Enrique I (en inglés moderno, ; c. 1068-1 de diciembre de 1135), llamado Enrique Beauclerc (‘Buen Sabio’ en francés) por sus intereses culturales, fue rey de Inglaterra desde 1100 hasta su muerte. Hijo de Guillermo I El Conquistador, recibió educación por parte de la Iglesia. Tras la muerte de su padre en 1087, sus hermanos mayores, Roberto Curthose y Guillermo Rufo (Guillermo II), heredaron Normandía e Inglaterra, respectivamente, pero Enrique quedó sin posesiones. Adquirió el condado del Cotentin en Normandía occidental a su hermano Roberto, pero ellos le depusieron en 1091. Reconstruyó gradualmente su base de poder en el Cotentin y se alió con Guillermo contra Roberto. Estuvo presente cuando Guillermo murió en un accidente de cacería en 1100 y se apropió del trono inglés, con la promesa en su coronación de corregir muchas de las políticas menos populares de su hermano. Se casó con Matilde de Escocia, pero continuó teniendo amantes con quienes engendró varios hijos ilegítimos.

Su hermano Roberto amenazó el control sobre Inglaterra cuando lideró una invasión en 1101, pero esta campaña militar terminó en un acuerdo negociado que confirmó como rey a Enrique. La paz duró poco, ya que este invadió el Ducado de Normandía en 1105 y 1106 y finalmente derrotó a Roberto en la batalla de Tinchebray. Mantuvo a su hermano en prisión por el resto de su vida. Su control sobre Normandía fue desafiado por Luis VI de Francia, Balduino VII de Flandes y Fulco V de Anjou, quien promovió las reclamaciones del hijo de Roberto —Guillermo Clito— y apoyó una gran rebelión en el ducado entre 1116 y 1119. Después de la victoria inglesa en la batalla de Brémule, se acordó un acuerdo de paz con Luis VI en 1120.

Considerado por sus contemporáneos como un gobernante severo pero efectivo, manipuló hábilmente a los barones ingleses y normandos. En Inglaterra se inspiró en el sistema anglosajón de justicia, el gobierno local y la tributación, pero también lo fortaleció con instituciones adicionales, como el tesoro real y los jueces itinerantes. Normandía también se regía con un sistema de jueces y un tesoro público. Muchos de los funcionarios que manejaban el sistema de Enrique eran «hombres nuevos» con antecedentes oscuros, en lugar de familias de alto estatus, que ascendían en rango como administradores. El rey alentó la reforma eclesiástica, pero se vio envuelto en una grave disputa en 1101 con el arzobispo Anselmo de Canterbury, que se resolvió mediante un compromiso en 1105. Apoyó a la Orden de Cluny y tuvo un rol clave en la selección del clero de Inglaterra y Normandía.

Su único hijo varón y heredero legítimo, Guillermo Adelin, se ahogó en el naufragio del Barco Blanco de 1120, poniendo en duda la sucesión real. Tomó una segunda esposa, Adela, con la esperanza de tener otro hijo, pero sus planes fracasaron. En respuesta, declaró a su hija Matilde heredera de la Corona y la desposó con Godofredo V de Anjou. Su relación con la pareja se tensó y estalló un conflicto a lo largo de la frontera con el condado de Anjou. Murió el 1 de diciembre de 1135 después de una semana de enfermedad. A pesar de sus planes con su hija Matilde, fue sucedido por su sobrino Esteban de Blois, lo que dio como resultado un período de guerra civil, conocido posteriormente como la Anarquía.

Primeros años Infancia y apariencia Nació alrededor de 1068, en el verano o en las últimas semanas del año, posiblemente en la ciudad de Selby en Yorkshire. Su padre, Guillermo I el Conquistador, duque de Normandía, invadió Inglaterra en 1066 para convertirse en rey y estableció territorios que se extendían hasta Gales. La invasión había creado una clase dirigente anglonormanda, con propiedades que se extendían a ambos lados del canal de la Mancha. Estos barones solían tener fuertes vínculos con el Reino de Francia, que en ese entonces constituía un grupo de condados y entidades políticas más pequeñas bajo escaso control del monarca. Su madre, Matilde de Flandes, era nieta del rey Roberto II de Francia y, probablemente, nombró a su hijo por su tío Enrique I.

Era el más joven de los cuatro hijos de Guillermo I y Matilde. Físicamente se parecía a sus hermanos mayores Roberto Curthose, Ricardo y Guillermo Rufo; como David Carpenter describió, era «bajo [de estatura], fornido, con el pecho en forma de barril» y de cabello negro. Como resultado de sus diferencias de edad y la temprana muerte de Ricardo, probablemente veía relativamente poco a sus hermanos mayores. Probablemente conocía a su hermana Adela, ya que ambos tenían una edad similar. Existe pocos datos sobre sus primeros años; los historiadores Warren Hollister y Kathleen Thompson sugirieron que se crio en Inglaterra, mientras que Judith Green sostuvo que vivió inicialmente en el ducado. Probablemente fue educado por la Iglesia y por el obispo Osmundo, canciller del rey, en la catedral de Salisbury. No está claro si con esto sus padres tuviesen intención de destinarlo a la carrera eclesiástica; tampoco hasta qué punto se extendió su educación, pero probablemente era capaz de leer latín y contaba con algunos estudios en artes liberales. Recibió entrenamiento militar de un instructor llamado Robert Achard y luego fue armado caballero por su padre el 24 de mayo de 1086.

Territorios heredados miniaturadeimagen|Representado en una miniatura del . En 1087, Guillermo I fue herido gravemente en una campaña en el Vexin. Enrique se reunió con su moribundo padre cerca de Ruan en septiembre, donde se produjo el reparto de sus posesiones entre sus hijos. En esa época, las reglas de sucesión en Europa occidental variaban; en algunas partes de Francia, el principio de primogenitura —el hijo mayor hereda el título— estaba cada vez más extendido. En otras partes de Europa, como Normandía e Inglaterra, la tradición era dividir las tierras: el hijo mayor recibía los territorios patrimoniales —generalmente considerados los más valiosos— y los demás las tierras o fincas más pequeñas o recientemente adquiridas.

Al dividir sus tierras, Guillermo I parece haber seguido la tradición normanda, distinguiendo entre Normandía, que había heredado, e Inglaterra, que había obtenido por guerra. Su segundo hijo Ricardo había muerto en un accidente de cacería, lo que permitió a los otros hermanos heredar más posesiones. Roberto, el mayor, a pesar de estar a la sazón alzado en armas contra su padre, recibió Normandía y devino así en Roberto II. Inglaterra fue entregada a Guillermo Rufo, quien contaba con el favor del rey moribundo. Enrique recibió una gran suma de dinero, que normalmente se cifra en cinco mil libras, con la expectativa de que también se le daría el modesto grupo de tierras de su madre en Buckinghamshire y Gloucestershire. El entierro de Guillermo I en Caen estuvo marcado por las quejas airadas de un hombre, al que Enrique posiblemente acalló pagándole cierta cantidad de plata.

Roberto II regresó a Normandía esperando haber recibido tanto el ducado como Inglaterra, pero descubrió que Guillermo Rufo había cruzado el Canal y había sido coronado rey, como Guillermo II. Los dos hermanos discreparon fundamentalmente sobre la herencia y Roberto II pronto comenzó a planear invadir Inglaterra para apoderarse del reino, aprovechando una rebelión de algunos de los principales nobles contra su hermano. Enrique permaneció en Normandía y asumió un rol dentro de la corte de Roberto II, posiblemente porque no estaba dispuesto a enfrentarse abiertamente con su otro hermano o porque el duque podría haber aprovechado la oportunidad para confiscarle el dinero que había heredado de su padre, si hubiera tratado de irse. Guillermo II se apoderó de las nuevas propiedades de Enrique en Inglaterra, dejando a su hermano sin posesiones.

En 1088, los planes de Roberto II para la invasión de Inglaterra empezaron a fallar y recurrió a su hermano menor, a quien propuso que le prestara algo de su herencia, pero este se negó. Llegaron luego a un acuerdo alternativo, en virtud del cual el duque haría a su hermano conde de Normandía occidental a cambio de tres mil libras. Las tierras de Enrique formaban un nuevo condado basado en una delegación de la autoridad ducal en el Cotentin, si bien abarcaba tierras también del Avranchin y con jurisdicción sobre los obispados de ambas regiones. Esto también le dio influencia sobre dos importantes nobles normandos —Hugh d'Avranches y Richard de Vernon— y sobre la abadía del Monte Saint-Michel, cuyas tierras se extendían asimismo por el ducado. En cualquier caso, el duque nunca llevó a cabo la prevista invasión de Inglaterra, que quedó en manos de Guillermo II.

Conde del Cotentin miniaturadeimagen|El obispo Odón (blandiendo el garrote en el centro) encarceló a Enrique entre 1088-1089. Detalle del tapiz de Bayeux (c. 1070).Se estableció como conde en poco tiempo y formó una red de seguidores al oeste de Normandía y el este de Bretaña, a quienes John Le Patourel apodó «la pandilla de Enrique». Entre sus primeros partidarios estaban Roger de Mandeville, Richard de Redvers, Richard d'Avranches y Robert Fitzhamon, junto con el eclesiástico Roger de Salisbury. Roberto II intentó deshacer su trato con su hermano y recuperar el condado, pero para entonces Enrique ya lo controlaba firmemente y lo impidió. La administración del ducado de Roberto II era caótica y algunos territorios de su hermano casi se independizaron de la autoridad de Ruan.

Durante este período, ninguno de sus hermanos parecían confiar en él. Regresó a Inglaterra en julio de 1088, después de que hubiese concluido la rebelión contra Guillermo II. Se entrevistó con el rey, pero no pudo persuadirlo de que le entregara las propiedades de su madre y partió de regreso a Normandía en el otoño. Sin embargo, mientras estuvo ausente, Odón, obispo de Bayeux, quien lo consideraba una potencial amenaza, había convencido a Roberto II de que sus hermanos conspiraban contra él. Al arribar, Odón lo capturó y encarceló en Neuilly-la-Forêt y el duque recuperó el condado del Cotentin. Permaneció prisionero durante el invierno, pero en la primavera de 1089, los miembros antiguos de la nobleza normanda impusieron al duque que lo liberara.

Aunque ya no era formalmente conde del Cotentin, continuó controlando el oeste de Normandía y la lucha entre los hermanos continuó. Guillermo II siguió aplastando toda resistencia a su autoridad en Inglaterra, al tiempo que empezaba a forjar una serie de alianzas contra Roberto II con barones de Normandía y de la vecina Ponthieu. Por su parte, el duque se alió con Felipe I de Francia. A finales de 1090, el rey inglés animó a Conan Pilatus, poderoso burgués de Ruan, a rebelarse contra Roberto II; contó con el apoyo de muchos de los habitantes de la ciudad y exhortó a las guarniciones ducales vecinas a que se pasasen a sus filas.

Roberto II hizo un llamado de ayuda a sus barones y su hermano Enrique fue el primero en llegar a Ruan en noviembre. La violencia estalló y se produjeron luchas callejeras feroces y confusas, ya que ambos bandos intentaron adueñarse de la ciudad. Los hermanos abandonaron el castillo para unirse a la batalla, pero luego el duque se retiró y dejó a su hermano que continuase la lucha. El enfrentamiento concluyó con la victoria de las fuerzas ducales y el apresamiento de Conan. Enrique estaba tan furioso con el burgués rebelde que lo llevó a lo más alto del castillo de Ruan y, desoyendo las ofertas del prisionero de pagarle un gran rescate, lo mató arrojándolo al vacío. Sus contemporáneos consideraron que había actuado apropiadamente con el castigo ejemplar a Conan y sus hazañas durante los combates en la ciudad lo hicieron famoso.

Caída y resurgimiento miniaturadeimagen|Mont-Saint-Michel, donde tuvo lugar el asedio de 1091.