Mercè Rodoreda i Gurguí (Barcelona, 10 de octubre de 1908-Gerona, 13 de abril de 1983) fue una escritora española en lengua catalana.

Está considerada una de las escritoras de lengua catalana más influyente de su época, tal como lo atestiguan las referencias de otros autores a su obra y la repercusión internacional, con traducciones a cuarenta idiomas diferentes.En el alemán, inglés, euskera, búlgaro, español, danés, eslovaco, esloveno , finés, francés, gallego, griego, hindi, húngaro, islandés, italiano, japonés, lituano, neerlandés, noruego, polaco, portugués, rumano, ruso, serbocroata , sueco, checo, vietnamita y chino. Su producción abarca todos los géneros literarios; Rodoreda cultivó tanto la poesía como el teatro y el cuento, aunque destaca especialmente en la novela. Póstumamente se descubrió una vertiente más, la pintura, que había quedado en segundo término por la importancia que Rodoreda daba a la propia escritura:

Biografía Infancia (1908-1921) Mercè Rodoreda nació el 10 de octubre de 1908 en una pequeña casa con jardín de la calle de San Antonio, actualmente calle de Manuel Angelon, en el barrio de San Gervasio de Cassolas, Barcelona. Fue hija única del matrimonio formado por Andreu Rodoreda Sallent y Montserrat Gurguí Guàrdia,Jornada Mercè Rodoreda , Clopés, J., Red Telemática Educativa, Generalidad de Cataluña (en catalán) ambos eran grandes amantes de la literatura y el teatro y, de hecho, habían asistido a clases de declamación en la Escuela de Arte Dramático, que posteriormente sería el Instituto del Teatro, impartidas por Adrià Gual. Su madre también tenía un gran interés por la música.

Rodoreda solo cursó la educación primaria durante dos años, desde 1915 hasta 1917, y en dos escuelas diferentes: el Colegio de Lourdes del barrio de Sarriá y otro centro más cercano a su casa, en la calle de Padua, a la altura de la calle de Vallirana, en Barcelona. El abuelo materno, Pere Gurguí, era un admirador de Jacinto Verdaguer -de quien había sido amigo- y había colaborado como redactor en las revistas La Renaixença y L'Arc de Sant Martí. En el año 1910, Pere Gurguí hizo levantar un monumento en memoria de Jacinto Verdaguer en el jardín de su casa en el que había un grabado con las dos obras más importantes del autor, Canigó y La Atlántida; ese espacio se convirtió en el lugar de fiestas y reuniones de la familia. La figura del abuelo marcó intensamente a Mercè y llegó a considerarlo su «maestro». Gurguí le inculcó un profundo sentimiento catalanista y un amor a la lengua catalana y a las flores, que quedaron bien reflejados a lo largo de toda la obra de Mercè Rodoreda.

El 18 de mayo de 1913, con cinco años, actuó por primera vez en una obra de teatro con el papel de la niña Ketty de la obra El misterioso Jimmy Samson, en el Teatro Torrent de les Flors. Años más tarde este personaje fue en cierto modo recuperado para el cuento El bany dentro de la obra Vint-i-dos contes.

Durante su infancia leyó sobre todo los autores catalanes clásicos y modernos como Jacinto Verdaguer, Ramon Llull, Joan Maragall, Sagarra y Josep Carner, entre otros, seguramente influida, por el ambiente bohemio que se respiraba en la casa familiar.

El 30 de mayo de 1920 participó en el drama Quince días de reinado en el Colegio Nuestra Señora de Lourdes. En el mismo acto también recitó el poema en catalán La negra.

En 1921, a causa de la muerte del abuelo materno Pere Gurguí, su tío Juan se instaló en la casa de la familia e impuso austeridad y orden convencional. Mercè Rodoreda lo tenía idealizado ya desde las cartas que había recibido anteriormente y acabó casándose el 10 de octubre de 1928, a sus veinte años, con su tío Juan Gurguí, catorce años mayor que ella y que debido al grado de consanguinidad, necesitaron una dispensa papal.

Juventud (1921-1939) Después de la boda, el matrimonio viajó a París en viaje de boda, y luego se instaló en la calle Zaragoza en Barcelona. Su marido había ido a Argentina de muy joven y había vuelto con una pequeña fortuna.

El 23 de julio de 1929 nació su único hijo, Jordi Gurguí y Rodoreda. A partir de este momento, Mercè Rodoreda empezó a hacer pruebas literarias para lograr liberarse de la dependencia económica y social que le suponía la monótona vida de casada. Fue así como empezó a concebir la escritura como un oficio. Cada día se encerraba durante un rato en un palomar azul que había en la casa materna de Manuel Angelon, que posiblemente luego le sirvió de inspiración para escribir La plaza del Diamante. Durante ese tiempo, escribió versos, una comedia teatral (que permanece desaparecida) y una novela. Entretanto, fue proclamada la Segunda República.

Segunda República En 1931, Mercè Rodoreda empezó a recibir clases en el Liceo Dalmau donde mejoró su conocimiento de la lengua en manos del pedagogo y lingüista Delfín Dalmau, que le influyó enormemente y le estimuló a formarse, entre ambos surgió un gran vínculo de amistad.Real Mercadal (2005) p. 79 Mercè Rodoreda enseñaba lo que escribía a Dalmau, y él la animó a hacer públicos estos primeros textos. Según Dalmau, Mercè Rodoreda era una alumna excepcional que poseía una plenitud espiritual y una prometedora alma de literata. Esta admiración hacia Mercè Rodoreda animó a Dalmau a pedirle que contribuyera en su obra Polémica; ella contestó afirmativamente y la pieza se publicó en 1934. Según reconoció el maestro Delfín Dalmau, esta obra también había sido realizada con las observaciones de Rodoreda.Real Mercadal, Neus (2005) p. 80

En el año 1932, se publicó la primera novela de Mercè Rodoreda, en la editorial Catalonia, titulada Sóc una dona honrada? (¿Soy una mujer honrada?) y también algunos cuentos para varios diarios. La obra pasó casi desapercibida hasta que optó al Premio Joan Crexells del año 1933, aunque el ganador de aquel año fue Carles Soldevila.Real Mercadal (2005) p. 78

El 1 de octubre de 1933 inició su carrera periodística en la revista semanal de Clarisme, donde publicó veinticuatro contribuciones: cinco prosas sobre cultura tradicional, trece entrevistas, dos reseñas, un cuento y tres comentarios de temática político-cultural, musical y cinematográfico.Real Mercadal, Neus (2005) p. 84 Aquel mismo año entró a formar parte de la Asociación de la Prensa de Barcelona, hecho que ponía en evidencia la intención de formalizar su colaboración con el trabajo periodístico.

En la primavera de 1934, Mercè Rodoreda publicó su segunda obra, Del que hom no pot fugir, en las ediciones de la revista Clarisme. En mayo de aquel mismo año, ganó el Premio del Casino Independiente de los Juegos Florales de Lérida con el cuento La sireneta i el dofí, actualmente perdido.Real Mercadal, Neus (2005) p. 77

Después de escribir esta segunda obra, Joan Puig i Ferreter, director de Ediciones Proa, la visitó y se interesó para publicarle su próxima obra, , publicada en el otoño de ese mismo año. Rodoreda comenzó a introducirse en el mundo literario gracias a la ayuda del mismo Puig i Ferreter, que le abrió las puertas del Club de los Novelistas, formado por autores como Armand Obiols, Francesc Trabal o Joan Oliver, que también eran antiguos miembros del «Grupo de Sabadell». En aquel tiempo, se adentró en la lectura de les novelas de Fiódor Dostoievski.

Desde 1935 hasta 1939, publicó un total de dieciséis cuentos infantiles en el periódico La Publicitat, en la sección Un rato con los niños.Cortés Orts, Carles (1997) p. 105 Además, publicaba a la vez cuentos en los medios de prensa como La Revista, La Veu de Catalunya y Mirador, entre otros.

Le fue editada en 1936 su cuarta novela, Crim (Crimen). Posteriormente Rodoreda rechazaría esta novela junto con las otras tres anteriores por considerarlas fruto de la inexperiencia.

Guerra civil Al iniciarse la guerra civil española, Rodoreda colaboró con el cargo de corrector de catalán en el Comisariado de propaganda de la Generalidad. En este ambiente conoció escritoras de la época como Aurora Bertrana y María Teresa Vernet, y estableció lazos de amistad con Susina Amat, Julieta Franquesa, Anna Murià y Carme Manrubia.

El Premio Joan Crexells del año 1937 se otorgó a Mercè Rodoreda por su obra aún no publicada Aloma. En este mismo año de 1937, Rodoreda puso fin a su matrimonio al separarse de su marido. Su supuesto amante, Andrés Nin, fue detenido el día 16 de junio frente a la sede de su partido en La Rambla de Barcelona; días más tarde fue torturado y asesinado por agentes de la policía soviética por orden del general Alexander Orlov en la prisión de Alcalá de Henares.

En el año 1938, fue publicada por la Institución de las Letras Catalanas la quinta novela de Mercè Rodoreda, titulada Aloma. Esta fue la primera obra que Rodoreda aceptó como obra suya, aunque posteriormente la reformó y publicó de nuevo. El mismo año, en representación del PEN Club de Cataluña, viajó junto con el escritor catalán Francesc Trabal y leyó una bienvenida escrita por Carles Riba en el congreso internacional del PEN Club en Praga.

Exilio (1939-1972) El 23 de enero de 1939 se exilió a Francia. Rodoreda creía que el exilio sería por poco tiempo y dejó a su hijo a cargo de su madre. Aunque Mercè Rodoreda no había participado nunca en política, se exilió por consejo de su madre, que temía problemas a causa de las actividades de colaboración con publicaciones en catalán y algunas revistas de izquierda de años anteriores. Junto con otros intelectuales de la época, fue de Barcelona a Gerona con un bibliobús propiedad de la Consejería de Cultura de la Generalidad de Cataluña, para después seguir el camino hacia la frontera francesa y Perpiñán.Los ocupantes de aquel bibliobús fueron: Xavier Benguerel, Pere Calders, Sebastià Gasch, Domènec Guansé, Cesar August Jordana, Lluís Montanyà, Anna Murià, Armand Obiols, Joan Oliver, Mercè Rodoreda i Francesc Trabal.Real Mercadal (2008) p. 1

Roissy-en-Brie Se instaló en los arrabales de París a finales de febrero y a principios de abril se trasladó a Roissy-en-Brie, una localidad cercana al este de la capital donde se instaló en el castillo de Roissy-en-Brie, una construcción del , que se ofrecía para refugiar a escritores. Compartió casa con Anna Murià, Cesar August Jordana, Armand Obiols, Francesc Trabal y Carles Riba.

En Roissy-en-Brie surgieron varias relaciones amorosas, una de ellas fue entre Mercè Rodoreda y Joan Prat i Esteve, más conocido con el seudónimo de Armand Obiols. El problema en el castillo surgió porque Armand Obiols estaba casado con la hermana de Francesc Trabal y tenían un hijo en común que se había quedado en Barcelona junto con su madre. Además, la suegra de Armand Obiols había viajado con Trabal hasta Roissy-en-Brie junto con otros miembros de la familia Trabal.Murià (2003) p. 450 En consecuencia, este adulterio dividió a los exiliados catalanes en dos bandos contrapuestos. Según Anna Murià, Francesc Trabal se oponía no solo por su hermana sino por celos, ya que habría mantenido una relación con Mercè Rodoreda en secreto en Barcelona que solo conocían ellos dos y su confidente. Murià (2003) p. 451 Rodoreda de toda esta historia quiso escribir un libro titulado La novel·la de Roissy, pero no lo terminó nunca. El ambiente de estabilidad que ofrecía el castillo fue perturbado por el inicio de la Segunda Guerra Mundial. En ese momento algunos decidieron huir hacia países de Latinoamérica y otros prefirieron quedarse en Francia; este último destino fue el elegido por Rodoreda y Obiols. En consecuencia, se trasladaron a la casa Villa Rosset, en la periferia del pueblo.

Huida de los nazis derecha|300px|miniaturadeimagen|El puente de Beaugency.