Gueorgui Valentínovich Plejánov ( Tambov, Rusia; -Terijoki, Finlandia; 30 de mayo de 1918) fue un revolucionario y filósofo ruso, teórico y propagandista del marxismo, del cual se considera el fundador en Rusia.

Nacido en una familia de la baja nobleza con tradición militar en la provincia de Tambov, Plejánov abandonó en 1875 sus estudios militares y de ingeniería para dedicarse a la tarea revolucionaria.

Participó en la manifestación frente a la catedral de Kazán en San Petersburgo en 1876, y después se unió a la nueva organización revolucionaria bakuninista Tierra y Libertad (Zemliá i Volia). Durante los años siguientes, participó activamente en diversas actividades de agitación para la organización y comenzó a escribir pequeñas obras revolucionarias para la publicación de aquella. La falta de resultados en la agitación del campesinado, sin embargo, llevó a parte de la organización a defender la concentración en el terrorismo como método para acabar con la autocracia. Plejánov se opuso a esta postura con ahínco y, al no lograr que se abandonase la tendencia, en 1879 consiguió dividir la formación. Se formaron dos nuevas organizaciones, una favorable al terrorismo y otra a la agitación, a la que Plejánov se unió como miembro destacado. Esta organización resultó un fracaso frente a la primera, y, a comienzos de 1880, Plejánov fue enviado al extranjero junto con otros compañeros para evitar ser arrestado.

En su largo exilio, que duraría treinta y siete años, Plejánov fue abandonando paulatinamente su bakuninismo inicial y convirtiéndose al marxismo. Aprovechó su alejamiento de Rusia para completar su formación teórica y leer las obras marxistas que, junto con el fracaso de la agitación y los nuevos análisis sobre la decadencia de la comuna rusa, le fueron conduciendo poco a poco a la socialdemocracia. Hasta 1896, la familia pasó gran penuria por la falta de ingresos y Plejánov hubo de cambiar de residencia en varias ocasiones por problemas políticos; vivió en Suiza, Francia y Gran Bretaña. Las privaciones lo llevaron a enfermar de tuberculosis, enfermedad que décadas más tarde acabó con su vida. En 1882 comenzó la publicación de obras marxistas, en defensa de la actividad política y socioeconómica. Fracasados los intentos de reunificarse con los terroristas rusos, fundó junto con otros exiliados el Grupo para la Emancipación del Trabajo, una organización para redactar publicaciones marxistas, la primera organización marxista rusa. En las obras para el Grupo, Plejánov sentó los fundamentos del marxismo ruso, con su convicción sobre el parecido de la evolución en Rusia y la de Europa occidental, las dos etapas para alcanzar el socialismo, la importancia de la conciencia de clase, la del proletariado urbano, así como la relevancia de la intelectualidad radical. Sus tesis influyeron a toda una generación de revolucionarios.

Erudito polifacético, aportó muchas ideas al marxismo en el ámbito de la filosofía y sobre el papel del arte y la religión en la sociedad. Escribió ampliamente sobre el materialismo histórico, sobre la historia de la filosofía materialista, sobre el papel de las masas y los individuos en la historia, sobre la relación entre la base y la superestructura, sobre la importancia de las ideologías, sobre demócratas revolucionarios como Visarión Belinski, Nikolái Chernyshevski, Aleksandr Herzen o Nikolái Dobroliúbov, sobre el origen del arte, etc.

En la década de 1890, su influencia entre el creciente movimiento revolucionario ruso aumentó; a finales de la década, sin embargo, este crecimiento se vio amenazado por el surgimiento de nuevas corrientes críticas, el economicismo ruso y el revisionismo alemán, que lo llevaron a dedicarse intensamente a su crítica. Intolerante con las nuevas corrientes que consideraba completamente erróneas, transmitió esta actitud a Vladímir Lenin, parte de la organización con la que el Grupo se había aliado a final del siglo contra los economicistas. En la nueva publicación conjunta, Iskra, Plejánov obtuvo privilegios como editor, pero la principal influencia fue la de Lenin, con el que compartió la defensa de lo que consideraban marxismo ortodoxo. Durante el II Congreso del nuevo partido socialdemócrata Plejánov se alineó con Lenin, temeroso aún de que el economicismo dividiese a la formación y deseoso de mantener la unidad y la ortodoxia. Las luchas con las nuevas corrientes acentuaron su jacobinismo y lo acercaron a los bolcheviques. De pluma acerada, Plejánov polemizó durante su vida con los revolucionarios terroristas de Naródnaya Volia, el populismo naródnik, el anarquismo y el liberalismo, además de con las corrientes marxistas que consideraba equivocadas contribuyendo a la difusión del marxismo entre los obreros e intelectuales de Rusia.

Poco después del congreso, Plejánov rompió con Lenin y se acercó relativamente a los mencheviques. Sus intentos de reunificar a las fracciones fracasaron y su influencia en el partido fue decayendo. En la Revolución rusa de 1905 promovió, con escaso éxito, la cooperación con la burguesía contra la autocracia. Favorable a la inclusión de los trabajadores en las organizaciones laborales legales para fomentar el desarrollo de su conciencia de clase, se opuso, no obstante, a los liquidacionistas, que deseaban acabar con las organizaciones clandestinas del partido y limitarse a las primeras.

Durante la Primera Guerra Mundial abandonó su primer internacionalismo para defender una postura nacionalista e intensamente defensista, favorable a la Entente en la guerra, que no gozó de popularidad en Rusia. Tras la Revolución de Febrero de 1917, regresó a Rusia, donde su actitud favorable a la cooperación con los partidos burgueses y la continuación del conflicto bélico lo aislaron del grueso de los socialistas. Opuesto a reformas radicales, rechazó de plano las posiciones radicales de los bolcheviques. Contrario a su toma del poder, auguró el advenimiento de la guerra civil antes de exiliarse en Finlandia, donde murió en la primavera de 1918.

Juventud Familia Plejánov nació en Gudálovka, un pueblo de la gobernación de Tambov el . Su padre, Valentín Petróvich Plejánov, de ascendencia tártara, pertenecía a la baja nobleza y había seguido la carrera militar y participado tanto en la guerra de Crimea como en el aplastamiento del alzamiento polaco de 1863. La familia tenía tradición militar: varios tíos de Plejánov y algunos de sus hermanos mayores eran militares. El padre había heredado 270 acres y unos cincuenta siervos, propiedades que se doblaron tras casarse con su segunda esposa, la madre de Plejánov. La emancipación de los siervos en 1861 hizo que la familia perdiese la mitad de sus tierras y entrase en dificultades para mantener la hacienda; en 1871 el padre abandonó la explotación de la propiedad y obtuvo un empleo en los recién creados zemstvos. Tras la muerte de su padre en 1873, su madre decidió vender las tierras que aún poseía la familia.

El padre de Plejánov, conservador y tradicionalista, apegado a su rango aristocrático y su carrera militar, se opuso a las reformas impulsadas por Alejandro II de Rusia. Fue un padre severo e irascible con sus doce hijos, y en ocasiones un hombre violento. Inculcó en el joven Plejánov un sentido de la hombría y la valentía que endureció su carácter. Deseaba que sus hijos fuesen autónomos, se valiesen por sí mismos y fuesen activos. Valentín Petróvich imbuyó en Plejánov su orgullo, franqueza y su reserva: sus seguidores lo describirían más tarde a menudo como imponente, austero y reservado y contó con pocos amigos íntimos a lo largo de su vida.

Su madre, María Fiódorovna Belýnskaya, era veintitrés años menor que Valentín Petróvich, con el que se casó cuando este contaba con 45 años y siete hijos —Plejánov tuvo once hermanos y era el mayor de los hijos del segundo matrimonio de su padre—. Modesta, amable e inteligente, había sido institutriz y recibido estudios en el Instituto Smolny y tras la muerte de su esposo trabajó como maestra para mantener a la familia. La madre de Plejánov tuvo muy buena relación con su primogénito y reforzó sus dotes intelectuales, además de inculcarle su altruismo y sentido de la justicia. A la fuerza de carácter paterna, Plejánov unió los valores maternos.

Educación El joven Plejánov en fecha desconocida. Su conversión a la actividad revolucionaria y abandono de sus estudios universitarios tuvo lugar en 1875-1876.|thumb|upright Plejánov no recibió educación formal hasta los diez años, cuando en 1866 ingresó en el segundo año de la Academia Militar de Vorónezh. Inteligente, no destacó, sin embargo, en sus estudios en la academia militar por falta de interés, aunque ya por entonces era un lector voraz. Se graduó en 1873 y marchó a la capital, San Petersburgo, donde ingresó en la Escuela Militar Konstantínovskoe, ya ateo, pero no aún revolucionario. Influido cada vez más por sus lecturas, sufrió una crisis de conciencia al sopesar la posibilidad de que una carrera militar lo obligase a servir al zar en contra del pueblo; tras un semestre abandonó la escuela militar, solicitó posponer su servicio militar y comenzó a prepararse para ingresar en el Instituto de MineríaBaron (1954), p. 39 de la capital, por espíritu utilitarista, como otros contemporáneos.

Su acercamiento a los revolucionarios fue haciéndose mayor en los años siguientes: asistió a reuniones clandestinas de revolucionarios,Ascher (1972), p. 31 sus lecturas de carácter social y político le ocupaban cada vez más tiempo y en el invierno de 1875-1876 dio cobijo en su residencia de la capital a Pável Axelrod, por entonces bakuninistaMayer (1993), p. 259 buscado por la policía. A comienzos de 1876, ya permitía el uso de su habitación para reuniones políticas y unos meses más tarde acogió a Lev Deutsch, intrépido revolucionario que más tarde se convertiría en su colaborador.

Su creciente involucramiento en actividades revolucionarias hizo que se resintiesen sus estudios y, al finalizar su segundo año en el Instituto de Minería, fue expulsado por no asistir a las clases.Baron (1966), p. 17 En el verano de 1876, visitó a su madre en el campo para comunicarle su decisión de dedicarse a la tarea revolucionaria, decisión mal recibida por la familia. Fue la última vez que vio a su madre. Regresó a la capital en el otoño.

De esta época data una descripción de Plejánov que se considera fiel a la realidad:

Bakuninista En Zemliá i Volia El , participó en la manifestación frente a la catedral de Kazán de la capital del nuevo grupo Zemliá i Volia («Tierra y Libertad»),Baron (1954), p. 40 que trataba con ella de protestar por el trato a los populistas arrestados en las provincias por sus inútiles intentos de agitar al campesinado y, a la vez, provocar mayores protestas. En la manifestación, de tamaño menor de lo esperado, el joven Plejánov dio un breve, pero apasionado discurso en favor de Nikolái Chernishevski y del resto de arrestados por las autoridades. La policía disolvió la concentración y arrestó a varios manifestantes, pero Plejánov, ya comprometido con la causa revolucionariaMayer (1997), p. 163 y convertido en fugitivo, fue de los que logró escapar en la confusión.