Iván Alejandro (, búlgaro medio, ІѠАНЪ АЛЄѮАНдРЪ) fue zar del Segundo Imperio búlgaro entre 1331 y 1371.
Miembro de una rama menor de la dinastía Shishman, ocupó el trono merced a un golpe de Estado. Gracias a la victoria contra las tropas bizantinas en Rusokastro en 1332 y a los tratados celebrados con Serbia y luego con Bizancio, aseguró a su Imperio cerca de cuarenta años de paz. Su reinado corresponde a un período de recuperación económica y florecimiento cultural en Bulgaria. Se construyeron muchas iglesias ortodoxas y floreció el arte cortesano, especialmente los manuscritos ilustrados, surgidos en la escuela literaria de Tarnovo. Al mismo tiempo, la fragmentación feudal del Estado se fue profundizando, a lo que contribuyó también el propio zar al separar en 1355 un territorio para su hijo mayor. Al final de su reinado se involucró en un conflicto con Bizancio. Por consiguiente, Bulgaria fue invadida por fuerzas bizantinas, húngaras y tropas del conde Amadeo VI de Saboya y perdió algunos puertos costeros y temporalmente Vidin. Murió dejando el país dividido y débil frente al avance de los turcos en los Balcanes.
Orígenes familiares y primeros años
thumb|150px|izquierda|Fortaleza de Lovech, residencia del déspota Iván Alejandro. Iván Alejandro era hijo del déspota Esratsimir de Kran y su esposa Keratsa Petritsa, hermana del zar Miguel Shishman de Bulgaria. Por linaje materno, descendía de las dinastías Asen y Terter. Como no se encontraba en la línea de sucesión al trono búlgaro, se desconoce todo sobre su infancia e incluso su fecha de nacimiento. Contrajo matrimonio con Teodora, hija del príncipe Basarab I de Valaquia, alrededor de 1323.
Su tío Miguel atacó el Reino de Serbia en julio de 1330. Iván Alejandro, que era déspota de la región de Lovech en ese momento, participó en la campaña junto con su padre y su suegro. Los serbios derrotaron al ejército búlgaro y sus aliados en la batalla de Velbazhd el 28 de julio de 1330. Miguel Shishman fue asesinado mientras huía del campo de batalla. El 2 de agosto, cuatro días después de la batalla, la nobleza de Bulgaria, mandó emisarios al rey Esteban Dečanski, que se encontraba en Mraka, con una propuesta de paz y el ofrecimiento de unificar ambas naciones. Dečanski rehusó ceñirse la corona del Imperio búlgaro, pero demandó que su sobrino y protegido Iván Esteban, hijo del fallecido Miguel Shishman y su hermana Ana Neda, ocupara el trono, lo cual aceptaron los representantes búlgaros. Iván Esteban ascendió el trono a mediados de agosto de 1330. Durante todo su reinado, lo apoyaron únicamente su tío Belaur, déspota de Vidin, y su madre Ana Neda, mientras que el resto de la nobleza lo consideraba un títere de los serbios y se mantuvo hostil.
La poderosa influencia de Ana Neda obligó a la segunda esposa de Miguel Shishman, Teodora Paleóloga, a huir con sus hijos a Constantinopla y refugiarse en la corte de su hermano, el emperador bizantino Andrónico III Paleólogo. Este invadió el sur de Bulgaria en el otoño de 1330, como represalia por la expulsión de su hermana, y se apoderó de las ciudades de Anquíalo, Mesembria, Aytos, Ktenia, Rusokastro y Diamboli. Las continuas derrotas frente a los bizantinos causaron el descontento de la nobleza búlgara, ya que su zar era impotente para lidiar con estos problemas. El protovestiario Raksin y el logoteta Felipe organizaron un golpe de Estado a principios de 1331; posiblemente Iván Alejandro estuvo involucrado en la conspiración. El zar y su madre huyeron a Serbia.
Zar de Bulgaria
Iván Alejandro fue elegido zar de Bulgaria luego de la huida de su primo. El nuevo soberano se dedicó inmediatamente a consolidar su posición recuperando los territorios recientemente perdidos ante los bizantinos. Aquel mismo año de 1331, marchó hacia Adrianópolis y reconquistó el nordeste de Tracia. Mientras tanto, el príncipe Esteban Dušan había depuesto a su padre, Esteban Dečanski, y asumió el título de rey de Serbia. Su llegada al poder ayudó a normalizar la tensa relación entre búlgaros y serbios, que mejoró manifiestamente tras la firma de una alianza entre ambos gobernantes. El pacto fue sellado mediante el matrimonio del monarca serbio con Helena, la hermana del zar, en la Pascua de 1332.
left|130px|thumb|Retrato mural contemporáneo de Iván Alejandro en las iglesias rupestres de Ivanovo.
Belaur se rebeló en Vidin alrededor de la misma época, probablemente en apoyo de su depuesto sobrino, Iván Esteban. Sin embargo, el avance del emperador bizantino contra Bulgaria en el verano de 1332 impidió que Iván Alejandro pudiera tomar medidas contra los rebeldes. Los bizantinos aplastaron las defensas en Tracia, pero el zar marchó rápidamente al sur con un pequeño ejército y se encontró con Andrónico III en Rusokastro.
Después de dar la impresión de que quería negociar, Iván Alejandro, que había reforzado sus filas con un destacamento de caballería tártara, venció a los bizantinos en la batalla de Rusokastro. Las ciudades de la región se rindieron a los búlgaros, mientras que Andrónico III se refugió tras las murallas de Rusokastro. La guerra terminó con la reunión de ambos soberanos para firmar un acuerdo de paz y una liga. Para sellar la alianza, el emperador bizantino comprometió a su hija, María (Irene), con el primogénito del zar, Miguel Asen IV, un matrimonio que finalmente ocurrió en 1339. Iván Alejandro se encontraba ya libre para lidiar con Belaur, pero no pudo sofocar definitivamente su insurrección hasta 1336 o 1337.
Coronó a Miguel IV alrededor de 1332, tal vez para asegurar la sucesión al trono dentro de su familia. Además, hizo lo mismo con sus hijos menores, Iván Esratsimir e Iván Asen IV en 1337. Es probable que su intención fuese consolidar el control búlgaro sobre las ciudades y regiones importantes, ya que Iván Esratsimir se estableció en Vidin e Iván Asen IV, posiblemente, en Preslav. De cualquier manera, esta fue una marcada desviación de la práctica bizantina, en la cual los hijos más jóvenes de los soberanos eran nombrados déspotas, con o sin territorios para administrar.
Relaciones con el Imperio bizantino
right|thumb|350px|El Segundo Imperio búlgaro durante el reinado de Iván Alejandro.
Las relaciones con el Imperio bizantino se deterioraron temporalmente a comienzos de la década de 1340. Iván Alejandro había exigido la extradición de su primo Shishman, otro hijo de Miguel Shishman, amenazando con la guerra a los bizantinos si no lo hacían. Sin embargo, la demostración de fuerza fracasó, ya que estos percibieron sus intenciones y enviaron en su contra una flota de su nuevo aliado, el emir turco Umur Beg. Los turcos desembarcaron en el delta del Danubio, atacaron las ciudades que encontraron y saquearon los campos. Obligado a retirarse, el zar invadió el Imperio bizantino nuevamente a finales de 1341, con el pretexto de haber sido convocado por el pueblo de Adrianópolis. Sin embargo, los turcos lo derrotaron en dos ocasiones ante las puertas de la ciudad.
Entre 1341 y 1347, el Imperio bizantino se sumió en una cruenta guerra civil entre la regencia del joven emperador Juan V Paleólogo, encabezada por su madre Ana de Saboya, y el supuesto protector del niño, Juan Cantacuceno. Los vecinos de los bizantinos se aprovecharon de la contienda; la Serbia de Dušan tomó partido por Juan Cantacuceno, mientras que la Bulgaria de Iván Alejandro respaldó a Juan V y a su gobierno. Sin embargo, pese a militar en bandos opuestos durante el conflicto bizantino, ambos reinos mantuvieron su alianza. La regencia de Juan V cedió a Bulgaria la ciudad de Filipópolis y nueve fortalezas importantes en la región de las montañas Ródope en 1344 como precio por su apoyo. Esta transferencia pacífica constituyó el último gran éxito de la política exterior de Iván Alejandro.
La hegemonía de Serbia y la amenaza otomana
thumb|left|Moneda de plata de Iván Alejandro.
El rey serbio se aprovechó de la guerra civil bizantina para conquistar territorios en las modernas regiones de Macedonia, Albania y el norte de Grecia. Dušan se proclamó «emperador de los serbios y los griegos» en 1345 y al año siguiente, fue coronado como tal por Juanicio II, el primer patriarca de Serbia. Estas acciones, que indignaron a los bizantinos, parecen haber sido apoyadas por los búlgaros, ya que el patriarca de Bulgaria, Simeón, participó en la creación del Patriarcado serbio y la coronación de Dušan.
Poco quedaba de los primeros éxitos de Iván Alejandro en la segunda mitad de la década de 1340. Los aliados turcos de Juan Cantacuceno saquearon territorios en Tracia que pertenecían a Bulgaria en 1346, 1347, 1349, 1352 y 1354; a estos pillajes se añadieron los estragos de la peste negra. Los intentos de expulsarlos fracasaron repetidamente: el coemperador Iván Asen IV, murió en combate en 1349 y el heredero aparente Miguel Asen IV también falleció en 1355 o poco antes.
La guerra civil bizantina terminó en 1351 y Juan Cantacuceno percibió finalmente la amenaza que los turcos representaban para los Balcanes. Apeló a los monarcas de Serbia y Bulgaria para organizar un frente unido contra ellos, pidiendo también dinero prestado a Iván Alejandro para construir una flota de guerra, pero no fue escuchado por los vecinos, que desconfiaban de sus intenciones. Hubo un nuevo intento de cooperación entre Bulgaria y Bizancio en 1355, cuando Juan Cantacuceno fue obligado a abdicar y Juan V finalmente logró sentarse en el trono. La hija del zar, Keratsa, se casó con el futuro emperador Andrónico IV Paleólogo para consolidar el nuevo tratado, que no produjo resultados concretos.
Conflictos externos e inestabilidad
right|thumb|300px|Moneda que muestra a Iván Alejandro con uno de sus hijos, el coemperador Miguel Asen IV (derecha).
En sus propios dominios, Iván Alejandro comprometió la estabilidad interna al divorciarse de su primera esposa Teodora de Valaquia alrededor de 1349, para casarse con la judía conversa Sara Teodora. El nuevo matrimonio produjo más hijos, a quienes Iván Alejandro procedió a coronar también: a Iván Shishman en 1356 y a Iván Asen V en 1359. El último hijo que todavía vivía de su primer matrimonio, el coemperador Iván Esratsimir, furioso, comenzó a gobernar de forma prácticamente independiente desde Vidin en 1356. Además, el control de Iván Alejandro sobre algunos de sus poderosos vasallos, como los señores de Valaquia y Dobruja, disminuyó conforme estos empezaron a desarrollar una política exterior propia.
Bulgaria fue presa desde mediados del de las aspiraciones del rey Luis I de Hungría, que se adueñó de Moldavia en 1352 y estableció en ella un principado vasallo, antes de conquistar Vidin en 1365 y hacer prisioneros a Iván Esratsimir y su familia.
left|thumb|200px|Campaña militar de Amadeo VI contra Bulgaria (1366-1367).
Los búlgaros y los bizantinos se enfrentaron nuevamente en 1365. Dos años después, cuando Juan V regresaba de su viaje a Occidente, los búlgaros le negaron el permiso para cruzar su territorio. Esta hostilidad resultó costosa: otro aliado bizantino, el conde de Saboya Amadeo VI, a la cabeza de una cruzada, conquistó varias ciudades costeras búlgaras en represalia, entre ellas Anquialo y Mesembria, aunque no pudo apoderarse de Varna. En mala posición para continuar los combates, Iván Alejandro se vio obligado a pedir la paz. Los saboyanos entregaron al Imperio bizantino las ciudades arrebatadas y Juan V Paleólogo a su vez compensó a Iván Alejandro con ciento ochenta mil florines.
El zar utilizó este dinero y algunas concesiones territoriales para inducir a sus vasallos —nominales— Dobrotitsa de Dobruja y Vladislav I de Valaquia a ayudarlo en la reconquista de Vidin. Recobró en efecto la ciudad, e Iván Esratsimir recuperó su trono en 1369, aunque el rey húngaro lo obligó a reconocer su autoridad.