La Alegoría del Buen y el Mal Gobierno es una pintura mural hecha en el en el Palacio Público de Siena, Italia. Los hermanos Lorenzetti, Pietro y Ambrogio, realizaron esta obra dentro del contexto de la pintura gótica. La importancia de esta obra radica en que es una de las poquísimas manifestaciones artísticas que se sale del marco religioso cristiano representando temas profanos. Esto supuso una ruptura conceptual y temática con la tradición gótica anterior.

Contexto histórico El gótico tiene su origen en Francia hacia la segunda mitad del . En sus comienzos coexiste con el epílogo del románico. El distanciamiento entre estos dos estilos se produce a raíz de una serie de cambios económicos, sociales, políticos e ideológicos. El primero de estos cambios fue el producido con el aumento de la población europea. A este aumento hay que sumarle la situación de bonanza climática ocurrida. Estos dos hechos favorecieron el poblamiento de nuevos territorios así como la siembra y roturación de nuevas tierras. A consecuencia de estos nuevos núcleos de población se produjo el renacer urbano. thumb|Catedral de Notre Dame en París El arte gótico, como tal propiamente dicho, coincide temporalmente con la plenitud y la crisis de la Edad Media. Hay que tener en cuenta pues que el fue uno de los momentos más dinámicos del periodo medieval desde un punto de vista tanto histórico, como social y económico. Esa situación cambiante desencadenó finalmente en la terrible crisis del .

Uno de los métodos más comunes para indicar la diferencia entre el arte románico y el gótico, consiste en centrarse en aquello que refleja cada uno. De este modo mientras que el arte románico refleja una sociedad ruralizada de guerreros y campesinos, el gótico es coincidente con el máximo desarrollo de la cultura urbana donde aparece la burguesía, las universidades y el florecimiento de las órdenes religiosas (el Cister, franciscanos y dominicos), así como la acentuación de los conflictos y la disidencia (revueltas populares, herejías, desarrollo y crisis escolástica, Cisma de Occidente). Otro aspecto importantísimo que no hay que olvidar es todo lo relacionado con la Peste negra y la Guerra de los Cien Años. Este mundo tan cambiante sólo puede entenderse en términos de una mutación fundamental. Este gran cambio, en el ámbito de la historiografía, es denominado la transición del feudalismo al capitalismo. thumb|Pintura gótica "El diablo y una mujer" Los siglos iniciales del gótico suponen cambios estilísticos acusados respecto al periodo románico. Los gustos estéticos se modificaron, ya que la burguesía impulsó una sensibilidad de carácter realista. Esta sensibilidad acabó por concretarse en un lenguaje plástico naturalista, como aconteció, por ejemplo, en la proliferación de los retratos en la pintura de los primitivos flamencos. Este lenguaje supuso además una metamorfosis de la percepción religiosa gótica haciéndola más humana, emotiva y dinámica. Esta transformación que hoy se puede entender sin demasiadas dificultades, en su momento estuvo sembrada de tensiones y oposiciones.

Tradicionalmente para subrayar las diferencias entre el románico y el gótico, se recurre a los contactos detectables en el campo arquitectónico o en las artes figurativas. Aunque eso resulte muy útil y efectivo, no hay que dejar de lado el ámbito iconográfico ya que también es revelador. En este periodo hay cambios profundos en la mentalidad de los hombres que son los que acaban incidiendo en el campo de las formas. Puede afirmarse que estas transformaciones en el campo del arte obedecen directamente a las que vive la sociedad contemporánea. Las formas artísticas se adaptan rápidamente a las nuevas exigencias e influyen a su vez en la colectividad. Es un fenómeno de flujo-reflujo o acción-reacción en el que es difícil, por no decir imposible, delimitar responsabilidades. thumb|250px|Ilustración de la Peste en la "Chronicles of Gilles Li Muisis" (1272-1352). Bibliothèque royale de Belgique, MS 13076-77, f. 24v. La arquitectura, la pintura, la escultura y todas las restantes artes en general, a pesar de recibir el calificativo de góticas, tienen a veces muy poco en común de unas zonas a otras. Es por ello que el término gótico sea más adecuado para definir la época en sí que las realizaciones artísticas surgidas dentro de ella. Hablar de gótico supone aceptar desde un principio la vigencia de un término que, de ser estrictos, deberíamos rechazar por su vaciedad. La arquitectura y el arte que desde mediados del comienza a desarrollarse en Europa no es en modo alguno el de los godos, y puede afirmarse que Vasari estuvo poco afortunado al acuñar el apelativo. No obstante, también podemos admitir como cierto que la eficacia de las palabras se mide por su vigencia, y en este caso concreto ésta la tiene, aunque obviamente no haya que olvidar que ha sido llenado de contenido con el paso del tiempo. El gótico es, en definitiva, el arte de la Europa bajo medieval. Es un arte en absoluto uniforme, donde las diferencias y los contrastes entre las zonas norte y sur son muy acusados. En los primeros siglos destacan dos modelos: el de la isla de Francia y el toscano. En torno a ellos y dentro de la dinámica centro-periferia se desarrolla el arte de otros países. Este hecho será explicable muchas veces a partir de las coordenadas del colonialismo cultural.

La crisis del y la Peste negra thumb|Difusión de la Peste negra. En verde, las áreas de menor incidencia. La crisis del es un periodo que puede considerarse como de crisis secular o crisis general. Especialmente si nos centramos en el ámbito europeo. Temporalmente abarcaría el tramo final de la Edad Media, teniendo su apogeo hacia el año 1400. Las tierras eran la base económica de la época y se volvieron improductivas debido a diversos motivos. Entre ellos hay que destacar el agotamiento de los suelos, las variaciones climáticas con lluvias intensas que provocaron inundaciones y la falta de técnicas agrícolas adecuadas. Esto propició que la situación económica se tornase insostenible. El mejor reflejo de esta situación son las grandes hambrunas ocurridas. Además de los muertos directos que hubo, estas hambrunas generaron un debilitamiento generalizado de la población que quedó expuesta a contraer enfermedades. Abandono de la economía rural y concentración de la población, en condiciones miserables, en las grandes ciudades son características de este periodo.

En estas condiciones, en Italia comienzan a morir un número elevado de personas. Poquísimo tiempo después, en 1348, los primeros síntomas claros de una infección masiva se manifiestan. La explicación es que los navíos venidos de Oriente transportan ratas infectadas que, a través de sus pulgas, transmiten la bacteria a la población humana. Si tenemos en cuenta la importancia de este país en el entramado de las rutas comerciales, deducimos inmediatamente el motivo por el que esta peste fue tan devastadora numéricamente hablando. Como ya hemos dicho esta enfermedad es del tipo infecto-contagiosa lo que lamentablemente favorece su expansión. La peste tiene varias formas de manifestarse: bubónica (infección a través de la pulga o rata, inflamación de ganglios), neumónica (contagio a través del aire infectado, de una persona a otra) y septicémica (la bacteria se multiplica en la sangre infectando todo el organismo). Los síntomas más típicos que la caracterizan son fiebre, náuseas, sed y cansancio. thumb|Danza de la Muerte Se calcula que ésta epidemia arrancó la vida a unos 25 millones de personas aproximadamente en Europa. Se fue extendiendo desde el norte de Europa hasta el mar Mediterráneo y al mismo tiempo desde Constantinopla hasta Gran Bretaña. El continente tardó mucho en recuperarse demográficamente del golpe ya que hubo dos nuevo brotes en 1360 y 1371. La población de Europa en 1340 ascendía a unos 74 millones de habitantes pasó a contar únicamente con unos 50 millones en 1450. Aunque la peor parte ya había pasado, la enfermedad permaneció endémica en la población durante varias decenas de años más. A partir de 1670, año de la gran peste de Londres, la enfermedad fue desapareciendo gradualmente.

En el ámbito artístico, los consecuentes temores de la época quedaron fielmente plasmados en las representaciones de la Danza de la Muerte. En ellas, un esqueleto que representaba la muerte azarosa se llevaba danzando a jóvenes y adultos, ricos y pobres, Es decir, no hacía distinciones de tipo social o religioso pues la peste no entendía de clases. En el lenguaje de los símbolos esta época cambia la percepción del cuerpo humano así como la imagen que teníamos de la belleza y de la muerte. El esqueleto es la forma de recordarnos que más allá de los roles sociales, todos nosotros estamos constituidos por las mismas cosas. El esqueleto además puede aparecer con el estómago abierto y las tripas colgando, lo que refleja otra parte más de nuestra realidad constitutiva, el interior del cuerpo humano es en todos los casos algo desagradable a la vista.

Sin embargo y como ha ocurrido en muchas ocasiones a lo largo de la historia, el final de la crisis provocó un efecto positivo para la sociedad europea. Supuso una renovación del decadente sistema feudal. Los lazos feudales y la rigidez estamental, característicos del periodo anterior, fueron debilitándose paulatinamente. Se produjo la introducción del pensamiento moderno, caracterizado por el hecho de que el ser humano es más consciente de su participación e incidencia en la realidad. La propia realidad pasa a ser analizada con el método científico, predominando éste sobre la fe. La nueva espiritualidad, sin dejar de tener sus rasgos propios, se presenta de una forma mucho más racionalizada, desplazando al teocentrismo medieval imperante.

Autores La autoría corresponde a tres pintores italianos, los hermanos Lorenzetti, Pietro y Ambrogio.

Características generales Dan gran importancia a las pinturas murales. Su pintura presenta una gran riqueza cromática, azules intensos, rojos profundos, amarillos, rosas que no son naturales. Los colores se adaptan a la psicología de los personajes. Presenta un marcado naturalismo en la representación de un espacio tridimensional por medio del sombreado. Esta característica rompe con los colores planos heredados de las vidrieras góticas. También buscan el naturalismo en la expresión del sentimiento de los personajes que representan. Tratan de expresar los estados anímicos por medio del gesto. De este modo al igual que pasa con la variedad cromática, la actitud busca la aproximación al alma del personaje. Desarrollan un marco real con paisajes urbanos o rurales donde superponen las figuras. Una característica principal de la Escuela de Siena es su dulzura y elegancia, y la búsqueda de la belleza pura concentrada. Las figuras se caracterizan por su monumentalidad, pero a su vez también lo hacen por una elegancia y una gracia conmovedoras.

Influencias directas Giotto di Bondone thumb|Presunto retrato de Giotto Conocemos, por las crónicas de sus contemporáneos, la gran revolución que supuso su nueva concepción artística, que se puede considerar como precursora de las innovaciones que cambiarán la marcha de la pintura occidental en el Renacimiento. En sus obras se aprecia el gran estudio que Giotto había realizado sobre la naturaleza. De hecho es el gran iniciador del espacio tridimensional. Con él se pasa de las planas y simbólicas figuras del Arte Bizantino a otras modeladas e individualizadas en perspectiva. Otro aspecto importante que hay que reconocerle es que fue capaz de dotar a sus representaciones de volumen y peso.

Duccio di Buoninsegna thumb|Obra de Duccio di Buninsegna