miniaturadeimagen|338x338px|Símbolo de la Santísima Trinidad; cada elemento representa a un componente de la tríada divina: la Mano representa a Dios Padre, el pez (o Ichthys) representa a Dios Hijo, y la paloma al Espíritu Santo (Altar de Nuestra Señora del Rosario, Iglesia de San Patricio, Merlin, Ontario, Canadá) La Santísima Trinidad es la doctrina central sobre la naturaleza de Dios, que lo define como un ser único en tres personas distintas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Estas tres personas divinas o hipóstasis son coeternas y consustanciales, lo que significa que comparten la misma sustancia.
Esta creencia es aceptada por la mayoría de las confesiones cristianas. Algunas confesiones minoritarias, como las iglesias unitarias, los testigos de Jehová, los pentecostales unicitarios y las iglesias binitarias, rechazan esta creencia.
Más allá del cristianismo, en otra fe también monoteísta, el Corán islámico menciona la Trinidad y se muestra contrario a ella.¡Gente de la Escritura! ¡No exageréis en vuestra religión! ¡No digáis de Dios sino la verdad: que el Ungido, Jesús, hijo de María, es solamente el enviado de Dios y su Palabra, que Él ha comunicado a María, y un espíritu que procede de Él! ¡Creed, pues, en Dios y en sus enviados! ¡No digáis ‘Tres’! ¡Basta ya, será mejor para vosotros! Dios es solo un Dios Uno. ¡Gloria a Él! Corán 4:171
Antecedentes Teófilo de Antioquía usó la palabra griega τριάς trias (tríada) en su obra Ad Autolycum (h. 180 d. C) para referirse a Dios, su Verbo (Logos) y su Sabiduría (Sophia)., Gabino, Monarquía y Trinidad, Univ. Pontificia de Comillas, 1996, pp. 127-128. En el año 215 d. C. Tertuliano fue el primero en usar el término «Trinidad» (Trinitas); en uno de sus escritos polémicos dirigidos contra Práxeas, un seguidor de la doctrina cristiana conocida como «monarquianismo», Adversus Praxeam II, dijo que «los tres son uno, por el hecho de que los tres proceden de uno, por unidad de substancia».La palabra τριάς (de la cual el latín trinitas es una traducción) se encuentra primero en Teófilo de Antioquía hacia el año 180 d. C. Él habla de «la Trinidad de Dios, Su Palabra y Su Sabiduría» (Ad Autolycum, II, 15, P.G., VI, 1078). Por supuesto, el término puede haberse estado usando antes de su tiempo. Poco tiempo después apareció en su forma latina trinitas en Tertuliano (De pudicitia, c. xxi, P.G., II, 1026). En el siglo siguiente la palabra tuvo uso general.— The Catholic Encyclopedia, tomo 15: Trinidad, LA BENDITA, I. EL DOGMA DE LA TRINIDAD, p. 47.
La fórmula fue adquiriendo forma con el paso de los años y fue establecida definitivamente en el . La definición del Concilio de Nicea (325), sostenida desde entonces con mínimos cambios por las principales denominaciones cristianas, fue la de afirmar que el Hijo era consustancial (ὁμοούσιον, homousion, literalmente ‘de la misma sustancia’) al Padre. Esta fórmula fue cuestionada y la Iglesia pasó por una sucesión de debates y conflictos hasta que la «fe de Nicea» fue reafirmada en Constantinopla en 381.Cfr Boff (1986), La Trinidad, la sociedad y la liberación, p. 88
Concilios En el Primer Concilio de Nicea (325) toda la atención se centró en la relación entre el Padre y el Hijo, y fue redactado el credo niceno incluso mediante el rechazo de algunas frases típicas arrianas mediante algunos anatemas anexados al credo; sin hacer ninguna afirmación similar acerca del Espíritu Santo.
Pero, en el Primer Concilio de Constantinopla (381) se indicó que el Espíritu Santo es adorado y glorificado junto con Padre y el Hijo (συμπροσκυνούμενον καὶ συνδοξαζόμενον), sugiriendo que era también consustancial a ellos, redactando así el Credo niceno-constantinopolitano.
Esta doctrina fue posteriormente ratificada por el Concilio de Calcedonia (451), sin alterar la sustancia de la doctrina aprobada en Nicea.Textos originales en The oecumenical documents of the faith, T. Erbert Bindley, 4.ª ed. rev. F. W. Green, Londres.
A finales del algunas iglesias de habla latina agregaron las palabras "y del Hijo" (Filioque) en la descripción de la procesión del Espíritu Santo, ya que las palabras no fueron incluidas en el texto del credo ni por el Concilio de Nicea ni por el de Constantinopla. Esto se incorporó a la práctica litúrgica de Roma en 1014. Con el tiempo, la cláusula Filioque se convirtió en una de las principales causas del Cisma de Oriente y Occidente en 1054 y en los fracasos de los repetidos intentos de unión.
Según el XI Concilio de Toledo (675) el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son iguales en cuanto a su naturaleza o sustancia, pero son distintas en cuanto a la distinción de personas:
El Cuarto Concilio de Letrán (1215) agrega:
Antecedentes bíblicos miniaturadeimagen|337x337px|Gráfica ilustrativa del concepto de la Trinidad En la Biblia se encuentran alusiones tanto al Padre como al Hijo y al Espíritu Santo que se han presentado como menciones implícitas de la naturaleza de Dios.
Hay diversas citas del Antiguo Testamento en las que aparecen referencias a Dios en plural.El plural puede indicar una deliberación de Dios con su corte celestial (por ejemplo, los ángeles). También puede expresar la majestad y riqueza interior de Dios, cuyo nombre común en hebreo es la forma plural. Por este camino va la interpretación de los padres de la Iglesia, que incluso han visto insinuada en el plural la Trinidad, argumentación que no es aceptada en el judaísmo y en confesiones que rechazan la creencia en la Trinidad. Ver:
Fórmula trinitaria La fórmula trinitaria aparece en el bautismo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo (Mateo 28:19)
El apóstol Pablo cerró una de sus epístolas diciendo: «La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros» (2 Co 13:14).
La Primera epístola de Juan (en versiones bíblicas que contienen la coma joánica) afirma: «Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno». (1 Juan 5:7).
Fuentes posteriores Fuera de los libros considerados canónicos, la fórmula trinitaria está presente en la Didaché, documento cristiano datado del por la mayoría de los estudiosos contemporáneos: «Os bautizaréis en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo en agua viva (corriente). Pero si no tienes agua corriente, entonces bautízate en otra agua […]. Pero si no tienes ni una ni otra, entonces derrama agua sobre la cabeza tres veces en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo» (Did 7,1-3).
Además de la controversia sobre la naturaleza de Jesús —si era humano, divino, o ambas cosas a la vez— y su origen —si era eterno o temporal—, así como otras cuestiones similares relativas al Espíritu Santo, el problema central del dogma trinitario radica en justificar la distinción entre una “sustancia” única y una triple “personalidad”. La mayoría de las iglesias protestantes, al igual que las ortodoxas y la Iglesia católica, sostienen que este es un misterio inaccesible para la inteligencia humana.
thumb|Santísima Trinidad, titular de la Hermandad de la Trinidad (Sevilla), que procesiona por las calles de Sevilla en la tarde del Sábado Santo.
La Iglesia católica La Iglesia católica dice: «La Trinidad es el término con que se designa la doctrina central de la religión cristiana […] Así, en las palabras del Símbolo Quicumque: “el Padre es Dios, el Hijo es Dios y el Espíritu Santo es Dios, y sin embargo no hay tres dioses, sino un solo Dios”. En esta Trinidad […] las Personas son co-eternas y co-iguales: todas, igualmente, son increadas y omnipotentes […]».The Catholic Encyclopedia Así, Dios se revela a sí mismo como una comunión de personas.
Dios es una substancia (traducido a veces también por "esencia" o por "naturaleza") en tres personas o hipóstasis distintas, las tres personas son consustanciales (de la misma substancia). Las personas divinas no se reparten la única divinidad, sino que cada una de ellas es enteramente Dios: «El Padre es lo mismo que es el Hijo, el Hijo lo mismo que es el Padre, el Padre y el Hijo lo mismo que el Espíritu Santo, es decir, un solo Dios por naturaleza». «Cada una de las tres personas es esta realidad, es decir, la substancia, la esencia o la naturaleza divina», sin embargo, las Personas divinas son realmente distintas entre sí: «El que es el Hijo no es el Padre, y el que es el Padre no es el Hijo, ni el Espíritu Santo el que es el Padre o el Hijo». Son distintos entre sí por sus relaciones de origen: «El Padre es quien engendra, el Hijo quien es engendrado, y el Espíritu Santo es quien procede». La Unidad divina es Trina.Catecismo de la Iglesia Católica #253-254
La Iglesia católica recuerda que este dogma fundamental de su fe fue definido en concilios ecuménicos celebrados en Oriente, lo cual es motivo de comunión con las Iglesias orientales.
La Iglesia ortodoxa griega La Iglesia ortodoxa griega dice de la Trinidad lo siguiente: «Dios es trino y uno. […] El Padre es totalmente Dios. El Hijo es totalmente Dios. El Espíritu Santo es totalmente Dios».Our Orthodox Christian Faith The Catholic EncyclopediaThe Catholic Encyclopedia afirma que es un dogma y a la vez un misterio como sigue: «Un dogma tan misterioso presupone una revelación divina».
Las iglesias protestantes / evangélicas Las iglesias protestantes / evangélicas definen que dentro de la unidad de Dios existen tres distintas personas, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Los tres comparten los mismos atributos y la misma naturaleza; por lo tanto, estos tres constituyen el único Dios.
Personas de la Trinidad izquierda|miniaturadeimagen|311x311px|La Trinidad, del pintor ruso Andréi Rubliov a principios del siglo XV. Es la representación de los tres ángeles que visitaron a Abraham en la encina de Mambré () y que es interpretada como un ícono de la Santísima Trinidad. Según esta doctrina: El Padre. Es increado y no engendrado. El Hijo. No es creado sino engendrado eternamente por el Padre. El Espíritu Santo. No es creado, ni engendrado, sino que procede eternamente del Padre (según las Iglesias ortodoxas y otras Iglesias orientales) o del Padre y del Hijo (según la Iglesia católica y en la cristiandad occidental en general).
Según el dogma católico definido en el Primer Concilio de Constantinopla (381), las tres personas de la Trinidad son realmente distintas pero son un solo Dios verdadero. Esto es algo posible de formular pero inaccesible a la razón humana, por lo que se le considera un dogma de fe. Para explicar este misterio, en ocasiones los teólogos cristianos han recurrido a símiles. Así, Agustín de Hipona comparó la Trinidad con la mente, el pensamiento que surge de ella y el amor que las une.Agustín de Hipona, Sobre la Trinidad Por otro lado, otros teólogos clásicos, como Guillermo de Occam, afirman la imposibilidad de la comprensión intelectual de la naturaleza divina y postulan su simple aceptación a través de la fe.
Perspectiva de santo Tomás de Aquino Todo ungido presupone por lo menos tres elementos: El que unge, el ungido y la unción. Siendo Jesús el Cristo (es decir, el ungido de Dios), se puede hacer referencia a tres personas: El que unge: sería Dios Padre. El ungido: sería Dios Hijo. La unción: sería Dios Espíritu Santo.
En el cristianismo no trinitario Dentro del cristianismo, existen varias denominaciones cristianas que consideran que la Trinidad no es una doctrina que se encuentre en los textos bíblicos. Estas se basan en que la Trinidad fue producto del desarrollo teológico en siglos posteriores, bajo influencia del pensamiento filosófico griego,Véase, por ejemplo, la argumentación en este sentido de Miguel Servet en su Restitución del Cristianismo, en Obras Completas, Vols. V y VI, Prensas Universitarias, Zaragoza, 2007. Estas son: El Unitarismo o Iglesias unitarias. Los Testigos de Jehová. El Pentecostalismo unicitario. Los Cristadelfianos y grupos como la Iglesia de Dios de la fe en Abraham.