El Templo y exconvento de San Francisco se encuentra localizado en la ciudad de Pachuca de Soto en el estado de Hidalgo, México. Constituye uno de los monumentos históricos de mayor importancia de la ciudad y del estado de Hidalgo; su principal estilo arquitectónico es el barroco, aunque también tiene pequeñas muestras de estilos churrigueresco y neoclásico.

La historia del complejo se puede dividir en cuatro etapas; la primera de 1596 a 1660, corresponde a la etapa de la fundación y construcción. La obra fue dirigida por Fray Francisco de Torantos, quien eligió el estilo para su portada y ventanas. La fundación de este conjunto se efectuó hacia el año de 1596 y la obra del templo se concluyó alrededor del año de 1660.

La segunda etapa corresponde, a cuando el convento se convirtió en colegio apostólico; en el año de 1732 se eligió para fundar dentro de sus muros al colegio apostólico de Propaganda FIDE; en 1771 el colegio consiguió la autonomía de la provincia de San Diego y fue entonces cuando alcanzó su mayor esplendor. Los misioneros formados en Pachuca evangelizaron regiones como la Sierra Gorda, el Nuevo Reino de León y el Nuevo Santander.

Al conseguir la autonomía, los gastos aumentaron sustancialmente; su mantenimiento se pudo lograr con las aportaciones de Pedro Romero de Terreros, a quien se nombró como patrono del convento. A partir de entonces inició la Feria San Francisco de Pachuca. De 1771 a 1781, Pedro Romero de Terreros, hizo una inversión para agrandar las instalaciones del edificio De 1781 a 1817 la ampliación se realizó por iniciativa de su hija, heredera del patronato.

La tercera etapa corresponde a la exclaustración de los frailes en 1861, y la transformación del complejo con la instalación de distintas dependencias que ocuparían estos espacios hasta mediados del . Con la aplicación de las Leyes de Reforma comenzó la transformación física de sus anexos y terrenos. A partir de entonces, se le dieron diversos usos como: Escuela Práctica de Minas, Cuartel Militar, Cárcel General del Estado de Hidalgo, Hospital Civil, Oficinas y Cárcel Municipal. En 1924 la explosión de una bomba, destruyo parte de la iglesia de San Francisco que tuvo que ser reconstruida.

La cuarta etapa corresponde a un nuevo uso del complejo, con la instalación de nuevas dependencias de carácter público. Esta comienza en los años 1940 cuando el Hospital Civil, deja las instalaciones; y estas terminarían alojando un centro de actividades de la enseñanza artística, que terminaría convirtiéndose en el Centro de las Artes de Hidalgo. Entre 1974 y 1975 la Cárcel General del Estado de Hidalgo se traslada a sus nuevas instalaciones; y en 1977 esta área es ocupada por el Centro INAH Hidalgo. En los años 1980 se instalan en el complejo la Fototeca Nacional, el Museo Nacional de Fotografía; y el área ocupada como cuartel militar se transformaría en un museo que finalmente se denominaría Cuartel del Arte.

En el Centro INAH Hidalgo también se encuentra: el Museo de Sitio San Francisco, la Biblioteca Antonio Peñafiel, la Sala Nacho López y el Auditorio Salvador Toscano. Una sección sigue siendo utilizada para fines religiosos como la iglesia de San Francisco, la Capilla de la Tercera Orden y la Capilla de Nuestra Señora de la Luz; y un claustro y anexos, que usa como oficinas parroquiales.

Historia

Siglo XVI 220px|miniaturadeimagen|derecha|Escultura de San Francisco localizada en el Altar Mayor.

Primero la licencia para el establecimiento de la Orden Franciscana en Pachuca, fue negada debido a las condiciones inhóspitas que presentaba la región; posteriormente en el período del virrey, Gaspar de Zúñiga Acevedo y Velasco, finalmente se concedió la licencia. La "Crónica de la Provincia de San Diego de México", escrita por fray Baltasar de Medina, refiere que el convento y la iglesia fueron fundados por fray Francisco de Torantos en 1596.

Sin embargo ciertos documentos informan que la construcción de ambos edificios habría comenzado en 1595, año en el que el maestro albañil, Domingo Martín, trabajaba en la cimentación del convento. La iglesia, destinada en un principio al uso exclusivo del convento, fue abierta al culto público tan luego como se construyó.

Siglo XVII

La construcción se financió con las limosnas de los fieles, especialmente con las de los trabajadores de las minas; a excepción de la iglesia que fue costeada por la señora Beatriz de Miranda, quien dono $ 18 000.00. El primer claustro se concluyó en 1604, y se designó como convento desde entonces. En 1608, Martín de Virves, les concede a los franiscanos de Pachuca, una toma de agua a título de gracia y limosna. Virves tenía una merced respecto a la toma de agua, entregada en 1579, por el virrey, Martín Enríquez de Almansa. Los religiosos aceptaron y se pidió autorización virreinal, que fue concedida hasta 1611. Se instaló un acueducto, desde las faldas de los cerros de La Magdalena y Santa Apolonia, los cerros donde estaban instalados los mineros, atravesando el poblado y la plaza Real.

La iglesia fue terminada en 1660, con la particularidad de que la sacristía fue dirigida por fray Victoriano Sanz. En esa época la iglesia debió ser de una sola nave, sin su crucero, pero ya con la fachada barroca. Del primitivo convento, solo se conserva el pequeño patio cuadrangular del claustro, el cual se desplanta en el costado sur de la parroquia. Ya erigido el convento le correspondió, en el año 1667, ser el primero donde se otorgaron confirmaciones, que corrieron a cargo del Obispo de Cuba, fray Diego de Aguilar. Fue entonces cuando se originaron las celebraciones litúrgicas que realizaban los frailes franciscanos en honor de San Francisco de Asís, a las que eran invitadas las autoridades civiles y eclesiásticas, tanto de la ciudad como de los pueblos circunvecinos.

Siglo XVIII miniatura|250px|izquierda|“Mapa de los cerros del Real de Minas de Pachuca”, elaborado en 1750 de autor desconocido.

En 1701, se instaló un reloj en la iglesia de San Francisco. El virrey, Juan Vázquez de Acuña y Bejarano, libra un mandato para el efecto que se concluya la conducción de agua al convento, por medio de un acueducto de cal y canto; ya que todavía existía la conducción por canales de madera. Para 1720, ya se encontraba terminado; en 1724, se realiza un convenio donde los religiosos tenían el 50% del caudal.

En 1727, el padre José de Mesa, custodio de la Provincia de San Diego de México, fue a Roma para votar en el Capítulo General, y allí se consiguió una bula de Benedicto XIII por la que se concedió a todas las provincias de los Franciscanos descalzos, la facultad de tener un colegio de religiosos destinados a misionar, y que estos estuviesen sujetos a sus respectivas provincias. En esta virtud el convento de Pachuca, fue elevado a la categoría de colegio apostólico de Propaganda Fide, sujeto a la Provincia de San Diego. Se efectuó esta erección en 1732, año en que se designó como su primer director al propio padre Mesa. La Capilla de Nuestra Señora de la Luz fue construida alrededor de 1734.

En 1740, se firma un nuevo convenio para el uso del agua del acueducto; donde ahora solo tendrían el sobrante para sus huertas, después de abastecer a la población. Hasta 1771 fue cuando Su Santidad Clemente XIV, por bula de ese año, hizo la separación perpetua que prácticamente fue obedecida hasta 1772. El 23 de septiembre de 1771, la comunidad franciscana de Pachuca otorgó a Pedro Romero de Terreros, el nombramiento de síndico y patrono perpetuo del colegio.

En 1773 el convento de San Francisco de Pachuca, se separa de la provincia de San Diego de México y queda erigido como colegio apostólico. Por lo que aumentaron sustancialmente sus gastos, lo que se pudo lograr con las aportaciones de Pedro Romero de Terreros. A expensas de Terreros se construyeron: el refectorio, la cocina, despensa, sala De profundis, quince habitaciones de bóveda, dos dormitorios, librería, celdas del padre guardián y de los visitadores, enfermería, botica, ropería, muro de quince varas lineales de tapia de mampostería, la huerta, los corrales y la habitación de la comunidad.

En este periodo surge la Feria San Francisco en Pachuca, partir de entonces, cada año, Pedro Romero de Terreros iniciaba el día 3 de octubre, una peregrinación con sus trabajadores y fieles que se le unían en el camino. El contingente partía de Huasca de Ocampo, donde tenía sus haciendas continuaba por Omitlán, seguía por Mineral del Monte y llegaba a Pachuca en la madrugada del día 4 de octubre, fecha en la que se iniciaban oficialmente las celebraciones. Las festividades se prolongaban por espacio de tres o cuatro días y en algunos casos hasta una semana entera. Es en este periodo en la que patronato de la ciudad pasa de Nuestra Señora de la Asunción, patrona de la Parroquia de la Asunción, a San Francisco de Asís, patrón del Convento de San Francisco.

Al tiempo de fray Isidro de Puerto Llano, se construyó la cañería del agua potable que se trajo desde los montes de El Chico. Durante el período de fray Francisco Barillo, se repartió esa agua en el interior del convento, se fundó la escuela de niños y se construyeron siete dormitorios. En el periodo del padre Perales se hizo la gran panadería y la tapia de la portería, que servía de recreación y ejercicio a los religiosos, y finalmente en la época del Padre Rodendan se construyeron dos hospederías que constaban de dos dormitorios, uno alto y otro en el entresuelo, refectorio y celda amplia para huéspedes de distinción, y en los bajos, cuarto de criados y de arrieros, dos estanques para agua, que abastecían la huerta.

El 24 de noviembre de 1781, muere en Pachuca el Primer Conde de Regla; la señora Marquesa de San Francisco, hija del Conde de Regla, heredó de sus padres el afecto a esta casa religiosa; dio cuantiosas limosnas para las obras que siguieron hasta convertir al pequeño convento, en un colegio de los más amplios y cómodos que existían en el país. Para 1796 fue erigida como parroquia subordinada a la vicaría foránea de la Parroquia de la Asunción ambas subordinadas a la Arquidiócesis de México.

Siglo XIX thumb|right|220px|Maqueta del Templo y exconvento de San Francisco, realizada a partir de un plano de 1861.

El 30 de enero de 1801, cae un rayo en la torre destruyendo el reloj, y causando perjuicios en el edificio, decorado y muebles. Los altares neoclásicos que adornan el interior de la iglesia de San Francisco, fueron construidos en el año de 1807. El 23 de octubre de 1811, los frailes propusieron al virrey, Francisco Xavier Venegas, enviar religiosos de su comunidad a persuadir a los pueblos de no unirse a los conflictos generados por la guerra de Independencia de México. Teniendo en cuenta este ofrecimiento, solicitó al Guardián de San Francisco que mandase una misión a Zacatlán, y que recorriese también los Llanos de Apan.

El 23 de abril de 1812, la ciudad es tomada por los insurgentes Miguel Serrano, Vicente Beristáin y Pedro Espinosa, pertenecientes al ejército del insurgente José Francisco Osorno. Los religiosos del colegio de San Francisco intervinieron, a fin de que Pedro Madera convocara a una junta, donde se pactó la capitulación de la ciudad. Los españoles se comprometieron a entregar las armas, así como los caudales de la Real Caja. El 24 de abril de 1812, se corrió el rumor de que el ejército realista de la hacienda Tlahuelilpan, venían en auxilio de la ciudad. Del saqueo fueron objeto diversas casas. Los altares neoclásicos fueron reconstruidos en el año de 1837.