa de Tauste. A principios de siglo unas 100.000 cabezas de ovino roncalés descendían de trashumancia por esta vía pecuaria, en la actualidad son escasamente 20.000 cabezas las que bajan a lo largo de la citada cañada. Se podría considerar la mejor conservada de la Comunidad, está deslindada y amojonada prácticamente en su totalidad.

En estos momentos ya existe un intenso aprovechamiento recreativo de esta cañada al estar integrada en la red de grandes rutas con la denominación de GR-13. Son numerosos los itinerarios realizados a pie, en bicicleta y a caballo. Esta cañada es una auténtica ruta cultural. Su trazado une pueblos y paisajes. Puede ser utilizada como aula de naturaleza para escolares y como soporte para el turismo rural en auge.

El Tributo de las tres vacas:

Esta ceremonia que se desarrolla ininterrumpidamente cada trece de julio desde tiempo inmemorial, tiene su origen en el conflicto que se dio en su día entre roncaleses y baretoneses y cuyo motivo no está definitiva e históricamente probado.

Del año 1375 corresponde la primera referencia documental que se conoce del Tributo, concretamente una sentencia arbitral en la que queda claro que ya entonces el origen de este acto se había perdido en la memoria histórica. Cualquier fecha que se asigne es pura hipótesis. La leyenda habla de que el origen de la confrontación estuvo en la reyerta mantenida entre un Roncalés y un Baretonés, que desembocó en sucesivas emboscadas que terminaron con el pacto del Tributo.