Churra es una pedanía perteneciente al municipio de Murcia (España). Cuenta con una población de 9348 habitantes (INE de 2024) y una extensión de 5,6 km². Su distancia al centro de Murcia es de 3,5 kilómetros y se encuentra a una altitud de 57 metros sobre el nivel del mar.
En territorio de la pedanía se encuentra el centro comercial de Ikea Murcia, así como los centros Thader y Nueva Condomina, con el estadio Enrique Roca.
Geografía La pedanía se encuentra a una distancia de 3,5 km al norte de Murcia. Ocupa un área de aproximadamente 5,6 km². La altitud media es de 57 metros sobre el nivel del mar.
Limita con un municipio y tres pedanías de Murcia: Al norte: municipio de Molina de Segura Al este: Cabezo de Torres Al oeste: El Puntal Al sur: Santiago y Zaraiche
Los núcleos principales de la pedanía son Churra, El Castellar, la Senda de Granada y Torre Alcayna. También se encuentran en terrenos de la pedanía la urbanización La Ladera y los nuevos barrios en torno a la avenida Juan de Borbón al norte de Santiago y Zaraiche (plaza Ortiz de Zárate, plaza de los Cubos...)
Clima El clima de Churra es mediterráneo semiárido, ya que se encuentra muy cerca de este mar. Destaca con inviernos suaves (con temperatura media en enero de 10 °C) y veranos calurosos (la temperatura media en agosto es de casi 27 °C).
+ Temperaturas máxima y mínima a lo largo del año media anual ene feb mar abr may jun jul ago sep oct nov dic Temperatura máxima (°C)24,416,418,220,422,525,830,033,433,630,225,020,017,0 Temperatura mínima (°C)11,23,95,26,78,712,216,219,019,916,912,78,25,2
Historia La mayor parte de la Historia de Churra va estrechamente unida a Murcia y su Huerta desde el momento de su fundación.
Fundación Churra fue fundada en la Edad Media, en plena ocupación musulmana de la península ibérica. Los fundadores le dieron el nombre de Sharat (en árabe, شرات), que en árabe significa sierra. Como muchas otras de las pedanías murcianas nació a partir de una de las numerosas parcelas de cultivo que empezaron a poblarse tras la fundación, en el , de Mursiya (en árabe: مرسية), la actual Murcia. Sharat, en un principio se refería a toda la zona que hoy abarcan Churra, Cabezo de Torres y Espinardo. La zona de confluencia de los ríos Segura y Guadalentín, donde hoy se extienden Murcia y todas las pedanías circundantes, era una zona inhabitable en el , cuando los musulmanes llegaron a la Península. Fueron los invasores quienes, mediante un avanzado sistema de riego (que continuaba el que ya iniciaran los romanos), consiguieron convertir la zona en tierras fértiles y habitables. Fue así como comenzaron a aparecer diversas pequeñas poblaciones de carácter eminentemente agrícolas. El origen del centro urbano se encontraba en lo que hoy en día se conoce como la Acequia de Churra la Vieja. Esta era una acequia menor que provenía de otras dos más importantes: Aljufia y Alquibla, ambas provenientes de al-Azud, cerca de la actual población de Javalí Viejo.
Siglos - Bajo el dominio andalusí, el núcleo continuó siendo habitada por unos pocos pobladores agrupados alrededor de la Acequia Churra la Vieja. La época de mayor esplendor de Murcia y sus huertas se alcanzó durante el reinado de Ibn Mardanis, El Rey Lobo, quien gobernó el reino de Mursiya hasta 1172.
thumb|Alfonso X El Sabio conquistó Murcia en 1243. El Infante Alonso de Castilla conquistó Murcia a los musulmanes en 1243. Según el tratado de Cazorla la reconquista de Murcia había recaído en los castellanos, aunque fue necesaria la ratificación en 1244, mediante el tratado de Almizra. En 1304 Churra se convirtió en la línea divisoria entre las tierras entregadas a cristianos venidos sobre todo desde Aragón y las concedidas a los musulmanes que ya habitaban la zona. Durante los siglos y Churra era un centro de paso para todo aquel que quisiera ir desde Cartagena a Molina y adentrarse en La Mancha hasta Toledo. Por Churra pasaba una carretera de primer orden que con el tiempo, y en toda la zona de los alrededores de Murcia, acabó conociéndose como Camino de Churra. Este camino fue usado por los Reyes Católicos en su camino hacia Granada en el año 1488.
Toda la Huerta de Murcia vivió una etapa de prosperidad con la derrota del Reino de Granada en 1492 y la unificación de España. Churra vivió un importante aumento de población debido al aumento de tierras de cultivo y construcción de alquerías. A esto se sumó la reforma del cauce del río Segura, que aseguró el constante flujo de agua en las acequias.
Siglos y
Churra disfrutó de otro gran incremento demográfico y económico durante todo el gracias a la creciente importancia del comercio de la seda, que llegó a alcanzar una gran importancia en la localidad. A principios del había florecido la población morisca gracias al desarrollo de esta industria, la cual vivía pacíficamente con los cristianos venidos de otros reinos de España e incluso Europa. Sin embargo, Churra, al igual que toda la región, se vio afectada por las numerosas revueltas moriscas que se desarrollaron sobre todo a finales del y principios del XVII y que culminaron con la expulsión de los musulmanes en 1609. Algunos de los musulmanes de Churra se trasladaron al Valle de Ricote de donde aún no habían sido expulsados los moriscos. Esta expulsión provocó un importante descenso de población que, unido a las diversas epidemias de peste y catástrofes naturales (riada de San Calixto, por ejemplo) de mediados de siglo, llevó al declive de la industria. Bastantes tierras tuvieron que ser abandonadas por falta de mano de obra, aunque la población de Churra volvió a ser eminentemente agraria.
Para paliar el descenso de habitantes y el declive de la economía de la zona se comenzaron a llevar a cabo numerosas obras que mejoraron las infraestructuras. Churra se benefició de las obras al construirse en 1701 el puente de Churra. A lo largo de este siglo comenzó una recuperación paulatina de la población que conllevó la mayor importancia económica de la localidad. Según el censo realizado en 1787 por Floridablanca, Churra contaba con 1.495 habitantes. En 1785 fue nombrada Aldea de Realengo y estuvo dirigida por primera vez por un alcalde pedáneo. A partir de entonces figuraba como parte de la parroquia de San Miguel de Murcia.
miniatura|La Iglesia de la Virgen de la Encarnación data del Durante el Trienio Liberal (1820 – 1823), Churra se segregó del Ayuntamiento de Murcia y obtuvo su propio alcalde. Esto sucedió también en muchas otras pedanías de la zona. La escisión se produjo el 5 de noviembre de 1821, aunque no duró mucho debido a las dificultades económicas que vivía la localidad. El 21 de abril de 1834, por un Real Decreto, Churra, junto a Cabezo de Torres, pasó a depender de Espinardo abandonando la Administración de Murcia. Sin embargo en 1848 el Ayuntamiento de Espinardo perdió su independencia, agregándose al de Murcia. Desde entonces Churra no dejó de ser una pedanía murciana.
Pascual Madoz describió en el Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de 1850 la pedanía de Churra como una diputación a unos 6 km de Murcia. Estaba habitada por 1.838 personas y se extendía por 1.959 tahúllas de tierra (aproximadamente 2,2 km²). La economía se basaba en la agricultura de regadío y las plantaciones principales eran la morera, el trigo, el maíz, el pimiento, el aceite y las legumbres. También mantenía cierta pujanza la industria de la seda.
Durante todo el siglo Churra sufrió, junto con Murcia, numerosos altercados. A principios de siglo aportó diversos hombres en el frente de la Guerra de Independencia Española contra los franceses. Después, con la persecución a los liberales, también sufrió diversas refriegas y enfrentamientos entre monárquicos y liberales.
En 1897 se segregó Cabezo de Torres, que hasta el momento había dependido de Churra bajo el nombre de Cabezo de Churra.
La población de la pedanía de Churra fue bastante irregular a lo largo de todo el . Si bien durante las décadas de los años 40, 50 y 60 vivió un importante aumento demográfico, no había pasado lo mismo en el primer tercio del siglo. En la década de los 80 llegó a sufrir un retroceso demográfico. Con el crecimiento económico de Murcia durante todo el siglo, Churra quedó relegada a un segundo plano. Mientras en la ciudad florecía una población burguesa, Churra, como muchas otras pedanías quedó como un pequeño núcleo de agricultores. Con la llegada de la democracia, Churra se mantuvo como pedanía perteneciente a Murcia y elige democráticamente al alcalde de esta ciudad, quien designa al alcalde pedáneo.
Patrimonio thumb|Casa de Torre Alcayna En Churra destacan tres construcciones destacables: La acequia vieja, la acequia nueva y la Torre Alcayna.
La acequia vieja La acequia de Churra la Viejahttp://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=a,176,c,522,m,1075&r=CeAP-915-PORTADA_CENTRO_AMPLIADO nace en La Ñora, cerca de la famosa Rueda, en la acequia madre Aljufía. Además de Churra, recorre las pedanías de Guadalupe y Espinardo y Cabezo de Torres, antes de concluir en el azarbe de Monteagudo. Data de la etapa de dominación islámica y coincide con la fundación de ‘’Mursiya’‘ por Abderramán II en el año 825. Tomó gran importancia en el cuando sus aguas fueron usadas para regar una serie de palacios y castillos: El Castillo del Cabezo, el Castillejo, el Castillo de Larache y el Castillo de Monteagudo. Es por ello que fue tan importante, ya que tenía un doble función: regadío y abastecer de agua las defensas de la zona. Durante la Edad Moderna y los siglos y fue esencial en el gran desarrollo que alcanzaron los cultivos de cítricos y hortalizas. La importancia de esta zona de cultivo es tal que, ante la necesidad de un mayor volumen de agua en el , la acequia de Churra la Vieja se verá ayudada por la construcción de Churra la Nueva.http://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=a,176,c,522,m,1075&r=CeAP-915-PORTADA_CENTRO_AMPLIADO
La acequia nueva El origen de la acequia nueva se remonta al dominio romano, aunque su forma actual y las construcciones hidráulicas que se pueden ver hoy en día provienen de la época musulmana.http://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=a,176,c,522,m,1075&r=CeAP-853-PORTADA_CENTRO_AMPLIADO Esta acequia nutre a toda la huerta de Murcia y se ubica en el Heredamiento Mayor del Norte, atravesando además de Churra, las pedanías de Javalí Viejo, La Ñora, Guadalupe y Monteagudo.http://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=a,176,c,522,m,1075&r=CeAP-853-PORTADA_CENTRO_AMPLIADO El primer documento escrito en el que aparece la acequia data del año 1436. En ese documento se usa a la acequia para delimitar tierras. Las aguas que circulaban por la acequia fue motivo de numerosos conflictos entre los regantes de la zona. Esta práctica era tan usual que fue necesario en el que el Concejo dictase normas en contra del robo de agua. Se cree que la acequia Nueva con sus 60 brazales, pueden ser el resultado de rectificaciones del trazado del cauce de la acequia vieja para modificar la trayectoria del agua. Hay que destacar que el agua que reparte la acequia proviene directamente el río por lo que ha sido dañada por las numerosas crecidas del río Segura. Por este motivo las demás acequias están amparadas por el Azud cuya función es la retención de esas venidas.http://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=a,176,c,522,m,1075&r=CeAP-853-PORTADA_CENTRO_AMPLIADO
Torre Alcayna La Casa de Torre Alcayna se encuentra en la avenida de los Pinos, llamada así porque es donde están plantados unos famosos pinos milenarios de la localidad, lugar por el que arribaron los Reyes Católicos a Murcia en 1488, constituyendo un paraje catalogado dentro del Patrimonio Histórico y Natural de la Región de Murcia. Está junto a la parroquia de Nuestra Señora de la Encarnación.