thumb|Pórtico de la Gloria en la catedral de Santiago de Compostela thumb|Pórtico de la catedral de Autun, obra de Gislebertus (c.1130), que representa a Cristo entronizado en el centro de una mandorla miniatura|Portal con tímpano de la abadía de Moissac miniatura|Pórtico del monasterio de Santa María de Ripoll thumb|Relieve representando la Duda de Santo Tomás, monasterio de Santo Domingo de Silos thumb|Pontile de la catedral de Módena (1160-1180), de Anselmo da Campione

La escultura románica corresponde a la práctica de la escultura en la época del arte románico que se expandió por toda Europa entre los siglos y —y en algunas partes hasta la primera mitad del De Vecci/Cerchiari, 1999 —, y que, al igual que le sucedió a la pintura, en ese momento estaba muy relacionada con la arquitectura religiosa, conexión que se mantuvo durante toda la Edad Media. La Iglesia católica —que en esa época estaba orientada, por un lado, por las directrices de la Orden de Cluny y, por otro, por el incremento de las rutas de peregrinación, principalmente las de la Camino de Santiago y de la abadía de Santa Fe de Conques— confiaba a la escultura un papel educativo, el de difundir la fe ilustrando a una población iletrada con relieves de piedra que fueran comprensibles, mostrando pasajes del Antiguo Testamento y enseñando a los monjes y fieles la vida de los apóstoles y de los santos. Al principio del periodo románico, para los teólogos como Rabano Mauro, los buenos artesanos debían instruir con sencillez y emocionar con la expresión vigorosa de su arte.Sureda, Joan, 1988: pàg.20 El concepto de artista no estaba definido como tal sino que se llamaba artifex theoricus a quien leía, entendía y proyectaba las manifestaciones para construir y hacer las obras y el artifex practicus, el pictor o el magister operis que era el que trabajaba con «arte» y en definitiva materializaba la obra.Sureda, Joan, 1988: pàg.28 Los temas iconográficos más representados fueron el Maiestas Domini y el Juicio Final. Se inspiraba en bajorrelieves y capiteles romanos, pero sobre todo en imágenes que consultaban en manuscritos iluminados y en objetos de orfebrería; aunque ocasionalmente se reprodujeron motivos romanos, en general se trató de un nuevo comienzo y no de una continuación de la Antigüedad.

Primero se decoraron los capiteles de criptas, reutilizándose algunos de la Antigüedad, y luego se tallaron capiteles de pilares y columnas que separaban las naves de las iglesias y después en los claustros. La escultura en los capiteles se generalizó a partir del año 1000, aunque sus inicios fueron tímidos: en las iglesias italianas de la primera mitad del se adoptó el modelo corintio, más o menos estilizado (capitel con palmetas). En otros lugares (Borgoña, Cataluña) se experimentaba con capiteles entrelazados y hojas de acanto. Pero pronto aparecieron animales y figuras antropomorfas, aunque seguían siendo escasas antes de 1050 (abadía de Fleury). La basílica de San Sernín de Toulouse (segunda mitad del ) conserva 260 capiteles románicos.Georges Duby, Jean-Luc Daval, La Sculpture…, p. 276.

El final del y el fue un período de experimentación llevado a cabo por numerosos centros artísticos de Europa occidental, como el norte de España, Toulouse, Italia, el Loira... desarrollando cada uno su propio carácter, que irradiará más o menos, mezclándose con otras influencias antes de formar una corriente más estructurada en el siglo siguiente, en torno a tres categorías principales de motivos: plantas y entrelazados, animales y figuras humanas. La constitución de la cronología de las obras ha suscitado numerosas controversias entre historiadores del arte durante el .Marcel Durliat, « La sculpture du XI siècle en occident », en Bulletin Monumental, 1994-2, p. 129-213 (leer en línea).

Un gran impulso para la producción de la nueva escultura fue la ruta de peregrinación a Compostela para visitar la tumba del apóstol Santiago —descubierta sobre el año 820 entre los restos de un asentamiento romano—, que en el ya estaba plenamente establecida hasta el punto de acometerse desde 1075 la construcción de la nueva catedral de Santiago. A lo largo de la ruta se levantaron nuevas iglesias bajo la organización de la Orden de Cluny. Estos templos fueron construidos en lugares de paso en este periodo de fervor religioso, para una acogida espiritual de peregrinos y la exposición de las reliquias. Francia y el norte de España son también lugares donde se puede ver los ejemplos de la primera producción de la escultura románica aplicada a la arquitectura. A lo largo de los distintos caminos a Santiago se difundieron sugerencias técnicas, estilísticas e iconográficas a través de talleres de construcción itinerantes.

A finales del , en el sur de Francia (Cluny, Autun, Vézelay, Moissac, Toulouse), así como en el norte de Italia y el norte de España, los tímpanos, capiteles y muros de los portales comenzaron a ser ricamente decorados con adornos y figuras tratados con un gran realismo. La escultura ya era un componente importante en las fachadas de las iglesias, al estilo de los antiguos arcos triunfales.Georges Duby, Jean-Luc Daval, La Sculpture…, p. 266. La escultura se vuelve entonces monumental, las primeras esculturas monumentales que se presentaban desde el , periodo en el que dejaron de tallarse piezas de bulto redondo (piezas tridimensionales) aunque se observó durante el período prerrománico un aumento de la producción de pequeñas esculturas y trabajos en metal.

Se utilizó el relieve como la mejor técnica para la narración de escenas impresionantes, donde el volumen ayudaba a crear una mayor sensación de realismo que las simples superficies pintadas, retratando escenas como la Visión del Apocalipsis y esculpiendo en cada superficie el espíritu del concepto de Dios vengativo presente en el Antiguo Testamento; también se llenaron no solo de figuras bíblicas como los evangelistas, apóstoles y ángeles, sino con series de criaturas monstruosas, que ante su visión no se olvidaban: demonios y criaturas compuestas de cuerpos desproporcionados y horribles que daban temor de la tortura del infierno confrontado con el reino de Dios. Bozal 1983: p. 169. Su objetivo no era imitar la naturaleza y la realidad.Rupprecht, p. 15-17. Iconográficamente, el Dios fuerte, gobernante y juez es el foco de la escultura monumental; las ubicaciones pictóricas subordinadas a menudo fueron ocupadas con temas moralizantes en los que los demonios y las criaturas míticas también desempeñan su papel.Rupprecht, p. 34-41.

No se conocen muchos nombres de los escultores del románico, destacando el Maestro de Cabestany, Bernard Gilduin, Gislebertus, Unbertus, Gofridus y Gilabertus de Toulouse, en Francia; Wiligelmo, Niccòlo y Antelami, en Italia; Arnau Cadell, Leodegarius, Micaelis y Ramón de Bianya, en España. Destacadas esculturas y conjuntos románicos en Francia son: la fachada de Notre-Dame la Grande de Poitiers, considerada una obra maestra del arte románico, el dintel de Sant Genís, la escultura románica datada más antigua, la iglesia de San Trófimo de Arlés (portal, 1180-1190), la abadía de Saint-Benoît-sur-Loire (torre-pórtico), abadía de Moissac (portal sur, ca. 1120 y claustro en 1100), catedral de Autun (portal occidental, c.1130-1135), catedral de Santa María de Olorón (portal oeste, hacia 1130), la abadía de Charlieu (portal norte, ca. 1170, catedral de Angulema (fachada, 1115-1130); abadía de Beaulieu-sur-Dordogne (tímpano).

Además de la piedra, la madera fue un material importante para la construcción de iglesias sobre todo en la parte norte de Europa y para tallar las imágenes exentas de devoción o de altar que pocas veces se trabajaron en piedra. La madera policromada, y el marfil, fue el material más utilizado, a veces, recubierta con metales de bronce o plata (crucifijos y pequeñas imágenes). Los relicarios también se chapaban con metales.

La obra en bronce fue de especial importancia en las piezas litúrgicas, las puertas de las iglesias, pilas bautismales y lápidas de tumbas. Para la parte superior de las tumbas, una nueva tipología se fue extendiendo desde el norte de Francia a mediados del : la aplicación de la figura del difunto sobre el ataúd en posición yacente. Una de las primeras tumbas con la efigie del difunto con carácter románico fue la del abad Isarn de la abadía de San Víctor de Marsella.

Características de la escultura románica thumb|Capitel románico de Silos Las principales características de la escultura románica son las siguientes:

Propósito didáctico y no artístico. Las obras se hacen por encargo y siempre con la función de narrar o educar sobre temas religiosos. Estilización y desproporción de las figuras en busca de un antinaturalismo que divinice las figuras que aparecen. Perspectiva incorrecta, la relación entre el tamaño lógico de la figura y el fondo es distinto a la realidad. En los relieves, las diferencias de tamaño muestran la importancia de la figura representada.

Composición simétrica.

En los tímpanos, la composición tiene siempre la figura de Cristo como el eje de la representación.

La expresión de las figuras es en ocasiones muy exagerada y otras muy plana.

Se repiten siempre los mismos motivos y temáticas.

El resultado final de la obra es muy tosco y rígido.

En esculturas de conjuntos, todas las figuras se muestran a la misma altura para representar la igualdad ante Dios.

En las esculturas pintadas se emplean colores vivos y brillantes.https://encicloarte.com/escultura-romanica/

La escultura románica surgió en Francia, sin llegar a desenvolverse con la perfección de la arquitectura, siguió los mismos pasos y evoluciones que la escultura griega, contribuyendo a su formación y desarrollo las mismas causas que para la arquitectura. Por lo mismo, hubo de ser componentes suyos los elementos romanos con los septentrionales, bizantinos, persas de la dinastía sasánida y árabes como lo son de la arquitectura. Se inspiraba con frecuencia en los dibujos y figuras de los códices regionales y de los tapices venidos de Oriente.

Abraza el desarrollo (que no tiene) de esta escultura los siglos y (con sus antecedentes carolingios del ) introduciéndose en buena parte del y paulatinamente da lugar a la gótica, sin que la separe de esta una línea perfectamente divisoria. Como puente de unión entre una y otra se halla en los últimos años del y primera mitad del el estilo que puede llamarse de transición que trata de imitar algo la realidad de la Naturaleza y da a sus obras mayor vida y movimiento sin desprenderse completamente el artista de los convencionalismos y amaneramientos precedentes. Y tal es la variedad resultante de dicha transición aumentada por la destreza o impericia de los escultores, por las influencias de escuelas distintas que no es raro juntarse en una misma localidad y de una misma fecha relieves o estatuas muy dignas de aprecio y alabanza con otras de reprobable gusto y sin ningún valor artístico.

Precisando más el carácter de la escultura románica que se constituye por la imitación de modelos bizantinos o romanos de estilo decadente pero realizada con mano latina y frecuentemente bajo la influencia del gusto persa o del árabe. Se caracteriza, además, por cierta rigidez de formas, falta de expresión adecuada (a veces, exagerada) en las figuras, olvido del canon escultórico en la forma humana, forzada simetría.

miniaturadeimagen|Escultura adaptada al marco. Tímpano de la puerta meridional de la catedral de Santiago de Compostela.