En biología, un sincitio o sincicio es una célula que presenta varios núcleos resultante de la fusión de varias células.

En España, Colombia y Cuba se prefiere «sincitio»; en Argentina y Chile se prefiere «sincicio».

No se debe confundir con cenocitoEl término se aplica a especies con pared celular. (del griego κοινός koinós ‘común’ y κύτος kytos ‘caja’), que es una célula que contiene muchos núcleos al ocurrir la mitosis sin citocinesis subsiguiente.

El nombre proviene del griego σύν syn ‘junto’ y κύτος kytos ‘caja’.

En la antigüedad podría verse escrito como «sincito».

La mayoría de las células en los organismos eucariotas de plantas y animales tienen un solo núcleo; los sincitios son formas especiales. Sin embargo, en algunos organismos no solo son estructuras habituales sino que, incluso, constituyen el estado más preponderante del ciclo vital —ciertos nematodos o mixomicetos, entre otros.

Un sincitio se forma por fusión de células individuales —en el caso del músculo estriado en los mamíferos— o por división celular incompleta —en insectos, por ejemplo. Es necesario diferenciar el sincitio del plasmodio, que es otro tipo de célula multinucleada que se obtiene a partir de una mixameba ya diferenciada o por la fusión de los gametos móviles de los Myxomycota.

La función del sincitio es variada y depende del organismo evaluado, aunque en general puede afirmarse que funciona como una sola unidad coordinada compuesta de varias celdas vinculadas estructural y funcionalmente, que permiten el intercambio de moléculas e impulsos eléctricos. Los sincitios, además de ser el resultado del plan de desarrollo normal de un organismo, pueden ser la consecuencia de procesos infecciosos ocasionados por virus y otros patógenos.

La actividad de la larva juvenil de segundo estadio de nematodos parásitos como Heterodera o Globodera en el sitio definitivo de alimentación dentro del huésped produce el engrosamiento de la pared celular, la densificación del citoplasma y la fusión de tres a diez células en torno a la cabeza del parásito. El sincitio así resultante presenta una alta actividad metabólica, fundamental para alimentar al juvenil. El huésped en cambio ve limitada la funcionalidad de las raíces porque el sincitio interrumpe los vasos cribosos y leñosos. El efecto es la reducción del crecimiento y el rendimiento de la planta, adelantando la senectud.

Formación Los sincitios pueden formarse de dos maneras: por fusión o división celular. En organismos unicelulares, la forma menos frecuente es la fusión del citoplasma de individuos de la misma especie, sin fusión de los núcleos. La conjunción de estas células, ameboideas se denomina plasmodio. Es un método común en hongos mixomicetos. La fusión en cambio es una forma de sincitio común que permite que la célula primitiva crezca por divisiones sucesivas de su núcleo, a costa de no segmentar ni aumentar su citoplasma. Este mecanismo puede dar como resultado individuos unicelulares multinucleados o devenir en la formación de individuos multicelulares. Las especies que incluyen únicamente organismos sincitiales incluye a los protozoos —como el infusorio Opalina ranarum y varias especies de radiolarios— y las talofitas, entre las que se incluyen las algas sifonales y los mohos mucilaginosos.

En los organismos pluricelulares, un sincitio puede formarse por fusión o por división celular. Muchos insectos, como Drosophila melanogaster, ponen huevos que inicialmente se desarrollan como blastodermos sincitiales, es decir, a principios de la formación del embrión muestran una división celular incompleta, separando los núcleos y volviendo a ensamblarse pero sin citocinesis. Por lo tanto, los núcleos se multiplican en un espacio citoplasmático común. En cambio, las grandes fibras del músculo esquelético se forman por fusión de células musculares individuales. Los mioblastos —células originadoras de las fibras musculares— sufren un proceso de diferenciación celular dirigido por factores de transcripción como MyoD que los obliga a proliferar en presencia de factores de crecimiento. Cuando ya no hay IGF, los mioblastos dejan de proliferar y comienzan a fusionarse, formando una sola célula con múltiples núcleos.

Ejemplos fisiológicos Algas thumb|250px|right|El talo del alga verde Caulerpa prolifera es una célula sincicial gigante.

Varias especies de algas están compuestas enteramente por cenocitos. El género de algas verdes Caulerpa, de la familia Caulerpaceae, es un ejemplo. Los individuos de estas especies están constituidos por una única célula gigante que puede llegar a medir tres metros, lo que las convierte en las células vivientes más grandes del mundo.

Las células de las algas del género Chlorophyta son sincitios contenidos por la pared celular que se convierte en células uninucleares al dividirse. En forma inversa, las algas sifonocladales o cladoforales como Acetabularia comienzan su vida en forma unicelular pero luego se convierten en cenocíticas. El talo de Siphonocladus pusillus, por ejemplo, tiene un aspecto similar a una vesícula cuya pared celular está revestida por una capa multinucleada de citoplasma y en el centro se ubica una vacuola. A medida que el ejemplar envejece, el citoplasma comienza a desprenderse formando pequeñas vesículas con vacuolas recubiertas por una capa de citoplasma polinuclear que se fragmentó de la capa original. Estas pequeñas vacuolas desarrollan una pared de celulosa mientras flotan en el interior de la vacuola central, cuya apariencia se vuelve similar a la de un filamento con tabiques que crecen ramificándose lateralmente, fenómeno conocido como división segregativa y que es característico de este tipo de algas. En cladoforáceas como Chaetomorpha o Cladophora el proceso es algo distinto. En forma independiente de la división nuclear, el citoplasma se divide en dos y se separa de la pared celular, formándose en esa zona un anillo de membrana hacia el centro que crea un tabique transversal doble que se une por cada lado con la capa interna de la pared longitudinal.

Hongos La mayoría de los hongos crecen como hifas, estructuras cilíndricas y filiformes de 2 a 10 micrómetros de diámetro y hasta varios centímetros de longitud. Las hifas nuevas se forman típicamente por la aparición de nuevos ápices a lo largo de hifas preexistentes por un proceso llamado de ramificación, aunque también puede ocurrir que el extremo apical de las hifas se bifurque, dando lugar a dos hifas con crecimiento paralelo. Las hifas pueden ser septadas o cenocíticas: las primeras se hallan divididas en compartimentos con un solo núcleo por medio de tabiques internos, o septos, que se forman en ángulo recto con las paredes de la hifa. Las hifas cenocíticas, en cambio, no están compartimentalizadas por lo que forman grandes células multinucleadas.

En muchos hongos filamentosos inferiores el micelio está muy poco dividido, presentando escasos septos, por lo que forma verdaderos sincitios. En cambio, la mayoría de los hongos filamentosos superiores presentan dicarión —dos núcleos—, en el cual las células filiformes se hallan parcialmente divididas en segmentos, cada uno con dos núcleos diferentes, provenientes de distintas células madres y que no se fusionan.

En el proceso de doble fecundación en angiospermas, uno de los núcleos generativos del grano de polen se fusiona con la oósfera para originar el cigoto, mientras que el otro núcleo generativo se une con los núcleos polares de la célula central del saco embrionario para formar el núcleo triploide de la célula central o célula a partir de la cual se desarrollará el endosperma. El mismo puede ser de tres tipos, dependiendo del tipo de proceso de formación. En el tipo celular la cariocinesis está acompañada con la citocinesis, por lo que únicamente se originan células uninucleadas. Por el contrario, en los tipos nuclear y helobial las primeras divisiones del núcleo de la célula endospermogenética no están acompañadas de la división del citoplasma a través de paredes celulares, por lo que se forman células cenocíticas que posteriormente pueden formar paredes celulares.

En el endosperma de los cereales la etapa cenocítica de desarrollo se caracteriza por divisiones celulares sincronizadas alrededor de una gran vacuola central siguiendo un patrón de polaridad antero-posterior. Esta etapa transcurre de 3 a 5 días luego de la doble fertilización, dependiendo de la especie y de las condiciones ambientales y es inmediatamente seguida por una serie de citocinesis que transforman al cenocito en un tejido multicelular. Invertebrados

Insectos thumb|250px|left|Un sincitio de Drosophila melanogaster formado luego de lastimar el epitelio. En varias especies de insectos el destino de las células madre se decide mediante interacciones entre las distintas partes de una célula por un método llamado especificación sincitial.

En el embrión de Drosophila melanogaster, existe un solo citoplasma para todos los núcleos. El material genético se intercambia a lo largo del huevo ya que las membranas recién aparecen a partir de trece divisiones mitóticas sucesivas desde su fecundación. Cuando el sincitio alcanza el estadio de aproximadamente 1500 células, en la parte externa aparecen células mononucleadas individuales, que van a formar el blastodermo.

En vertebrados Músculo Músculo esquelético thumb|left|250px|Corte longitudinal de músculo esquelético. El músculo esquelético es considerado un verdadero sincitio anatómico, pues cada célula presenta múltiples núcleos, originada por la fusión de múltiples células. Los mioblastos comienzan a multiplicarse, influidos por factores de crecimiento como el FGF. Los receptores integrinas de las fibronectinas y otras moléculas como las cadherinas los obligan a reconocerse, alinearse y adherirse, para posteriormente fusionarse en células musculares sincitiales. Este último proceso está mediado por meltrinas —unas metaloproteasas—. En cultivo, los mioblastos forman el sincitio al proliferar y fusionarse mientras producen proteínas contráctiles. Este proceso es cooperativo, de tal forma que la fusión celular altera el medio de cultivo para inducir la fusión de otros mioblastos.

El sincitio del músculo esquelético permite una rápida contracción coordinada de los músculos en toda su longitud. El potencial de acción se propaga a lo largo de la superficie de la fibra muscular desde el punto de contacto sináptico con la neurona motora. En estados patológicos como la miopatía, la presencia de sincitio permite la viabilidad muscular, porque los focos de necrosis de una parte del músculo esquelético no resultan en la necrosis de las secciones adyacentes de esa zona ya que estas regiones tienen su propio material nuclear, aunque algunos de los segmentos supervivientes queden sin inervación por la pérdida de continuidad con la unión neuromuscular.

Músculo cardíaco thumb|right|250px|Corte longitudinal de músculo cardíaco. Al igual que el músculo esquelético, el músculo cardíaco también es un músculo con estriaciones debido a la presencia de retículo sarcoplásmico y miofibrillas. Inicialmente los investigadores consideraban que la fibra muscular cardíaca era un sincitio como la fibra esquelética. Sin embargo, con el desarrollo de la microscopía electrónica pudo comprobarse que no es un auténtico sincitio anatómico, porque cada fibra miocárdica se encuentra separada de las vecinas por sus respectivos sarcolemas en la zona lateral, que se continúan con los discos intercalares en el extremo de cada fibra.