Elefthérios Kyriakou Venizélos (, ; Papacosma (1979), p. 33-18 de marzo de 1936) fue un estadista griego cretense y destacado líder del movimiento de liberación nacional griego. Como líder del Partido Liberal, Venizelos fue primer ministro de Grecia durante más de 12 años, abarcando siete mandatos, de 1910 a 1933.
Dejó su huella en la escena internacional con su papel protagónico en la consecución de la autonomía del Estado de Creta y, posteriormente, en la unión de la isla con Grecia. En 1909, fue invitado a Atenas para resolver el estancamiento político y se convirtió en primer ministro. Inició reformas constitucionales y económicas que sentaron las bases para la modernización de la sociedad griega y reorganizó tanto el ejército como la armada griegos en preparación para futuros conflictos. Antes de las guerras de los Balcanes de 1912-1913, el papel catalizador de Venizelos ayudó a Grecia a ingresar en la Liga Balcánica, una alianza de los Estados balcánicos contra el Imperio otomano. Gracias a su perspicacia diplomática con las grandes potencias y con los demás países balcánicos, Grecia duplicó su superficie y población con la liberación de Macedonia, Epiro y la mayoría de las islas del Egeo.
En la Primera Guerra Mundial (1914-1918), incorporó a Grecia al bando de los Aliados, expandiendo aún más sus fronteras. Sin embargo, su política exterior proaliada lo enfrentó con la facción no alineada de Constantino I de Grecia, lo que provocó el cisma nacional de la década de 1910. El cisma se convirtió en una guerra civil no oficial, y la lucha por el poder entre ambos grupos polarizó a la población entre realistas y venizelistas durante décadas. Tras la victoria aliada, Venizelos obtuvo nuevas concesiones territoriales en Anatolia Occidental y Tracia en un intento por materializar la Gran Idea, que habría unido a todos los pueblos de habla griega a lo largo del mar Egeo bajo la bandera de Grecia. Sin embargo, fue derrotado en las elecciones parlamentarias de 1920, lo que contribuyó a la eventual derrota griega en la guerra greco-turca (1919-1922). Venizelos, en exilio autoimpuesto, representó a Grecia en las negociaciones que culminaron en la firma del Tratado de Lausana y el acuerdo de intercambio de población entre Grecia y Turquía. En enero de 1933, asumió el cargo de primer ministro por última vez, y en marzo de 1935, tras un intento de golpe de Estado, huyó a París, donde falleció.
Bajo su liderazgo, Grecia experimentó una profunda modernización mediante políticas liberal-democráticas. Sus esfuerzos diplomáticos y militares expandieron el territorio griego, marcando un cambio en la orientación del país, de Este a Oeste. A Venizelos se le suele llamar "el creador de la Grecia moderna" por su papel transformador, y su legado como "Etnarca" sigue perdurando.
Comienzos en Creta Estudió derecho en la Universidad de Atenas, en la que se licenció en 1887.
Tras su regreso a la isla, Venizelos fue elegido miembro de la Asamblea local de Creta por el Partido Liberal. Asociado a los elementos más progresistas de la política local, Venizelos era un acérrimo nacionalista griego y participó activamente en los levantamientos de la isla contra el Imperio otomano (1889 y 1897) y en el movimiento para lograr la unión con Grecia, también llamada Enosis (movimiento que hoy busca la unión de Chipre y Grecia). Tras la rebelión de 1897 participó en la redacción de la constitución de la isla, fue parlamentario de las cortes autónomas isleñas y llegó a ser nombrado ministro de Justicia del gobierno insular.
La opresión terminó cuando divisiones de las armadas británica, rusa, italiana y austrohúngara arribaron para obligar a los turcos a dejar Creta.
Tras la revuelta de 1897 Creta se convirtió en ampliamente autónoma: contaba con un gobierno propio y un Alto Comisionado nombrado por el rey de Grecia sin necesidad de la aquiescencia del sultán otomano; este no podía vetar la legislación aprobada por el parlamento insular ni participar en la elección de los funcionarios de la isla. La presencia de la bandera otomana en la Suda era el último vestigio de dominio otomano.
El tercer hijo del rey Jorge I, el príncipe Jorge había sido nombrado "alto comisionado de Creta" y Venizélos ministro de Justicia, pero las relaciones entre ambos no fueron buenas. Venizelos dimitió, acusando al príncipe de tratar de detentar atribuciones en realidad no le correspondían y de llevar a cabo acciones que retrasaban la unión de la isla con el Reino de Grecia. En la primavera de 1905, Venizelos encabezó una rebelión contra el príncipe, proclamando en vano la unión con Grecia.Papacosma (1979), p. 34 Las potencias aplastaron la revuelta en noviembre de 1905, lo que mantuvo la situación original de amplia autonomía cretense e impidió la unión con Grecia. En septiembre de 1906, ante su clara impopularidad, el príncipe Jorge abandonó la isla, siendo reemplazado en su puesto por Aléxandros Zaimis, varias veces primer ministro. La revuelta, aunque fracasó, dio a conocer a Venizelos, convertido en héroe nacional, en los territorios con población de lengua griega.
Llegada a Grecia: disolución de la Liga Militar Ante la sensación de estancamiento de las reformas que la Liga Militar estaba imponiendo a los sucesivos gobiernos desde el verano de 1909, a comienzos de 1910 los militares decidieron llamar a Venizelos para solicitar su consejo.Papacosma (1979), p. 115
Venizelos, que había apoyado el golpe de Estado de Goudi de la Liga en 1909, convenció a los militares para disolver la organización a cambio de la convocatoria de una Asamblea Constituyente para reformar ciertos artículos concretos de la constitución. Venizelos había llegado a Atenas el y se mostró crítico con los militares, defendiendo la necesidad de una dictadura para aprobar las reformas deseadas en vez de la coacción de la antigua clase política, seguidas de la formación de una Asamblea Nacional.Papacosma (1979), p. 118 Considerando el momento de la dictadura pasado, Venizelos sopesó las acciones necesarias para reforzar las fuerzas armadas y resolver la situación de Creta por los militares.Papacosma (1979), p. 119 Después de conversaciones con las partes en las que hizo de intermediario, la Liga aceptó su disolución a cambio de la convocatoria de la Asamblea y el rey aprobó el acuerdo.
Las elecciones a la asamblea supusieron una gran victoria para Venizelos que, sin partido propio, reunía en torno a sí a los candidatos independientes, mayoritarios entre los diputados elegidos.Papacosma (1979), p. 159 A pesar de lo dudoso de su ciudadanía griega, el propio Venizelos encabezó a los candidatos elegidos por la capital.Mazower (1992), p. 886
Tras regresar brevemente a Creta para dimitir de sus cargos, el volvió a Atenas, recibido por una multitud.Papacosma (1979), p. 160 Venizelos impuso el carácter reformista y no revolucionario de la nueva Asamblea Constituyente: no debía redactar una constitución, sino limitarse a reformar la existente. Paulatinamente Venizelos moderó su actitud: de crítico de la dinastía y revolucionario pasó a mostrar un perfil reformista, ganando seguidores.
Dimitido el anterior primer ministro Stephanos Dragumis, que había dirigido la transición, el rey decidió sorprendentemente encargar la formación del nuevo gobierno a Venizelos ().Papacosma (1979), p. 161
En el poder: primeros años y reformas
Ante la obstrucción de los antiguos partidos Venizelos logró el respaldo real para convocar elecciones, que los dirigentes opositores decidieron ignorar, conscientes de su segura derrota. Durante la campaña se fue formando el nuevo partido de Venizelos, el Liberal . Gracias a la creciente popularidad de Venizelos y a la abstención de los partidos tradicionales las elecciones del fueron un gran triunfo del cretense, que obtuvo 300 de los 362 escaños.Papacosma (1979), p. 162 Gran parte de los diputados carecían de experiencia previa y el poder de los antiguos partidos fue eliminado, como deseaban los reformistas. El parlamento había quedado constituido por nuevos políticos.
Venizelos procedió entonces a reformar la Constitución (junio de 1911), aprobar legislación reformista y reforzar las fuerzas armadas del país. Estas reformas cumplieron gran parte de las promesas del Partido Liberal.Papacosma (1979), p. 163
Al igual que había moderado su actitud frente a la Corona, Venizelos se mostró cauto respecto a la anexión de Creta, consciente de la oposición de las potencias y de la insuficiente preparación militar del país para enfrentarse a los otomanos.Papacosma (1979), p. 166 En 1911 y comienzos de 1912 evitó declararse favorable a la enosis de la isla.
Habiendo acabado sus tareas reformistas la Asamblea Constituyente dio paso a unas elecciones normales el , con gran victoria de Venizelos.
Ante el continuo descrédito de los partidos tradicionales Venizelos pudo seguir gobernando sin una oposición parlamentaria efectiva. La moderación de Venizelos y sus reformas debilitaron también a los reformistas más radicales como socialistas y agrarios, que perdieron temporalmente apoyo.Papacosma (1979), p. 168
Con las reformas comenzadas pasó a concentrarse en los objetivos de expansión territorial que habían sido el objetivo principal de las acciones de la Liga Militar. Venizelos había nombrado al que luego sería uno de sus rivales políticos, el ultramárquico pero hábil oficial Ioannis Metaxás como su edecán y consejero en asuntos militares, a la vez que había impuesto el regreso del diádoco, o príncipe heredero, Constantino como jefe de las fuerzas armadas como gesto conciliador.Vatikiotis (1998), p. 57 A pesar de la oposición de la familia real y de sus más allegados políticamente, insistió, sin embargo, en traer una misión militar francesa para dirigir la reforma del Ejército.
La derrota otomana en la guerra ítalo-turca del otoño de 1911 animó a los países balcánicos a olvidar temporalmente sus rivalidades y aliarse en contra del Imperio otomano.
Las guerras balcánicas
La Liga Balcánica atacó al Imperio en octubre de 1912, mostrando rápidamente su superioridad militar.
El príncipe Constantino mandaba el Ejército griego que el tomó Salónica horas antes de la llegada de las unidades búlgaras a la ciudad macedonia, ambicionada por ambos aliados. En marzo de 1913 tomaban también la capital del Epiro, Ioánina. Por el Tratado de Londres el imperio cedía todo su territorio europeo a excepción de Albania y los alrededores de Constantinopla a la Liga. Grecia recibía finalmente Creta, mientras que las islas del mar Egeo y Albania quedaban por repartir según el criterio de las potencias.
Las desavenencias de los miembros de la Liga por el reparto de Macedonia llevaron al enfrentamiento entre ellos en la segunda guerra balcánica, que acabó con la derrota de Bulgaria.Papacosma (1979), p. 167 Tras esta segunda contienda Grecia logró Creta, el sur de Epiro y gran parte de Macedonia, incluyendo Salónica, creciendo un 64 % en territorio y un 67 % en población.
Gracias a Venizelos y a sus reformas el país se había mostrado preparado para los enfrentamientos militares de 1912-1913. El periodo de 1910-1915 pasó a ser considerado una época dorada del país, caracterizada por las reformas, las victorias militares y la expansión territorial, dirigidas por Venizelos.Mazower (1992), p. 887
La Primera Guerra Mundial y el cisma nacional
Los protagonistas del «cisma nacional»: Venizelos y Constantino, representaron las dos posturas durante la Primera Guerra Mundial: intervención con la Entente o neutralidad favorable a los Imperios Centrales.|thumb|izquierda thumb|izquierda|Venizelos junto al general francés Maurice Sarrail. Venizelos declaró la guerra a los Imperios Centrales con el apoyo de la Entente, que le devolvió al poder en 1917.