thumb|Deuda pública de Grecia (línea azul) en comparación con la media de los Estados miembros de la eurozona (línea verde), en % del PIB (1998-2012 y estimaciones hasta 2019).

La crisis de la deuda soberana en Grecia, como su nombre indica, fue una crisis de deuda que afectó a este Estado de la Unión Europea. Esta coyuntura de cambios se inició a fines de 2009 como una de las primeras cinco crisis de deuda soberana en la eurozona ―conocida más adelante como la crisis del euro— y terminó oficialmente en junio de 2018. Durante el transcurso de la crisis, la Unión Europea se enfrentó a un dilema ya que no existía una cláusula en los Tratados constitutivos que permitiera a sus Estados miembros rescatar financieramente a uno o varios de ellos. Por otro lado, una intervención del Fondo Monetario Internacional (FMI) no contentaba a todos los miembros de la eurozona, porque recurrir al FMI hubiera podido dañar la credibilidad del euro; conllevaba admitir que la moneda única tenía problemas que debían gestionarse desde el extranjero. Entre tanto, surgieron rumores sobre otros Estados miembros y amenazó el riesgo de contagio, por lo que la situación griega alteró la confianza en los mercados financieros y llevó a los inversores a retirar su dinero de esos mercados, amenazando romper la estabilidad económica europea.

La crisis se inició casi al mismo tiempo que el Movimiento Socialista Panhelénico (PASOK) ganó las elecciones parlamentarias de 2009 y Yorgos Papandréu llegó al poder. Más tarde, anunció que la situación económica del país era catastrófica y que el déficit presupuestario para aquel año sería muy superior a lo que había anunciado el gobierno anterior. También reveló que se había estado disimulado el verdadero tamaño de sus deudas ante la Comisión Europea desde hacía una década. A finales de ese año, los temores de impago de la deuda soberana se esparcieron entre los inversores que veían difícil la capacidad de que el Gobierno griego cumpliera con sus obligaciones de deuda. El 8 de diciembre de 2009, la Bolsa de Atenas se desploma un y la prima de riesgo sobre los bonos a diez años emitidos por Grecia aumenta su diferencial con el bono alemán de referencia. En enero de 2010, un informe de la Comisión acusa a Grecia de «irregularidades sistemáticas» en el envío de datos fiscales al Ejecutivo comunitario. El gobierno de Papandréu presenta un programa de austeridad para reducir el déficit público, pero la Comisión le recomienda recortar los salarios. En marzo, el Gobierno griego aprueba nuevas medidas para ahorrar 4800 millones de euros, mediante recortes en el gasto público y aumento de impuestos. Entonces, los jefes de Estado y de Gobierno de la eurozona, reunidos en el Eurogrupo, acuerdan el mecanismo para proceder, si fuera necesario, al rescate de Grecia. En abril, sumándose a las noticias adversas sobre el déficit y deuda registrados durante 2008 y 2009, los datos de las cuentas nacionales revelaron que la economía griega también había sido sacudida por tres recesiones distintas entre 2007 y 2009. Las agencias de calificación crediticia respondieron rebajando la deuda del Gobierno griego a la calificación de «bono basura» y el rendimiento del bono del Gobierno respondió con un aumento a áreas insostenibles, haciendo inaccesible al mercado de préstamos de capital privado como una fuente de financiamiento para Grecia.

Generalmente, cuando un país tiene problemas económicos internos, suele llevar a cabo una devaluación de la moneda, pero en el caso de Grecia esto no era posible, pues pertenecía a la eurozona. Volver al dracma permitiría a Atenas hacer devaluaciones competitivas para impulsar sus exportaciones pero el golpe a la credibilidad del área de la moneda única podría haber desintegrado el euro.Las cuestiones clave del segundo rescate a Grecia, RTVE, 4 de julio de 2011. En consecuencia, el 2 de mayo de 2010, el Banco Central Europeo (BCE), la Comisión Europea y el FMI, más tarde apodados como la Troika, respondieron a la crisis con el lanzamiento de un préstamo de rescate. De esta forma, frente a la inminente quiebra de Grecia, se acordó dos medidas importantes; un plan de apoyo a Grecia consistiendo de préstamos bilaterales de los países de la eurozona por valor de de euros y otros de préstamos del FMI. Hasta finales de 2011 se había pagado de euros bajo este concepto, la puesta en marcha del Mecanismo Europeo de Estabilidad con una capacidad de de euros ( del Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera de la Comisión, de garantías de los Estados miembros y aportado por el FMI). Además, el “plan de rescate” estipulaba que en 2012 Grecia debía captar en los mercados la mitad de los recursos que necesitaba y el para 2013, pero la Comisión asumió que Grecia no estaría en condiciones de captar recursos en los mercados internacionales a inicios de 2012 y que por tanto habrá que llevar a cabo un segundo plan de austeridad.

La Troika ofreció a Grecia un segundo préstamo de rescate por valor de 130 000 millones de euros en octubre de 2011, siendo su activación estrictamente condicional a la implementación de más medidas de austeridad y a un acuerdo de reestructuración de su deuda. Sorprendentemente, el primer ministro griego Yorgos Papandréu respondió a este anuncio, inicialmente, anunciando en noviembre de 2011 un referéndum sobre el nuevo plan de rescate, pero tuvo que echarse atrás ante la intensa presión del resto de Estados de la UE, quienes le amenazaron con no entregar un pago pendiente de 6000 millones de euros que Grecia necesitaba hacia mediados de diciembre. El 10 de noviembre de 2011, Papandréu optó a cambio por dimitir tras un acuerdo con los partidos Nueva Democracia (ND) y Concentración Popular Ortodoxa (LAOS) mediante el cual se nombraba al tecnócrata Lukás Papadimos como nuevo primer ministro de un Gobierno de unidad nacional interino, responsable de implementar las medidas de austeridad necesarias para abrir paso al segundo rescate.

Tras una breve crisis interna, que llevó al Corralito en Grecia de 2015, el 11 de agosto de 2015 en Atenas, el Gobierno griego y las instituciones acreedoras (FMI, Comisión Europea, BCE) alcanzaron un acuerdo sobre un tercer rescate al país y el paquete de acciones que Grecia deberá cumplir a cambio de recibir el primer desembolso, que fueron aprobados tres días después en el Parlamento Helénico. El 14 de agosto, en una reunión del Eurogrupo fue autorizado el tercer rescate de Grecia, lo que supone un nuevo programa de asistencia financiera de hasta de euros y tres años de duración, para evitar la salida de Grecia de la eurozona.

Las medidas de austeridad implementadas en Grecia contribuyeron a reducir el déficit primario antes del pago de intereses pero como efecto colateral también contribuyó al empeoramiento de la recesión griega. Adicionalmente, para finales de 2014, a causa de la austeridad y la recesión en Grecia, su tasa de desempleo del era la más alta de toda la UE y el de los jóvenes entre 15 y 24 años estaban desempleados. Además cerca de 2,5 millones de griegos vivían por debajo del umbral de la pobreza —situación que afectaba al de los niños griegos y al de los jubilados y pensionistas—. Y es que las consecuencias sociales de la crisis —sin contar el debilitamiento democrático institucional y el aumento de la emigración económica— se tradujeron en un deterioro generalizado de los niveles de salud (empeoramiento de la atención sanitaria y aumento de los problemas psicosociales) y un incremento de los niveles de violencia y delincuencia.

Causas: falsificación de los datos macroeconómicos miniaturadeimagen|Edificio del parlamento Heleno de Atenas. Los factores desencadenantes de la crisis de la deuda soberana griega incluyen los efectos de la Gran Recesión, las debilidades estructurales de la economía griega, una creciente crisis bancaria y una crisis súbita en la confianza de los acreedores del país. El crecimiento de la deuda pública griega desde los años ochenta se debió al pago de tipos de interés muy altos a los acreedores, un excesivo gasto militar, pérdida de ingresos fiscales por flujos ilícitos de capital, la recapitalización estatal de los bancos privados y los desequilibrios internacionales creados por las fallas en el diseño de la eurozona. Los principales bancos privados europeos y los bancos griegos fueron expuestos a un aumento drástico de la deuda privada en Grecia, luego de la adopción del euro.

La incertidumbre sobre la capacidad de Grecia para cumplir con sus obligaciones de deuda, se incrementó luego de revelarse que los datos sobre los niveles de deuda pública y déficit presupuestario se habían declarado de modo inexacto por el gobierno griego desde el año 2000 —antes de ingresar a la eurozona en 2001— con la complicidad del banco Goldman Sachs, que promovió transacciones swap para que el gobierno ocultara miles de millones de euros en deuda a las autoridades europeas. Esto llevó a una crisis de confianza, que generó el desplome de la Bolsa de Atenas y aumentó los diferenciales de rendimiento de los bonos y el costo del seguro de riesgo sobre los CDS, en comparación con los otros países de la eurozona, particularmente de Alemania.

Durante las dos legislaturas del Gobierno conservador de Nueva Democracia (ND) y bajo el mando de Kostas Karamanlís, se realizaron falsificaciones de los datos macroeconómicos de la contabilidad nacional. Tras las elecciones parlamentarias de Grecia de 2009, el candidato del Movimiento Socialista Panhelénico (PASOK) Yorgos Papandréu obtuvo mayoría absoluta en el Parlamento Helénico. Su gobierno sacó a la luz que el anterior partido estuvo falseando las cifras. El partido conservador aseguraba que el déficit griego era del 3,7 %. Posteriormente, el Gobierno de Papandreu demostró que el déficit real era del 12,7 %, una cifra alarmante.«Análisis de las estrategias europeas de salida de crisis», artículo del 9 de marzo de 2030 .

Dicha falsificación fue conseguida mediante el uso de derivados complejos, emitiendo la deuda en otras divisas diferentes al euro (como el yen). Como los países pertenecientes al euro no tienen obligación de reportar a Bruselas dichos derivados, nunca nadie pudo saber las cifras reales. El grupo de banca de inversión y valores Goldman Sachs estuvo involucrado en dicha falsificación y ayudó a esconder el déficit de las cuentas griegas. Concretamente, Mario Draghi ―en ese momento, presidente del Banco Central Europeo― era vicepresidente para Europa de Goldman Sachs, con cargo operativo, durante el período en que se practicó la ocultación del déficit., Público, 01/11/2011«Draghi tiene que aclarar qué hizo en Goldman», artículo del 1 de noviembre de 2011 en el diario Público (Madrid). En junio de 2011, Draghi tuvo que responder ante el Comité Económico del Parlamento Europeo por sus actividades en Goldman Sachs, en relación con el ocultamiento en Grecia.«Señor Draghi, ¿ha infringido usted alguna ley?» , artículo del 27 de junio de 2011 en el sitio web La Información.

Desarrollo Crecimiento interanual del PIB en Grecia thumb|250px|Evolución de la deuda pública griega en comparación con la media de la eurozona, entre 1999 y 2010.